miércoles, 17 de febrero de 2016

Carta al ego

¿Cuánto tiempo necesito para perdonar?

¡¿Un día, un mes, un año?!

¿Acaso puedo esperar para ser feliz, acaso lo soy?

¿Acaso con tanta vanidad, tanto orgullo con tanta envidia que envenena mi alma?

¿Acaso la pereza que lastima mi cuerpo al moverlo?

¿Porque de sólo pensar en trabajar ya estoy cansado(a)...?

¿O me siento feliz con tanta lujuria y estos celos?

¿O deseando sufrimiento y muerte a mis semejantes?

¿O mintiéndome y mintiendo a mis semejantes?

¿A veces causando lástima para que me vean o me den una caricia o parte de su tiempo?

¿O al levantar la mirada con orgullo para no mirar al de "abajo" ... porque lo considero inferior o indeseable?

¿Acaso no soy YO TODO ESO ?

¿Acaso no soy yo quien necesita ser perdonado, por altanero y prepotente?

Por tomar un lugar que mi creador jamás tomo, por desperdiciar mi vida de error tras error...

¿Acaso no tengo ya mi castigo, porque jamás he vivido ....por estar pendiente del pasado?

Y dejar pasar el maravilloso presente... y aprender a vivir el instante...

Porque HOY comprendo que pudiera NO tener otro y HOY he decidido CAMBIAR.

Arrojar de mi corazón los defectos que ENSUCIAN mi alma.... para ir al ENCUENTRO de mis VIRTUDES y DESPERTAR esta dormida CONCIENCIA..

¿ME ESCUCHAS EGO??? ¡¡ESTÁS DESPEDIDO !!

Porque sólo has causado dolor y tristeza... me prometiste seguridad y belleza y sólo lograste aumentar mi vanidad y mi pereza, y con ésta mi orgullo...

Pero ¿sabes? ya descubrí tus juegos... Y no estarás más en mí... No llores ni pidas clemencia, porque no cederé hoy cambiaré... te sacare de mi corazón y quitaré mis errores...

ESCUCHA!!!! nunca más me doblegaré ante ti porque estás EQUIVOCADO...

Abriré mi conciencia y actuaré bajo su voz...

Desconozco a su autor

Ahora lo entiendo

Siendo niño pertenecí al Movimiento Scout. Ahí nos enseñaban, entre otras cosas, la importancia de la "Buena Acción" que consistía en realizar todos los días actos generosos y nobles, como recoger algún papel en la calle y botarlo en la papelera, ayudar en la casa a lavar platos, cuidar la fauna y la flora, ayudar a alguna persona anciana o impedida a cruzar la calle, etc. Me gustaba mucho cumplir esa tarea.

Un día caminaba por una calle de la ciudad de Coro y vi a un perro tirado en plena vía sin poder moverse. Estaba herido, un carro lo había atropellado y tenía rotas las dos patas traseras, los vehículos le pasaban muy de cerca y mi temor era que lo mataran porque era imposible que él solo pudiera levantarse.

Vi allí una gran oportunidad para hacer la "Buena Acción" y como buen Scout detuve el tráfico, me dispuse a rescatar al perro herido y ponerlo a salvo para entablillarle las patas. Yo nunca había entablillado a nadie pero el "Manual Scout" decía cómo hacerlo. Con mucho amor y entrega me acerqué, lo agarré pero me clavó los dientes en las manos. Inmediatamente me llevaron a la Sanidad y me inyectaron contra la rabia, aunque la rabia por la mordida no se me quitó con la vacuna.

Durante mucho tiempo no entendí por qué el perro me había mordido si yo sólo quería salvarlo y no hacerle daño, no sé que pasó y no me lo pude explicar. Yo quería ser su amigo, es más, pensaba curarlo, bañarlo, dejarlo para mí y cuidarlo mucho. Esta fue la primera decepción que sufrí por intentar hacer el bien, no lo comprendí. Que alguien haga daño al que lo maltrata es tolerable, pero que trate mal a quien lo quiera ayudar no es aceptable.

Pasaron muchos años hasta que vi claro que el perro no me mordió, quien me mordió fue su herida; ahora si lo entiendo perfectamente.

Cuando alguien está mal, no tiene paz, está herido del alma y si recibe amor o buen trato: ¡Muerde! Pero él no hunde sus dientes, es su herida la que los clava.

Comprende el malestar de las personas que te rodean. Cuando alguien te grita, te ofende, te critica o te hace daño no lo hace porque te quiere mal sino porque está herido, está herido del alma, se siente mal o algo malo está pasando por su vida. No te defiendas ni lo critiques, mas bien compréndelo, acéptalo y ayúdalo.

Ahora lo entiendo.

Desconozco a su autor


¿Por qué Gritamos?

Un día preguntó un sabio a sus amigos lo siguiente :

¿ Por qué la gente se grita cuando están enojados ? Los hombres pensaron
unos momentos:

Porque perdemos la calma - dijo uno - por eso gritamos.

- Pero ¿por qué gritar cuando la otra persona está a tu lado?, preguntó elsabio.

- No es posible hablarle en voz baja? ¿Por qué gritas a una persona cuando estás enojado?

Los hombres dieron algunas otras respuestas pero ninguna de ellas satisfacía al sabio .

Finalmente él explicó: Cuando dos personas están enojadas, sus corazones se alejan mucho. Para cubrir esa distancia deben gritar, para poder escucharse. Mientras más enojados estén, más fuerte tendrán que gritar para escucharse uno a otro a través de esa gran distancia.

Luego el sabio preguntó:- ¿Qué sucede cuando dos personas se enamoran? Ellos no se gritan sino que se hablan suavemente, por qué? Sus corazones están muy cerca. La distancia entre ellos es muy pequeña.

- el sabio continuó

- Cuando se enamoran más aún, qué sucede? No hablan, sólo susurran y se vuelven aun más cerca en su amor. Finalmente no necesitan siquiera susurrar, sólo se miran y eso es todo. Así es cuan cerca están dos personas cuando se aman.

Luego el sabio dijo:
-Cuando discutan no dejen que sus corazones se alejen, no digan palabras que los distancien más, llegará un día en que la distancia sea tanta que no encontrarán más el camino de regreso.


Desconozco a su autor