jueves, 28 de enero de 2016

Recuerdos

Dicen que es mejor haber amado y haber perdido que nunca haber amado; tan cierto como el hecho de que tan sólo viven en mis recuerdos. Recuerdos que me llegan en la mente cuando pienso en el amor y de las personas que se han instalados en ellos. Recuerdos que vienen y van pero los que te han robado una sonrisa y a la vez una lágrima en el corazón son aquellas que forman una cicatriz en el alma para nunca irse.

Es verdad que un adiós duele, pero el olvido duele mucho más; ya que el adiós es sólo temporal porque las personas viven en tus recuerdos y en tu alma, pero el olvido es definitivo. Perder los recuerdos que has vivido con esa persona que una vez significó todo para ti, es mucho más desgarrador que el instante de su partida. Hay momentos que nunca vuelven y recuerdos que jamás regresan, es por eso por lo que nunca pares de recordar pero nunca jamás olvides vivir.

Desconozco a su autor


Tú escoges

La vida se mide según cuanto amas y según cuanto das!

Se mide según la felicidad o la tristeza que proporcionas a otros.

Se mide por los compromisos que cumples y la confianza que traicionas.

Se trata de lo que dices y lo que quieres decir, sea falso o beneficioso.

Se trata de los juicios que formulas.

Se trata del celo, del miedo, de la ignorancia y de la venganza.
Se trata de los sentimientos que llevas adentro,
de como los cultivas y de como lo riegas.

Pero la mayor parte se trata de si usas la vida tuya para tocar o
envenenar el corazón de otros.

Tú y solo tú escoges la manera en que vas a afectar el corazón de
otros...y de esas decisiones es de lo que se trata la vida!

Desconozco a su autor

miércoles, 27 de enero de 2016

La maldad en los cuentos infantiles, ¿es útil? por Merlina Meiler

Uno pensaría que no, que es contraproducente, pero la maldad en los cuentos infantiles puede ser pedagógica.

Es que mientras los niños saben reconocer el bien y el mal, y diferenciarlo, a través de los cuentos, los adultos parecen haber entrado en una infantilización con libros muy populares que no interpelan al lector en sus matices, sino que juzgan lo ya juzgado y señalan lo ya conocido como algo negativo, sin aportar nada al debate intelectual o moral. En parte, se debe a la alteración genética del virus de lo políticamente correcto.

Según una nota escrita por Winston Manrique Sabogal para el diario El País, esa es una de las conclusiones destacadas por escritores y expertos tan distintos como Victoria Cirlot, Justo Navarro, Félix de Azúa o Marta Fernández en las Conversaciones de Formentor, celebradas bajo el lema La novela más mala del mundo. Maldad, perfidia y espanto en la historia de la literatura. Veinticinco autores y críticos literarios debatieron sobre este asunto en septiembre del año pasado en una cita organizada por la Fundación Santillana en Mallorca, España.

Por violentos que sean
Los escritores reivindicaron el papel de los cuentos tradicionales infantiles, por muy violentos que resulten, donde se aprecia la lucha del bien y del mal de manera arquetípica, dice Navarro. Los niños “tienen que ponerle cara al mal y esos relatos cumplen una función legislativa: enseñan acciones que tienen castigo o recompensa. Tienen un valor pedagógico y de persuasión sobre los valores dignos de ser asumidos”. Lamenta Navarro el desdén que, a veces, se hace de dicha función. “Los cuentos infantiles son como la ley, aunque evolucionan y se adaptan”.

Ese dualismo entre el bien y el mal ayuda a comprender, desde pequeños, las dos caras de la vida, asegura Cirlot, experta en la cultura y literatura medievales y en el simbolismo. “Todo está en la estructura de la mente. Cada cultura da una explicación al mal y las maldades y la entienden a su manera. En el cerebro están los fenómenos arquetipales”, añade. “No hay que esconderle a los niños esas historias, cuyas atrocidades las pensamos así los adultos. Ellos tienen claro que están en el mundo de la fantasía. El símbolo acoge toda la maldad y toda la bondad. No es excluyente. El mito no es moral”.

Más allá de ese territorio va Félix de Azúa. El narrador y experto en arte opina que “a los niños hay que educarlos en la maldad y el mal”. En esa educación, aclara, hay que hacerles ver que ese comportamiento malvado es producto de la “estupidez, cobardía, falta de recursos y debilidad extrema en una persona”. Ello forma parte del proceso de aprendizaje, según Marta Fernández: “Hay que enseñar el mal, para ver dónde está y reconocerlo”.

A diferencia de los niños, los adultos han abandonado la educación moral, lamenta De Azúa. Es “una arrogancia moral, sobre todo de los políticos, pero debido en parte a que la gente se ha desentendido del tema y ha delegado esa función a ellos, que señalan y etiquetan lo que es bueno y es malo”.

Parte de ese enmascaramiento se aprecia en la literatura más popular, que juega con el cliché y no dialoga con el lector, advierte Justo Navarro. Para el poeta y narrador, muchos libros incluyen juicios ya dictados y evitan los del lector: “La literatura debe plantear, también, cuestiones morales, éticas; si los personajes lo han hecho bien o no, y donde el juez, de existir, debe ser el lector y no el escritor. Un buen libro hace preguntas”.

Cirlot tercia que “la ficción permite explorar la conducta humana. No se trata de plantar verdades inamovibles”. El ser humano se horroriza ante la maldad porque “en el fondo hay una duda sobre la creación. Todo sale de que la gente cree que el mundo es una prisión. Es la pulsión destructora la que crea la gran revuelta”. Frente a esa pulsión, recuerda que la filósofa Simone Weil decía: “No hay que destruir, sino descrear”.


Mal día por Merlina Meiler

El sábado pasado tuve un asado en la casa de un amigo, Carlos, que está muy dichoso con su novia Carolina (yo los presenté hace un tiempo).

Todo está muy bien ahora, pero en el transcurso de la segunda cita, ¡cayó una bomba! Parecía que, después de ese episodio, no se iban a volver a ver nunca más.

Es que hubo un malentendido y él decidió no llamarla más. Gracias a mi intervención (sí, ¡celestina y metiche además!), logré que él viera las cosas desde otra perspectiva y se diera una última oportunidad de conocerla, la que afortunadamente resultó exitosa.

Es que todos podemos tener un mal día, y esto también sucede en las primeras citas.

En este caso, podríamos decir que fue una “mala noche”. Es que Carolina entendió que Carlos hacía una insinuación sexual y reaccionó decididamente mal. Lo más insólito fue que él no tenía ni siquiera la intención de tener intimidad en esa cita, así que no le dijo nada sobre ese tema (parece que la música estaba demasiado alta en el lugar). A él le dolieron las palabras que Carolina pronunció y no estaba al tanto de qué las había provocado – simplemente, pensó que se trataba de una “histérica” y resolvió que lo mejor era dar vuelta la hoja y no contactarla nuevamente .

ERRORES SALVABLES

Quizá el comportamiento de Carolina estaba basado en miedos internos de volver a confiar en alguien. En un boicot o en imágenes ¿similares? de una relación fracasada que preferiría borrar.

