jueves, 31 de diciembre de 2015

Bendiciones por Merlina Meiler

Creo que lo mejor que puedo desearte para el año que se inicia son bendiciones.

Sólo tú sabes qué significa para ti una bendición durante el año venidero.

Tal vez se trate de estar cerca de una persona que amas.

Que encuentres a quien acompañe tus días, te contenga y te apoye incondicionalmente.

O que se afiancen tu familia y tu pareja.

Que tengas la entereza para lidiar con lo que la vida te presentará.

Que consigas este trabajo que tanto deseas.

Que puedas vivir en paz y armonía.

Que logres el cambio que estás dispuesto a realizar.

Que obtengas eso por lo que tanto has luchado.

Que ese sueño se transforme en realidad.

Que sientas que el dolor ha quedado atrás y que la vida te sonríe.

Por eso, te deseo de corazón, ¡bendiciones!



viernes, 18 de diciembre de 2015

Vida virtual

Entré apresurado y con mucha hambre en el restaurante. Escogí una mesa bien lejos del movimiento, porque quería aprovechar los pocos minutos que disponía en aquel día para comer y corregir algunos errores de programación en un sistema que estaba desarrollando, además de planear mi viaje de vacaciones, cosa que hace mucho tiempo no tengo.

Pedí un filete de salmón con alcaparras en mantequilla, una ensalada y un zumo de naranja, a fin de cuentas, hambre es hambre, pero régimen es régimen, no es verdad?

Abrí mi PC portátil y me asustó aquella voz bajita detrás de mí:

-¿Señor, no tiene unas moneditas?

-No tengo, muchacho.

-Sólo una monedita para comprar pan.

-Está bien, yo compro un pan para ti.

Para variar, mi casilla de entrada está llena de e-mail. Quedé distraído al ver poesías, lindas presentaciones, riendo con los chistes malos...

-Señor, pida margarina y queso para ponerle al pan...

Percibo en esos momentos que el niño se había quedado.

-Ok. Voy a pedir, pero después me dejas trabajar, estoy muy ocupado, ¿si?

Llega mi almuerzo y con él mi malestar. Hago el pedido, y el mozo me pregunta si quiero que saque al niño. Mi conciencia, me impide decir que sí. Digo que está todo bien. Que lo deje quedarse. Que traiga pan y un almuerzo decente para él. Entonces se sentó frente a mí y preguntó:

-Señor, ¿que está haciendo?

-Leo unos e-mail.

-¿Que son e-mail?

-Son mensajes electrónicos mandados por personas a través de Internet (sabía que él no iba a entender nada, pero quería liberarme de sus preguntas). -Es como si fuera una carta, sólo que por Internet.

-Señor, ¿Usted tiene Internet?

-Tengo, sí, es esencial en el mundo de hoy.

-Qué es Internet?

-Es un lugar en el ordenador, donde podemos ver y oír muchas cosas, noticias, música, conocer personas, leer, escribir, soñar, trabajar, aprender. Tiene de todo el mundo virtual

-¿Qué es virtual?

Resolví dar una explicación simplificada, sabiendo con certeza que él poco iba a entender y me dejaría comer, sin culpas.

-Virtual es algo que imaginamos, algo que no podemos tocar, apañar, pegar... ahí soñamos con un montón de cosas que nos gustaría hacer. Creamos nuestras fantasías, transformamos el mundo en casi como quisiéramos que fuera.

-¡Que bueno eso! ¡Me gusta!

-Niño, ¿entendiste el significado de la palabra virtual?

-Sí, Señor, también yo vivo en ese mundo virtual.

-¿Tienes computadora? -Exclamé yo.

-No, pero mi mundo también es vivido de esa manera... Virtual. Mi madre está todo el día fuera, llega muy tarde, casi no la veo, mientras yo cuido a mi hermano más pequeño que vive llorando, con hambre y entonces le doy agua para que crea que es sopa. Mi hermana más grande sale todo el día también, dice que va a vender el cuerpo, pero no entiendo, porque ella vuelve siempre con el cuerpo. Mi padre está en la cárcel hace mucho, pero yo imagino siempre a nuestra familia toda junta en casa, mucha comida, muchos juguetes en Navidad, y yo estudiando en la escuela para ser médico algún día. Eso es virtual ¿no señor?

