viernes, 23 de diciembre de 2016

Los mejores deseos por Merlina Meiler

Quiero enviarte mis mejores deseos para estas fiestas y el año que se inicia.

Puede parecer una frase trillada (¿quién no la ha escuchado cantidades de veces?), pero sigo creyendo en la fuerza y en la importancia de las intenciones subyacentes que están detrás de lo que decimos.

Eso, sumado al buen augurio, siempre llega.

Las palabras tienen un gran poder, el que muchas veces no medimos al elegir algunas en desmedro de otras.

En esta ocasión, te propongo elegir expresiones llenas de emociones positivas con respecto a las fiestas y cargadas del sentimiento que nos une a la persona que las recibe.

No escatimes lo que vas a decir: ha llegado el momento de dejar fluir todo lo que no permitiste que saliera a la luz durante el año, por la razón que fuera (como no ser una persona afectuosa o cariñosa, no tener tiempo, dar por sentado que los demás saben todo lo que significan para ti).

Es que enviar buenos deseos:

– Abre canales de energía
– Comunica a las personas desde el corazón
– Reafirma el sentimiento que tenemos hacia el destinatario de tan hermoso mensaje
– Nos permite entender que si visualizamos lo mejor para los demás, eso mismo puede suceder y sucederá en nuestra vida

¡Felicidades! ¡Y mis mejores deseos!

jueves, 22 de diciembre de 2016

Uno cosechará lo que siembra

Una mañana, una mujer bien vestida se paró frente a un hombre desamparado, quien lentamente levantó la vista... y miro claramente a la mujer que parecía acostumbrada a las cosas buenas de la vida. Su abrigo era nuevo. 

Parecía que nunca se había perdido de una comida en su vida. Su primer pensamiento fue: "Solo se quiere burlar de mi, como tantos otros lo habían hecho ..."

Por Favor Déjeme en paz !! gruñó el Indigente... 

Para su sorpresa, la mujer siguió enfrente de él. Ella sonreía, sus dientes blancos mostraban destellos deslumbrantes.

"¿Tienes hambre?" preguntó ella. "No", contestó sarcásticamente.

"Acabo de llegar de cenar con el presidente ... Ahora vete."

La sonrisa de la mujer se hizo aún más Grande.

De pronto el hombre sintió una mano suave bajo el brazo. "¿Qué hace usted, señora?" -preguntó el hombre enojado."Le digo que me deje en paz" !!

Justo en ese momento un policía se acercó. "¿Hay algún problema, señora?" -le preguntó el oficial ..

"No hay problema aquí, oficial, contestó la mujer .. "Sólo estoy tratando de ayudarle para que se ponga de pie ...

¿Me ayudaría? El oficial se rascó la cabeza. 

Sí, el Viejo Juan ha sido un estorbo por aquí por los últimos años.

¿Qué quiere usted con él?" Preguntó el oficial ...

"Ve la cafetería de allí?" -preguntó ella. "Yo voy a darle algo de comer y sacarlo del frío por un ratito."

"¿Está loca, señora?" el pobre desamparado se resistió. "Yo no quiero ir ahí! Entonces sintió dos fuertes manos agarrándolo de los brazos y lo levantaron.

"Déjame ir oficial, Yo no hice nada .."

"Vamos Viejo, esta es una buena oportunidad para ti," el oficial le susurro al oido ."

Finalmente, y con cierta dificultad, la mujer y el agente de policía llevaron al Viejo Juan a la cafetería y lo sentaron en una mesa en un Rincón de la cafetería. 

Era casi mediodía, la mayoría de la gente ya había almorzado y el grupo para la comida aún no había llegado ...

El gerente de la cafeteria se acercó y les pregunto: 

"¿Qué está pasando aquí, oficial?" "¿Qué es todo esto?"
Y este hombre, está en problemas?"

"Esta señora lo trajo aquí para que coma algo," respondió el policía.

"Oh no, aquí no !" el gerente respondió airadamente. "Tener una persona como este aquí es malo para mi negocio !!!

El viejo Juan esbozó una sonrisa con sus pocos dientes.

"Señora, se lo dije. Ahora, si van a dejarme ir ? Yo no quería venir aquí desde un principio."

La mujer se dirigió al gerente de la cafetería y sonrió...

"Señor, ¿está usted familiarizado con Hernandez y Asociados ??,
La firma bancaria que está a dos calles ?"

"Por supuesto que los conozco", respondió el administrador con impaciencia. "Ellos tienen sus reuniones semanales en una de mis salas de banquetes."

"¿Y se gana una buena cantidad de dinero con el suministro de alimentos en estas reuniones semanales?" pregunto la señora ...

"¿Y eso que le importa a usted?

Yo, señor, soy Penélope Hernandez, presidente y dueña de la compañía ". 

"Oh Perdón!! dijo el gerente ...

La mujer sonrió de nuevo... "Pensé que esto podría hacer una diferencia en su trato." Le dijo al policía, que fuertemente trataba de contener una carcajada. 

"¿Le gustaría tomar con nosotros una taza de café o tal vez una comida, oficial?" "No, gracias, señora", replicó el oficial. "Estoy en servicio".

"Entonces, quizá, una taza de café para llevar ?"

"Sí, señora. Eso estaria mejor".

El gerente de la cafetería giró sobre sus talones como recibiendo una orden. -

"Voy a traer el café para usted de inmediato señor oficial "

El oficial lo vio alejarse. Y opinó: "Ciertamente lo ha puesto en su lugar", dijo.

"Esa no fue mi intención, dijo la señora... Lo crea o no, tengo una buena razón para todo esto".

Se sentó a la mesa frente a su invitado a cenar. Ella lo miró fijamente...

"Juan ¿te acuerdas de mí?"
El viejo Juan miro su rostro, el rostro de ella, con los ojos lagañosos 

"Creo que sí - Digo, se me hace familiar".

"Mira Juan , quizás estoy un poco mas grande, pero mirame bien", dijo la Señora... "Tal vez me veo mas llenita ahora... pero cuando tú trabajabas aqui hace muchos años vine aquí una vez, y por esa misma puerta, muerta de hambre y frío."
Algunas lágrimas posaron sobre sus mejillas...

"¿Señora?" dijo el Oficial, No podía creer lo que estaba presenciando, ni siquiera pensar que la mujer podría llegar a tener hambre.

"Yo acababa de graduarme de la Universidad en mi pueblo", la mujer comentó. 

"Yo había llegado a la ciudad en busca de un trabajo, pero no pude encontrar nada. 

Con la voz quebrantada la mujer continuaba: Pero cuando me quedaban mis últimos centavos y me habían corrido de mi apartamento. Caminaba por las calles, y era en febrero y hacía frío y casi muerta de hambre. vi este lugar y entre con una poca posibilidad de que podría conseguir algo de comer. Con lágrimas en sus ojos la mujer siguió platicando ... Juan me recibió con una sonrisa. 

"Ahora me acuerdo", dijo Juan. "Yo estaba detrás del mostrador de servicio. 

Se acercó y me preguntó si podría trabajar por algo de comer". 

"Me dijiste que estabas en contra de la política de la empresa".
Continuó la mujer...

-Entonces, tú me hiciste el sándwich de carne más grande que había visto nunca... me diste una taza de café, y me fui a un rincón a disfrutar de mi comida. Tenía miedo de que te metieras en problemas. Luego, cuando miré y te vi a poner el precio de la comida en la caja registradora, supe entonces que todo iba a estar bien ".

"Así que usted comenzó su propio negocio?" El viejo Juan dijo.

" Si, encontré un trabajo esa misma tarde. Trabajé muy duro, y me fui hacia arriba con la ayuda de Mi Padre Dios. Eventualmente empecé mi propio negocio que, con la ayuda de Dios, prosperó .."