Muchas veces, los deseos se ven opacados por reacciones de las que, posteriormente, nos arrepentimos o consideramos desmedidas – pero el daño ya está hecho.

No se e ocurriría pedirte que entres en elucubraciones para saber qué hay detrás de los dichos de alguien a quien recién conoces, pero sí, ponte en sus zapatos un momento y, con honestidad, imagina si tú podrías haber sido el protagonista de una conducta (o de un enredo) similar.

Es bastante probable que recuerdes días poco felices en los que hiciste o dijiste cosas que hubieras preferido evitar o que, por el contrario, no estuviste todo lo brillante que hubieras querido para causar una buena impresión en quien estaba frente a ti.

Que tal vez llegaste exageradamente tarde, pero hubieras deseado ser puntual.

O no prestaste atención a algo que importante para el otro. O estabas tan a la defensiva que se produjeron roces o malos entendidos.

Pues bien, lo mismo, exactamente, les sucede a los demás.

Por eso, quiero proponerte que, en caso de una primera o segunda cita con algún traspié inesperado, si la persona te cae bien, te atrae o te intriga, le des una nueva posibilidad.

La verdad es que no es muy fácil conocer a alguien que nos resulte interesante o nos agrade.

Y con solo una nueva oportunidad, tal vez tu historia tenga un final feliz, como el de Carlos y Carolina.


El tiempo de frío

Fuera hace frío, mucho frío; se ve el aliento de las personas al respirar, mientras caminan envueltos en abrigos y bufandas y las manos en los bolsillos. Quizá las crestas de los montes estén cubiertas de nieve o de hielo, pero hay gente que tiene su corazón caliente, y no importa el frío de las calles; personas que tienen una razón para vivir, gentes felices y que saben amar, que saben convertir todas las cosas duras de la vida en algo bueno, algo positivo, tienen esperanza, confían en Dios, aman a su prójimo y se esfuerzan por mantener un clima de paz y calor en sus hogares, en su trabajo.

Pero, ¡qué duro debe ser que ahí fuera haga frío y que el corazón esté congelado, hecho hielo, también! Frío por fuera y frío por dentro; Hielo es la desesperanza, dejarse arrancar día a día los restos de confianza a los que uno se agarra para seguir viviendo. Hielo es el rencor y el odio que va pudriendo poco a poco de modo irremediable tantos corazones. ¡Qué hielo tan duro, es el miedo a la vida, al futuro, a la vejez, a la enfermedad y a la soledad!

Necesitamos que salga el sol dentro de nosotros mismos, el sol de la esperanza, del amor, del optimismo, de la paz interior; tenemos que forzarnos a nosotros mismos y, antes que nada, obligarnos a creer que el sol puede salir en nuestra vida.

El que desespera de todo, puede tener muchas razones y excusas, pero también algo de culpa porque penas, sufrimientos, apuros económicos, contratiempos, están repartidos en la vida de todos, pero ahí esta también la mente, nuestra mente, para buscar soluciones a los problemas, y unos la usan y otros no.

Ahí están nuestras manos para trabajar, y unos les dan uso y otros no, ahí está Dios que sí ayuda a los que confían, pero unos le rezan a ese Dios y otros le dan la espalda; ahí están las oportunidades que ofrece la vida, pero unos las buscan y otros se excusan diciendo que nada se puede hacer.

El sol de la esperanza puede salir y de hecho sale en la vida de todos los que se fuerzan a sí mismos a creer en Dios y en sí mismos, que se fuerzan a esperar lo mejor, a luchar por salir adelante a pesar de todo

Yo no puedo controlar el clima de afuera, pero sí el interior de mi espíritu. Los problemas lo pueden quebrantar a uno si se deja, pero pueden fortalecerlo si los enfrenta como retos magníficos.

Desconozco a su autor

10 Frases Para Reflexionar

1.- Si te lastimaron, no alimentes tu dolor ni te alejes de esa persona, si quieres ser un gran humano, simplemente olvida.

2.- Para que un amor pasado no te lastime de por vida, consérvalo como un recuerdo hermoso, más nunca como una posibilidad, porque si lo haces nunca podrás ser feliz.

3.- Es mejor no ser tan hermosa(o) pues la vanidad suele convertir a las personas en seres poco atractivos.

4.- Haber sufrido un gran dolor nos hace crecer en capacidad de comprender y valorar a nuestros amigos.

5.- Siempre después de una discusión te arrepentirás en tu interior de no haber callado a tiempo.

6.- No traiciones el camino de tus padres actuando diferente cuando ellos no están.

7.- Los pleitos solo llevan a herir a los demás, a causar daño, a distanciar pero nunca a resolver los conflictos.

8.- Nunca seas grosero(a) con las demás personas, aunque estés sufriendo o tengas demasiados motivos para hacerlo.

9.- La fidelidad a un amor lleva a la persona a enamorarse todavía más.

10.- Es madurez superar una decepción como algo que es mejor que haya sido así.

viernes, 22 de enero de 2016

Vuelo del alma

Cuando el camino se hace cuesta arriba, NO LO DEJES.
Cuando las cosas andan mal como a veces sucede NO ABANDONES.

Cuando no consigas resultados, y se sumen los problemas, NO TE RINDAS.

Cuando quieras sonreír y sólo puedas suspirar NO TE CAIGAS.

Cuando la suerte, te sea adversa, y no encuentres fuerzas para seguir NO RENUNCIES.

Cuando no encuentres compañeros de lucha, NO TE APURES.

Hay manos que sostienen las tuyas!
Cree y Siente en cada minuto de tu vida, deja que tu alma " vuele libre " por los jardines hermosos de la confianza en algo superior que llega donde nuestra visión no puede alcanzar, pero sí nuestro corazón puede sentir.

Tu alma desea estar libre para darte fuerza y estímulo!

INTENTA !

Cierra los ojos por algunos minutos y deja tus pensamientos volar por sitios de amor.

No podemos cambiar el mundo, ni quitar todo el dolor de la tierra, ni tener ya resueltos todos nuestros problemas, pero podemos a cada minuto mirar con ojos del amor a cada cosa.

Si pensamos que todo es pasajero, miraremos con cariño lo negativo que te encamina a la elevación y perfección, y luego observaremos con felicidad el cambio del mal en bien, de tristezas en alegrías.

Lo que hoy nos hace sonreír fueron las cosas que nos hicieron llorar ayer.

Nuestras faltas de hoy también son las alegrías de mañana.

Las personas se van, los amores se pierden en el tiempo, los problemas se solucionan, hasta el mismo sol se va cada noche para renacer al día siguiente... no te quedes en el medio del camino
porque allá... algo te espera !.

Desconozco a su autor

Aprendí

Con el tiempo he aprendido a no creer en las palabras sino en las actitudes, porque a las primeras las rige la mente y las segundas son el reflejo de la esencia.

Aprendí, que no es cierto que la primera impresión es la que cuenta, que se necesita mucho más que eso para crear un concepto y ese punto todavía es relativo.

