viernes, 12 de febrero de 2016

El peso del rencor

El tema del día era El Resentimiento y el maestro nos había pedido que lleváramos papas y una bolsa de plástico. Ya en clase elegimos una papa por cada persona a la que guardábamos resentimiento.

Escribimos su nombre en ella y la pusimos dentro de la bolsa.

Algunas bolsas eran realmente pesadas. el ejercicio consistía en que durante una semana lleváramos con nosotros a todos lados esa bolsa de papas. Naturalmente la condición de las papas se iba deteriorando con el tiempo. El fastidio de acarrear esa bolsa en todo momento me mostró claramente el peso espiritual que cargaba a diario y cómo, mientras ponía mi atención en ella para no olvidarla en ningún lado, desatendía cosas que eran más importantes para mí.

Todos tenemos papas pudriéndose en nuestra mochila sentimental. Este ejercicio fué una gran metáfora del precio que pagaba a diario por mantener el resentimiento por algo que ya había pasado y no podía cambiarse. Me di cuenta que cuando hacía importantes los temas incompletos o las promesas no cumplidas me llenaba de resentimiento, aumentaba mi estrés, no dormía bien y mi atención se dispersaba.

Perdonar y dejarlas ir me llenó de paz y calma, alimentando mi espíritu. La falta de perdón es como un veneno que tomamos a diario a gotas pero que finalmente nos termina envenenando.

Muchas veces pensamos que el perdón es un regalo para el otro sin darnos cuenta que los más beneficiados somos nosotros mismos.

El perdón es una expresión de amor. El perdón nos libera de ataduras que nos amargan el alma y enferman el cuerpo. No significa que estes de acuerdo con lo que pasó, ni que lo apruebes.

Perdonar no significa dejar de darle importancia a lo que sucedió, ni darle la razón a alguien que te lastimó. Simplemente significa dejar de lado aquellos pensamientos negativos que nos causaron dolor o enojo. El perdón se basa en la aceptación de lo que pasó. La falta de perdón te ata a las personas con el resentimiento. Te tiene encadenado. La falta de perdón es el veneno mas destructivo para el espiritu ya que neutraliza lo recursos emocionales que tienes. El perdón es una declaración que puedes y debes renovar a diario.

Muchas veces la persona mas importante a la que tienes que perdonar esa ti mismo por todas las cosas que no fueron de la manera que pensabas.

La Declaración del Perdón es la clave para liberarte.

¿Con qué personas estás resentido? ¿A quiénes no puedes perdonar? ¿Tú eres infalible y por eso no puedes perdonar los errores ajenos? Perdona para que puedas ser perdonado. Recuerda que con la vara que mides, serás medido...


¡¡Aliviana tu carga y estarás mas libre para moverte hacia tus objetivos!!



Sabiduría Canina

¿Sabe actuar con sabiduría canina?

¿Ya se imaginó actuando con sabiduría canina?

Inténtelo!!

1. Nunca deje pasar la oportunidad de salir de paseo.

2. Experimente la sensación del aire fresco y del viento en su rostro por puro placer.

3. Cuando alguien que ama se aproxima, corra para saludarlo.

4. Cuando hubiera necesidad, practique la obediencia.

5. Haga saber a los otros cuando estén invadiendo su territorio.

6. Siempre que pueda, duerma una siesta y desperécese al levantarse.

7. Corra, salte y juegue a diario.

8. Coma con gusto y entusiasmo, pero pare cuando esté satisfecho.

9. Sea leal, siempre.

10. Nunca pretenda ser algo que no es.

11. Si lo que desea está enterrado, cave hasta encontrarlo.

12. Cuando alguien estuviera pasando un mal día, quédese en silencio, siéntese próximo a él y gentilmente, intente agradarlo.

13. Cuando llame la atención, deje que alguien lo toque.

14. Evite morder cuando apenas un gruñido podría resolverlo.

15. En días templados, recuéstese de espaldas sobre el pasto.

16. En días calurosos, beba mucha agua y descanse bajo un árbol frondoso.

17. Cuando esté feliz, baile y sacuda todo su cuerpo.

18. No importa cuantas veces lo censuren, no asuma culpas que no tenga y no se ponga mal...corra inmediatamente de vuelta hacia sus amigos.

