viernes, 23 de diciembre de 2016

Los mejores deseos por Merlina Meiler

Quiero enviarte mis mejores deseos para estas fiestas y el año que se inicia.

Puede parecer una frase trillada (¿quién no la ha escuchado cantidades de veces?), pero sigo creyendo en la fuerza y en la importancia de las intenciones subyacentes que están detrás de lo que decimos.

Eso, sumado al buen augurio, siempre llega.

Las palabras tienen un gran poder, el que muchas veces no medimos al elegir algunas en desmedro de otras.

En esta ocasión, te propongo elegir expresiones llenas de emociones positivas con respecto a las fiestas y cargadas del sentimiento que nos une a la persona que las recibe.

No escatimes lo que vas a decir: ha llegado el momento de dejar fluir todo lo que no permitiste que saliera a la luz durante el año, por la razón que fuera (como no ser una persona afectuosa o cariñosa, no tener tiempo, dar por sentado que los demás saben todo lo que significan para ti).

Es que enviar buenos deseos:

– Abre canales de energía
– Comunica a las personas desde el corazón
– Reafirma el sentimiento que tenemos hacia el destinatario de tan hermoso mensaje
– Nos permite entender que si visualizamos lo mejor para los demás, eso mismo puede suceder y sucederá en nuestra vida

¡Felicidades! ¡Y mis mejores deseos!

jueves, 22 de diciembre de 2016

Uno cosechará lo que siembra

Una mañana, una mujer bien vestida se paró frente a un hombre desamparado, quien lentamente levantó la vista... y miro claramente a la mujer que parecía acostumbrada a las cosas buenas de la vida. Su abrigo era nuevo. 

Parecía que nunca se había perdido de una comida en su vida. Su primer pensamiento fue: "Solo se quiere burlar de mi, como tantos otros lo habían hecho ..."

Por Favor Déjeme en paz !! gruñó el Indigente... 

Para su sorpresa, la mujer siguió enfrente de él. Ella sonreía, sus dientes blancos mostraban destellos deslumbrantes.

"¿Tienes hambre?" preguntó ella. "No", contestó sarcásticamente.

"Acabo de llegar de cenar con el presidente ... Ahora vete."

La sonrisa de la mujer se hizo aún más Grande.

De pronto el hombre sintió una mano suave bajo el brazo. "¿Qué hace usted, señora?" -preguntó el hombre enojado."Le digo que me deje en paz" !!

Justo en ese momento un policía se acercó. "¿Hay algún problema, señora?" -le preguntó el oficial ..

"No hay problema aquí, oficial, contestó la mujer .. "Sólo estoy tratando de ayudarle para que se ponga de pie ...

¿Me ayudaría? El oficial se rascó la cabeza. 

Sí, el Viejo Juan ha sido un estorbo por aquí por los últimos años.

¿Qué quiere usted con él?" Preguntó el oficial ...

"Ve la cafetería de allí?" -preguntó ella. "Yo voy a darle algo de comer y sacarlo del frío por un ratito."

"¿Está loca, señora?" el pobre desamparado se resistió. "Yo no quiero ir ahí! Entonces sintió dos fuertes manos agarrándolo de los brazos y lo levantaron.

"Déjame ir oficial, Yo no hice nada .."

"Vamos Viejo, esta es una buena oportunidad para ti," el oficial le susurro al oido ."

Finalmente, y con cierta dificultad, la mujer y el agente de policía llevaron al Viejo Juan a la cafetería y lo sentaron en una mesa en un Rincón de la cafetería. 

Era casi mediodía, la mayoría de la gente ya había almorzado y el grupo para la comida aún no había llegado ...

El gerente de la cafeteria se acercó y les pregunto: 

"¿Qué está pasando aquí, oficial?" "¿Qué es todo esto?"
Y este hombre, está en problemas?"

"Esta señora lo trajo aquí para que coma algo," respondió el policía.

"Oh no, aquí no !" el gerente respondió airadamente. "Tener una persona como este aquí es malo para mi negocio !!!

El viejo Juan esbozó una sonrisa con sus pocos dientes.

"Señora, se lo dije. Ahora, si van a dejarme ir ? Yo no quería venir aquí desde un principio."

La mujer se dirigió al gerente de la cafetería y sonrió...

"Señor, ¿está usted familiarizado con Hernandez y Asociados ??,
La firma bancaria que está a dos calles ?"

"Por supuesto que los conozco", respondió el administrador con impaciencia. "Ellos tienen sus reuniones semanales en una de mis salas de banquetes."

"¿Y se gana una buena cantidad de dinero con el suministro de alimentos en estas reuniones semanales?" pregunto la señora ...

"¿Y eso que le importa a usted?

Yo, señor, soy Penélope Hernandez, presidente y dueña de la compañía ". 

"Oh Perdón!! dijo el gerente ...

La mujer sonrió de nuevo... "Pensé que esto podría hacer una diferencia en su trato." Le dijo al policía, que fuertemente trataba de contener una carcajada. 

"¿Le gustaría tomar con nosotros una taza de café o tal vez una comida, oficial?" "No, gracias, señora", replicó el oficial. "Estoy en servicio".

"Entonces, quizá, una taza de café para llevar ?"

"Sí, señora. Eso estaria mejor".

El gerente de la cafetería giró sobre sus talones como recibiendo una orden. -

"Voy a traer el café para usted de inmediato señor oficial "

El oficial lo vio alejarse. Y opinó: "Ciertamente lo ha puesto en su lugar", dijo.

"Esa no fue mi intención, dijo la señora... Lo crea o no, tengo una buena razón para todo esto".

Se sentó a la mesa frente a su invitado a cenar. Ella lo miró fijamente...

"Juan ¿te acuerdas de mí?"
El viejo Juan miro su rostro, el rostro de ella, con los ojos lagañosos 

"Creo que sí - Digo, se me hace familiar".

"Mira Juan , quizás estoy un poco mas grande, pero mirame bien", dijo la Señora... "Tal vez me veo mas llenita ahora... pero cuando tú trabajabas aqui hace muchos años vine aquí una vez, y por esa misma puerta, muerta de hambre y frío."
Algunas lágrimas posaron sobre sus mejillas...

"¿Señora?" dijo el Oficial, No podía creer lo que estaba presenciando, ni siquiera pensar que la mujer podría llegar a tener hambre.

"Yo acababa de graduarme de la Universidad en mi pueblo", la mujer comentó. 