Ella abrió su bolso y sacó una tarjeta. "Cuando termines aquí, quiero que vayas a hacer una visita al señor Martínez. Él es el director de personal de mi empresa. Iré a hablar con él y estoy segura de que encontrará algo para que puedas hacer algo en la oficina ".

Ella sonrió. "Creo que incluso podría darte un adelanto, lo suficiente para que puedas comprar algo de ropa y conseguir un lugar para vivir hasta que te recuperes. Si alguna vez necesitas algo, mi puerta está siempre abierta para ti Juan."

Hubo lágrimas en los ojos del anciano. "¿Cómo voy a agradecer?, preguntó.

"No me des las gracias", respondió la mujer. "A Dios dale la gloria. Él me trajo a ti."

Fuera de la cafetería, el oficial y la mujer se detuvieron y antes de irse por su lado "Gracias por toda su ayuda, oficial. Dijo la Sra. Hernández.

Al contrario, dijo el oficial," gracias. Vi un milagro hoy, algo que nunca voy a olvidar. Y..., Y gracias por el café. "...

Desconozco su autor


miércoles, 19 de octubre de 2016

Ouroboros

El ouroboros es el dragón o serpiente que queda encerrada sobre sí misma al morderse o «comerse» su propia cola, es el símbolo que representa la unión del principio ctónico de la serpiente, y el principio circular del mundo celeste. Esto lo confirma el hecho de que en algunas imágenes es mitad negro y mitad blanco, significando la oposición de diversas nociones como el cielo y la tierra, el bien y el mal, el día y la noche, el yin y el yang, y de todos los valores que portan tales opuestos. En un manuscrito de alquimia, el ouroboros posee la mitad negra —símbolo de la tierra—, en comunión con la otra mitad blanca moteada de puntos que representan las estrellas —el cielo—, aunado a la metáfora celeste del dragón. En griego se denomina Ouroboros, y en algunas de sus representaciones lleva por complemento la inscripción que dice: Hen to pan (el Uno es el Todo).

Sabemos que la serpiente al cambiar de piel se rejuvenece constantemente, es el símbolo más significativo y complejo de todos los símbolos animales, y tal vez el más antiguo: combina lo masculino y lo femenino, es la fuerza primitiva de la vida, emblema de la divinidad creadora misma. El dragón es la personificación reptiliana del poder primordial, sinónimo frecuente de la serpiente en el mito y la leyenda, por ejemplo en Grecia y China se les llamaba drakonates a las serpientes grandes. Los dragones aparecen en múltiples narraciones como guardianes vinculados al inframundo y al conocimiento de los oráculos. El ouroboros representa el «círculo» en su materialización en la figura del animal del eterno retorno , pues sugiere que al fin le corresponde un nuevo comienzo en constante repetición, que el final de un camino o de un proceso significa un nuevo principio; de la imagen del círculo del animal que se cierra, resulta una expresiva metáfora de una repetición cíclica que significa la circulación de los tiempos, el fin de los mundos y nuevas creaciones, del morir y del renacer, en síntesis: la eternidad, ya simbolizada de antemano por el simple círculo.

El mito del ouroboros, que encierra las ideas de movimiento, continuidad, autofecundación, el tiempo y la continuidad de la vida, apareció por primera vez en Egipto tanto en los sarcófagos del Imperio Nuevo como en el Libro de los Muertos, indicando el curso cósmico en un tiempo infinito; como símbolo de la eternidad fue adoptado también por la alquimia y la francmasonería, pero también se encuentra en el arte sepulcral cristiano, en el arte del Benín, en un sello de la Theosophical Society, el Codex Marcianus, y en el Book of Lambspring, entre otros.

En el simbolismo alquímico, el ouroboros es el símbolo gráfico de un proceso cerrado en sí mismo que transcurre repetidamente y que al calentar, evaporar, enfriar y condensar un líquido, debe servir para el refinamiento de sustancias: veneno, víbora, disolvente universal, son símbolos de lo indiferenciado, del “principio invariante” o común que pasa entre las cosas y las liga, es la disolución de los cuerpos, la serpiente universal que, según los gnósticos camina a través de todas las cosas. A menudo la serpiente que se cierra formando un círculo, ha sido sustituida por dos seres que unen la boca y el extremo de la cola, reproduciendo el de arriba como signo de volatilidad, como un dragón alado (amphisba).



viernes, 30 de septiembre de 2016

Siete maneras de sabotear una relación de pareja sin saberlo por Merlina Meiler

En muchos casos, los vínculos de pareja pueden llegar a romperse debido a pequeñas situaciones de la vida cotidiana.

Aunque tengan personalidades similares o sean polos completamente opuestos, existen algunas cuestiones importantes en una relación de pareja que van a determinar su duración y, sobre todo, la calidad del vínculo. Aunque parezca absurdo, son las pequeñas acciones del día a día lo que pueden desgastar la conexión entre dos personas que apostaron a compartir la vida con el otro.

Este es parte de un artículo publicado en Infobae.

Hay siete situaciones cotidianas en las relaciones que pueden desgastar un vínculo de años en muy poco tiempo:

1. Esperar demasiado de la pareja

No hay nada malo en establecer altas expectativas en potenciales parejas, pero “será sin duda un fracaso si uno cree que la responsabilidad de la felicidad de la vida propia se deposita en el prójimo”, indicó Kristin Davin, una psicóloga neoyorquina especialista en relaciones. “Veo una gran cantidad de personas en las relaciones que dependen excesivamente de su cónyuge para todo”, dijo.

“Buscar a la pareja para descargar todos los problemas emocionales genera una carga en la otra persona”. La experta recomienda que, ante ese escenario, lo mejor es intentar evitar apoyarse tanto en la otra persona. “En un principio puede ser terrible”, advirtió Davin, “pero hacerlo es la mejor manera de evitar una relación codependiente”.

2. Envidiar el éxito del otro

“Una persona con quien se tiene una relación amorosa debería ser un socio en la vida, no un rival. Si uno envidia o cela secretamente que a la pareja le dieron un aumento de sueldo, ascendió o ganó un concurso, la relación no va a dar buenos frutos en el futuro”, le explicó a The Huffington Post Laurel Steinberg, una terapeuta de relaciones y profesora de psicología en la Universidad de Columbia en Nueva York.

“Ser capaz de celebrar el éxito de la pareja es muy importante en una relación sana, incluso si el éxito ajeno opaca el propio”, señaló. “Tener una pareja que está celosa de nuestros logros es doloroso, alienante y agota el amor en una relación”.

3. Guardar secretos

Si uno quiere que una relación dure en el tiempo, es esencial la construcción de una base de confianza desde el principio. “Cuando una persona esconde cosas al otro, no importa cuán pequeñas sean, se crea una sospecha y por ende una distancia en la relación”, subrayó Danielle Adinolfi, terapeuta matrimonial y familiar del Philadelphia MFT.

“Para construir una relación hay que hacer puentes, no destruirlos”, dijo. “Contarse cosas difíciles de revelar el uno al otro es una manera de ser vulnerable con la pareja y es esa vulnerabilidad la que llevará a un acercamiento”.

4. No hablar sobre los impulsos sexuales desiguales

No es raro que las parejas que ya llevan tiempo juntas tengan discrepancias de deseo, ya que los impulsos sexuales de las parejas se alteran a través de los años. Poder atravesar esos momentos sexuales frustrantes requiere de una intensa comunicación. “Si tus impulsos sexuales ya se diferencia de los de tu pareja y no estás dispuesto a hablar de ello, debería preocuparte”, advierte Lynn Zakeri, psicóloga de parejas y trabajadora social.

“Tienes que ser honesto por adelantado”, dijo Zakeri. “Cuando una de las partes tiene más ganas que el otro, no solo puede conducir a insatisfacción sexual, sino también a la culpa, la inseguridad y el rechazo de la pareja que deseaba más. Hablar de ello puede ayudar a satisfacer ambas partes”.