Aprendí, que no importa lo que digan, si no hago lo que siento me estoy traicionando y a la larga el precio que se paga por eso es muy alto.

Aprendí que es más fácil levantarse de una caída, si me animo a saltar, que de una cobardía.

Aprendí a ser libre, reconociendo mis puntos débiles y enfrentando mis miedos, antes de que estos me consuman y me sequen.

Aprendí que no es el tiempo el que sana las heridas sino el amor y la compañía.

Aprendí, que cuando se ama de verdad, queda marcado a fuego para siempre .. y nada vuelve a ser igual.

He aprendido, que estar de un lado o estar de otro, es solo una barrera social, que cuando uno se atreve a escuchar la voz del corazón, crea su único y propio lado y ese es el que en verdad cuenta.

Aprendí a animarme, a arriesgarme, a jugarme y pelear por lo que creo que vale, porque eso me hace sentir realmente vivo, aunque se convierta a veces en algo peligroso.

Aprendí a seguir, aún, cuando creo que no puedo más ...
y por Todo lo que Aprendí y Viví ...
por Todo lo que me resta Aprender y Vivir ...
y por Todo esto que Vale la Pena

decidí:
que no voy a dejarte ir...

Desconozco a su autor


Crecer

Muchas veces en la vida pasamos por momentos difíciles en los que tenemos que decidir sobre los nuevos caminos a tomar.

A veces el júbilo nos invade ya que la ruta tomada nos demuestra el acierto, y eso se llama crecer.

Otras veces nos desanimamos antes de reemprender nuestra meta, y eso también se llama crecer.

Crecer, una palabra tan común pero tan significativa a la vez, tan llena de vida; definitivamente es un término al que, en particular, tengo muy presente y valoro entrañablemente.

A veces la parálisis nos invade, desarmados completamente caemos en la tristeza, la desilusión, el desgano; sentimos la horrible sensación de no poder hacer nada bien, tomamos caminos de fácil acceso que a ningún lado nos conducen; nos invade la soledad y ocupamos el vacío con gente vacía y el resultado es una lista interminable de momentos más vacíos aún.

El dolor se esconde detrás de una imagen impuesta cargada de elementos superfluos que no hacen mas que alejarnos de nosotros mismos.

Hacia la felicidad el camino parece estar lleno de pantanos y grietas infinitos, en esos momentos no podemos ver que ser feliz está en nuestro propio ser, por el solo hecho de existir.

El tiempo oficial pasa pero nos es indiferente, el tiempo real nos encuentra sumergidos y cansados, pero tarde o temprano, desde lo mas profundo de nuestra existencia surge una luz, que al principio es pequeña, creo yo que es nuestro instinto de supervivencia más el amor por la vida y por nuestra vida que hace que lentamente nos reubiquemos en el camino correcto, el del amor.

A veces necesitamos pasar por momentos muy duros, cometemos errores, evadimos los problemas y nos disfrazamos de algo que no somos hasta reencontrarnos con nuestros valores, en lo que a mi respecta, el valor de las pequeñas cosas, aquellas situaciones y cosas cotidianas y sencillas que son maravillosas.

A veces necesitamos pasar por momentos tan duros, pero superarlos es también crecer.

La felicidad es un don que poseemos todos, pero cultivarla y compartirla es un hermoso trabajo que implica esfuerzo, dedicación y tiempo, pero por sobre todas las cosas amor, el sentimiento más hermoso.

Y poder amar también es crecer.

Desconozco a su autor

miércoles, 20 de enero de 2016

Proyecto de Vida.

Armar un proyecto de vida no resulta tan simple como parece,
hay que definir y ordenar objetivos, prioridades, valores y creencias.
A veces puedes llegar a tener bien claro que es lo que quieres
pero eres incapaz de encontrar el camino o te sientes perdido.
Además si tomas conciencia que estas de paso en este mundo
te darás cuenta que la felicidad no pasa por los logros materiales.
Solo la espiritualidad trasciende mas allá de tu muerte física
y será el único motor capaz de impulsarte en este proyecto
dándole un profundo sentido a cada uno de los días de tu vida .
Para poder lograr su objetivo el proyecto debe ser amplio y generoso,
traspasando la frontera del yo y descubriendo el placer de compartir.
Es por eso es que cuando dos personas deciden unir sus vidas
sus proyectos se funden en uno solo y ambos se enriquecen.
Todo esto requiere renunciar en parte a tu viejo proyecto personal
para hacer un lugar donde incorporar al proyecto de tu compañero/a.
Tu carga se aliviará porque serán dos luchando en común
y eso te permitirá apuntar a objetivos mucho mas elevados
los cuales a su vez resultaran mas gratificantes.
Vuela Alto ... Abre tu corazón ... Nunca dejes de soñar ... ! ! !

Desconozco a su autor

martes, 19 de enero de 2016

Urgente

Para ti, que siempre vives la vida a un ritmo vertiginoso, quiero recordarte que lo más importante que tienes en la vida, eres tú y todos los que te rodean, y recuerda que...

Urgente, es una palabra con la que vivimos día a día, en nuestra agitada vida, y a la cual, le hemos perdido ya todo significado de premura y prioridad.

Urgente, es la manera más pobre de vivir en este mundo, porque sabes, el día que nos vamos, dejamos pendiente las cosas, que verdaderamente fueron urgentes.

Urgente, es que hagas un alto en tu ajetreada vida, y te preguntes:
¿Qué significado tiene todo esto que yo hago?

Urgente, es que seas más amigo, más humano, más hermano.

Urgente, es que sepas valorar el tiempo que te pide un niño, una niña.

Urgente, es que cada mañana, cuando veas salir el sol, te impregnes de su calor, y le des gracias al Señor, por tan maravilloso regalo.

Urgente, es que mires a tu familia, a tus hijos, a tu esposa, y a todos los que te rodean, y valores ese tan maravilloso tesoro.

Urgente, es que le digas a las personas que quieres, hoy, no mañana, cuánto los quieres.

Urgente, es que te sepas hijo de Dios, y te des cuenta que él, te ama, y quiere verte sonreír feliz y lleno de vida.

Urgente, es que no se te vaya la vida en un soplo y que cuando mires atrás, seas ya un anciano y no puedas echar tiempo atrás, que todo lo hizo urgente...

Que fue un gran empresario, un gran artista, un gran profesional, que llenó su agenda de urgencias, citas, proyectos, pero dentro de todo, lo más importante, se te olvidó… Vivir.

