jueves, 22 de octubre de 2015

Qué cuesta sonreír .

1. Sonreír no cuesta nada y causa gran provecho.

2. Sonreír ayuda a mantener el buen humor, ayuda a la salud, a embellecer el rostro y a despertar buenos pensamientos.

3. Sonreír enriquece al que recibe esa sonrisa, sin empobrecer a quien la ofrece.

4. Nadie es tan rico que pueda pasarse, sin sentir la necesidad de sonreír.

5. Y nadie es tan pobre que no puede hacer un obsequio con su sonrisa.

6. Sonreír puede desterrar el aburrimineto y despertar la creatividad y el entusiasmo en las personas que se sienten opacadas, acomplejadas.

7. Sonreír es un verdadero antídoto, que la naturaleza tiene en reserva para todos y sin embargo una sonrisa es algo que no se compra, ni se presta, ni se roba, porque únicamente tiene valor en el preciso momento que se regala.

8. Si ves que te rehusan una sonrisa que creías merecer, sé generoso y ofrece la tuya. Nadie tiene tanta necesidad de una sonrisa como aquel que no sabe sonreír a los demás.

9. Sonreír aleja al más cobarde de todas las tentaciones, el desaliento.

10. Sonríe hasta que notes que tu severidad se haya desvanecido.

¡Que no se desperdicie esa alegría fruto de tu amable sonrisa!

Desconozco a su autor


Posponer las relaciones sexuales por Merlina Meiler

Hoy en día es cada vez más común conocer a alguien y tener sexo en las primeras salidas.

Es lo que se espera y lo “natural”.

Parecería que si uno dice que no o intenta dilatar el momento de la intimidad durante algún tiempo, en el caso del hombre esto significaría que él tiene algún problema (que se presume psicológico u orgánico) y, si se trata de la mujer, la tildan de “histérica” o de alguien que calienta la pava pero no está dispuesta a preparar el té.

Por supuesto que las relaciones sexuales forman parte del conocimiento entre dos personas que están entablando un nexo emocional; incluso, el grado de satisfacción que derive de ellas puede llegar a ser considerado –por uno o por ambos– como una variable importante a la hora de definir si se quiere continuar tratando al otro o no.

Es probable que posponer el inicio de la actividad sexual durante varias salidas o el lapso que te venga en gana aporte ciertos beneficios que vale la pena tener en cuenta:

– a medida que pase el tiempo, si notas que hay armonía y puntos en común y que la comunicación se va afianzando, tendrás más ganas de intimar con el otro;

– te sentirás con mucha libertad cuando vayas a hacerlo, ya que tendrás la certeza de que tu voz habrá sido escuchada y tus deseos, respetados;

– disfrutarás más del sexo, porque cualquier actitud o comportamiento defensivos que hayas tenido en un principio –generados por recuerdos o por experiencias anteriores poco felices o por miedos lógicos ante el nuevo panorama– estarán extinguidos: ya habrás bajado la guardia al momento de aceptar el encuentro íntimo.

Asimismo, si para ti sobrevuela la idea de que irse a la cama con alguien enseguida da lugar a que piensen que eres fácil y no redundará en conformar la pareja estable que tanto buscas, mejor abstente y deja que pasen algunos encuentros.

Tal vez todo esto que te estoy comentando te parezca trivial, fuera de moda o inoportuno.

Pero hay personas que se sienten presionadas para acostarse cuando aún no están listas o no saben con certeza si quieren seguir adelante en el proceso de conocimiento inherente a toda situación de pareja.

Ya sea que suceda en la primera, en la quinta o en la centésima salida, no dejes que nadie decida por ti cuándo será el día en que darás este paso.