viernes, 19 de febrero de 2016

Relaciones ganar-ganar por Merlina Meiler

Últimamente, la única clase de relaciones que quiero tener en mi vida son las de ganar-ganar.

¿Qué significan?

Que tanto yo como el otro nos vemos beneficiados por el intercambio mutuo, por la cercanía (ya sea física, virtual o de la manera que esté dada), por el deseo de disfrutar y de hacernos bien.

Ambos tenemos ganas de cultivar nuestra relación (pareja, amistad o la que sea) y preferimos dedicarnos tiempo en lugar de hacer otras actividades.

Nos entendemos más allá de nuestras diferencias, las que respetamos.

Lógicamente, a veces uno dará más que el otro en función del momento, la situación, la necesidad, las circunstancias… es esa hermosa seguridad e incondicionalidad de saber que “hoy por ti, mañana por mí”.

YA NO QUIERO:

– esa sensación de dar y dar, sin obtener nada a cambio o recibiendo solo migajas o lo que les sobra a los demás.

– estar frente a alguien que se cree el centro del mundo y, por ende, todos los demás somos sus súbditos y le debemos cierto grado de pleitesía

– sentir que tengo que rendir cuentas porque al otro no le gusta algo que digo o hago

– aceptar maltratos o indiferencia selectiva por miedo a la soledad o por no saber cómo defenderme

– caer en manipulaciones ajenas

– sucumbir al miedo a qué dirán

– sentirme juzgada como si tuviera 5 años

– ser la única persona del vínculo que pone el hombro y está siempre disponible

– tener que estar esquivando malas ondas o envidias solo porque la otra persona no puede hacerse cargo de sus propios conflictos

A mi alrededor, solo quiero gente que me trate bien, se alegre por mis triunfos y me contenga o simplemente me escuche cuando algo no me salga como hubiera querido y necesite consuelo.

Los demás, por favor, abstenerse.