Desconozco a su autor

La felicidad

La felicidad no es, de ninguna manera la ausencia de problemas; la felicidad es algo que creamos dentro de nosotros mismos, nosotros mismos somos responsables de ser felices, así que felicítate si lo has logrado o reclámate a ti mismo si no has podido ser feliz, pero nunca culpes a nadie, ni mucho menos a la vida, que todo lo que nos sucede es porque nosotros así lo provocamos; nosotros mismos somos responsables
de nuestra felicidad.
No te quejes de nada.
Si lo que te molesta tiene solución arréglalo, si no, olvídalo.
Tu eres capaz de cambiar cualquier situación.
Ten pensamientos positivos.
Busca buena compañía y aléjate de los pesimistas.
No le des vueltas a los pensamientos tristes, busca lo alegre y sano.
Enfrenta tus problemas como retos a vencer.
Sé entusiasta y optimista en todo lo que hagas.
Llena tu mente de buenas noticias.
Disfruta de lo que tienes y sé agradecido.
Siéntete vivo, observa lo hermoso que hay a tu alrededor
y disfrútalo, esta ahí para ti.
Dale a las cosas su justa importancia y no te preocupes por tonterías.
No critiques.
Perdona, el rencor es una perdida de tiempo y es terrible para tu salud.
Sé comprensivo con la gente.
No trates de cambiar a la gente, es más fácil aceptarla tal y como es.

Desconozco a su autor


lunes, 18 de enero de 2016

Dar para recibir

Un hombre estaba perdido en el desierto, destinado a morir de sed. Por suerte, llegó a una cabaña vieja, desmoronada, sin ventanas, sin techo.

El hombre anduvo por ahí y se encontró con una pequeña sombra donde acomodarse para protegerse del calor y del sol. Mirando alrededor, vio una vieja bomba de agua, toda oxidada. Se arrastró hacia allí, tomó la manivela y comenzó a bombear, a bombear y a bombear sin parar, pero nada sucedía.

Desilusionado, cayó postrado hacía atrás y entonces notó que a su lado había una botella vieja. La miró, la limpió de todo el polvo que la cubría y pudo leer que decía: “Usted necesita primero reparar la bomba con toda el agua que contiene esta botella, mi amigo. Después, por favor, tenga la gentileza de llenarla nuevamente antes de partir”.

El hombre desenroscó la tapa de la botella, y vio que estaba llena de agua… ¡llena de agua! De pronto se vio en un dilema: si bebía aquella agua, él podría sobrevivir, pero, si la vertía en esa bomba vieja y oxidada, tal vez obtendría agua fresca, bien fría, del fondo del pozo y podría tomar todo el agua que quisiese, o tal vez no; tal vez la bomba no funcionaría y el agua de la botella sería desperdiciada.

¿Qué debía hacer? ¿Derramar el agua en la bomba y esperar a que saliese agua fresca… o beber el agua vieja de la botella e ignorar el mensaje? ¿Debía perder toda aquella agua en la esperanza de aquellas instrucciones poco confiables escritas no se sabe cuánto tiempo atrás?

Al final derramó todo el agua en la bomba, agarró la manivela y comenzó a bombear y la bomba comenzó a rechinar pero ¡no pasaba nada! La bomba continuaba con sus ruidos y entonces de pronto surgió un hilo de agua, después un pequeño flujo y finalmente el agua corrió en abundancia… Agua fresca, cristalina.

Llenó la botella y bebió, la llenó otra vez y tomó aún más de su contenido refrescante. Enseguida la llenó de nuevo para el próximo viajante, la llenó hasta arriba, tomó la pequeña nota y añadió otra frase: “Créame que funciona: usted tiene que dar toda el agua antes de obtenerla nuevamente”

Dar y luego recibir. Este es el punto de partida en este viaje de solidaridad y empatía que, más que nunca, necesitamos emprender. La situación demanda una responsabilidad global ante quien desea un beneficio rápido que diezmará nuestro entorno y nuestras capacidades.

Sé a ciencia cierta que el cambio, el salto desde la individualidad miope, no es fácil porque la inercia nos ancla en el fondo de nuestros problemas.

Desconozco a su autor

Sobre guardar silencio

Fragmento del libro "Neither Wolf nor Dog. On Forgotten Roads with an Indian Elder" ("Ni Lobo ni Perro. Por Senderos Olvidados con un Anciano Indio") de Kent Nerburn.

"Nosotros los indios sabemos del silencio. No le tenemos miedo. De hecho, para nosotros es más poderoso que las palabras.

Nuestros ancianos fueron educados en las maneras del silencio, y ellos nos transmitieron ese conocimiento a nosotros. Observa, escucha, y luego actúa, nos decían. Ésa es la manera de vivir.

Observa a los animales para ver cómo cuidan a sus crías. Observa a los ancianos para ver cómo se comportan. Observa al hombre blanco para ver qué quiere. Siempre observa primero, con corazón y mente quietos, y entonces aprenderás. Cuando hayas observado lo suficiente, entonces podrás actuar.

Con ustedes es lo contrario. Ustedes aprenden hablando. Premian a los niños que hablan más en la escuela. En sus fiestas todos tratan de hablar. En el trabajo siempre están teniendo reuniones en las que todos interrumpen a todos, y todos hablan cinco, diez o cien veces. Y le llaman "resolver un problema". Cuando están en una habitación y hay silencio, se ponen nerviosos. Tienen que llenar el espacio con sonidos. Así que hablan impulsivamente, incluso antes de saber lo que van a decir.

A la gente blanca le gusta discutir. Ni siquiera permiten que el otro termine una frase. Siempre interrumpen. Para los indios esto es muy irrespetuoso e incluso muy estúpido. Si tú comienzas a hablar, yo no voy a interrumpirte. Te escucharé. Quizás deje de escucharte si no me gusta lo que estás diciendo. Pero no voy a interrumpirte. Cuando termines, tomaré mi decisión sobre lo que dijiste, pero no te diré si no estoy de acuerdo, a menos que sea importante. De lo contrario, simplemente me quedaré callado y me alejaré. Me has dicho lo que necesito saber. No hay nada más que decir. Pero eso no es suficiente para la mayoría de la gente blanca.

La gente debería pensar en sus palabras como si fuesen semillas. Deberían plantarlas, y luego permitirles crecer en silencio. Nuestros ancianos nos enseñaron que la tierra siempre nos está hablando, pero que debemos guardar silencio para escucharla.

Existen muchas voces además de las nuestras. Muchas voces."

jueves, 14 de enero de 2016

Crecer en madurez

Bernabé Tierno Jiménez (1940) es un psicólogo, pedagogo y escritor español.

Desde hace 30 años investiga sobre las causas del fracaso escolar y ensaya estrategias para una enseñanza y un aprendizaje más eficaz, siendo autor de numerosas obras que divulgan la psicología de la educación.

Bernabé Tierno es el autor del siguiente decálogo para crecer en madurezque puede darnos unas claves para nuestro “crecimiento”:

1.-Actitud flexible, serena y tolerante ante las nuevas situaciones y circunstancias y capacidad de cambiar cuando sea lo más razonable y conveniente.

2.-Ser “uno/a mismo/a” y tener criterio firme y claro ante las personas, situaciones y cosas pero sin tozudez y con buena disposición para admitir los propios errores.

3.-Capacidad para pensar y obrar con absoluta independencia y aceptar la realidad por dura que sea, con presencia de ánimo y sin recurrir a lamentaciones inútiles ni a escenas melodramáticas.