"Yo había llegado a la ciudad en busca de un trabajo, pero no pude encontrar nada. 

Con la voz quebrantada la mujer continuaba: Pero cuando me quedaban mis últimos centavos y me habían corrido de mi apartamento. Caminaba por las calles, y era en febrero y hacía frío y casi muerta de hambre. vi este lugar y entre con una poca posibilidad de que podría conseguir algo de comer. Con lágrimas en sus ojos la mujer siguió platicando ... Juan me recibió con una sonrisa. 

"Ahora me acuerdo", dijo Juan. "Yo estaba detrás del mostrador de servicio. 

Se acercó y me preguntó si podría trabajar por algo de comer". 

"Me dijiste que estabas en contra de la política de la empresa".
Continuó la mujer...

-Entonces, tú me hiciste el sándwich de carne más grande que había visto nunca... me diste una taza de café, y me fui a un rincón a disfrutar de mi comida. Tenía miedo de que te metieras en problemas. Luego, cuando miré y te vi a poner el precio de la comida en la caja registradora, supe entonces que todo iba a estar bien ".

"Así que usted comenzó su propio negocio?" El viejo Juan dijo.

" Si, encontré un trabajo esa misma tarde. Trabajé muy duro, y me fui hacia arriba con la ayuda de Mi Padre Dios. Eventualmente empecé mi propio negocio que, con la ayuda de Dios, prosperó .."

Ella abrió su bolso y sacó una tarjeta. "Cuando termines aquí, quiero que vayas a hacer una visita al señor Martínez. Él es el director de personal de mi empresa. Iré a hablar con él y estoy segura de que encontrará algo para que puedas hacer algo en la oficina ".

Ella sonrió. "Creo que incluso podría darte un adelanto, lo suficiente para que puedas comprar algo de ropa y conseguir un lugar para vivir hasta que te recuperes. Si alguna vez necesitas algo, mi puerta está siempre abierta para ti Juan."

Hubo lágrimas en los ojos del anciano. "¿Cómo voy a agradecer?, preguntó.

"No me des las gracias", respondió la mujer. "A Dios dale la gloria. Él me trajo a ti."

Fuera de la cafetería, el oficial y la mujer se detuvieron y antes de irse por su lado "Gracias por toda su ayuda, oficial. Dijo la Sra. Hernández.

Al contrario, dijo el oficial," gracias. Vi un milagro hoy, algo que nunca voy a olvidar. Y..., Y gracias por el café. "...

Desconozco su autor


lunes, 12 de diciembre de 2016

Finales y principios por Merlina Meiler

Cuando llega el final de una etapa o de una situación, solemos mirar hacia atrás con cierta nostalgia.

Muchas veces, incluso, nos aferramos a lo que está por concluir en un vano intento de que el tiempo no pase y las cosas no cambien.

Pero es una quimera esperar que todo siga igual.

Esto se produce permanentemente, más allá de nuestra voluntad. Es que nadie está exento de fin de año ni de que acaben etapas lógicas como estudios u otras quizá inesperadas o indeseadas como irse un trabajo o que se rompa una relación amorosa o de amistad.

Pero si nos entristecemos y malgastamos nuestras fuerzas tratando de posponer o de evitar lo inevitable, nos estaremos perdiendo lo mejor: si algo termina, es porque otra cosa está por empezar.

Hay que hacer lugar para lo nuevo.

Si nos mudamos, enfocar nuestra energía en la vivienda a la que acabamos de acceder será el equivalente a entrar a ella con el pie derecho.

Si una pareja ha finalizado, pensemos en los errores que no queremos volver a cometer y en la clase de persona que sí deseamos tener a nuestro lado; partamos desde esta base para que el próximo vínculo sentimental cumpla con gran parte de nuestras expectativas y nos haga verdaderamente felices.

Si está por comenzar otro año, podremos renovar nuestras ilusiones y hacer todo lo posible de nuestra parte para que sea mucho más positivo que el que pasó. Si lo meditamos detenidamente, hay aspectos que podemos modificar para que todo fluya de manera constante.

Tienes por delante un libro en blanco y podrás escribir en sus hojas la historia que desees.

La mejor actitud ante el cierre de una etapa que se avecina y, por consiguiente, un comienzo: aceptarlo, dar vuelta la hoja e iniciar el nuevo camino con fe y esperanza.


viernes, 25 de noviembre de 2016

ALERTAS al inicio de una relación por Merlina Meiler

Muchas mujeres y algunos hombres me contactan porque están en vínculos amorosos que les están haciendo mal.

El denominador común que veo en todos es el mismo: dejaron pasar las ALERTAS claras que comenzaron a tener lugar desde los primeros momentos de esa relación.

El maltrato suele comenzar de modo verbal. A veces continúa con el físico, y habitualmente el verbal continúa, profundizándose, buscando variables para que la persona que recibe ese abuso se sienta cada vez peor, con sus defensas debilitadas y cada vez con menos energía para contrarrestar el embate.

Sin juzgar a nadie de modo alguno, quiero dar esta lista de posibles motivos, ya que identificarse con alguno puede ser el puntapié inicial para desentramar aquello subyacente que sustenta este tipo de situaciones y que permitirá poner el límite tan necesario.

¿Por qué hay quienes permiten esto desde el inicio?

. Traemos el mandato familiar o social de que hay que estar acompañados (son esas vocecitas que nos dicen que es mejor tener pareja que estar solo, que valemos más si la presencia de otro nos valida, que hay cosas que no podemos realizar bien “porque las hacen los hombres/las mujeres”, etc.)

. Porque no sabemos vivir tranquilos y en paz al estar solos y tratamos de tapar nuestros agujeros internos con personas

. Porque venimos de un hogar en el que el maltrato era moneda corriente y nos identificamos con ese tipo de vinculación afectiva

. Porque nos angustia no tener qué hacer un sábado a la noche

. Porque no filtramos a quienes se nos acercan y aceptamos a cualquier tipo de persona, incluso las dañinas

. Porque pensamos que “fue un momento de ira (o yo tuve la culpa) y ya se le va a pasar”

. Porque ese tipo de relación nos potencia las angustias existenciales que sentimos y no sabemos cómo lidiar con eso

Desde el comienzo, siempre hay señales claras de que algo anda muy mal y no debemos tolerarlo.

