viernes, 5 de febrero de 2016

¿Estás de verdad muy ocupado?

Es impresionante cuantas cosas hace la gente ocupada que nadie echaría de menos si no se hicieran.

Os propongo una reflexión a partir de esta contundente frase, extraída del libro The Effective Executive de Peter Drucker. Mejorar nuestra efectividad no solo significa poner orden, o organizarse mejor. Significa tomar decisiones sobre nuestro trabajo, significa procesar las cosas. Procesar no es hacer, es decidir. No lo confundáis. El matiz es importante, porque procesar puede significar decidir no hacer.

Frente una acción determinada: te haces nunca la pregunta de ¿qué pasaría si no lo hago?

Es sorprendente la cantidad de cosas que hacemos por simple rutina, activamos el modo piloto automático y sin cuestionarnos nada,procesamos automáticamente. Suma y sigue en nuestra lista de tareas.

Otras las procesamos mediante las creencias establecidas al respecto de nuestras responsabilidades, debemos hacer lo que toca, no lo que se supone que debemos hacer.

Leía hace poco que definir nuestro trabajo también es parte de nuestro trabajo. Y esto es muy cierto. No podemos omitirlo. Pensar un poco, procesar con cierto espíritu crítico, o innovador si lo preferís, puede conllevar un recorte significativo en nuestras listas tareas pendientes, o como mínimo, significará un incremento en el valor de estas.

Pensar no tanto en lo que hacemos, sino en el como lo hacemos ¿hay otras maneras de hacerlo, dispongo de otras herramientas o recursos?

O tener en cuenta que a veces no es tanto si debemos o no hacerlo, como el cuando debemos hacerlo. Racionalizar el optimismo en los plazos o intenciones también oxigenará nuestras listas de tareas.

Por no hablar de todo lo que hacemos a pesar que ya somos conscientes que podríamos no hacerlo tranquilamente, como revisar cada quince minutos las redes sociales… Éstas tareas teóricamente, son las primeras que deberíamos gestionar. No es raro ver gente super ocupada que siempre tiene tiempo para tareas de este tipo. Seamos un poco más consecuentes con lo que hacemos, y en lo que decimos.

Cierto y importante también, que paralelamente a este trabajo individual,debemos cambiar nuestra cultura a la hora de valorar el esfuerzo. Es necesario dar valor a la obtención de resultados y no tanto al nivel de estrés demostrado y las maratones en jornadas laborales. Si no cambiamos esto, favorecemos el sentimiento de culpa si no nos sentimos superocupados y por tanto ponemos en entredicho el valor real de nuestra efectividad.

Jordi Fortuny
Fuente http://efectivitat.com/2016/01/estas-de-verdad-ocupado/

25 lecciones para cuando estés listo para una vida más sencilla. Parte II

Nuestro objetivo principal es vivir una vida ordenada sin la mayoría de las cosas con que las personas llenan sus vidas, dejándonos con espacio para lo que realmente importa. Una vida que no esté constantemente apurándonos, corriéndonos y estresándonos, y en cambio nos permita contemplar, crear y conectarnos con las personas y los proyectos que amamos.

Por supuesto, eso no significa que tengamos cero desorden ni complicaciones. Somos humanos y vivimos en el mundo real como todos los demás. Tenemos una casa, posesiones, computadoras, gadgets, distracciones y ocupaciones. Pero las redujimos para hacer espacio.

Aquí tienes algunas lecciones que aprendimos sobre vivir una vida más simple:

13. Cuando viajamos ligeramente, somos más libres, estamos menos cargados, y menos estresados. Esto se aplica también a viajar por la vida, no sólo a viaja a través de un aeropuerto.

14. No es cuán muchas o cuán pocas cosas poseemos lo que importa. Es si hacemos que esas cosas cuenten. Por lo tanto, es mejor tener tres buenos libros en tu biblioteca que realmente vas a leer, y no 300 que nunca vas a tocar.

15. Ordenar tu espacio físico puede hacer que tu espacio mental esté más despejado. Estas distracciones visuales tiran de nosotros y nos distraen de más maneras de las que imaginamos.

16. Sobre-pensar es una de las fuentes más desenfrenadas de estrés y desorden mental. La clave es darse cuenta de que el problema no es el problema. El problema es el increíble esfuerzo que estás haciendo al sobre-pensar demasiado el problema. Déjalo ir y se libre.

17. La positividad siempre vale la pena porque simplifica tus resultados. Así que antes de desperdiciarla en ira, resentimiento, rencor o envidia, piensa en lo precioso e insustituible que es tu tiempo.

18. Mantente alejado del drama de los demás. Y no crees innecesariamente uno propio.

19. Una mentalidad más positiva y sencilla puede ser creada en cualquier momento y en cualquier lugar con sólo cambiar tus pensamientos. Porque la frustración y el estrés provienen de tu manera de reaccionar, no de como son las cosas. Ajusta tu actitud, y la frustración y el estrés se evaporarán.

20. El secreto más simple de la felicidad y la paz, es dejar que cada circunstancia sea como es (en lugar de cómo crees que debería ser) y sacar lo mejor de ella.

21. La gratitud siempre hace que sea más fácil lidiar con la vida. Porque la felicidad llega fácil cuando dejas de quejarte por tus problemas y empiezas a agradecer por todos los problemas que no tienes.

22. Comete errores, aprende de ellos, ríete de ellos, y sigue adelante. No pierdas ni un minuto en resultados que no puedas controlar.