4.-Semblante y aspecto exterior ecuánime y gozoso, irradiando alegría y felicidad, sintiéndose un ser privilegiado de la vida aunque sólo sea por vivir y no perder el sentido del humor.

5.-Aceptación de sí mismo en todos los aspectos; alto nivel de autoestima y auto amor; capacidad para perdonarse a sí mismo y perdonar. Buen amigo de sí y de los demás. Disfruta de relaciones afectuosas, emocionales y altruistas con sus semejantes.

6.-Capacidad para disfrutar de todo en cualquier momento y lugar y de las cosas más corrientes y sencillas, pero día a día, minuto a minuto.

7.-Gran amplitud de conciencia, generosidad, preocupación por el prójimo, por sus necesidades y carencias. Deseo de sentirse útil y permanente actitud de servicio para la sociedad en que vive.

8.-Estar bien dotado para tolerar ciertas dosis de soledad y desamparo y bien entrenado para superar dificultades, problemas y frustraciones sin dejarse abatir por el desaliento.

9.-Capacidad de empatía, de ver las cosas desde la óptica de la persona que se tiene delante, teniendo en cuenta las circunstancias que le impulsan a obrar de esta o aquella manera.

10.-Finalmente, toda persona madura tiene un proyecto de vida que la auto-realiza y le proporciona verdadera felicidad y satisfacciones. Tal proyecto es diseñado teniendo como referencia una escala de valores morales, dando prioridad al respeto, la honradez, la solidaridad, la tolerancia y el objetivo de pasar por la vida haciendo el bien en lo posible.

El triple filtro

En la antigua Grecia, Sócrates fue famoso por su sabiduría y por el gran respeto que profesaba a todos.

Un día un conocido se encontró con el gran filósofo y le dijo:

-¿Sabes lo que escuché acerca de tu amigo?

-Espera un minuto -replicó Sócrates-. Antes de decirme nada quisiera que pasaras un pequeño examen. Yo lo llamo el examen del triple filtro.

- ¿Triple filtro?

- Correcto -continuó Sócrates-. Antes de que me hables sobre mi amigo, puede ser una buena idea filtrar tres veces lo que vas a decir, es por eso que lo llamo el examen del triple filtro.

-El primer filtro es la verdad. ¿Estás absolutamente seguro de que lo que vas a decirme es cierto?

-No -dijo el hombre-, realmente solo escuché sobre eso y...

-Está bien -dijo Sócrates-. Entonces realmente no sabes si es cierto o no. Ahora permíteme aplicar el segundo filtro, el filtro de la bondad. ¿Es algo bueno lo que vas a decirme de mi amigo?

-No, por el contrario...

-Entonces, deseas decirme algo malo sobre él pero no estás seguro de que sea cierto. Pero podría querer escucharlo porque queda un filtro: el filtro de la utilidad. ¿Me servirá de algo saber lo que vas a decirme de mi amigo?

-No, la verdad es que no.

-Bien -concluyó Sócrates-, si lo que deseas decirme no es cierto ni bueno e incluso no es útil ¿para qué querría saberlo?


martes, 12 de enero de 2016

El arte de no enfermarse

Hable de sus sentimientos.
Emociones y sentimientos que se esconden y se reprimen terminan en enfermedades como gastritis, úlcera, dolores lumbares, dolor en la columna. Con el tiempo, la represión de los sentimientos degenera hasta el cáncer. Entonces, vamos a sincerarnos, hacer confidencias, compartir nuestra intimidad, nuestros secretos, ¡nuestros errores!...

El diálogo, el hablar, la palabra, son poderosos remedios ¡y una excelente terapia!


Tome decisiones.

La persona indecisa permanece en la duda, en la ansiedad, en la angustia. La indecisión acumula problemas, preocupaciones, agresiones. La historia humana está hecha de decisiones. Para decidir es preciso saber renunciar, saber perder ventajas y valores para ganar otros.

Las personas indecisas son víctimas de dolencias nerviosas, gástricas y problemas de la piel.

Busque soluciones.

Las personas negativas no consiguen soluciones y aumentan los problemas. Prefieren lamentarse, murmurar, ser pesimistas. Es mejor encender un fósforo que lamentarse por la oscuridad. Una abeja es pequeña, pero produce lo más dulce que existe.

Somos lo que pensamos. El pensamiento negativo genera energía negativa que se transforma en enfermedad.

No viva de apariencias.

Quien esconde la realidad finge, está en pose, quiere dar siempre la impresión de estar bien, mostrarse perfecto, bonachón, etc., acumula toneladas de peso. Una estatua de bronce con pies de barro.

Nada peor para la salud que vivir de apariencias y fachadas. Son personas con mucho barniz y poca raíz. Su destino es la farmacia, el hospital, el dolor.


Acéptese.

El rechazo de sí mismo, la ausencia de autoestima, hace que nos volvamos ajenos a nosotros mismos. Ser uno mismo es el núcleo de una vida saludable. Quienes no se aceptan a sí mismos, son envidiosos, celosos, imitadores, competitivos, destructivos.

Aceptarse, aceptar ser aceptado y aceptar las críticas es sabiduría, buen sentido y terapia.


Confíe.


Quien no confía, no se comunica, no se abre, no se relaciona, no crea relaciones estables y profundas, no sabe hacer amistades verdaderas. Sin confianza, no hay relación.

La desconfianza es falta de fe en sí mismo, en los otros y en Dios.


No viva siempre triste.


El buen humor, la risa, el reposo, la alegría, recuperan la salud y traen larga vida. La persona alegre tiene el don de alegrar el ambiente donde vive. “El buen humor nos salva de las manos del doctor”.

La alegría es salud y terapia.


Drauzio Varella

La sabiduría del silencio interno

"Habla simplemente cuando sea necesario. Piensa lo que vas a decir antes de abrir la boca. Sé breve y preciso ya que cada vez que dejas salir una palabra, dejas salir al mismo tiempo una parte de tu chi (energía que fluye en nuestro cuerpo y en todo lo que nos rodea). De esta manera, aprenderás a desarrollar el arte de hablar sin perder energía. Nunca hagas promesas que no puedas cumplir. No te quejes y no utilices en tu vocabulario palabras que proyecten imágenes negativas porque se producirá alrededor de ti todo lo que has fabricado con tus palabras cargadas de chi.

Si no tienes nada bueno, verdadero y útil que decir, es mejor quedarse callado y no decir nada. Aprende a ser como un espejo: escucha y refleja la energía. El universo es el mejor ejemplo de espejo que la naturaleza nos ha dado porque el universo acepta sin condiciones nuestros pensamientos, nuestras emociones, nuestras palabras, nuestras acciones y nos envía el reflejo de nuestra propia energía bajo la forma de las diferentes circunstancias que se presentan en nuestra vida.
Si te identificas con el éxito, tendrás éxito. Si te identificas con el fracaso, tendrás fracasos.

No te des mucha importancia y sé humilde porque cuanto más superior, inteligente y prepotente te muestras, más prisionero de tu propia imagen te vuelves y vives en un mundo de tensión e ilusiones.