Cerré mi PC... pero no a tiempo como para impedir que mis lágrimas cayeran sobre el teclado...
Esperé a que el niño terminase literalmente de "devorar" su plato, pagué, y le di el dinero excedente... me retribuyó con una de las más bellas y sinceras sonrisas que haya recibido en mi vida y con un:

-"Gracias señor, usted es muy simpático!".

Ahí... en ese instante, tuve la mayor prueba del virtualismo insensato en que vivimos todos los días, mientras la realidad cruel nos rodea de verdad y hacemos de cuenta que no percibimos!

Desconozco a su autor


jueves, 17 de diciembre de 2015

Suficiente amor por Merlina Meiler

¿Sientes que no estás recibiendo suficiente amor?

¿Que la persona que está a tu lado no te quiere tanto como necesitarías o desearías?

¿Qué ciertas actitudes que no tiene te hacen dudar acerca de sus verdaderos sentimientos?

Puede tratarse solo de un tema de percepción… y que te estés perdiendo lo mejor de lo que sí te está brindando.

Tal vez te comparas con una persona cerca de ti a la cual la llenan de atenciones (ya sean regalos, mensajes u otros “símbolos” de amor) y a ti no te toca nada (o apenas muy poco) de eso.

Cada uno de nosotros expresa su amor de distinta manera. Si tu caso es el que acabo de describir, es probable que solo se trate de una diferencia en los “mapas” mediante los cuales tú y tu pareja demuestran sus sentimientos.

Que no te envíe mensajes cargados de palabras que querrías oír o que solo te haga regalos en las fechas importantes (y a veces, si no se lo recuerdas puede pasar desapercibido), no significa que no te quiera o que no seas, incluso, la figura central de su vida.

Me atrevería a decir que hay tantas maneras de demostrar el amor como seres caminando por la Tierra. Y dos personas pueden ser perfectamente compatibles aunque una no manifieste con palabras, miradas o gestos lo mucho que ama a la otra.

Es que hay quienes añoran el amor romántico y una flor o una carta tienen un sentido supremo; para otros, se trata de algo más terrenal y “obvio” para el que no son necesarias las acciones extra.

DEMOSTRACIONES REALES

Estas son algunas de las maneras de demostrar cuánto se preocupa por ti la persona que tienes a tu lado, fíjate si tienes la suerte de gozar de alguna de ellas (aunque hasta ahora no les haya dado la importancia que realmente tienen):

– se preocupa por ti cuando llueve o hace frío

– le interesa genuinamente todo lo que te sucede

– te acompaña siempre que lo necesitas

– está pendiente de lo que tienes que hacer y te pregunta cómo te ha ido

– te dice que te cuides y sabes que pronuncia sus palabras desde lo más profundo de su corazón

– te tiene en cuenta

– te da tu lugar

– te respeta

– te considera su compañero/compañera de vida

Con solo un pequeño cambio en la percepción de lo que estás recibiendo, te darás cuenta de que sí hay amor suficiente en tu pareja.



Pregunté a la Madre Teresa en Calcuta: ¿cuándo descansa? y me dijo:

"Descanso en el amor"

Le pregunté: ¿Cuál es el lugar del hombre? y me dijo:

"Donde sus hermanos lo necesitan".

Le dije: nunca la escuché hablar de política, y me dijo:

"Yo no puedo darme el lujo de la política, una sola vez me detuve 5 minutos a escuchar un político, y en esos 5 minutos se me murió un viejecito en Calcuta".

Cada vez que yo entraba a la casa de la Madre Teresa, sentía que Dios recién había salido.

Una señora, impresionada por verla bañar a un leproso, le dijo:

"Yo no bañaría a un leproso ni por un millón de dólares", a lo que Teresa contestó:

"Yo tampoco porque a un leproso solo se lo puede bañar por amor"


miércoles, 16 de diciembre de 2015

Compartir

En cierta ocasión un reportero le preguntó a un agricultor si podía divulgar el secreto de su maíz, que ganaba el concurso al mejor producto, año tras año.

El agricultor confesó que se debía a que compartía su semilla con los vecinos.

—"¿Por qué comparte su mejor semilla de maíz con sus vecinos, si usted también entra al mismo concurso año tras año?" preguntó el reportero.