5. Fijarse más en los defectos que en los atributos de su pareja

“Las cualidades que te molestan ahora de tu pareja sólo van a empeorar con el tiempo, en lugar de estar cada vez más molesto por sus malos hábitos, trata de concentrarte en lo que te gusta”, opinó Christine Wilke, terapeuta de parejas y familias.

“Es importante practicar el gusto por las cosas buenas y no mantenerlo en secreto”, dijo. Por eso explicó que es importante decirle a menudo lo que se ama y aprecia de la persona que se tiene al lado. “Si no amplificas lo positivo”, dijo Wilke, “tus pensamientos negativos comenzarán a crecer y se convertirán en una gran nube de pensamientos negros que en un punto serán todo lo que ves”.

6. Las discusiones son imaginarias

Puede sonar contradictorio pero tener discusiones y estar en desacuerdo es mucho menos insalubre que tener discusiones imaginarias según indicó Melissa Fritchle, terapeuta familiar y de pareja de la Universidad John F. Kennedy.

“Una vez que comienzas asumiendo que tu pareja responderá negativamente, imaginas un escenario terrible en tu mente y a tu pareja como el villano”, explicó. “Se crea un resentimiento falso a través de la historia que inventaste”. Por otro lado, si se le da la oportunidad real de responder, podría ser más razonable y justo de lo que uno creyó que sería. “En cualquier caso, al menos te estás comunicando y tienes la opción de llegar a un acuerdo”, agregó.

7. Dar por sentada la estabilidad de la relación

“Eres muy afortunado si encuentras a alguien que se preocupa por ti tanto como tú te preocupas por ellos. No desvirtúes esta clase de felicidad ni la des por sentada”, recomendó Zakeri.

“A veces, las personas están tan atrapadas en la rutina diaria que se olvidan de poner esfuerzo y trabajar en sus relaciones”, señaló. “Tómate un tiempo para escuchar y dar prioridad al otro y sus necesidades. Eso es lo que mantendrá una relación fuerte”.



jueves, 29 de septiembre de 2016

Invasiones Artículo por Merlina Meiler

Es habitual que los demás traten de invadirnos.

A veces solapadamente y otras de una forma decididamente evidente.

Atentan contra nuestra integridad.

Intentan doblegarnos y dejar en claro que son ellos los que tienen poder.

Van en contra de nuestra voluntad sin importarles siquiera lo que pensamos o queremos.

Tratan de avanzar cada vez más; si los dejamos, esto irá minando nuestra confianza y tornando inseguros, dubitativos y supeditados a decisiones ajenas.

Puede ser que actúen mediante palabras ofensivas, sugerencias opuestas a lo que anhelamos, comentarios descalificativos, amenazas.

Quizá cuestionen todo lo que hacemos para dejar un manto de dudas y de sospechas con respecto a nuestra capacidad o a nuestras intenciones.

Otras veces, utilizan técnicas para tratar de manipularnos y de forzarnos a hacer lo que ellos quieren, en detrimento de nuestra felicidad.

En las peores situaciones, utilizan fuerza física o coacción directa.

Demuestran un desprecio y un maltrato hacia nosotros cuya intención es hacer eco en algún punto débil de nuestro interior (llámese baja autoestima, dependencia afectiva, sensación de soledad, inseguridad o algo similar) para irrumpir, desarticularnos y así reinar.

En muchos casos ni siquiera lo hacen con un objetivo ulterior: ese es su modus operandi y luego de caer, de sentirnos pequeños y de ceder, irán en busca de otra víctima.

No permitas que nadie invada tu integridad, tu mente, tu cuerpo, tu razón, tu deseo, tu decisión.

Tienes derecho a señalar los límites que consideres adecuados para ti y hacerlos respetar, aunque sean diferentes o difíciles de entender para quienes te rodean.

Cuanto más repelas las embestidas externas, mejor te sentirás y más fuerza y determinación tendrás, ya que tu energía dejará de escurrirse y se concentrará en todas las áreas que la necesites.

Los de afuera llegan hasta donde tú les permites.



miércoles, 31 de agosto de 2016

Impotencia por Merlina Meiler

Y sí, hay momentos en los que me siento con las manos atadas, sin posibilidades de actuar.

Porque mis pasos futuros dependen de una decisión ajena que está tardando en llegar.

O ya ha sucedido algo contrario a mi voluntad y me veo obligada a aceptar una situación que ha venido minando mis fuerzas y mi esperanza.

Mi primera percepción es que ninguna acción mía tendrá un sentido en este momento.

Pero esto es una falacia.

Siempre hay algo que se puede hacer.

Quedarme con los brazos cruzados culpando a los demás o al destino es una opción, pero no permitir que la impotencia me paralice es otra.

Soy yo quien resuelve si voy a permanecer inmóvil hasta que las cosas se aclaren o mágicamente aparezca una solución esquiva, o si voy a hacer buen uso mis múltiples capacidades, aprender de lo sucedido y virar el rumbo hacia algún sitio en el que pueda sentirme medianamente cómoda.

Algunas ideas para ponerse en movimiento en caso de sentir impotencia:

1. Aceptar lo que sucedió: cuando uno está a merced de lo que establezcan los demás, cuanto antes se lo acepte, más rápido podrá comenzar a recuperarse.

2. Dar un cierre al asunto: esto sirve tanto para este momento como a futuro. Si uno siente que ha quedado algo pendiente, volverá a este tema una y otra vez, lo que implicará una pérdida de tiempo importante y también quedarse atascado, sin posibilidad de avanzar.

3. Dar vuelta la hoja: luego de cerrar el tema y de dejarlo atrás, empezar algo nuevo es siempre una excelente opción. Ayuda a despegarse definitivamente de lo que sucedió y a enfocar la fuerza interna en lo bueno por venir. Tener en cuenta que hay ciertas conductas que no se deben repetir es un síntoma de inteligencia.

4. Planificar a futuro: ocuparse de asuntos que quedaron relegados por lo sucedido o ponerse metas que se puedan cumplir, con plazos realistas, son dos excelentes maneras de centrar las energías en una dirección positiva.

lunes, 18 de julio de 2016

Los motivos no siempre son lo que parecen por Merlina Meiler

Hace poco me sucedió algo que no anduvo por los caminos que yo suponía.

Empecé a tener distintos síntomas físicos, como insomnio (muy infrecuente en mí), mal humor, mala digestión, resfrío…

Como suelo hacer en estos casos, comencé a indagar qué es lo que me estaba produciendo todos estos malestares – claramente, un hecho los estaba desencadenando.

Primero, mis relaciones cercanas pasaron por una lupa.

¡Fue el primer paso más lógico! Es que por lo general, cuando estamos tristes o inconformes por alguna situación relacionada con los sentimientos, nos sentimos mal físicamente.

¿Había discutido con alguien? No lo tenía presente.

¿Alguna persona me había defraudado, herido, molestado, jugado una mala pasada? No, en absoluto.

Estuve un par de días dándole vueltas al asunto, hasta que opté descartar el plano emocional y pasar a otros, para lo cual escudriñé mis actividades habituales una por una, pero nada estaba fuera de lo normal.

Entonces, traté de dilucidar si había algún sentimiento subyacente que provocara esas manifestaciones físicas. Y fui haciéndome preguntas, para ver qué podía descubrir.

Al llegar a: ¿algo me angustia? Una luz roja se encendió.

¡Y afloró más angustia! Di en la tecla, pero, ¿qué es lo que la estaba provocando? Y me vino a la mente algo totalmente impensado.

Unos días atrás, un cliente me había pedido una tarea un poco diferente a las habituales (capacitación en empresas). Implicaba quedarme toda una noche despierta trabajando para cumplir con la fecha límite requerida.