Sé discreto, preserva tu vida íntima. De esta manera te liberas de la opinión de los otros y llevarás una vida tranquila volviéndote invisible, misterioso, indefinible, insondable como el Tao.

No compitas con los demás. Vuélvete como la tierra que nos nutre, que nos da lo que necesitamos. Ayuda a los otros a percibir sus cualidades, a percibir sus virtudes, a brillar. El espíritu competitivo hace que crezca el ego y crea conflictos inevitablemente. Ten confianza en ti mismo, preserva tu paz interna evitando entrar en la provocación y en las trampas de los otros.

No te comprometas fácilmente. Si actúas de manera precipitada sin tomar conciencia profunda de la situación, te vas a crear complicaciones. La gente no tiene confianza en aquellos que muy fácilmente dicen “sí” porque saben que ese famoso “sí” no es sólido y le falta valor. Toma un momento de silencio interno para considerar todo lo que se presenta y toma tu decisión después. Así desarrollarás la confianza en ti mismo y la sabiduría.

Si realmente hay algo que no sabes o no tienes la respuesta a la pregunta que te han hecho, acéptalo. El hecho de no saber es muy incómodo para el ego porque le gusta saber todo, siempre tener razón y siempre dar su opinión muy personal. En realidad el ego no sabe nada, simplemente hace creer que sabe.

Evita el hecho de juzgar y de criticar. El Tao es imparcial y sin juicios, no critica a la gente y tiene una compasión infinita. Cada vez que juzgas a alguien lo único que haces es expresar tu opinión muy personal y es una pérdida de energía, es puro ruido. Juzgar es una manera de esconder las propias debilidades. El sabio tolera todo y no dirá ni una palabra.

Recuerda que todo lo que te molesta de los otros es una proyección de todo lo que todavía no has resulto de ti mismo. Deja que cada quien resuelva sus propios problemas y concentra tu energía en tu propia vida. Ocúpate de ti mismo, no te defiendas. Cuando tratas de defenderte en realidad estás dándole demasiada importancia a las palabras de los otros y le das más fuerza a su agresión. Si aceptas el no defenderte estás mostrando que las opiniones de los demás no te afectan, que son simplemente opiniones y que no necesitas convencer a los otros para ser feliz.

Haz regularmente un ayuno de la palabra para volver a educar al ego que tiene la mala costumbre de hablar todo el tiempo. Practica el arte de no hablar por lo menos algunas horas en el día según lo permita tu organización personal.

Progresivamente desarrollarás el arte de hablar sin hablar y tu verdadera naturaleza interna reemplazará tu personalidad artificial dejando aparecer la luz de tu corazón y el poder de la sabiduría del silencio. Gracias a esta fuerza, atraerás hacia ti todo lo que necesitas para realizarte y liberarte completamente pero hay que tener cuidado de que el ego no se inmiscuya. Si tu ego se impone y abusa de este poder, el mismo poder se convertirá en un veneno y todo tu ser se envenenará rápidamente.

Quédate en silencio. Cultiva tu propio poder interno. Respeta la vida de los demás y de todo lo que existe en el mundo. No trates de forzar, manipular y controlar a los otros. Conviértete en tu propio maestro y deja a los demás ser lo que son o lo que tienen la capacidad de ser. Dicho en otras palabras: vive siguiendo la vida sagrada del Tao."

Fuente: "Qi Gong"

TextoTaoísta

El concepto del Tao se basa en aceptar que la única constante en el universo es el cambio y que debemos aceptar este hecho y estar en armonía con ello.


Cómo hacerte saber

"Cómo hacerte saber que siempre hay tiempo.
Que uno solo tiene que buscarlo y dárselo.
Que nadie establece normas salvo la vida.
Que la vida sin ciertas normas pierde forma.
Que la forma no se pierde con abrirnos.
Que abrirnos no es amar indiscriminadamente.
Que no está prohibido amar.
Que también se puede odiar.
Que el odio y el amor son afectos.
Que la agresión porque sí, hiere mucho.
Que las heridas se cierran.
Que las puertas no deben cerrarse.
Que la mayor puerta es el afecto.
Que los afectos nos definen.
Que definirse no es remar contra la corriente.
Que no cuanto más fuerte se hace el trazo más se dibuja.
Que buscar un equilibrio no implica ser tibio.
Que negar palabras implica abrir distancias.
Que encontrarse es muy hermoso.
Que el sexo forma parte de lo hermoso de la vida.
Que la vida parte del sexo.
Que el porqué de los niños tiene un por qué.
Que querer saber de alguien no sólo es curiosidad.
Que querer saber todo de todos es curiosidad malsana.
Que nunca está de más agradecer.
Que la autodeterminación no es hacer las cosas solo.
Que nadie quiere estar solo.
Que para no estar solo hay que dar.
Que para dar debimos recibir antes.
Que para que nos den también hay que saber cómo pedir.
Que saber pedir no es regalarse.
Que regalarse es, en definitiva, no quererse.
Que para que nos quieran debemos mostrar quiénes somos.
Que para que alguien sea hay que ayudarlo.
Que ayudar es poder alentar y apoyar.
Que adular no es ayudar.
Que adular es tan pernicioso como dar vuelta la cara.
Que las cosas cara a cara son honestas.
Que nadie es honesto porque no roba.
Que el que roba no es ladrón por placer.
Que cuando no hay placer en hacer las cosas, no se está viviendo.
Que para sentir la vida no hay que olvidarse que existe la muerte.
Que se puede estar muerto en vida.
Que se siente con el cuerpo y la mente.
Que con los oídos se escucha.
Que cuesta ser sensible y no herirse.
Que herirse no es desangrarse.
Que para no ser heridos levantamos muros.
Que quien siembra muros no recoge nada.
Que casi todos somos albañiles de muros.
Que sería mucho mejor construir puentes.
Que sobre ellos se va a la otra orilla y también se vuelve.
Que volver no implica retroceder.
Que retroceder puede ser también avanzar.
Que no por mucho avanzar se amanece más cerca del sol."

Mario Benedetti

lunes, 11 de enero de 2016

Nunca

Nunca pienses me siento solo, piensa a quien puedes acompañar
No digas nadie me oye, ve con quien necesita ser oído
No te pares desalentado, busca quien necesita tu aliento
Nunca digas estoy triste, ve con el que sufre y regálale tu sonrisa
No digas no puedo mas y levanta al que se hundió en el desanimo

Jamás digas soy el mas desgraciado, por que siempre hay alguien que lo es más que tú.

Solo ofreciendo,
dando,
buscando...
hallarás.

¡Adelante disponte a ofrecerte para tenerlo todo y vivir la vida!

Desconozco a su autor


Curso de relaciones humanas

Las seis palabras más importantes:
yo admito que cometí un error

Las cinco palabras más importantes:
has hecho un buen trabajo

Las cuatro palabras más importantes:
¿cuál es tu opinión?

Las tres palabras más importantes:
te importa si...

Las dos palabras más importantes:
muchas gracias

Y la palabra más importante:
nosotros.