—"Verá usted, señor," dijo el agricultor. "El viento lleva el polen del maíz maduro, de un sembradío a otro. Si mis vecinos cultivaran un maíz de calidad inferior, la polinización cruzada degradaría constantemente la calidad del mío. Si voy a sembrar buen maíz debo ayudar a que mi vecino también lo haga".

Lo mismo es con otras situaciones de nuestra vida.

Quienes quieran lograr el éxito deben ayudar a que sus vecinos también tengan éxito.

Quienes decidan vivir bien, deben ayudar a que los demás vivan bien, porque el valor de una vida se mide por las vidas que toca.

Y quienes optan por ser felices, deben ayudar a que otros encuentren la felicidad, porque el bienestar de cada uno se halla unido al bienestar de todos.

Que Dios les conceda la gracia del éxito en sus vidas compartiendo lo que Dios les da.

James Bender

martes, 15 de diciembre de 2015

Dejo que los demás sean ellos mismos

No corras desatinadamente intentando sanar a todos tus amigos.
Haz tu propio trabajo mental y sánate a ti mismo.
Eso será más benéfico que ninguna otra cosa para quienes te rodean.

No podemos hacer que los demás cambien.
Sólo podemos ofrecerles una atmósfera mental positiva donde tengan la posibilidad de cambiar si lo desean.

No es posible hacer el trabajo por otra persona, ni tampoco imponérselo.

Cada persona está aquí para aprender sus propias lecciones, y no les servirá de nada que se las demos resueltas, porque tiene que pasar personalmente por el proceso vital necesario para aprenderlas.

Lo único que podemos hacer por los demás es amarlos y dejar que sean quienes son, saber que su verdad está dentro de ellos, y que cambiarán cuando quieran hacerlo.

Louise L. Hay
de "Pensamientos del Corazón"

La fuerza del amor

Desarrollemos la fuerza del amor. Se encuentra en nuestro interior y es la base de todas las maravillas del planeta.

El núcleo del amor es la fuerza, el valor que mostramos para luchar por lo que amamos, la fortaleza para defender lo que más apreciamos, enfrentar desafíos, superar barreras, derribar obstáculos.

Cuando el amor es auténtico surge con la fuerza de la audacia, el atrevimiento, la osadía que nos lanza a correr riesgos para conquistar lo que amamos; es en esa entrega sin condiciones donde surgen fortalezas donde antes no las había.

El amor nos da el valor de:
-Luchar por nuestros sueños.
-Dar la vida por los que llevamos en el corazón.
-Modificar nuestra propia existencia.
-Cambiar nuestro ser.
-Rebasar el límite de nuestras potencialidades.

El amor nos da la fuerza:
-Para respetar a los seres que amamos.
-Para sonreír a pesar de las adversidades.
-De la humildad para pedir perdón.
-La grandeza de la comprensión.
-La nobleza de perdonar.

El amor nos da el poder:
-Para manifestar nuestras emociones.
-Para alcanzar estrellas.
-Para convertir nuestros sueños en realidades.
-Entregar nuestra vida por un ideal.

El amor nos transforma en seres superiores, nos despierta nuestra capacidad de asombro, nos da la sensibilidad de la contemplación, nos impulsa a niveles infinitos, nos da la fuerza para recorrer nuestra vida con un espíritu invencible y nos impulsa a alcanzar lo imposible.

El amor es la fuerza que Dios deposita en el corazón de todos los seres humanos, a cada uno corresponde decidir vivir como un paladín o un cobarde, como un conquistador o un conformista, como un ser excelente o un mediocre, como un ser lleno de luz o quien permanece por siempre en la oscuridad, el amor hace nacer la fuerza para atrevernos a ser auténticos colaboradores en la grandeza de la creación.

Pregúntate:
Si de verdad amas,
¿estás luchando con todas tus fuerzas para conquistar lo que deseas?

-El valor para luchar por tus hijos.
-Cuidar de tus padres.
-Hacer feliz a tu pareja.
-Conceder el perdón a tu enemigo.
-Pedir humildemente perdón a quien ofendiste.

Pregúntate:
¿Tienes la fuerza para amarte a ti mismo, de convertirte en el ser que estás llamado a ser?

¿Te atreverías a hacer de tu vida una obra magistral digna de las manos que te crearon?

¿Tendrás el valor de ser un auténtico hijo de Dios?

¿Tienes la fuerza del amor?