Cuando me propusieron esto, acepté de inmediato. Me parecía lógico encargarme de este tema también, porque estaba relacionado con el servicio que habitualmente les brindo.

De hecho, me pareció un reto interesante.

Pero con el correr de los días, mis síntomas me fueron advirtiendo que ese no era un trabajo para mí. Yo funciono muy bien por la mañana, aunque tenga que levantarme al alba, mas a la noche me resulta difícil concentrarme (y mantenerme despierta, incluso en fiestas).

¿Cómo iba a hacer para tener la atención y la claridad mental suficiente para llevar a cabo esa tarea apropiadamente?

Mi cuerpo me estaba señalando lo que yo no había notado: hay momentos en los que hay que ser realistas y asumir hasta dónde podemos rendir y poner un límite, incluso en el trabajo. Tanto cuando uno es empleado como cuando trabajamos de forma independiente, muchas veces se dificulta saber a qué acceder y a qué no, así como también cuándo y cómo delegar. Surgen miedos, incógnitas, inseguridades…

En resumidas cuentas, mi alivio fue instantáneo al darme cuenta de lo que me estaba haciendo mal. Hallé a una persona para que me sustituyera (por supuesto, muy confiable y responsable) que afortunadamente me hizo quedar bien. Darme cuenta de que no puedo todo y que hay cosas que pueden salir muy bien aun sin mi presencia es, en resumidas cuentas, un peso menos – ¡y una satisfacción!

martes, 17 de mayo de 2016

“Ghosting” o el fin de las relaciones en la era digital

Quizás te ha pasado alguna vez: conoces a alguien, intercambias números de teléfono, tienes varias citas, empiezas una relación, todo parece ir bien y de repente… silencio.

Sin previo aviso, esa persona deja de contestar tus mensajes de texto y tus llamadas. Simplemente desaparece de tu vida sin dar ningún tipo de explicación.

Esta es una nota interesante publicada en BBC Mundo.

Si has vivido algo parecido has sido víctima de lo que en inglés llamanghosting, palabra que se traduciría como “hacerse el fantasma” y que ha ido ganando popularidad en los últimos tiempos, siendo elegida como uno de los vocablos de 2015 por el diccionario británico Collins.

El acabar una relación de la noche a la mañana, cortando todo tipo de comunicación, no es nada nuevo, aunque según los expertos las nuevas tecnologías han hecho que ahora sea una práctica más común.

En una época en la que muchas relaciones de pareja empiezan a través de páginas de internet y de aplicaciones para celulares, el ghosting es algo a lo que cada vez más personas deben hacer frente.

Consecuencias
Los expertos en psicología advierten que el ghosting tiene consecuencias tanto para quien lo sufre como para quien lo practica.

El primero ve su autoestima dañada y tiene que atravesar el periodo de duelo que conlleva el fin de una relación, sin tener todas las respuestas sobre los motivos de la ruptura.

El segundo, si se trata de una relación consolidada, tendrá que hacer frente a los remordimientos y al sentimiento de culpa por haber dejado a alguien de esta manera.

Los expertos sostienen que en algunos casos los que practican el ghosting tienen miedo al conflicto, evitando a toda costa los enfrentamientos, incluyendo el tener que decirle a alguien a la cara que se quiere poner fin a una relación.

En una encuesta que realizó en 2014 en Estados Unidos la compañía YouGov para el sitio Huffington Post, el 11 % de los participantes dijo haberle hecho ghosting a alguien y un 13 % haber sido víctima de esta práctica.

La revista Elle llevó a cabo una encuesta similar entre sus lectores: un 26 % de las mujeres y un 33 % de los hombres admitieron tanto haber sido víctimas del ghosting como el haberlo llevado a cabo.

Parece que en la era de aplicaciones como Tinder y Grindr, el estar ocultos tras las pantallas de nuestros teléfonos hace que nos resulte más sencillo el acabar nuestras relaciones sin dar ningún tipo de explicación.

“Deshacernos de la gente”
Sherry Turkler, profesora de sociología de Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT, por sus siglas en inglés) aseguró en una reciente entrevista con el Huffington Post que “el ghosting es algo casi único del mundo online”.

“Con las nuevas tecnologías nos hemos acostumbrado a deshacernos de la gente simplemente no respondiendo. Y eso empieza con los adolescentes, que crecen con la idea de que es posible que le envíen a alguien un mensaje de texto y que no reciban nada por respuesta”.
Según Turkle, “eso tiene serias consecuencias, porque cuando nos tratan como si pudiéramos ser ignorados, empezamos a pensar que eso está bien y nos tratamos a nosotros mismos como personas que no han de tener sentimientos”.

“Y al mismo tiempo tratamos a los demás como personas que no tienen sentimientos en este contexto, por lo que empieza a desaparecer la empatía”.

La psicoperapeuta estadounidense Elisabeth J. LaMotte cree que para mucha gente hoy en día el decir adiós o acabar con una relación es incómodo y “lo evitamos en muchas esferas, particularmente en el campo del amor”.

“Pasamos mucho tiempo socializando a través de las nuevas tecnología y compartiendo nuestra vida privada en las redes sociales y cada vez nos sentimos más incómodos con el contacto interpersonal”, asegura LaMotte. “Ello hace que acabar con una relación sea más complicado, porque cada vez tenemos menos práctica en hacerlo”.

Según LaMotte, “cuando se analiza la psicología de los que practican el ghosting, en algunos casos uno ve que han sido heridos por gente que consideran más importantes que ellos mismos y que han sufrido rupturas de relaciones que no han procesado correctamente”.

“Incluso en ocasiones no son conscientes del daño que causan. Para la persona víctima del ghosting, puede ser una experiencia muy dolorosa. El rechazo causa dolor. Y el ghosting es un rechazo vago que hace que el proceso de duelo de la ruptura se alargue”.

Según LaMotte, “al principio la gente pasa por un proceso de negación y busca excusa para explicar la situación, como que la otra persona ha perdido el teléfono o ha tenido una emergencia . Cuando son conscientes de la realidad, tienen que hacer frente al dolor de saber que el otro no se tomó la molestia de dignificar la relación y decir adiós”.

LaMotte cree que, a veces, el final de una relación es el momento más importante, ya que “es una oportunidad para el crecimiento emocional”.

La experta aconseja que “si alguien ha sufrido varias experiencias de ghosting, examine sus elecciones de pareja”, ya que considera que “hay que respetarse a uno mismo y no caer una y otra vez en el mismo patrón”.

Maya Borgueta, psicóloga de la organización californiana Lantern, sostiene que el ghosting “está relacionado con el querer evitar el conflicto”. “Se quiere evitar el sentirse incómodo porque, por ejemplo, tu pareja se enfade o se ponga a llorar”.

“Obviamente el ghosting ha existido desde el inicio de los tiempos, pero no hay duda de que la tecnología y el tipo de comunicación impersonal a la que estamos acostumbrados a través de internet o de las aplicaciones móviles han hecho que sea más común”, apunta la experta.

“Realmente puede llegar a ser muy doloroso, porque cuando nos dejan así a menudo seguimos conectados con esas personas en redes sociales como Facebook, Twitter o Instagram. Así te das cuenta de que esa persona no se está comunicando contigo y continúa con su vida como si no pasara nada. Ello hace que el proceso de duelo sea más complicado”.

El “ghosting” puede reforzar las inseguridades que uno tiene y puede afectar relaciones futuras.

Según Borgueta, aunque duela, las víctimas de ghosting “deben asumir que quizás nunca tendrán el cierre deseado para esa relación”.


lunes, 9 de mayo de 2016

Causa y efecto por Merlina Meiler

Todas las acciones tienen una consecuencia.

Pero también la falta de ellas produce un resultado.