Los celos desmedidos NO son normales

Que alguien cuestione la ropa que vistes, tu modo de hablar o de pensar, tu familia, tus amistades, tu trabajo, tus estudios o cualquier otra persona o actividad que te agraden e intente que te apartes de ellas está MAL

NO dejes que la situación vaya aumentando su intensidad, ya que esto sucederá aunque hagas lo posible por detenerlo: apenas veas o notes una conducta de agresión, insulto, maltrato, ofensa, ensañamiento, peligro a tu integridad o que te haga sentir mal porque arremetió con saña contra uno de tus puntos débiles, ALÉJATE lo más rápido que puedas.

CONFÍA plenamente en tus instintos y en tus sentimientos, contra viento y marea, sin prestar atención a lo que digan los demás: si percibes que algo está mal, LO ESTÁ.

¡Si estás leyendo esto hasta el final, estás a tiempo!

viernes, 4 de noviembre de 2016

Boicot personal por Merlina Meiler

A veces, la persona que más se interpone entre tú y lo que deseas obtener eres tú mismo.


Quizá te estés boicoteando hace algún tiempo, sin estar del todo consciente de que lo vienes haciendo.

Piensas que estás en un camino que te llevará directamente hacia lo que deseas, pero no es así.

Algo pasa en el medio.

Una situación inesperada y, probablemente, reiterativa.

La gente que encuentras no es la adecuada. O las oportunidades no surgen. O no te alcanzan los recursos a tu alcance, o…

Tal vez ya te hayas acercado a la meta en alguna ocasión (o en más de una) y, por alguna razón que no entiendes, todo se fue a pique.

Los motivos de boicot personal pueden ser muchos. Para contrarrestarlos, te propongo que te hagas unas preguntas luego de individualizar cuál es el que se ha convertido en un obstáculo.

Pensamientos de desvalorización. (Como: ¿Por qué me va a tocar algo así a mí? No es para mí porque no soy guapo/adinerado/inteligente/…)
Pregúntate:
¿Crees que lo mereces?
¿Se trata de algo que fue vedado para personas allegadas a ti?
Si lo obtienes, ¿estarías defraudando a alguien de tu familia o cercano?

Miedo a conseguir lo que quieres.
Pregúntate:
¿Qué sucedería si lo consiguieses?
¿Qué cosas cambiarían?
¿Cómo reaccionarían los demás?
¿Hay alguien a quien no le parecería bien?

Angustia por el cambio.
Pregúntate:
¿Prefieres que siga todo igual?
¿Cómo has reaccionado a otros cambios anteriormente?
¿Qué pasaría si crecieras y maduraras? ¿Qué estarías dejando atrás?

Falta de confianza en ti mism@.
Pregúntate:
¿Crees que tienes las condiciones para conseguir lo que anhelas?
¿Piensas que es mejor que no suceda y esperar/procrastinar/pensar en otra cosa?
¿Puedes llevar a buen puerto tu búsqueda?



lunes, 31 de octubre de 2016

Claves para evitar las enfermedades laborales por Merlina Meiler

Un buen ambiente de trabajo es fundamental para no sufrir física y psicológicamente.

Hacer más horas de las correspondientes, el uso excesivo de la tecnología o llevarse tareas al hogar son algunas de las causas de los trastornos físicos y mentales más comunes.

Este artículo de prevención y mejora de la calidad de vida fue publicado en Infobae.

Estar sentado por ocho horas o más frente a una computadora, en un ambiente cerrado y rodeado de presiones y situaciones estresantes puede ser, sin la correcta prevención, un estilo de vida que desencadene múltiples enfermedades. Dolores de cabeza, nervios, ansiedad, tendinitis, dolores en la espalda, el cuello, los brazos o las manos son algunas de las quejas más comunes de las personas que pasan gran parte del tiempo sentados en un escritorio.

Las personas que trabajan todo el día frente a una computadora pasan aproximadamente entre 1.800 y 2.000 horas anuales en su lugar de trabajo. Por este motivo, no es extraño que esa gran carga horaria repercuta de forma negativa en su bienestar general, físico y mental. Además, esta constante exposición a condiciones de trabajo adversas desencadena no sólo molestias momentáneas sino lesiones a largo plazo que también impactan en la eficiencia y la producción del trabajador.

Las lesiones físicas más comunes
En primer lugar, las enfermedades conocidas como “Trastornos de Trauma Acumulativo” (TTA) son las más comunes: se trata de problemas en músculos, tendones y nervios que son causados, acelerados o agravados por movimientos repetitivos del cuerpo, posturas inadecuadas, fuerzas exageradas, esfuerzos de contacto, vibración constante, entre otros. Enfermedades de este tipo son por ejemplo el Síndrome de Túnel Carpiano, la tendinitis, sinovitis, el dedo de gatillo, la vibración de la mano y el brazo, la enfermedad de De Quervain o las mialgias.

La circulación sanguínea, especialmente en las piernas, también se ve alterada ante la falta de movimiento. Por otra parte, la columna vertebral, que debería mantenerse erguida, a menudo se reclina muy hacia adelante o se encorva, poniendo tensos los músculos y haciendo presión sobre las vértebras. Además, si la computadora no está frente a la persona, sino a un costado, el cuello puede sufrir lesiones. Finalmente, la cantidad de horas que se mira fijamente la pantalla, puede derivar en patologías visuales como el ojo seco.

El doctor Carlos Manrique, director médico de Bombicino Diagnósticos, que se especializa en salud ocupacional, detalló algunas recomendaciones para tener en cuenta que pueden disminuir las posibilidades de que la salud física y mental se vea afectada por un trabajo de oficina:

Delegar tareas: Cuando hay mucho trabajo que hacer hay que saber entender que no se puede hacer todo, dijo el especialista. Tanto en la casa como en el trabajo es importante fijar prioridades y organizar las obligaciones en torno a lo que es imprescindible y lo que se puede esperar.

Pausas activas: Cada dos horas es útil detener el trabajo diez minutos para relajarse tanto física como psíquicamente, realizar ejercicios de estiramiento, caminar y pensar en otra cosa.

Desconectarse: Estar en constante contacto con la tecnología puede ser muy nocivo, por eso el doctor Manrique señala que es de suma importancia al momento de llegar al hogar evitar utilizar la computadora o el celular para no forzar la vista o seguir recibiendo cargas de estrés, por ejemplo, mails de trabajo.