Vayamos a nuestro interior y conectemos con la mágica fuerza del corazón
y hagamos de nuestras vidas una Obra Maestra de incalculable valor.

Desconozco a su autor

viernes, 11 de diciembre de 2015

Palabras y poesías

No dejes de creer que las palabras
y las poesías sí pueden cambiar el mundo.
Pase lo que pase nuestra esencia está intacta.
Somos seres llenos de pasión.
La vida es desierto y oasis.
Nos derriba, nos lastima, nos enseña,
nos convierte en protagonistas de nuestra propia historia.
Aunque el viento sople en contra,
la poderosa obra continúa:
tú puedes aportar una estrofa.

No dejes de soñar, porque en sueños es libre el hombre.

Walt Whitman

jueves, 10 de diciembre de 2015

Las dos caras de la moneda

Tú vales más de lo que tu mismo crees...

Hay ciertos momentos y circunstancias en las cuales debemos valorar que cara debemos poner, situaciones en las cuales debemos reconsiderar nuestra capacidad de adaptación y en donde debemos valorarnos a nosotros mismos, sin importar el que dirán sino mas bien el:

¿Qué deseo yo?...

Empecemos por detenernos un momento para amarnos a nosotros mismos.

¡Abracémonos y felicitémonos por lo lejos que hemos llegado!

Tal vez lo hayas hecho bien hoy, o tal vez hiciste bien algo hace poco. Ahora es buen momento para que reconozcas las cosas buenas que hayas hecho por ti mismo.

Siempre es buen momento para que te felicites por haber sentido amor y haber hechos cosas por ti mismo y por los que te rodean.

Aprendemos que, cuanto más amor demos del que tenemos, más amor por uno mismo requeriremos, fuertes cimientos de amor sobre los cuales dar.

Podría decirse que un amor sin fin sería el que se extrae a través de la conexión constante con la fuente. ¡Y así es!

El amor está esperando a la vuelta de cualquier esquina si te das la vuelta y lo buscas. Pero a menudo todo se estanca con las cargas que suelen provenir de esas partes tuyas que no sientes que sean lo suficientemente buenas.

¡Pero esas cosas son las que te mantienen desconectado!

En realidad siempre estás conectado, pero no siempre sientes que sea así. Y entonces, todas esas cosas que normalmente haces no te parecen tan bien como de costumbre debido al modo en el que te sientes. Te preguntas:

'¿dónde está mi alegría?'.

¡Nunca te abandona!
Sigue estando ahí.

Lo único que pasa es que estás mirando la otra cara de la moneda.

La moneda que tiene y que resiste las imperfecciones debidas a su uso y deterioro.

Por consiguiente, la moneda tiene dos caras, pero se tiende a ver una y no ambas al mismo tiempo.

Tal vez seas capaz de hacerlo. Pero puede que necesites una pequeña visualización. ¿Puedes estar en dos lugares a la vez?

Tal vez puedas hacer que la moneda gire muy deprisa y ver sus dos caras al mismo tiempo. Pero, en realidad, estás viendo una de las caras o la otra.

Puedes acortar la cantidad de tiempo que estés mirando cada una de las caras si la haces girar muy rápido, pero todavía estarás teniendo dos caras.

¿A qué cara estás mirando?

Siempre hay dos maneras de ver las cosas.

Positiva o negativa.

¿Puedes cambiar de un comentario del tipo 'no puedo' a otro del tipo 'puedo' para decir la misma cosa? ¡Seguro que puedes! Es fácil.

Avancemos. Hablemos de lo que pasa cuando se empieza a ver el lado positivo de la moneda.

Empiezas a ver esa cara de la moneda y te das cuenta de que, si te centras en ella, ¡te llegas a olvidar hasta de que la otra cara sigue estando ahí! Pero ahí está. Sólo que ahora mismo no la estás mirando.

¿Y qué pasa con el canto de la moneda en el que ambas caras se encuentran?

Estamos hablando de una parte muy delgada que se ve a duras penas cuando agarras la moneda por el borde y la pones de canto.

Es bueno mirar también esa parte. Pero, en realidad, tampoco puedes tener la experiencia completa de ver ambas caras cuando miras el canto.

Por lo tanto, ¿conviene elegir una de las caras?
¡Seguro que sí!

Especialmente si se elige el lado positivo.