Desconozco a su autor


Llénalo con amor

Siempre que haya un hueco en tu vida, llénalo de amor
Adolescente, joven, viejo:
Siempre que haya un hueco en tu vida, llénalo de amor.
En cuanto sepas que tienes delante de ti un tiempo baldío,
ve a buscar amor.
No pienses; “Sufriré”
No pienses: “Me engañarán”
No pienses: “Dudaré”
Ve simplemente, diáfanamente, regocijadamente, en busca del amor.
¿Qué índole de amor?
No importa.
Todo amor está lleno de excelencia y de nobleza.
Ama como puedas, ama a quien puedas, ama todo lo que puedas.
Pero ama siempre.
No te preocupes de la finalidad de tu amor.
Él lleva en si mismo su finalidad.
No te juzgues incompleto porque no responden a tus ternuras;
el amor lleva en si su propia plenitud.
¡Siempre que haya un hueco en tu vida, llénalo de amor!

Amado Nervo


jueves, 7 de enero de 2016

Amor y amar

¿Qué es el amor?

Nunca ningún autor y tampoco ningún idioma han podido describir fehacientemente que es el amor.
Solo se han concretado a dar definiciones, explicaciones y opiniones...

El amor es un sustantivo y como tal es estático...

¿Qué es amar?

Amar es un verbo y por tanto es dinámico, es una conjugación, es acción, es predisposición y es decisión...

Amar es sentir por la otra persona, es pensar en la otra persona, es interesarse por la otra persona...

Amar no es decir "debes levantarte", sino que es dar la mano y decir "ven, yo te ayudaré a levantarte"...

Amar significa compartir con el ser amado absolutamente todo...

Amar significa disfrutar el beso que se le da a la persona amada, amar es disfrutar del aroma natural que te ofrece la persona a la cual amas, es tomar el gusto de su físico, de su voz, de su sonrisa...

Amar es dar confianza a la persona amada, es dar seguridad, es pensar positivamente que el amor no se va a acabar sino que cada día se hará mayor, es no restringir los sentimientos por temor a que el amor acabe de un momento a otro...

Amar es dar con la confianza de ser correspondido...

Amar es estar dispuesto a luchar para que el amor no muera.

Amar es regar cada día la fuente del amor...

Amar es saber recibir del ser amado cualquier gesto o manifestación de amor y valorarlo por pequeño que éste sea...

Amar es desear estar al lado de la persona que te ocasiona revoloteo de palomillas (cosquillas en el estómago), cada vez que escuchas su voz o sientes su presencia...

Amar es no callar los sentimientos, sino expresar lo que se siente en cada instante que se piensa en el ser amado... es deleitar los oídos del ser amado diciendo las cosas lindas que se sienten...

Amar es dejar que fluyan las emociones por la persona amada sin temores y sin inhibiciones...

Amar es luchar para hacer feliz a quien amas

Álvaro D. Rojas

Si eres ...

Amigos del alma ¿Cómo están hoy?

A bailar,
a sonreír,
a brillar,
la vida es hermosa..

Si eres lo que eres, sirve, ama, da;
pero nunca digas que eres más que los demás.

Si eres sabio, calla. Que el mundo descubra en ti la sabiduría.
En esa sonrisa que das a la anciana,
en ese saludo que das al amigo,
en esa caricia que haces al niño, ¡entrégate!

El mundo está cansado de oír:
"yo soy", "yo hago", "yo sirvo".

Pregúntate desde ahora:
"¿Quién soy?", "¿Qué hago?", "¿A dónde voy?";
y sé tan sabio para enseñar a los demás en tu acción más pequeña que,
dándolo todo, parezca que no das nada.

Desconozco a su autor



Mi alma me habló

Mi alma me habló y dijo:

"No te alegres con el elogio y no te angusties con el reproche".

Antes de que mi alma me aconsejara yo dudaba del mérito de mi trabajo.

Ahora me doy cuenta de que los árboles florecen en primavera
y dan sus frutos en verano sin esperar elogio,
y dejan caer sus hojas en otoño
y quedan desnudos en invierno sin temor al reproche.

Mi alma me habló y me hizo ver que no soy más que el pigmeo ni menos que el gigante.

Antes de que mi alma me hablara yo veía a la humanidad dividida en dos clases de hombres:
una débil, de la que me compadecía,
y una fuerte, a la que seguía o resistía desafiante.

Pero ahora aprendí que soy como ambos y estoy hecho de los mismos elementos.

Mi origen es su origen, mi conciencia su conciencia,
mi pretensión su pretensión y mi peregrinaje su peregrinaje.

Mi alma me habló y me dijo:
la linterna que llevas no es tuya
y la canción que cantas no fue compuesta en lo profundo de tu corazón,
porque aunque sostengas la luz no eres la luz,
y aunque seas un laúd con las cuerdas tensas no eres el ejecutante.

Mi alma me habló, hermano, y me enseñó muchas cosas.

Y tu alma también te ha hablado y también te ha enseñado.

Porque tú y yo somos uno y no hay diferencia entre nosotros,
salvo que yo proclamo lo que hay en mi ser íntimo,
mientras que tú lo guardas como un secreto de tu intimidad.
Pero en tu reserva hay una especie de virtud.

Khalil Gibran


martes, 5 de enero de 2016

Quiero

Quiero que me oigas, sin juzgarme.
Quiero que opines, sin aconsejarme.
Quiero que confíes en mí, sin exigirme.
Quiero que me ayudes, sin intentar decidir por mí
Quiero que me cuides, sin anularme.
Quiero que me mires, sin proyectar tus cosas en mí.
Quiero que me abraces, sin asfixiarme.
Quiero que me animes, sin empujarme
Quiero que me sostengas, sin hacerte cargo de mí.
Quiero que me protejas, sin mentiras.
Quiero que te acerques, sin invadirme.
Quiero que conozcas las cosas mías que más te disgusten,
que las aceptes y no pretendas cambiarlas.
Quiero que sepas, que hoy, hoy puedes contar conmigo.

Sin condiciones.

Jorge Bucay

Tratamiento de paz

Hoy es otro precioso día sobre la Tierra y vamos a vivirlo con alegría.

Hoy soy una persona nueva.

Me relajo y libero mis pensamientos de toda tensión.

Nadie, ningún lugar, ninguna cosa me puede irritar ni molestar.

Estoy en paz.

Soy una persona libre que vive en un mundo que es reflejo de mi amor y mi comprensión.

No estoy en contra de nada.

Estoy a favor de todo lo que mejore la calidad de mi vida.

Utilizo mis palabras y mis pensamientos como instrumentos para dar forma a mi futuro.

Expreso mi gratitud con frecuencia y busco cosas por las cuales dar las gracias.

Mi vida está llena de agradecimiento.

Somos uno con el Poder que nos ha creado.

Estamos seguros y a salvo, y todo está bien en nuestro mundo.

Amén

Desconozco a su autor


lunes, 4 de enero de 2016

¿Qué es el amor?

Fíjate en la rosa:
¿puede acaso decir la rosa: 'Voy a ofrecer mi fragancia a las buenas personas y negársela a las malas'?