Irse a horario: Trabajar más tiempo del que corresponde es sobreexigirse. “Si tienes un horario, es porque se considera que ese horario es suficiente para realizar tus tareas”, señaló Manrique.

No llevar trabajo al hogar: El tiempo en que no se está en el trabajo es para la familia, los amigos y, prioritariamente, uno mismo. Identificar la propia casa como otro espacio laboral puede ser muy estresante.

Prestar atención a la salud: “Olvídate de estas tres palabras: ‘No tengo tiempo'”, dijo el especialista. Es fundamental concurrir periódicamente al médico y dedicar tiempo al ejercicio.

Comer sano: En un día de mucho trabajo no es buena idea saltearse comida en el afán de ganar tiempo porque una alimentación sana y equilibrada es la fuente de energía necesaria para cumplir todas esas tareas. Además evitará el sobrepeso y protegerá de otras enfermedades.

Dormir bien: Si bien es cierto que las horas de sueño ideales se van ajustando con la edad, en general se recomienda dormir ocho horas. Una noche de mal sueño puede ser la principal causa de una jornada de pobre desempeño laboral.


miércoles, 19 de octubre de 2016

Ouroboros

El ouroboros es el dragón o serpiente que queda encerrada sobre sí misma al morderse o «comerse» su propia cola, es el símbolo que representa la unión del principio ctónico de la serpiente, y el principio circular del mundo celeste. Esto lo confirma el hecho de que en algunas imágenes es mitad negro y mitad blanco, significando la oposición de diversas nociones como el cielo y la tierra, el bien y el mal, el día y la noche, el yin y el yang, y de todos los valores que portan tales opuestos. En un manuscrito de alquimia, el ouroboros posee la mitad negra —símbolo de la tierra—, en comunión con la otra mitad blanca moteada de puntos que representan las estrellas —el cielo—, aunado a la metáfora celeste del dragón. En griego se denomina Ouroboros, y en algunas de sus representaciones lleva por complemento la inscripción que dice: Hen to pan (el Uno es el Todo).

Sabemos que la serpiente al cambiar de piel se rejuvenece constantemente, es el símbolo más significativo y complejo de todos los símbolos animales, y tal vez el más antiguo: combina lo masculino y lo femenino, es la fuerza primitiva de la vida, emblema de la divinidad creadora misma. El dragón es la personificación reptiliana del poder primordial, sinónimo frecuente de la serpiente en el mito y la leyenda, por ejemplo en Grecia y China se les llamaba drakonates a las serpientes grandes. Los dragones aparecen en múltiples narraciones como guardianes vinculados al inframundo y al conocimiento de los oráculos. El ouroboros representa el «círculo» en su materialización en la figura del animal del eterno retorno , pues sugiere que al fin le corresponde un nuevo comienzo en constante repetición, que el final de un camino o de un proceso significa un nuevo principio; de la imagen del círculo del animal que se cierra, resulta una expresiva metáfora de una repetición cíclica que significa la circulación de los tiempos, el fin de los mundos y nuevas creaciones, del morir y del renacer, en síntesis: la eternidad, ya simbolizada de antemano por el simple círculo.

El mito del ouroboros, que encierra las ideas de movimiento, continuidad, autofecundación, el tiempo y la continuidad de la vida, apareció por primera vez en Egipto tanto en los sarcófagos del Imperio Nuevo como en el Libro de los Muertos, indicando el curso cósmico en un tiempo infinito; como símbolo de la eternidad fue adoptado también por la alquimia y la francmasonería, pero también se encuentra en el arte sepulcral cristiano, en el arte del Benín, en un sello de la Theosophical Society, el Codex Marcianus, y en el Book of Lambspring, entre otros.

En el simbolismo alquímico, el ouroboros es el símbolo gráfico de un proceso cerrado en sí mismo que transcurre repetidamente y que al calentar, evaporar, enfriar y condensar un líquido, debe servir para el refinamiento de sustancias: veneno, víbora, disolvente universal, son símbolos de lo indiferenciado, del “principio invariante” o común que pasa entre las cosas y las liga, es la disolución de los cuerpos, la serpiente universal que, según los gnósticos camina a través de todas las cosas. A menudo la serpiente que se cierra formando un círculo, ha sido sustituida por dos seres que unen la boca y el extremo de la cola, reproduciendo el de arriba como signo de volatilidad, como un dragón alado (amphisba).



Significado de Flor de Loto

En el Oriente, la flor de loto significa pureza espiritual. El loto (padma), también conocido como loto sagrado, loto indio o rosa del Nilo, es una planta acuática que florece en el agua.


En el simbolismo budista, el significado más importante de la flor de loto es la pureza del cuerpo y del alma. El agua lodosa que acoge la planta está asociada con el apego y los deseos carnales, y la flor inmaculada que florece en el agua en busca de la luz es la promesa de pureza y elevación espiritual.



Simbólicamente se asocia con la figura de Buda y con sus enseñanzas y, por eso, son flores sagradas para los pueblos de Oriente. Cuenta la leyenda que cuando el niño Buda dio los primeros pasos, en todos los lugares que pisó, florecieron flores de loto.


En las religiones de Asia, la mayor parte de las divinidades están sentadas sobre una flor de loto en el acto de la meditación.

En la literatura clásica de muchas culturas asiáticas, la flor de loto simboliza la elegancia, la belleza, la perfección, la pureza y la gracia, y está a menudo asociada con los atributos femeninos ideales.

La flor de loto es un misterio para la ciencia, que no puede explicar la característica que tiene de repeler a los microorganismos y a las partículas de polvo.

Es una flor que se utiliza mucho en los tatuajes con diferentes significados asociados a cada color de la flor. En Japón esta flor es a menudo tatuada junto con el pez koi, significando la individualidad y la fuerza.

En el yoga, la posición del loto (Padmasana) es la postura tradicional de la meditación en la que la persona cruza las piernas, cada pie ubicado encima del muslo opuesto y coloca sus manos en las rodillas.

Flor de Loto - Significado de los Colores
Loto Azul: se refiere al triunfo del espíritu sobre los sentidos, significa sabiduría y conocimiento. Esta flor nunca revela su interior, ya que casi siempre está totalmente cerrada.
Loto Blanco: está relacionado con la perfección del espíritu y de la mente, un estado de pureza total y de naturaleza inmaculada. Por lo general se representa con 8 pétalos.
Loto Rojo: revela la inocencia y la naturaleza original del corazón. Esta flor representa las cualidades del corazón, como el amor, la pasión y la compasión. También se conoce como la flor de Buda de la Compasión, Avalokiteshvara.
Loto Rosa: aunque a menudo se confunde con la flor de loto blanco, el loto rosa es el más importante y especial de todos las flores de loto, y está relacionado con personajes divinos, como el Gran Buda.