Puede hacerse con facilidad dándole la vuelta a la moneda en cualquier situación.

Cuando no te guste lo que veas, dale la vuelta.

Míralo por el otro lado, a ver qué te parece, cómo lo sientes y lo diferentes que son las cosas.
Es la misma situación –la misma moneda- aunque sea tan diferente de la que contemplamos previamente.

¿Es la moneda lo que ha cambiado?
¿O has cambiado tú?
¿Le diste la vuelta a la moneda?
¿Te vi yo hacerlo?
¿O le diste la vuelta tú solo? Hmm.

Muy interesante, date la oportunidad de cambiar en el momento exacto y de que otros vean que no solo tienes una cara, que vales mucho más por tener la capacidad de cambiar de acuerdo a las circunstancias y de decir…

'Si puedo hacerlo porque merezco ganarlo'…

Juan Luis Hdez. Lara


miércoles, 9 de diciembre de 2015

Prismas por Merlina Meiler

Valoro muchísimo las opiniones contrarias a la mía.

Es que pensar diferente no nos convierte en enemigos, nos enriquece.

Los puntos de vista que disienten de los nuestros nos permiten ampliar nuestros horizontes de entendimiento, ver detalles y hechos que tal vez no habíamos imaginado y lograr una nueva perspectiva, más abarcadora. Además, en muchas ocasiones, refuerza lo que percibimos como verdadero o lo que hemos decidido.

Para mí las opiniones son como un prisma. Los prismas, al refractar y reflejar la luz, pueden dar lugar a diversas tonalidades.

Nosotros tenemos la capacidad de recibir información y de descodificarla y procesarla conforme a lo que consideremos más afín a nuestras creencias y a nuestros pensamientos.

Esta es una de las características fundamentales que nos hace ser únicos. Valorar la capacidad del otro de pensar o de sentir de otro modo, sin imposiciones ni descalificaciones, es una manera de hacer que nuestra voz también sea respetada.

Por eso, le doy la bienvenida a los dichos que difieren de los míos e incluso a las críticas.

Es que para mí, el límite es lo que va más allá de las palabras y de los gestos: la intención.

Si el propósito es bueno, significa que vibramos en la misma frecuencia y podemos entendernos aunque nos comuniquemos a partir de bases completamente diferentes. Es que siempre habrá un denominador común: el bienestar de ambos y el buen trato.

En el caso de intenciones poco claras o directamente negativas, lo mejor es mantenerlas a distancia (sin importar de quién se trate o de dónde provenga) y seguir nuestros caminos pisando fuerte en dirección hacia la armonía y hacia la tranquilidad de vivir en paz con nuestra conciencia.


martes, 8 de diciembre de 2015

Amarse con los ojos abiertos

Quizás la expectativa de felicidad instantánea que solemos endilgarle al vínculo de pareja, este deseo de exultancia, se deba a un estiramiento ilusorio del instante de enamoramiento.

Cuando uno se enamora en realidad no ve al otro en su totalidad, sino que el otro funciona como una pantalla donde el enamorado proyecta sus aspectos idealizados.

Los sentimientos, a diferencia de las pasiones, son más duraderos y están anclados a la percepción de la realidad externa.

La construcción del amor empieza cuando puedo ver al que tengo enfrente, cuando descubro al otro.

Es allí cuando el amor reemplaza al enamoramiento.

Pasado ese momento inicial comienzan a salir a la luz las peores partes mías que también proyecto en él.

Amar a alguien es el desafío de deshacer aquellas proyecciones para relacionarse verdaderamente con el otro.

Este proceso no es fácil, pero es una de las cosas más hermosas que ocurren o que ayudamos a que ocurran.

Hablamos del amor en el sentido de "que nos importa el bienestar del otro". Nada más y nada menos.

El amor como el bienestar que invade cuerpo y alma y que se afianza cuando puedo ver al otro sin querer cambiarlo.

Más importante que la manera de ser del otro, importa el bienestar que siento a su lado y su bienestar al lado mío.

El placer de estar con alguien que se ocupa de que uno esté bien, que percibe lo que necesitamos y disfruta al dárnoslo, eso hace al amor.

Una pareja es más que una decisión, es algo que ocurre cuando nos sentimos unidos a otro de una manera diferente.

