miércoles, 17 de junio de 2015

Dualidad por Merlina Meiler

Me enfrento a muchos momentos de dualidad como todos, en los que las dudas no me permiten ver con claridad qué camino seguir y las dos (o más) opciones que se presentan tienen sus riesgos y sus ventajas.

Son esas ocasiones en las que me pregunto:

¿Digo lo que pienso o lo políticamente correcto?
Ahí es cuando respiro hondo y procuro tener presentes las posibles consecuencias de mis actos. Me ha sucedido dejarme llevar por el momento o intentar ser lo más sincera y justa posible y tener que enfrentarme con una postura completamente diferente del otro lado.
En general, trato de apelar a mi inteligencia y a mi cordura y busco por todos los medios llegar a un punto medio, porque aceptar cualquier cosa implicaría permitir que me avasallen y eso no está nada bien.

¿Planteo por enésima vez aquello que me molesta y a lo que están haciendo oídos sordos o mejor me callo, dejo de insistir sobre lo mismo y aguanto las cosas como están dadas?
Aún creo que la gente puede cambiar, aunque sea mínimamente, actitudes o comportamientos que a los demás les fastidian. Y también estoy convencida de que en todas las ocasiones se puede llegar a un punto intermedio en el que, aunque el conflicto no se resuelva por completo, la parte que reclama alguna modificación notará un gesto de buena voluntad y cierto avance que la dejará bastante conforme.

Ante una pregunta directa cuya respuesta franca no es grata (por ejemplo, ¿te gusta mi nuevo corte de cabello?), ¿es mejor decir lo que vemos o sentimos, o en su lugar atinar a usar alguna frase hecha que endulzará los oídos de quien desea una respuesta?
Por lo general me topo con dos clases de personas: las que quieren escuchar la verdad y las que no lo desean.
En lo personal, estoy acostumbrada a decir lo que pienso, ya que si me preguntan entiendo que quieren saber mi opinión, y para expresar mi desacuerdo o mi desagrado utilizo palabras bonitas (tales como, ¡qué corte de cabello original! Aunque el pelo más largo te queda mucho mejor y te da un look más llamativo).

En todas las situaciones de dualidad, en definitiva, procuro sentirme lo más cómoda posible con lo que resuelvo hacer o decir.

¿Cómo reaccionas ante situaciones de dualidad?

Fuente: Mejora Emocional

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