23. Ganas una gran cantidad de libertad cuando dejas de tomar las cosas como personal.

24. La verdad (tu verdad) es siempre el camino más sencillo hacia adelante. Si escuchas con atención a tu intuición, siempre sabrás lo que es “mejor” para ti, porque lo que es mejor para ti es lo que es verdad para ti.

25. La sensación que tienes cuando haces algo importante (y verdadero) es mucho mejor y menos estresante que la sensación que obtienes al quedarte sentado deseando estar haciéndolo.

por Marc Chernoff
Publicado originalmente en TrucosParaVivirMejor.com

25 lecciones para cuando estés listo para una vida más sencilla. Parte I

La simplicidad es en última instancia producto de enfocarte en lo que importa.

Por casi una década, Ángel y yo estuvimos aprendiendo a vivir una vida más sencilla.

Con más sencilla no queremos decir más “pobre”. Con más sencilla queremos decir más “significativa”.

Estuvimos trabajando en eliminar muchas de las complejidades de la vida para poder ser capaces de pasar más tiempo con las personas que amamos y hacer más actividades que nos gustan. Esto significa que estuvimos deshaciéndonos poco a poco de nuestro desorden mental y físico, y eliminando todo menos lo esencial, para así quedarnos sólo con lo que nos de valor.

Nuestro objetivo principal es vivir una vida ordenada sin la mayoría de las cosas con que las personas llenan sus vidas, dejándonos con espacio para lo que realmente importa. Una vida que no esté constantemente apurándonos, corriéndonos y estresándonos, y en cambio nos permita contemplar, crear y conectarnos con las personas y los proyectos que amamos.

Por supuesto, eso no significa que tengamos cero desorden ni complicaciones. Somos humanos y vivimos en el mundo real como todos los demás. Tenemos una casa, posesiones, computadoras, gadgets, distracciones y ocupaciones. Pero las redujimos para hacer espacio.

Aquí tienes algunas lecciones que aprendimos sobre vivir una vida más simple:

1. Una vida más sencilla se trata de restar lo obvio y añadir lo significativo. Por lo tanto, eres rico en proporción al número de cosas innecesarias que puedes darte el lujo de vivir sin ello.

2. Simplificar no es meramente ver con cuan poco puedes llegar a vivir (eso es la pobreza) sino la eficiencia con que puedes poner primero lo primero, y utilizar tu tiempo de acuerdo a ello para perseguir las cosas que marcan la diferencia y significan más para ti.

3. Además del arte de terminar las cosas, también existe el a-menudo-olvidado arte de dejar las cosas sin hacer. La simplicidad y la eficiencia en la vida se basan en gran medida en eliminar lo no esencial.

4. Sobre-comprometerse es el error más grande que la mayoría de las personas cometen contra vivir una vida más sencilla. Es tentador llenar cada minuto del día con las tareas de tu lista de tareas pendientes o distracciones. No te hagas esto. Deja espacio.

5. Sólo porque puedas no significa que debas. Hay tantas actividades que suenan divertidas y emocionantes. Comprobamos Facebook, Instagram o Snapchat y vemos lo que los demás están haciendo, y de inmediato queremos añadir esas cosas a nuestras vidas. Pero antes de dejar que estas ideas nuevas saquen lo mejor de ti, recuerda que al añadir demasiadas cosas a tu vida, estás restando espacio. Y ese espacio es vital para enfocarte en lo que más importa.

6. Las distracciones son más tentadoras y perjudiciales de lo que pensamos. Cuando llenamos nuestras vidas con distracciones, a menudo es porque tenemos miedo de cómo podría ser la vida sin los constantes medios de comunicación social, TV, video juegos, snacks, chats, música, etc. No te adormezcas a ti mismo con ese ruido. No permitas que las distracciones te detengan. Controla tus distracciones antes de que tus distracciones te controlen a ti.

7. No puedes vivir una vida más sencilla si no estás dispuesto a cambiar y dejar de lado a lo que estás acostumbrado.

8. Las prioridades no se hacen automáticamente. Tienes que hacer tiempo para lo que es importante para ti: tiempo con tu pareja, tiempo con tus hijos, tiempo para crear, tiempo para aprender, tiempo para hacer ejercicio, etc. Empuja todo lo demás a un lado para hacer tiempo. Al decirle no a más cosas que suenan muy emocionantes, le dices sí a más cosas que son realmente importantes.

9. Levantarse antes ayuda. Una silenciosa y tranquila rutina mañanera es un regalo para atesorar. (Yo me despierto temprano para tener tiempo tranquilo para leer, escribir y practicar una meditación de gratitud.)

10. Dejar ir las viejas rutinas y hábitos, y construir unas nuevas puede ser difícil, pero es más fácil si las haces como un reto de 30 días. Deja ir algo durante 30 días y ve cómo afecta tu vida. (Dejar ir la televisión por cable fue una de las mejores decisiones que ángel y yo tomamos el año pasado, no más ruidos continuos y distrayentes en nuestra casa, y no más anuncios de cosas que no necesitamos)

11. Comprar más cosas no resuelve nuestros problemas. Ni tampoco comer más ni otro programa de televisión.

12. Ir de compras no es un hobby, y ciertamente no es terapia. Es un desperdicio de tiempo y dinero, y conduce inevitablemente a una vida desordenada.

Marc Chernoff
Publicado originalmente en TrucosParaVivirMejor.com