Son como las dos caras de la misma moneda.

Al tomar una decisión (ya sea que implique ponerse en movimiento o quedarse inmóvil), se generará un resultado. Tal vez sea el que buscamos, y en ese caso estaremos conformes, pero puede tratarse de algo no previsto o que incluso hayamos intentado evitar: siempre habrá un efecto generado por una acción o por la inacción.

Pensar que nada sucederá por dejar que las cosas tomen su propio rumbo o por esperar que llegue una solución mágica también dará lugar a algún desenlace, en el que tendremos algún grado de injerencia y de responsabilidad por no haber participado activamente.

Efecto
Es bastante común no medir las posibles variables y derivaciones o lo que resulta bastante evidente y pensar que, en situaciones que implican un riesgo, “no me va a suceder a mí”. También es usual (sobre todo en los más jóvenes o testarudos, y en casos de negación o de un sesgo importante a la hora de observar la realidad) minimizar las posibles implicancias, como si tuviéramos la capacidad de manejar esos hilos invisibles que nos hacen enfrentarnos a nuestras propias limitaciones como seres humanos y también comprender que no todo está bajo nuestro control: aceptarlo es una excelente y saludable actitud que nos facilita acceder a una mejor calidad de vida, sin imprevistos desagradables que pueden ser evitados fácilmente.

Causa
Esta idea de causa y efecto es muy útil también para entender qué podemos modificar en caso de una consecuencia indeseable.

Si estás padeciendo alguna situación que no te hace feliz, hay una causa que la originó.

Entonces, con solo asumir que tienes una participación (aunque sea pequeña) en esa causa, ya habrás dado el primer paso hacia una mejora de lo que te preocupa.

Algunos ejemplos:

Efecto: dificultad para hallar una pareja estable.
Posibles causas: estar siempre con el mismo círculo de personas, hablar siempre de tus ex al conocer a alguien, ser demasiado exigente, generar distancia o poner excusas y así nadie puede acercarse.

Efecto: te sientes incómodo en tu trabajo porque el entorno es poco amigable.
Posibles causas: ¿tú eres amigable con tus compañeros de trabajo? ¿Ayudas cuando puedes? ¿Saludas? ¿Compartes?

Modificar la causa dará lugar a efectos distintos de los que has obtenido hasta ahora. ¡Suena muy promisorio y vale la pena intentarlo!

viernes, 29 de abril de 2016

Todo ya por Merlina Meiler

Vivimos en la época del “todo ya”.

No tenemos tiempo para esperar.

Queremos resultados inmediatos, sin importar de qué se trate.

Los medios que nos rodean no solo no ayudan, sino que incentivan esta carrera desenfrenada.

Lo que muchas veces no tenemos en cuenta es que cada cosa tiene su evolución y su desarrollo y, en muchos los casos, los plazos no se pueden acortar.

Algunos casos que seguramente te parecerán conocidos:

– Tu pareja te pide un tiempo para pensar sobre la relación y, aunque en un principio le dices que sí, no respetas su deseo (en vez de dejar que los días transcurran, comience a extrañarte y, por qué no, a darse cuenta de lo importante que eres para él/ella).

– Hay que seguir un proceso habitual en el trabajo, pero preferimos saltar algunos pasos para terminar cuanto antes y obtener el resultado buscado a la brevedad. Esto puede dar lugar a distintos problemas cuya resolución nos lleve muchas más horas (y fastidio) que las iniciales.

– He visto gente que, cuando está enferma, toma mayor cantidad de los medicamentos recetados por su médico o en intervalos más breves que los indicados, e incluso agrega otros “que le recomendaron” o “que le quedaron de la vez pasada cuando tuvo algo parecido” para acelerar la curación, sin entender la importancia de seguir las indicaciones profesionales y de dejar que las medicinas apropiadas hagan lo suyo para devolvernos la salud tan preciada.

– Estamos pendientes de las respuestas por Whatsapp, miramos cuándo la persona se conectó por última vez, si el mensaje que le enviamos tiene una o dos rayitas y de qué color son, y mientras tanto nos devanamos los sesos ideando motivos por los que no contestó aún… Todo esto me suena a pérdida de tiempo y de energía y, muchas veces, aunque elucubremos teorías dignas de un culebrón o de un policial, el destinatario está ocupado o en un lugar con mala señal y, simplemente, recién lee lo que le enviamos horas después.

El “Todo ya” puede dar lugar a más frustración y angustia, porque los apresuramientos y el deseo de gratificación/finalización instantánea no suelen llevarnos al mejor puerto.

A veces recuerdo con añoranza las épocas en las que no existían los celulares y había que volver a casa para escuchar los mensajes telefónicos que nos habían dejado en el “contestador automático”.

Créanme que amo los teléfonos celulares y considero que son uno de los objetos más útiles que se han inventado en varios sentidos, pero antes de que irrumpieran caminábamos por la calle alertas, íbamos por la vida más despreocupados y, durante las comidas y los eventos compartidos, realmente hablábamos y nos comunicábamos con los demás.

En lo personal, cuando me siento superada por algún apuro imperioso, trato de concentrarme en la palabra PACIENCIA.

Porque me ayuda a enfocarme y a entender que, en la situación que se me ha presentado, tendré que esperar.



lunes, 14 de marzo de 2016

Pasos a la felicidad

No puedes ser todo para toda la gente.
No puedes hacer todo a la misma vez.
No puedes hacer todo igual de bien.
No puedes hacer todo mejor que los demás.
Tu humanidad se muestra como los demás.



Así que:

Debes descubrir quien eres, y serlo.
Debes decidir que hacer primero, y hacerlo.
Debes encontrar tu fortaleza y usarla.
Debes aprender a no competir con otros. porque no hay otra persona en la competencia de ser “tu”.



Después:

Aprenderás a aceptar tus propias diferencias.
Aprenderás a escoger prioridades y hacer decisiones.
Aprenderás a vivir con tus limitaciones.
Aprenderás a darte el valor que debes tener.
Y serás un mortal vital.



Atrévete a creer:

Que eres una persona única y maravillosa.
Que eres un evento en la historia.
Que es mas que un derecho, es tu deber ser quien tu eres.
Que la vida no es un problema para resolver, pero sí un don para querer.
Y podrás sentirte bien, con lo que antes te angustiaba.

Desconozco a su autor

Volar sobre el pantano

Si sientes que la vida no tiene sentido, que los problemas te están acabando, memoriza esta parábola:

“Un pájaro que vivía resignado en un árbol podrido en medio del pantano, se había acostumbrado a estar ahí, comía gusanos del fango y se hallaba siempre sucio por el pestilente lodo.
Sus alas estaban inutilizadas por el peso de la mugre, hasta que cierto día un gran ventarrón destruyó su guarida; el árbol podrido fue tragado por el cieno y el se dio cuenta de que iba a morir.
En un deseo repentino de salvarse, comenzó a aletear con fuerza para emprender el vuelo, le costó mucho trabajo porque había olvidado como volar, pero enfrentó el dolor del entumecimiento hasta que logró levantarse y cruzar el ancho cielo, llegando finalmente a un bosque fértil y hermoso.”

Los problemas son como el ventarrón que ha destruido tu guarida y te están obligando a elevar el vuelo o a morir.
Nunca es tarde. No importa lo que se haya vivido, no importan los errores que se hayan cometido, no importa las oportunidades que se hayan dejado pasar, no importa la edad, siempre estamos a tiempo para decir BASTA!!, para oír el llamado que tenemos de buscar la perfección, para sacudirnos el cieno y volar ALTO y muy lejos del pantano.
Abandona la vía segura y cómoda. Lánzate a la ruta incierta, llena de enigmas e inseguridades y hazlo solitariamente.