19. Alégrese con el simple placer de una caminata.

20. Sea feliz con su vida de perro!!

"Empieza por hacer lo necesario, sigue con lo que es posible y, de pronto, estarás haciendo lo imposible..."

San Francisco de Asís

Cerrando Círculos

O cerrando puertas. O cerrando capítulos. Como quieras llamarlo.
Lo importante es poder cerrarlos. Lo importante es poder dejar ir momentos de la vida que se van clausurando. ¿Terminó tu trabajo? ¿Se acabó la relación? ¿Ya no vives más en esa casa? ¿La amistad se acabó? Puedes pasar mucho tiempo de tu presente "revolcándote" en los porqués, en devolver el cassette y tratar de entender por qué sucedió tal o cuál hecho.

El desgaste va a ser infinito porque en la vida, tú, tus amigos, tus hijos, tus hermanas, todos y todas estamos abocados a ir cerrando capítulos. A pasar la hoja. A terminar con etapas o con momentos de la vida y seguir para adelante. No podemos estar en el presente añorando el pasado. Ni siquiera preguntándonos por qué. Lo que sucedió, hecho está. Y hay que soltar, hay que desprenderse. No podemos ser niños eternos, ni adolescentes tardíos, ni empleados de empresas inexistentes, ni tener vínculos con quien no quiere estar vinculado a nosotros. ¡No, los hechos pasan y hay que dejarlos ir!

Por eso a veces es tan importante romper fotos, quemar cartas, destruir recuerdos, cambiar de casa. Los cambios externos pueden simbolizar procesos interiores de superación. Dejar ir, soltar, desprenderse. En la vida nadie juega con las cartas marcadas y hay que aprender a perder y a ganar.

Hay que dejar ir, hay que pasar la hoja, hay que vivir solo lo que tenemos en el presente. El pasado ya pasó. No esperes que te devuelvan, no esperes que te reconozcan, no esperes que alguna vez se den cuenta de "quien eres". No!, suelta. Con el resentimiento, al ver "tu pelicula" personal para darte y darle al asunto, lo único que consigues es dañarte mentalmente, envenenarte, amargarte. La vida esta para adelante, nunca para atrás. Porque si andas por la vida dejando "puertas abiertas", por si acaso, nunca podrás desprenderte ni vivir lo de hoy con satisfacción. Noviazgos o amistades que no clausuran, posibilidades de "regresar" (¿a qué?), necesidad de aclaraciones, palabras que no se dijeron, silencios que lo invadieron. ¡Si puedes enfrentarlos ya y ahora, hazlo! Si no, déjalo ir, cierra capítulos. Convéncete, que no vuelve.

Pero no por orgullo ni por soberbia sino porque tú ya no encajas allí: en ese lugar, en ese corazón, en esa habitación, en esa casa, en ese escritorio, en ese oficio, ya no eres el mismo que se fue, hace dos días, hace tres meses, hace un año, por lo tanto, no hay nada a qué volver. Es salud mental, amor por tí mismo desprende lo que ya no esta en tu vida..

Recuerda que nada ni nadie es indispensable. Ni una persona, ni un lugar, ni un trabajo, porque cuando llegaste a este mundo lo hiciste sin ese adhesivo, por lo tanto es costumbre vivir pegado a él y es un trabajo personal aprender a vivir sin él, hoy te duele dejar ir. Solo es costumbre, apego, necesidad. Pero, cierra, clausura, limpia, tira, oxigena, despréndete, sacude, suelta.

Hay tantas palabras para significar salud mental y cualquiera que sea la que escojas, te ayudará definitivamente a seguir para adelante con tranquilidad.

¡Ésa es la vida!

©Gloria Hurtado
Psicóloga y columnista colombiana
(Adjudicada anteriormente a Paulo Coelho)