¿O puedes tú imaginar una lámpara que niegue sus rayos a un individuo perverso que trate de caminar a su luz?

Sólo podría hacerlo si dejara de ser una lámpara.

Observa cuán necesaria e indiscriminadamente ofrece el árbol su sombra a todos, buenos y malos, jóvenes y viejos, altos y bajos, hombres y animales y cualesquiera seres vivientes... incluso a quien pretende cortarlo y echarlo abajo.

Ésta es, pues, la primera cualidad del amor: su carácter indiscriminado.

Por eso se nos exhorta a que seamos como Dios, 'que hace brillar su sol sobre buenos y malos y llover sobre justos e injustos; sed, pues, buenos como vuestro Padre celestial es bueno'.

Contempla con asombro la bondad absoluta de la rosa, de la lámpara, del árbol... porque en ellos tienes una imagen de lo que sucede con el amor.

¿Cómo se obtiene esta cualidad del amor?

Todo cuanto hagas únicamente servirá para que tu amor sea forzado, artificial y, consiguientemente, falso, porque el amor no puede ser violentado ni impuesto. No hay nada que puedas hacer.

Pero sí hay algo que puedes dejar de hacer.

Observa el maravilloso cambio que se produce en ti cuando dejas de ver a los demás como buenos y malos, como justos y pecadores y empiezas a verlos como inconscientes e ignorantes.

Debes renunciar a tu falsa creencia de que las personas pueden pecar conscientemente.

Nadie puede pecar 'a conciencia'. En contra de lo que erróneamente pensamos, el pecado no es fruto de la malicia, sino de la ignorancia.

'Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen...' Comprender esto significa adquirir esa cualidad no discriminatoria que tanto admiramos en la rosa, en la lámpara, en el árbol...

La segunda cualidad del amor es su gratuidad.

Al igual que el árbol, la rosa o la lámpara, el amor da sin pedir nada a cambio.

¡Cómo despreciamos al hombre que se casa con una mujer, no por las cualidades que ésta pueda tener, sino por el dinero que aporta como dote...!

De semejante hombre decimos, con toda razón, que no ama a la mujer, sino el beneficio económico que ésta le procura.

Pero ¿acaso tu amor se diferencia algo del de ese hombre cuando buscas la compañía de quienes te resultan emocionalmente gratificantes y evitas la de quienes no lo son; o cuando te sientes positivamente inclinado hacia quienes te dan lo que deseas y responden a tus expectativas, mientras abrigas sentimientos negativos o mera indiferencia hacia quienes no son así?

De nuevo, sólo necesitas hacer una cosa para adquirir esa cualidad de la gratuidad que caracteriza al amor: abrir tus ojos y mirar.

El simple hecho de mirar y descubrir tu presunto amor tal como realmente es, como un camuflaje de tu egoísmo y tu codicia, es esencial para llegar a adquirir esta segunda cualidad del amor.

La tercera cualidad del amor es su falta absoluta de auto-conciencia, su espontaneidad.

El amor disfruta de tal modo amando que no tiene la menor conciencia de sí mismo.

Es lo mismo que ocurre con la lámpara, que brilla sin pensar si beneficia o no a alguien; o con la rosa, que difunde su fragancia simplemente porque no puede hacer otra cosa, independientemente de que haya o deje de haber alguien que disfrute de ella; o con el árbol que ofrece su sombra...

La luz, la fragancia y la sombra no se producen porque haya alguien cerca, ni desaparecen cuando no hay nadie, sino que, al igual que el amor, existen con independencia de las personas.

El amor, simplemente, es, sin necesidad de un objeto.

Y esas cosas (la luz, la sombra, la fragancia) simplemente, son, independientemente de que alguien se beneficie o no de ellas.

Por tanto, no tienen conciencia de poseer mérito alguno o de hacer bien.

Antony de Mello

Deja que cambie

Deja que cambie el tiempo con los años aumenta la sabiduría,
deja que cambie tu rutina así la vida será más interesante,
deja que puedas equivocarte así podrás elegir mejor en el futuro,
ábrete a nuevas amistades puede ser que te enseñen algo nuevo,
deja que tu voz se oiga es la única forma de hacer valer tus opiniones,
deja que cambien tus sueños quizás sean más intensos y verdaderos que los que tienes ahora.

Toma los cambios de tu vida como parte tuya, como parte de tu evolución.

A veces los cambios cuestan ser asimilados,
pero cada uno de ellos significa un nuevo crecimiento que fortalece nuestro espíritu.

Deja que cambien tus pensamientos, es la única manera de crecer.

Verónica R. Marengo


Buenas intenciones (Relato de la tradición Sufí)

Había una vez un pájaro que no volaba. 

No especifica el relato si era un ave que no poseía el don del vuelo, si no había tenido nunca deseo de experimentarlo, o si quizás le había faltado a su lado un pájaro que le enseñase con su ejemplo la forma de elevarse, sustentarse en el aire y volar. 

Se sabe, sin embargo, que cada día buscaba y encontraba su alimento, caminando por el suelo, como un pollo. 

Sucedió que a través de una combinación de circunstancias, el huevo de un pájaro volador fue empollado por éste que no volaba, y a su debido tiempo nació el pichón.

Resultó que ya desde el nido, mientras elevaba y abría el pico para recibir el alimento, observó el vuelo de algunas aves y le habló a su madre adoptiva, diciendo: 

- ¿Cuándo volaré? 

El pájaro atado a la tierra no supo qué responder porque no sabía cómo enseñarle al pichón a volar, ni siquiera sabía cómo arrojarlo del nido de manera que aprendiese. Así que le dijo: 

- Persiste en tus intentos de aprender a caminar, como las otras aves de este corral. Aprende a encontrar tu alimento. ¿Para qué ir hasta las nubes cuando a tu alrededor puedes hallar el sustento necesario? 

Y cada día aumentaba la confusión del pajarillo preso en pensamientos y sentimientos contradictorios debido a su incipiente pasión por el vuelo y a la gratitud que sentía hacia el ave que lo había empollado. 

"Sin este servicio" se decía a sí mismo, "seguramente estaría aún en el huevo". Y aún otras veces añadía: "Quien puede empollarme, seguramente debe poder enseñarme todo lo que necesito en cada momento". 

Pero también algo en su interior se expandía cuando observaba a las aves que surcaban el cielo. 

Y esa sensación aumentaba cuando veía a un gran pájaro descender muy cerca suyo, posarse sobre la valla del corral y al poco volver a alzar el vuelo. 

- ¡Mañana lo intentaré!-, se prometía una y otra vez. 

No cuenta el relato sobre la forma que tuvo el futuro del pájaro en el corral. Quizás logró volar o quizás no. 

Poseía una visión que le motivaba. 

Pero en cada sueño de cambio hay una posibilidad de transformación y una posibilidad de estancamiento. 

Y en medio un puente: aquel que permite llegar desde el anhelo hasta el logro. 

Transitarlo es apoyar el despliegue de nuestro pleno potencial.