Desconozco a su autor


lunes, 29 de febrero de 2016

La vergüenza

La gente suele sentir vergüenza por muchas cosas: Por el físico, por la educación, por la forma de vestir, por la forma de hablar, a veces por las acciones de otras personas, a veces por las propias.

Pero la mayoría de las cosas por las que la gente siente vergüenza, no justifican tal sensación. Uno no debería avergonzarse por sus condiciones físicas, ni culturales, ni nada de eso. Sólo debería sentirse algo así cuando uno daña a alguien teniendo conciencia previa del daño que puede causar.

Debemos tener en cuenta que casi nadie nos rechazará por ser gordos o narigones, o por no ser eruditos en algo, o por no vestirnos a la moda... A la gente, lo que verdaderamente le importa, es que seamos buenas personas... con un espíritu puro, y un proceder limpio y recto.

Si alguien nos rechazara por el físico o cualquiera de esas cuestiones superfluas, no debemos preocuparnos: Esa persona no vale la pena...

No, no vale la pena...

Desconozco a su autor

jueves, 25 de febrero de 2016

Llevarte sobre tus propios hombros

Qué loco eres tratando de llevarte sobre tus propios hombros!

Deja todo lo que llevas a cuestas en manos de quien puede cargar con todo, y no mires nunca atrás con nostalgia.

Se os ha dicho también que la vida es oscuridad, y en vuestra fatiga os hacéis eco de la voz del fatigado.

Y yo os digo que la vida es, en verdad oscuridad cuando no hay impulso.

Y todo impulso es ciego cuando no hay conocimiento.

Y todo conocimiento es vano cuando no hay trabajo.

Y todo trabajo es vacío cuando no hay amor.

Y cuando trabajáis con amor os unís con vosotros mismos y con los demás y con Dios.

©Khalil Gibrán Khalil


Utopía

Un niño leía un libro y encontró una palabra que no entendía. Se acercó a su papá y le preguntó:

-¿Me puedes decir qué es utopía?

Después de meditar por un instante el papá le respondió:

-Utopía es algo parecido a un arco iris. Es hermoso pero inalcanzable. Caminas hacia él un metro y se aleja un metro de tí; caminas otros cien metros y se aleja cien metros más; caminas kilómetros y se aleja kilómetros.

-Entonces la utopía no sirve para nada- le dijo el niño con tono de decepción.

-Por el contrario- le contestó el papá

- Sirve para caminar.

Desconozco su autor



Dos presos

Dos hombres, habían compartido injusta prisión durante largo tiempo en donde recibieron todo tipo de maltratos y humillaciones. Una vez libres, volvieron a verse años después.

Uno de ellos le preguntó al otro:

¿Alguna vez te acuerdas de los carceleros?

No, gracias a Dios, yo lo olvidé todo contestó.

¿Y tú?

Yo continúo odiándolos con todas mis fuerzas respondió el otro.

Su amigo lo miró unos instantes, luego dijo:

Lo siento por ti. Si eso es así, significa que aún te tienen preso.

Desconozco su autor


miércoles, 24 de febrero de 2016

¿Por qué no hacerlo por mi?

La primera cosa que se nos ocurre hacer con alguien que queremos es cuidarlo, ocuparnos de él, escucharlo, procurarle las cosas que le gustan, ocuparnos de que disfrute de la vida y regalarle lo que más quiere en el mundo, llevarlo a los lugares que más le agradan, facilitarle las cosas que le dan trabajo, ofrecerle comodidad y comprensión.

Cuando el otro nos quiere, hace exactamente lo mismo.

Ahora, me pregunto: ¿Por qué no hacer estas cosas con nosotros mismos?

Sería bueno que yo me cuidara, que me escuchara a mi mismo, que me ocupara de darme algunos gustos, de hacerme las cosas más fáciles, de regalarme las cosas que me gustan, de buscar mi comodidad en los lugares donde estoy, de comprarme la ropa que quiero, de escucharme y comprenderme.

Tratarme como trato a los que más quiero.

Pero, claro, si mi manera de demostrar mi amor es quedarme a merced del otro, compartir las peores cosas juntos y ofrecerle mi vida en sacrificio, seguramente, mi manera de relacionarme conmigo será complicarme la vida desde que me levanto hasta que me acuesto.

El mundo actual golpea a nuestra puerta para avisarnos que este modelo que cargaba mi abuela (la vida es nacer, sufrir y morir) no sólo es mentira, sino que además está malintencionado (les hace el juego a algunos comerciantes de almas).

©Jorge Bucay
"El camino del Encuentro"

Limitaciones

Hay veces que nuestra confección humana, preconceptos y estructuras culturales no nos deja pensar o llegar más allá.

Mi desafío personal empezó 2 años atrás, al perder mi pierna izquierda en un accidente de auto. Calculo yo que el impacto sufrido, me ocasionó un defecto cerebral, y mientras estaban amputándome la pierna, me hice la promesa/desafío de correr la maratón de NY. Muchos que me conocen dirían que el defecto lo tengo de nacimiento, pero en fin...

En enero 2004 me compré la pierna para poder correr. Lo más antiestético que uno se imagina, a tal punto que mi hermana cuando vio la foto me comentó:" No la podes cubrir con algo?". Una de las primeras barreras que tuve que superar fue ver mi cuerpo mutilado y aceptar que todos me van a mirar por la pierna que tengo puesta o por la que no tengo puesta, pero siempre voy a llamar la atención.

Mi "entrenamiento" empezó al día siguiente. Lo digo entre comillas ya que tuve que aprender a correr de nuevo, el balance y el ritmo era totalmente diferente.

A los 4 meses antes de la Maratón empecé a seguir un programa para principiantes que baje de Internet. Lo cumplí casi al pie de la letra. Durante estos meses corrí varios 10k con el apoyo impagable de una persona que merece todo me respeto por la garra y alegría que le pone a la vida: La "GARZA" MORAIZ

Durante las 3 horas preliminares a la largada uno está en un entorno de nervios y excitación junto a 35,000 personas más. Y pensar que yo me sentía un "marciano" entrenando solo durante 4 meses, corriendo 5 días a la semana. Ahí me sentí acompañado por gente que compartía el mismo objetivo, o sea más marcianos.

Gracias a los tips de la Garza, nos fuimos ubicando en lugares estratégicos para poder largar en "Poll Position". Después del estruendo del cañón de largada, comencé a recibir soporte de gente que no conocía y que nunca mas iba a verla en mi vida.

Los primeros fueron unos Gigantes de la NYPD (policías de NY), estábamos cruzando en Verazano Bridge, se pusieron a mi lado y me dijeron "You are an Inspiración". Después de ese puente uno comienza a escuchar gritos constantes y sostenidos del público, los cuáles no paran hasta la línea de llegada.

A la 1ra hora de carrera, tuve que frenar a sacarme el sudor que se me había acumulado en la media de gel, la cual envuelve mi muñón y muslo, al cuál no deja respirar ya que necesito esa succión para mantener la prótesis pegada a mi cuerpo.

Unos de los tips de la Garza, fue que me escribiera mi nombre en la remera. Le hice caso y el efecto fue emocionante. Cada paso que daba escuchaba un grito del público que decía "GO MARCOS GO".

La cantidad de corredores que se ponían a mi lado y con un gesto, una mirada, una palabra cansada y sin aliento, me decían y volvían a decir "you are an inspiration" fue uno de mis motores para continuar empujando mi cuerpo para adelante.

Pero creo que la más destacada anécdota que tengo, fue cuando estaba en el Km 27, me sentía bien y con fuerza, tenía un ritmo aceptable e iba recuperando posiciones hasta que veo 10 metros delante de mí, una persona con la bandera Uruguaya en la remera. Esta persona estaba caminando o arrastrándose. Hombros caídos cabeza baja y pies pesados. Cuando lo alcanzo, le pongo una mano en la espalda, lo miro y le digo: "Vamos Uruguay, Vamos"...No le vi mucho futuro, tenía cara de destruído, por lo tanto seguí mi ritmo dejándolo atrás. No pasaron ni 3 minutos que siento que alguien se pone a mi lado y me dice: "Gracias, muchas Gracias" y me deja atrás con un tranco firme.