Podría decir que desde el placer de estar con otro tomamos la decisión de compartir gran parte de nuestra vida con esa persona y descubrimos el gusto de estar juntos.

Aunque es necesario saber que encontrar un compañero de ruta no es suficiente; también hace falta que esa persona sea capaz de nutrirnos, como ya dijimos, que de hecho sea una eficaz ayuda en nuestro crecimiento personal.

Welwood dice que el verdadero amor existe cuando amamos por lo que sabemos que esa persona puede llegar a ser, no solo por lo que es.

"El enamoramiento es más bien una relación en la cual la otra persona no es en realidad reconocida como verdaderamente otra, sino más bien sentida e interpretada como si fuera un doble de uno mismo, quizás en la versión masculina y eventualmente dotada de rasgos que corresponden a la imagen idealizada de lo que uno quisiera ser. En el enamoramiento hay un yo me amo al verme reflejado en vos." Mauricio Abadi.

Enamorarse es amar las coincidencias, y amar es enamorarse de las diferencias.

Jorge Bucay
libro: "Amarse con los ojos abiertos"


lunes, 7 de diciembre de 2015

Algunos consejos

No hagas todo lo que puedas,
no gastes todo lo que tengas,
no comentes todo lo que oigas,
no digas todo lo que sepas.

Por que el que hace todo lo que puede,
el que gasta todo lo que tiene,
el que comenta todo lo que oye
y el que dice todo lo que sabe.

Muchas veces...
hace lo que puede,
gasta lo que no tiene,
comenta lo que no oye
y dice lo que no sabe.

Ve plácidamente entre el ruido y la prisa;
recuerda que la paz puede hallarse en el silencio.

Escucha atentamente tanto al sabio como al necio;
ambos tienen una vida que contar.

Ama tu trabajo: es el tesoro del alma.
No juzgues jamás al hombre por sus respuestas,
prueba a hacerlo por sus preguntas.

Vive en paz con Dios,
no importa como te lo imagines.

Alégrate tanto de tus éxitos como de tus fracasos,
de ambos siempre aprenderás una gran lección.

Fíjate atentamente en cuantos te rodean,
seguro que descubrirás a un ser humano
en el interior de cada uno de ellos.

Mira siempre a los ojos de la gente,
de seguro no eres ni más ni menos que ninguno.

Vive y deja vivir.

Lo más importante no es aprender a subir al cielo,
es saber caminar sobre él.

Desconozco a su autor

viernes, 4 de diciembre de 2015

Afortunados por Merlina Meiler

Si estás leyendo estas líneas es porque eres una persona afortunada.

Significa tanto que tal vez no lo estás valorando en su justa medida.

Es que a veces nos dejamos llevar por lo secundario y nos perdemos lo que realmente es importante: todo lo bueno que nos rodea.

Porque si estás siguiendo este post que escribí desde tu PC o tu teléfono y te enteraste de su existencia por correo electrónico, Twitter o Facebook…

¿Te das cuenta de todo lo que eso implica?

Desde que puedes leer y comprender textos, y eres inteligente, hasta que cuentas con buen acceso a las tecnologías del siglo XXI y sabes utilizarlas.

Así es todo.

Cuando te levantas a la mañana, ¿te centras en que si sonó el despertador temprano es porque tienes trabajo o estudias y eso es espectacular por todo lo que te posibilita y por el futuro que te estás forjando?

¿Valoras el tener ropa para elegir, comida en el refrigerador, amigos, familiares?

Porque si te lamentas porque tal miembro de tu familia requiere que se vean más de lo que desearías, te despertó un pajarito, te quedaste sin tu bebida favorita o “no sabes qué ponerte” para salir mañana, te estás perdiendo lo mejor.

El sentirse afortunado es una actitud de vida.


Para cierta gente parte de la comparación con otros (¡qué suerte que tengo de haber nacido en este lugar/con esta familia!) o con cuando era más joven (¿recuerdas la época en la que el dinero era escaso o tenías que tomar dos transportes públicos para ir a estudiar?)

Para otros, porque minimizan lo que no les sirve y se enfocan en el vaso medio lleno, siempre – y acá me incluyo. Cuando tengo que esperar por la razón que fuera (un trámite, un médico, tránsito atascado), no me quejo y uso ese tiempo de alguna manera interesante o productiva (como leer el periódico en mi teléfono, mandar mensajes pendientes o hacer una lista mental del día siguiente, para poner en orden mis tareas).