La flor de loto cerrada o en botón es un símbolo de las posibilidades infinitas del hombre, mientras que la flor de loto abierta representa la creación del Universo.

Flor de Loto - Mitología Griega
En la mitología griega, los lotófagos eran un pueblo que vivía en una isla cercana a África del Norte y como su nombre indica, comían plantas y flores de loto. Estas plantas tienen el efecto de un narcótico, causa un sueño pacífico y también amnesia a los que las ingieren.

En la Odisea de Homero, hay un episodio en el que tres hombres son enviados a la isla con el fin de investigar. Sin embargo, por el consumo de las flores de loto, como los demás habitantes, se olvidan que tienen que volver al barco. Más tarde, Ulises logra rescatar a los hombres, e incluso tuvo que atarlos al barco para que no volviesen a la isla.

A través de esta historia, Homero demuestra toda su creatividad y su conocimiento del ser humano, porque la amnesia causada por la flor de loto es algo que mucha gente desea: la posibilidad de empezar de nuevo, volver a nacer y borrar el pasado.

Fuente: Significados.com

jueves, 13 de octubre de 2016

Matrimonio, ¿sí o no? por Merlina Meiler

El sábado pasado estuve en una cena entre amigos.

El mayor revuelo lo armé yo cuando, tímidamente y como suelo hacer, di mi opinión sobre un tema “candente” (¡uso las comillas porque nunca imaginé que se armaría semejante conmoción!).

Dije que estoy totalmente a favor de casarse legalmente.

Salvo la mirada tímida y cómplice de una excompañera de escuela (quien después de más de una década, desearía formalizar la relación que tiene con el papá de su hija), todos comenzaron a cuestionarme. Es como que de repente, entre los adultos, “casarse” se ha convertido en una mala palabra. O por lo menos, impronunciable.

De hecho, expresaron su desacuerdo con distintos comentarios:

. Que para qué ir a firmar un documento.

. Que sin hijos en común no tiene ningún sentido.

. Que ni siquiera los jóvenes hoy en día lo toman como una posibilidad.

. Que cuando uno es más grande, ya el mero hecho de convivir implica compromiso.

. Que si uno ya se casó alguna vez, para qué volver a hacerlo.

De nada sirvieron los motivos de gran peso que esgrimí (al menos para mí, lo que pienso sobre este tema justifica completamente mi punto de vista).

Es que aún soy una romántica incurable y siento que existe el amor genuino, incondicional y “para siempre” de pareja. Por supuesto que un papel firmado no garantizará esto, pero le dará un marco familiar adorable.

No veo por qué prejuzgar que si un matrimonio anterior no funcionó, hay que cerrar la puerta a cualquier posibilidad similar futura. ¡Qué mejor que cerrar heridas y dejarse fluir! En palabras más simples: que yo sea divorciada no incide en que me gustaría volver a casarme. ¿Y por qué incidiría? No veo razón alguna para renunciar a mis sueños por algo que no resultó como yo quería en su momento.

Y la esperanza (dicen) es lo último que se pierde.



miércoles, 5 de octubre de 2016

Mis equivocaciones por Merlina Meiler

Últimamente me estoy equivocando bastante.

No sé si es porque a esta altura del año ya se comienza a sentir el cansancio acumulado, si mi nivel de despiste es mayor o si tomo muy en serio los resultados de mis acciones.

Después de todo, tal vez se trate, solamente, de que estoy más consciente de los errores que cometo, pero por una razón muy simple: mi manera de reaccionar ante ellos ha cambiado radicalmente.

Cuando era pequeña y “la regaba” o “metía la pata”, trataba de esconder mi equivocación “debajo de la alfombra”: hacía como que nada había sucedido y deseaba con todas mis fuerzas que mis desafortunadas acciones pasaran desapercibidas o, en el peor de los casos, sus efectos se esfumaran rápidamente y la gente se olvidara de lo sucedido cuanto antes.

Con el correr de los años, me fui haciendo cada vez más crítica de mí misma y, al hacer algo mal, me autoflagelaba durante un buen tiempo y me decía cosas ¡que me lastimaban! del tenor de “qué torpe”, “cómo todavía no aprendí que así no se hace”, “si hubiera sido más/menos…” Ese sabor amargo no me permitía enfocarme apropiadamente en el resto de las cosas y, en definitiva, se interponía dramáticamente entre yo y mi bienestar emocional.

Ahora, tengo un enfoque bastante diferente (y mucho más relajado) sobre este tema:

. Acepto mis equivocaciones

. Las tomo con la mayor tranquilidad posible, ya que me conectan con mi humanidad y con el carácter de falibilidad que todos tenemos

. Me responsabilizo de ellas y pido disculpas si alguien más se vio afectado

. Si cabe, me perdono sin juzgarme

. Mi autoestima está en su lugar, así que sé con certeza que no soy ni mejor ni peor persona ni más o menos inteligente por haberme equivocado

. Tengo en claro que habrá gente que hablará al respecto y opinará lo que le plazca, como en todas las ocasiones

. Entiendo que aparecen como un aprendizaje a futuro (siempre es lindo aprender algo nuevo)

. Me brindan la oportunidad de mejorar y de explorar aspectos de mi personalidad que realmente me gustan, como la creatividad y el ingenio

Al fin y al cabo, no es tan malo equivocarse, ¿no crees?



viernes, 30 de septiembre de 2016

Siete maneras de sabotear una relación de pareja sin saberlo por Merlina Meiler

En muchos casos, los vínculos de pareja pueden llegar a romperse debido a pequeñas situaciones de la vida cotidiana.

Aunque tengan personalidades similares o sean polos completamente opuestos, existen algunas cuestiones importantes en una relación de pareja que van a determinar su duración y, sobre todo, la calidad del vínculo. Aunque parezca absurdo, son las pequeñas acciones del día a día lo que pueden desgastar la conexión entre dos personas que apostaron a compartir la vida con el otro.

Este es parte de un artículo publicado en Infobae.