Obviamente cuando me pasó le vi la bandera Uruguaya en la espalda.
Nuevamente piel de gallina y sensación de satisfacción.

Km 32. Todo músculo que no hayas entrenado bien, se te acalambra. Aquí comenzó mi cuesta arriba y creo que si no hubiese sido por el entorno, las ganas de llegar y que mi familia me estaba esperando en la llegada, me hubiese costado el doble. Tenía el gemelo contracturado, o sea, el único; y mi pierna buena sobre exigida y cansada. Por lo tanto tuve que aflojar el ritmo. Hasta acá tenia 3:10 horas.

KM 38. A pesar de los continuos gritos de "Go Marcos Go" del público, uno puede reconocer hasta el susurro de su familiares entre el público. Aunque no fue exactamente un susurro, en el Km 38 escucho un cornetazo de cancha de fútbol y un grito desorbitado; " VAMOS
AMOOOOOOORRRRRR"..., apoyo indescriptible en todo momento, antes, durante y después. Los vi y nuevamente una recarga de baterías y piel de gallina a punto del llanto. Pero todavía me quedaban 3 Km. mas, así que me tragué el nudo en la garganta y puse foco en la línea de Llegada.

Cuando cruce la línea final (4:39 horas/42Km), todo fue satisfacción, llanto solitario y ganas de seguir viviendo estos "Ecos" indescriptibles.

Moraleja aprendida:
Proponte lo que quieras, que si realmente lo queréis, lo vas a lograr. Los límites no existen, uno mismo los crea.
Siempre hay alguien más, con situaciones más difíciles y con más garra que uno al cual lo podes usar como "inspiración". Por ejemplo yo veo como inspiración a Sarah Reinertsen, le falta la pierna izquierda desde arriba de la rodilla y este año corrió el Ironman de Hawai...

¿¿¿QUIEN DIJO QUE NO SE PUEDE???

Desconozco su autor

No las cargues contigo

Hu-ssong narró a sus discípulos el siguiente relato:

- Un hombre que iba por el camino tropezó con una gran piedra. La recogió y la llevó consigo. Poco después tropezó con otra. Igualmente la cargó.

Todas las piedras con que iba tropezando las cargaba, hasta que aquel peso se volvió tan grande que el hombre ya no pudo caminar.

- ¿Qué piensan ustedes de ese hombre?

- Que es un necio -respondió uno de los discípulos.

-¿Para qué cargaba las piedras con que tropezaba?

Dijo Hu-ssong:

-Eso es lo que hacen aquellos que cargan las ofensas que otros les han hecho, los agravios sufridos, y aún la amargura de las propias equivocaciones...

Todo eso lo debes dejar atrás, y no cargar las pesadas piedras del rencor contra los demás o contra tí mismo.

Si haces a un lado esa inútil carga, si no la llevas contigo, tu camino será más ligero y tu paso más seguro.

Desconozco a su autor

martes, 23 de febrero de 2016

Madurez

Madurez es la habilidad de controlar la ira y resolver las discrepancias sin violencia o destrucción.

Madurez es paciencia. Es la voluntad de posponer el abrazo inmediato en favor de un beneficio de largo plazo.

Madurez es perseverancia, es la habilidad de sacar adelante un proyecto o una situación a pesar de fuerte oposición y retrocesos decepcionantes.

Madurez es la capacidad de encarar disgustos y frustraciones, incomodidades y derrotas, sin queja ni abatimiento.

Madurez es humildad. Es ser suficientemente grande para decir "me equivoqué". Y cuando se está en lo correcto la persona madura no necesita experimentar la satisfacción de decir "te lo dije".

Madurez es la capacidad de tomar una decisión y sostenerla. Los inmaduros pasan sus vidas explorando posibilidades para al fin no hacer nada.

Madurez significa confiabilidad, mantener la propia palabra, superar la crisis. Los inmaduros son maestros de la excusa. Son los confusos y desorganizados. Sus idas son una confusión de promesas rotas, amigos perdidos, negocios sin terminar y buenas intenciones que nunca se convierten en realidad.

Madurez es el arte de vivir en paz con lo que no se puede cambiar.

©Michel Dash

Hay regalos que no te conviene recibir

Era un profesor comprometido y estricto, conocido también por sus alumnos como un hombre justo y comprensivo. Al terminar la clase, ese día de verano, mientras el maestro organizaba unos documentos encima de su escritorio, se le acercó uno de sus alumnos y en forma desafiante le dijo:

-Profesor, lo que me alegra de haber terminado la clase es que no tendré que escuchar más sus tonterías y podré descansar de verle esa cara aburridora.

El alumno estaba erguido, con semblante arrogante, en espera de que el maestro reaccionara ofendido y descontrolado. El profesor miró al alumno por un instante y en forma muy tranquila le preguntó:

-¿Cuándo alguien te ofrece algo que no quieres, lo recibes?

El alumno quedó desconcertado por la calidez de la sorpresiva pregunta.

-Por supuesto que no. Contestó de nuevo en tono despectivo el muchacho.

-Bueno, prosiguió el profesor, cuando alguien intenta ofenderme o me dice algo desagradable, me está ofreciendo algo, en este caso una emoción de rabia y rencor, que puedo decidir no aceptar.

-No entiendo a qué se refiere. Dijo el alumno confundido.

-Muy sencillo, replicó el profesor, tú me estás ofreciendo rabia y desprecio y si yo me siento ofendido o me pongo furioso, estaré aceptando tu regalo, y yo, mi amigo, en verdad, prefiero obsequiarme mi propia serenidad muchacho, concluyó el profesor en tono gentil, -tu rabia pasará, pero no trates de dejarla conmigo, porque no me interesa, yo no puedo controlar lo que tu llevas en tu corazón pero de mí depende lo que yo cargo en el mío. Cada día en todo momento, tu puedes escoger qué emociones o sentimientos quieres poner en tu corazón y lo que elijas lo tendrás hasta que tu decidas cambiarlo. Es tan grande la libertad que nos da la vida que hasta tenemos la opción de amargarnos o ser felices.

Desconozco su autor

Equipaje

Cuando tu vida empieza, tienes apenas una pequeña maleta de mano...

A medida en que los años van pasando, el equipaje, va aumentando poco a poco.

Porque existen muchas cosas, que recoges por el camino... porque piensas que ellas, son importantes...

En un determinado punto del camino , comienza a ser insoportable cargar tantas cosas, en verdad pesan demasiado...

Entonces, puedes escoger:

Permanecer sentado a la vera del camino, esperando que alguien te ayude, lo que es muy difícil...

Pues todos los que pasen por allí , ya traerán su propio equipaje. Puedes pasar la vida entera esperando y esperando...

O puedes disminuir el peso, eliminando lo que no te sirva, pero...que tirar???...

Empiezas tirando todo para afuera y viendo lo que tienes dentro...

Amistad...Amor...Amor...Amistad...

Bién!!!, tienes bastante, es curioso... no pesa nada!!!

Mas tienes algo pesado...
Haces un gran esfuerzo , para tirar...

La RABIA – Como pesa!!!

Empiezas a tirar y tirar, y aparecen la INCOMPRENSIÓN, el MIEDO, el PESIMISMO...

En este momento, el DESANIMO casi te empuja hacia dentro de la maleta...

Pero tu, empujas para afuera con toda tu fuerza, y aparece una SONRISA, que estaba sofocada en el fondo de tu equipaje...

Sacas otra sonrisa y otra mas, y entonces sale la FELICIDAD...