También están quienes recuerdan momentos en los que tuvieron más brillo y saben que se trata de un revés y que en cualquier momento y gracias a su determinación las cosas se invertirán, podrán emerger y volver a experimentar una sensación de plenitud. El darse cuenta de esto, definitivamente, atrae la buena fortuna.

Todos los días de mi vida, siento que soy una persona afortunada. ¡Es tanto lo que tengo para agradecer!

Es que de nada sirve que me enfoque en mis carencias o en las cosas que me han salido mal: están ahí para que aprenda y para que entienda que si hay negro es porque existe el blanco, si hay oscuridad es porque existe la luz y, así como hay tristeza, también se presenta y se reproduce la alegría.



jueves, 3 de diciembre de 2015

Diciembre 2015 por Merlina Meiler

Nuevamente llegamos al último mes del año.

La mayoría de la gente con la que hablo tiene sentimientos encontrados a esta altura. El denominador común es la falta de fuerzas, el sentir que el año ha sido bastante pesado, las ganas de descansar.

Para mí, es el mes más brillante.

Por este motivo, te propongo que no dejes que nada de lo que haya sucedido ni el cansancio empañen lo que realmente trae aparejado diciembre.

Es el mes de la preparación
No hay quien quede al margen de todos los preparativos para las fiestas que se avecinan.
Si en tu familia se acostumbra hacer regalos, trata de confeccionar una lista y de comenzar a comprarlos cuanto antes, eso aliviará muchísimo los días previos a la navidad y te permitirá hacer mejores elecciones.
También, mucha gente está preparando unas merecidas vacaciones o un viaje corto para visitar parientes. Si este es tu caso, los planes y las reservas también forman parte de tu futuro receso, ¡disfrutarlos depende de tu actitud!

Es el mes del festejo
Reuniones con familiares, amigos, compañeros de trabajo y otros seres queridos se suceden unas a otras.
Estás a tiempo de decidir a cuáles irás y de planificar tus días de la manera más conveniente para ti. Así, podrás pasarlo muy bien.
Claro que al levantar la copa uno piensa en quien ya no está, pues siempre hay alguien que falta, pero su esencia y lo importante que ha sido también se sentirán más que nunca en ese momento.
Céntrate en quienes te rodean. Es hermoso recibir buenos deseos y también augurar lo mejor a los demás; sin duda, es la mejor manera de iniciar una nueva etapa.

Es el mes de la esperanza
Diciembre precede al comienzo de otro año, en el que todo es nuevo: las hojas del calendario estarán vacías, listas para que las llenes de logros, experiencias, éxitos y todo lo que anheles.
De ti y de tus decisiones dependerá que en 2016 seas mucho más feliz y tengas mayor prosperidad que en el año que está finalizando.

¡Feliz diciembre! ¡Que lo disfrutes!



martes, 1 de diciembre de 2015

Desapego es independencia

Un adolescente que había decidido “desprenderse amando“, le envió una carta a su novia contándole la noticia, la cual ella devolvió, en una pequeña bolsa de basura, hecha añicos.

Cito a continuación un trozo de la misma:
“… Si estás a mi lado, me encanta, lo disfruto, me alegra, me exalta el espíritu; pero si no estás, aunque lo resienta y me hagas falta, puedo seguir adelante. Igual puedo disfrutar de una mañana de sol, mi plato preferido sigue siendo apetecible (aunque como menos), no dejo de estudiar, mi vocación sigue en pie, y mis amigos me siguen atrayendo. Es verdad que algo me falta, que hay algo de intranquilidad en mí, que te extraño, pero sigo, sigo y sigo. Me entristece, pero no me deprimo. Puedo continuar haciéndome cargo de mí mismo, pese a tu ausencia. Te amo, sabes que no te miento, pero esto no implica que no sea capaz de sobrevivir sin ti. He aprendido que el desapego es independencia y ésa es mi propuesta… No más actitudes posesivas y dominantes… Sin faltar a nuestros principios, amémonos en libertad y sin miedo a ser lo que somos…”

¿Por qué nos ofendemos si el otro no se angustia con nuestra ausencia? ¿Por qué nos desconcierta tanto que nuestra pareja no sienta celos?…

Walter Riso