Hay siete situaciones cotidianas en las relaciones que pueden desgastar un vínculo de años en muy poco tiempo:

1. Esperar demasiado de la pareja

No hay nada malo en establecer altas expectativas en potenciales parejas, pero “será sin duda un fracaso si uno cree que la responsabilidad de la felicidad de la vida propia se deposita en el prójimo”, indicó Kristin Davin, una psicóloga neoyorquina especialista en relaciones. “Veo una gran cantidad de personas en las relaciones que dependen excesivamente de su cónyuge para todo”, dijo.

“Buscar a la pareja para descargar todos los problemas emocionales genera una carga en la otra persona”. La experta recomienda que, ante ese escenario, lo mejor es intentar evitar apoyarse tanto en la otra persona. “En un principio puede ser terrible”, advirtió Davin, “pero hacerlo es la mejor manera de evitar una relación codependiente”.

2. Envidiar el éxito del otro

“Una persona con quien se tiene una relación amorosa debería ser un socio en la vida, no un rival. Si uno envidia o cela secretamente que a la pareja le dieron un aumento de sueldo, ascendió o ganó un concurso, la relación no va a dar buenos frutos en el futuro”, le explicó a The Huffington Post Laurel Steinberg, una terapeuta de relaciones y profesora de psicología en la Universidad de Columbia en Nueva York.

“Ser capaz de celebrar el éxito de la pareja es muy importante en una relación sana, incluso si el éxito ajeno opaca el propio”, señaló. “Tener una pareja que está celosa de nuestros logros es doloroso, alienante y agota el amor en una relación”.

3. Guardar secretos

Si uno quiere que una relación dure en el tiempo, es esencial la construcción de una base de confianza desde el principio. “Cuando una persona esconde cosas al otro, no importa cuán pequeñas sean, se crea una sospecha y por ende una distancia en la relación”, subrayó Danielle Adinolfi, terapeuta matrimonial y familiar del Philadelphia MFT.

“Para construir una relación hay que hacer puentes, no destruirlos”, dijo. “Contarse cosas difíciles de revelar el uno al otro es una manera de ser vulnerable con la pareja y es esa vulnerabilidad la que llevará a un acercamiento”.

4. No hablar sobre los impulsos sexuales desiguales

No es raro que las parejas que ya llevan tiempo juntas tengan discrepancias de deseo, ya que los impulsos sexuales de las parejas se alteran a través de los años. Poder atravesar esos momentos sexuales frustrantes requiere de una intensa comunicación. “Si tus impulsos sexuales ya se diferencia de los de tu pareja y no estás dispuesto a hablar de ello, debería preocuparte”, advierte Lynn Zakeri, psicóloga de parejas y trabajadora social.

“Tienes que ser honesto por adelantado”, dijo Zakeri. “Cuando una de las partes tiene más ganas que el otro, no solo puede conducir a insatisfacción sexual, sino también a la culpa, la inseguridad y el rechazo de la pareja que deseaba más. Hablar de ello puede ayudar a satisfacer ambas partes”.

5. Fijarse más en los defectos que en los atributos de su pareja

“Las cualidades que te molestan ahora de tu pareja sólo van a empeorar con el tiempo, en lugar de estar cada vez más molesto por sus malos hábitos, trata de concentrarte en lo que te gusta”, opinó Christine Wilke, terapeuta de parejas y familias.

“Es importante practicar el gusto por las cosas buenas y no mantenerlo en secreto”, dijo. Por eso explicó que es importante decirle a menudo lo que se ama y aprecia de la persona que se tiene al lado. “Si no amplificas lo positivo”, dijo Wilke, “tus pensamientos negativos comenzarán a crecer y se convertirán en una gran nube de pensamientos negros que en un punto serán todo lo que ves”.

6. Las discusiones son imaginarias

Puede sonar contradictorio pero tener discusiones y estar en desacuerdo es mucho menos insalubre que tener discusiones imaginarias según indicó Melissa Fritchle, terapeuta familiar y de pareja de la Universidad John F. Kennedy.

“Una vez que comienzas asumiendo que tu pareja responderá negativamente, imaginas un escenario terrible en tu mente y a tu pareja como el villano”, explicó. “Se crea un resentimiento falso a través de la historia que inventaste”. Por otro lado, si se le da la oportunidad real de responder, podría ser más razonable y justo de lo que uno creyó que sería. “En cualquier caso, al menos te estás comunicando y tienes la opción de llegar a un acuerdo”, agregó.

7. Dar por sentada la estabilidad de la relación

“Eres muy afortunado si encuentras a alguien que se preocupa por ti tanto como tú te preocupas por ellos. No desvirtúes esta clase de felicidad ni la des por sentada”, recomendó Zakeri.

“A veces, las personas están tan atrapadas en la rutina diaria que se olvidan de poner esfuerzo y trabajar en sus relaciones”, señaló. “Tómate un tiempo para escuchar y dar prioridad al otro y sus necesidades. Eso es lo que mantendrá una relación fuerte”.



jueves, 29 de septiembre de 2016

Invasiones Artículo por Merlina Meiler

Es habitual que los demás traten de invadirnos.

A veces solapadamente y otras de una forma decididamente evidente.

Atentan contra nuestra integridad.

Intentan doblegarnos y dejar en claro que son ellos los que tienen poder.

Van en contra de nuestra voluntad sin importarles siquiera lo que pensamos o queremos.

Tratan de avanzar cada vez más; si los dejamos, esto irá minando nuestra confianza y tornando inseguros, dubitativos y supeditados a decisiones ajenas.

Puede ser que actúen mediante palabras ofensivas, sugerencias opuestas a lo que anhelamos, comentarios descalificativos, amenazas.

Quizá cuestionen todo lo que hacemos para dejar un manto de dudas y de sospechas con respecto a nuestra capacidad o a nuestras intenciones.

Otras veces, utilizan técnicas para tratar de manipularnos y de forzarnos a hacer lo que ellos quieren, en detrimento de nuestra felicidad.

En las peores situaciones, utilizan fuerza física o coacción directa.

Demuestran un desprecio y un maltrato hacia nosotros cuya intención es hacer eco en algún punto débil de nuestro interior (llámese baja autoestima, dependencia afectiva, sensación de soledad, inseguridad o algo similar) para irrumpir, desarticularnos y así reinar.

En muchos casos ni siquiera lo hacen con un objetivo ulterior: ese es su modus operandi y luego de caer, de sentirnos pequeños y de ceder, irán en busca de otra víctima.