Colocas las manos dentro de la maleta y sacas la TRISTEZA...

Ahora, tienes que dejar la PACIENCIA dentro de la maleta, pues vas a necesitar bastante...

Procura entonces , dejar también:

FUERZA, ESPERANZA, CORAJE, ENTUSIASMO, EQUILIBRIO, RESPONSABILIDAD, TOLERANCIA y BUEN HUMOR...

Tira la PREOCUPACIÓN también o déjala de lado, después piensas que hacer con ella...

Bien, tu EQUIPAJE está listo, está para ser usado de nuevo!!!

Mas piensa bien, en lo que vas a colocar dentro, ahora es para ti!!!...

Y no te olvides de hacer esto muchas veces, pues el camino es muy, muy largo por recorrer...

Desconozco a su autor


lunes, 22 de febrero de 2016

Hacer el amor, ¿aporta beneficios para la salud? por Merlina Meiler

Hacer el amor es una de las mejores sensaciones que conocemos y, además, trae aparejados múltiples beneficios para la salud.

Este es parte de un artículo publicado en el diario El Confidencial de España.

El amor es el sentimiento más importante de nuestra existencia. El acto sexual libera en nuestro cuerpo una cascada de hormonas que nos provocan placer, felicidad y apego, pero también interactúan con diversas funciones corporales.

Multitud de estudios científicos han mostrado las bondades para nuestra salud de hacer el amor, una actividad que nos protege de patologías tan dispares como las enfermedades cardiovasculares, la osteoporosis o la demencia. Anna Hodgekiss ha recopilado en ‘The Daily Mail’ los principales beneficios para la salud de practicar sexo. Son estos:

1. Protege las neuronas
A partir de cierta edad, nuestras neuronas mueren y no son reemplazadas lo que, en última instancia, acaba provocando la conocida como demencia senil. De hecho, a partir de los 35 años perdemos unas 7.000 neuronas al día. La buena noticia es que el sexo podría frenar esta pérdida progresiva de células del sistema nervioso.

Un estudio elaborado por científicos de la universidad de Princeton y publicado en la revista PLOS ONE mostró que el sexo estimula el crecimiento de neuronas en el hipocampo, la parte del cerebro responsable de la memoria y el aprendizaje. El sexo parece además proteger a las neuronas del declive propio del envejecimiento.

“Hay evidencias de que la gente mayor que es sexualmente activa tiene menos probabilidades de desarrollar demencia, algo que puede ocurrir por múltiples motivos”, explica en ‘The Daily Mail’ el doctor Arun Ghosh, médico especialista en salud sexual del Spire Liverpool Hospital. En primer lugar, parece que el sexo incrementa el flujo sanguíneo en el cerebro, lo que mejora los niveles de oxígeno (algo fundamental para el correcto funcionamiento de las neuronas). Pero, además, la práctica sexual libera hormonas como la testosterona que ayudan a mejorar la concentración y el tiempo de reacción ante los estímulos.

2. Es un analgésico natural
El orgasmo puede inhibir la emisión de los neurotransmisores responsables del dolor desde la médula espinal, por lo que no llegan al cerebro para activar la señal del dolor, además de liberar endorfinas. El clímax sexual funciona por tanto como un analgésico natural. De hecho, puede llevar a elevar tanto el umbral del dolor como tres veces la dosis estándar de morfina.

3. Aleja la depresión y el estrés
Las endorfinas son similares a los opiáceos en su efecto analgésico, pero también en la producción de sensación de bienestar, por lo que pueden ayudar a tratar la depresión y el estrés.

“Una de ellas, la serotonina”, explica el doctor Ghosh, “es también llamada la hormona de la felicidad, pues crea una sensación de dicha. La gente dice que normalmente practicar sexo es lo último que les apetece hacer cuando están deprimidos, pero deberían intentarlo si pueden”.
Y, según el doctor, no debes preocuparte si después te pones triste. Es muy habitual llorar después de hacer el amor debido a la combinación de las endorfinas y las emociones a flor de piel, pero el efecto posterior es positivo.

4. Nos hace felices
“Hay una conocida región del cerebro que está involucrada en la sensación de felicidad”, explica el doctor Paul Thompson, profesor de neurología de la Universidad de California. “Se llama el sistema límbico, que está en las profundidades del cerebro, y es más activo cuando recibimos alguna recompensa. El mismo sistema se activa con el sexo, las drogas o el juego, básicamente con cualquier cosa que nos haga disfrutar”.

El acto sexual aumenta la producción de dopamina, la hormona relacionada con el placer, sin la contrapartida de otras actividades que provocan su producción, como es el caso de muchas drogas recreativas.

5. Ayuda a dormir mejor (a los hombres)
El cuerpo quiere relajarse después de hacer el amor, por ello el sexo es un buen recurso si se tienen problemas de sueño. Según el doctor Ghosh, un buen orgasmo produce en los hombres efectos equivalentes a tomar entre tres o dos miligramos de diazepam (Valium), y es por ello que la mayoría se quedan fritos justo después de hacer el amor.
Las mujeres, sin embargo, permanecen más tiempo estimuladas tras hacer el amor, por lo que les cuesta más relajarse tras la práctica sexual. A ellas, en cierta medida, el sexo les despierta, aunque el efecto “despertador” no dura demasiado tiempo.

6. Aumenta la fertilidad
Obviamente, cuanto más hagamos el amor más posibilidades tenemos de concebir, pero incluso usando anticonceptivos y en cualquier periodo del ciclo mensual, la práctica sexual desencadena cambios en el sistema inmunitario de las mujeres que aumentan las posibilidades de tener un hijo llegado el momento deseado.

7. Protege de problemas cardíacos
Un reciente estudio de la Queens University de Belfast aseguraba que hacer el amor tres veces por semana puede reducir a la mitad el riesgo de sufrir un infarto o un ictus. Un estudio similar de científicos israelíes mostró que las mujeres que tienen dos orgasmos a la semana tienen un 30 % menos de probabilidades tener problemas cardiovasculares respecto a aquellas que no practican sexo o no logran alcanzar el orgasmo.
La causa no está clara, pero dado que el sexo evita sufrir estrés y depresión podría estar librándonos de dos importantes factores de riesgo de la enfermedad cardiovascular.

8. Refuerza nuestros huesos
Científicos estadounidenses han descubierto que las mujeres menopaúsicas que hacen el amor todas las semanas tienen el doble de estrógenos que aquellas que no lo practican. La producción de esta hormona, que tiene un efecto protector en los huesos, disminuye con el cese permanente de la menstruación, pero la práctica regular de sexo aumenta su producción, lo que puede contrarrestar el efecto de la menopausia.

9. Protege del cáncer de próstata (a partir de los 50)
Mantener una frecuencia sexual demasiado elevada puede elevar el riesgo de sufrir cáncer de próstata con 20 o 30 años, pero un estudio de la Universidad de Nottingham mostró que los hombres que tienen una vida sexual activa pasados los 50 tienen menos posibilidades de sufrir la enfermedad. Otras investigaciones han comprobado que la incidencia de esta enfermedad es mayor entre las poblaciones célibes, como es el caso de los monjes.

10. Evita los problemas de incontinencia
La incontinencia urinaria afecta a 4 de cada 10 mujeres de mediana edad y alcanza a la mitad de las españolas de más de 65 años, según datos del Observatorio Nacional de la Incontinencia. En total, se estima que en España hay más de seis millones de personas que sufren esta patología.

La causa principal de esta dolencia es la falta de tono muscular del suelo pélvico y las mujeres son más propensas a ello que los hombres (un 24 % frente a un 7 %), debido a sus características anatómicas. Aunque existen ejercicios específicos, hacer el amor obliga a las mujeres a fortalecer los músculos encargados de detener el flujo de orina.