miércoles, 20 de mayo de 2015

Miedo a todo

Nada esclaviza más que temer por acontecimientos que pueden llegar a pasar en el futuro. 
Como casi todas las emociones negativas los miedos producen un estado de inmovilidad. 
Los más frecuentes en estos tiempos tienen que ver con la inestabilidad, la ruina y la pérdida del trabajo: avatares sobre los cuales difícilmente podamos ejercer algún control.

Sí podemos ahuyentar el miedo reemplazándolo por un pensamiento constructivo o por el convencimiento de que aquello que tememos no se producirá

Llegado el momento, los problemas deben enfrentarse con serenidad, porque el pánico impide razonar y, en consecuencia, actuar.

Mucha gente que ha pasado por experiencias similares reconoce que la catástrofe tan temida resultó menos terrible en la realidad de lo que imaginaba.

En circunstancias límites, desarrollan anticuerpos contra la parálisis del miedo y estuvieron en condiciones de defenderse.

Si la fe y la confianza se unen a nuestra voluntad de acción, siempre podremos rehacer la historia de nuestros días. La confianza además suele tener efectos altamente positivos: nos impulsa a protagonizar lo que deseamos.

Si una madre tranquila transmite seguridad a su hijo, éste recordará cumplir con las normas de tránsito y evitará dar ese paso alocado que puede llevarlo al desastre.

Si imaginamos nuestra propicia felicidad como si estuviéramos viéndola en una pantalla, es muy posible que la transformemos en realidad. También podemos transmitir buenas ondas a quienes nos rodean.

Como escribió el poeta uruguayo Mario Benedetti :

”Quiero que me relates tu último optimismo, yo te ofrezco mi última confianza”

Autor desconocido

Un día en colores


Un día puede ser un momento más.

Un día puede tener el color que diga tu corazón; nublado, lleno de vida, azul como las ilusiones, rosa como los sueños…

Pero un día siempre será un instante, si todos los días de tu vida son iguales al final de tu vida.

En ese parpadeo de un segundo, te habrá parecido que has vivido un solo día de tu vida.

Haz de cada día un instante único, quizás sólo lo consigas con una mirada, con una sonrisa, con un pensamiento…pero intenta que cada día sea una foto única en el paseo de tu vida.

Si en algún momento de esa vida, he pasado por allí, me conformo 
con haberte proporcionado esa sonrisa, ese pensamiento, ese brillar de tus ojos.

Autor desconocido