No permitas que nadie invada tu integridad, tu mente, tu cuerpo, tu razón, tu deseo, tu decisión.

Tienes derecho a señalar los límites que consideres adecuados para ti y hacerlos respetar, aunque sean diferentes o difíciles de entender para quienes te rodean.

Cuanto más repelas las embestidas externas, mejor te sentirás y más fuerza y determinación tendrás, ya que tu energía dejará de escurrirse y se concentrará en todas las áreas que la necesites.

Los de afuera llegan hasta donde tú les permites.



miércoles, 14 de septiembre de 2016

Oportunidades múltiples por Merlina Meiler

Hay un dicho anónimo que expresa: En la vida hay tres cosas que no vuelven atrás: la flecha lanzada, la palabra pronunciada y la oportunidad perdida.

En los últimos años me ha sucedido cada vez más esto de descreer de las frases populares. Porque uno las repite y, sin quererlo, se va convenciendo de algo que no es necesariamente cierto y si lo es, probablemente no sea una verdad absoluta.

En este caso, quienes realmente piensan que este dicho es una realidad, tal vez sin darse cuenta o sin proponérselo están cerrándose a distintas opciones interesantes que se les pueden presentar.

Hay veces que lo que deseamos no es lo mejor para nosotros.

O ha pasado nuestro tiempo para alcanzar algo.

Tal vez tengamos talento para algo muy diferente y que se presentará en nuestro camino sin todo el esfuerzo y el desgaste que dedicamos a aquello que no resultó.

Todo esto significa, simplemente, que hay otro universo de cosas buenas y placenteras a nuestro alcance.

Las oportunidades son muchas, en todos los ámbitos. Algunas las vemos, otras las vislumbramos y unas cuantas, ni siquiera aún las imaginamos.

Cerrarse a ellas y quedarse pensando y lamentándose sobre la leche derramada es solo una pérdida de tiempo y de energía. Cuanto antes dejemos atrás esa conducta, más rápido podremos ver todo el panorama que se desplegará ante nuestros ojos.

Como siempre, la decisión es nuestra: podemos mirar hacia atrás y quedarnos e inmóviles, o sentir cierta pena por lo sucedido, girar la cabeza hacia adelante con seguridad y confianza y esperar de cara al futuro todas las oportunidades múltiples que, una vez que estemos abiertos para recibirlas, llegarán.



miércoles, 31 de agosto de 2016

Impotencia por Merlina Meiler

Y sí, hay momentos en los que me siento con las manos atadas, sin posibilidades de actuar.

Porque mis pasos futuros dependen de una decisión ajena que está tardando en llegar.

O ya ha sucedido algo contrario a mi voluntad y me veo obligada a aceptar una situación que ha venido minando mis fuerzas y mi esperanza.

Mi primera percepción es que ninguna acción mía tendrá un sentido en este momento.

Pero esto es una falacia.

Siempre hay algo que se puede hacer.

Quedarme con los brazos cruzados culpando a los demás o al destino es una opción, pero no permitir que la impotencia me paralice es otra.

Soy yo quien resuelve si voy a permanecer inmóvil hasta que las cosas se aclaren o mágicamente aparezca una solución esquiva, o si voy a hacer buen uso mis múltiples capacidades, aprender de lo sucedido y virar el rumbo hacia algún sitio en el que pueda sentirme medianamente cómoda.

Algunas ideas para ponerse en movimiento en caso de sentir impotencia:

1. Aceptar lo que sucedió: cuando uno está a merced de lo que establezcan los demás, cuanto antes se lo acepte, más rápido podrá comenzar a recuperarse.

2. Dar un cierre al asunto: esto sirve tanto para este momento como a futuro. Si uno siente que ha quedado algo pendiente, volverá a este tema una y otra vez, lo que implicará una pérdida de tiempo importante y también quedarse atascado, sin posibilidad de avanzar.

3. Dar vuelta la hoja: luego de cerrar el tema y de dejarlo atrás, empezar algo nuevo es siempre una excelente opción. Ayuda a despegarse definitivamente de lo que sucedió y a enfocar la fuerza interna en lo bueno por venir. Tener en cuenta que hay ciertas conductas que no se deben repetir es un síntoma de inteligencia.

4. Planificar a futuro: ocuparse de asuntos que quedaron relegados por lo sucedido o ponerse metas que se puedan cumplir, con plazos realistas, son dos excelentes maneras de centrar las energías en una dirección positiva.

lunes, 22 de agosto de 2016

Pensamientos de abundancia por Merlina Meiler

Aquello en lo que enfocas tu atención crece y se expande.

Esto es así aunque no creas plenamente en este concepto.

Ya sé, has escuchado muchas veces eso de que “los pensamientos condicionan tus acciones”, “hay que tener ideas positivas y desterrar las negativas” y conceptos similares, pero no les das mucho crédito. Al fin y al cabo, ¡son solo pensamientos!

No importa. Porque esto funciona aunque desconfíes de que esto puede ser útil para ti.

Cuando decides cambiar un pensamiento, no solo se modifica la percepción de lo que te rodea, sino también lo que proyectas y hacia dónde enfocas tu energía para trazar un camino y obtener resultados.

Entonces, tengo una propuesta para hacerte que puede aumentar la abundancia que hay en tu vida. Por abundancia me refiero a lo que quieras: más amor, dinero, claridad mental, oportunidades… lo que escojas estará muy bien para ti.

Solo te pido algunos segundos de tu tiempo sin ocupaciones, ese que tienes cuando viajas a tu trabajo, cuando esperas, cocinas, caminas… ya sabes.

En esos ratitos en los que tu mente no hace nada que consideres que necesita una gran concentración, piensa si has tenido algún pensamiento limitante en las últimas horas. Alguna frase que te haya venido a la mente descalificándote, maltratándote, cercenando tus ilusiones o proyectos, aunque parezca inofensiva, la uses a menudo o la hayas escuchado desde que tengas uso de la razón.

Pueden ser del tenor de: “qué inútil”, “nunca nada me sale bien”, “no soy bueno/a para…”, “no hay suficiente”, “nunca conseguiré un ascenso o un mejor trabajo” o cualquier uso de palabras de menosprecio hacia tu persona, incluyendo “malas palabras/groserías”.

Ya sé, me dirás “quién no las usa de tanto en tanto” y yo te responderé: de ahora en adelante, TÚ.

