miércoles, 27 de mayo de 2015

Integración por Merlina Meiler

Una de las quejas que más constantemente escucho o recibo en mi Consultorio emocional es en contra de la discriminación.

Es que, la verdad, ¿quién no se siente identificado con este tema?

Como sabemos, hay seres que por su género, credo, nacionalidad u otro motivo (algunas veces, completamente ajeno a su voluntad o decisión; otros, por elección propia) se ven dejados de lado o victimizados.

Lo increíble de este asunto es que, por la razón que fuera, si nos ponemos a hablar con otras personas, es fácil llegar a un acuerdo y a un lugar en común en este terreno, porque todos, en mayor o en menor medida, nos hemos manifestado en contra de la discriminación, en algún ámbito. Por ejemplo, tal vez no tengas pruritos con respecto a las nacionalidades, pero sí en relación con gente que es simpatizante del equipo de fútbol “enemigo” del tuyo y por eso te nace alguna clase de comentario despectivo.

Y acá radica el problema y nace la solución.

Con respecto a cierta característica (o prejuicio) tenemos en claro que no hay que apartar ni menospreciar a otro por una condición que presenta, pero en otras instancias sí lo hacemos.

Entonces, me pregunto: ¿qué pasaría si aplicáramos lo positivo a todas las personas y a todas las situaciones?

La respuesta más clara, rápida y genuina ante la discriminación es laintegración.

Ya sé, me vas a decir “Yo no lo hago”, pero con solo escucharte al emitir opiniones sobre quienes piensan diferente a ti o pertenecen a entornos diferentes al tuyo, te asombrará encontrarte en alguna situación en la que consideras que alguien no está a la par o a tu nivel, ya sea por una característica personal o de su grupo de pertenencia.

Si quieres hacer un cambio, tu granito de arena siempre puede marcar una diferencia (al menos, ¡para ti!). Te propongo que, de ahora en adelante, cada vez que te afloren un pensamiento o una frase con respecto a otro que no te enorgullezca y que pueda denotar desprecio, intenta tener una mentalidad abierta y una visión integradora.

¡Creo que te sentirás mucho mejor!


Biografía de Adolf Schulten

(Elberfeld, 1870 - Erlangen, 1960) Historiador y arqueólogo alemán. Realizó sus estudios en la Universidad de Bonn y se doctoró en la de Berlín en 1892. En 1894 obtuvo una beca del Instituto de Arqueología alemán para visitar Italia, África y Grecia. A su regreso a Alemania, en 1907, obtuvo la cátedra de historia antigua de la Universidad de Erlangen, desde donde continuó sus estudios sobre Italia, el norte de África y principalmente sobre España. Se convirtió en el principal impulsor de los estudios arqueológicos hispanos.

A él se debe la excavación de la antigua ciudad de Numancia, entre 1905 y 1912, que levantó serias polémicas en el mundo de la arqueología. A continuación, en 1924, se propuso localizar el emplazamiento de Tartesos, pero no lo pudo conseguir. En 1948 trabajó en las ruinas de Tarraco; localizó Mainake, Munda y Segeda.

En reconocimiento a sus importantes hallazgos se le nombró Doctor honoris causapor la Universidad de Barcelona y recibió la Cruz de Alfonso X el Sabio en 1940. Perteneció a varias instituciones oficiales; fue miembro del Instituto de Arqueología y del de Historia de Patria de Módena, académico correspondiente del Instituto de Arqueología austriaco y de la Academia de la Historia de Madrid.

Sus obras más destacadas se han vertido a numerosos idiomas y en ellas demuestra, además de su impresionante erudición, sus dotes artísticas en los grabados y dibujos explicativos. Caben citarse De conventibus civium Romanorum(1892); Numantia (1914); Die Keltiberer und ihre Kriege mit Rom (1914); Fontes hispaniae antiquae (1922); Tartessos (1924); Cartagena en la antigüedad (1935);Iliturgi (1928); Viriato, Sertorius, L'amour, l'amour est la véritable clef de l'Histoire,Los cántabros y astures y su guerra con Roma (1943) y, por último, todo una serie de importantes monografías sobre las excavaciones en las que tomó parte.


Biografía de Rachel Louise Carson

Bióloga marina estadounidense

Nació el 27 de mayo de 1907 en Springdale, Pennsylvania.

Asistió al antiguo College for Women de Pennsylvania y en la Universidad John Hopkins, enseñó zoología en la Universidad de Maryland desde 1931 a 1936.

Entre 1936 y 1952 ejerció como bióloga en la administración estadounidense. Sus libros acerca del mar, Bajo el viento del mar (1941), El mar que nos rodea (1951), por los que recibió en 1952 el National Book Award para obras de no ficción, y El extremo del mar (1955), han sido elogiados por la belleza de su lenguaje así como por su precisión científica.

Rachel Louise Carson falleció en Silver Spring el 14 de abril de 1964.

Bibliografía

Under the Sea Wind (1941)
The Sea Around Us (1951)
The Edge of the Sea (1955)
Silent Spring (1963)
The Sense of Wonder (1965)