viernes, 25 de noviembre de 2016

ALERTAS al inicio de una relación por Merlina Meiler

Muchas mujeres y algunos hombres me contactan porque están en vínculos amorosos que les están haciendo mal.

El denominador común que veo en todos es el mismo: dejaron pasar las ALERTAS claras que comenzaron a tener lugar desde los primeros momentos de esa relación.

El maltrato suele comenzar de modo verbal. A veces continúa con el físico, y habitualmente el verbal continúa, profundizándose, buscando variables para que la persona que recibe ese abuso se sienta cada vez peor, con sus defensas debilitadas y cada vez con menos energía para contrarrestar el embate.

Sin juzgar a nadie de modo alguno, quiero dar esta lista de posibles motivos, ya que identificarse con alguno puede ser el puntapié inicial para desentramar aquello subyacente que sustenta este tipo de situaciones y que permitirá poner el límite tan necesario.

¿Por qué hay quienes permiten esto desde el inicio?

. Traemos el mandato familiar o social de que hay que estar acompañados (son esas vocecitas que nos dicen que es mejor tener pareja que estar solo, que valemos más si la presencia de otro nos valida, que hay cosas que no podemos realizar bien “porque las hacen los hombres/las mujeres”, etc.)

. Porque no sabemos vivir tranquilos y en paz al estar solos y tratamos de tapar nuestros agujeros internos con personas

. Porque venimos de un hogar en el que el maltrato era moneda corriente y nos identificamos con ese tipo de vinculación afectiva

. Porque nos angustia no tener qué hacer un sábado a la noche

. Porque no filtramos a quienes se nos acercan y aceptamos a cualquier tipo de persona, incluso las dañinas

. Porque pensamos que “fue un momento de ira (o yo tuve la culpa) y ya se le va a pasar”

. Porque ese tipo de relación nos potencia las angustias existenciales que sentimos y no sabemos cómo lidiar con eso

Desde el comienzo, siempre hay señales claras de que algo anda muy mal y no debemos tolerarlo.

Los celos desmedidos NO son normales

Que alguien cuestione la ropa que vistes, tu modo de hablar o de pensar, tu familia, tus amistades, tu trabajo, tus estudios o cualquier otra persona o actividad que te agraden e intente que te apartes de ellas está MAL

NO dejes que la situación vaya aumentando su intensidad, ya que esto sucederá aunque hagas lo posible por detenerlo: apenas veas o notes una conducta de agresión, insulto, maltrato, ofensa, ensañamiento, peligro a tu integridad o que te haga sentir mal porque arremetió con saña contra uno de tus puntos débiles, ALÉJATE lo más rápido que puedas.

CONFÍA plenamente en tus instintos y en tus sentimientos, contra viento y marea, sin prestar atención a lo que digan los demás: si percibes que algo está mal, LO ESTÁ.

¡Si estás leyendo esto hasta el final, estás a tiempo!