Porque si te dices cosas hirientes, estás cerrándote ante la abundancia que puede venir a tu vida. Y como mereces muchas cosas buenas, es preciso que las puertas estén abiertas de par en par para atraerlas y para recibirlas.

Independientemente del grado en que supongas que esto tal vez traiga aparejados beneficios, todos los días durante una semana, dedica unos segundos a desechar los pensamientos limitantes. Cuando te des cuenta de que utilizaste uno, visualízalo, escúchalo. Después, píntalo de blanco o hazlo desaparecer y sobre él plasma lo opuesto. Por ejemplo, si notas un “nunca podré cambiar mi auto”, desintegra estas palabras y fija la frase: “estoy más cerca de cambiar mi auto”. Palabras como: desde ahora, en adelante, pero, son útiles para descartar lo que ya no te sirve y empezar a construir un futuro distinto.


miércoles, 3 de agosto de 2016

Aprendiendo por Merlina Meiler

Creo que todos tenemos alguna conducta o interés recurrentes a los que dedicamos gran parte de nuestro tiempo y energía.


La mía es aprender algo de cada circunstancia que atravieso.

Tengo la costumbre de buscarle el lado brillante a las cosas.

Claro, al igual que cada persona que está leyendo estas líneas, muchas veces eso se me dificulta, porque lo que se me presenta va en detrimento mío.

Pero es especialmente en estos casos en los que intento -por todos los medios a mi alcance- llevar a la práctica esta “obsesión”, porque encontré que es una excelente manera de que el tiempo pase hasta que las cosas se resuelvan. Si no, puedo terminar enroscándome con lo negativo del asunto, lo que parece amplificar las inconveniencias o el dolor, incrementar la angustia o el desasosiego y encaminar mis pensamientos hacia lugares que es mejor no transitar, porque nada bueno aportan.

Hace unos meses me diagnosticaron una bacteria muy resistente en el estómago (H. pylori). Pasé unas cuantas semanas bastante fastidiada por los síntomas físicos, lo que se sumó al tratamiento que me causó molestias extra (dos semanas de distintos medicamentos diarios).

Todos los días, al pensar en lo que estaba pasando o al sufrir los trastornos causados por la bacteria -y después, por los antibióticos-, enfoqué mi energía en obtener un aprendizaje. Estaba convencida, además, de que esta actitud me ayudaría a matar la bacteria y a curarme (Por suerte, tras un nuevo test, hace un par de semanas recibí el diagnóstico que tanto deseaba: la erradicación).

Aclaro que el “por qué me sucede esto a mí” o “por qué yo” no están dentro de la lista de opciones que yo exploraría, y tampoco me parecen preguntas conducentes a respuestas alentadoras o beneficiosas. Sí, en todo caso, el “para qué”, pues me vuelve a centrar en lo que busco permanentemente: qué saco en limpio de lo sucedido que me puede ayudar no solo a transitar el camino hacia el final de esta “pesadilla”, sino también a mejorar como persona, en mi fuero interno, en la relación con los demás.

Quiero compartir uno de los aprendizajes más importantes que tuve a raíz de este episodio.

Cuando uno está enfermo valora la salud de otra manera.

Por lo que cada día de mejoría o de sentirme sin molestias severas pasó a ser (y sigue siendo) motivo de alegría.

Además, esto provocó que pensara en todas las cosas que, por tenerlas a diario (ya sea naturalmente o porque las fui alcanzando con los años), no valoro lo suficiente. Personas, objetos, situaciones.

Admito que a partir de ese punto se amplificaron sentimientos y emociones que estaban pasando un tanto desapercibidos (las múltiples actividades y los apuros hacen que perdamos el foco, sin quererlo).

Me agrada entender que lo que sucedió no fue en vano: me siento más plena y más entera aún que antes. Y estoy feliz con el rumbo que mi vida va tomando.

Que se produzcan contratiempos es inevitable. Deseo de corazón que la próxima vez que tengas que enfrentar un problema, logres un aprendizaje que te permita mejorar tu calidad de vida y ampliar tus horizontes más allá de lo que implique la resolución positiva de ese tema.

viernes, 29 de julio de 2016

Punto final, sin excusas por Merlina Meiler

Hay una situación que te amarga.

Es constante: no hay día que no pienses en ella o que no se haga evidente; constantemente se presenta alguna circunstancia que te la recuerda.

Le diste todas las vueltas posibles al asunto sin resolverlo, y ya es hora de que pongas el punto final, sin excusas.

No importa cuál es la razón que hasta este momento te haya estado frenando: lo que sí importa es tu integridad, tu tranquilidad, tu felicidad.

Escudarse detrás de variados motivos puede parecer un camino seguro para mantener las apariencias y que todo siga más o menos igual, pero en tu interior sabes que esta actitud ha hecho mella en ti. Tal vez te enfermaste, padeces en silencio o la angustia y la impotencia que sientes van más allá de cualquier efecto placebo que hayas alcanzado en cierta medida, sin llegar a proporcionarte lo que realmente deseas.

Es común esgrimir pretextos para no dar el paso hacia el futuro que liberará del dolor. El miedo aflora junto con inseguridades: la soledad vuelve a vislumbrarse en el horizonte y no es tu mejor amiga. Transitar un duelo por decisión propia tampoco suena atrayente. Pero la infelicidad es, claramente, la peor opción posible.

Algunas excusas comunes que frenan el progreso y la toma de decisiones:

– Miedo a la soledad/al cambio/al qué dirán
– Dependencia económica
– Estuve sin pareja mucho tiempo, ahora “enganché” (lo que sea) y no quiero volver a estar sin compañía
– Ya estoy grande
– Las cosas en algún momento van a ser distintas
– Soy inseguro/a
– No hay nadie mejor por ahí, son todos/as iguales
– Esta vez me prometió que va a cambiar
– No sé qué hacer sin él/ella
– Es una persona violenta/manipuladora/agresiva, pero… (es buen padre/madre, es trabajador/a, …)

Las catalogo como “excusas” porque nada ni nadie debería ser más importante que tu bienestar.

Tú puedes contra todas ellas. Tienes dentro de ti el potencial de abrirte camino y de ser feliz.

Con cada paso firme hacia adelante que vayas dando te irás alejando de aquello que ya no es para ti e irás construyendo un futuro de paz y armonía para ti y para los tuyos.

Solo hace falta que resuelvas poner un punto final a las excusas y salgas a la luz.