lunes, 20 de abril de 2015

Sobre Wilde y estas épocas por Merlina Meiler

Uno de mis escritores preferidos es Oscar Wilde.

Su estilo crítico a la sociedad, su ironía y su sentido del humor despertaron mi curiosidad desde que era muy pequeña. Leí con avidez sus cuentos, su novela (El retrato de Dorian Gray) y sus obras de teatro, y tengo muy presentes sus frases más célebres.

Cada vez que pienso en las circunstancias que le tocó vivir (ser homosexual en Inglaterra a fines del siglo XIX era considerado un delito y él fue condenado a dos años de prisión y de trabajos forzados por ello), me doy cuenta de la importancia de estar vivos en esta época en la que, prácticamente, todo lo que sea generado por tu imaginación es posible.

Ya cayeron esas rígidas limitaciones que impedían que alcanzáramos las metas que anhelábamos o que nos viéramos reducidos a lo que otros esperaban de nosotros, sin derecho a expresarnos ni a desplegar nuestro enorme potencial, con diferencias de género muy marcadas.

Hoy, tenemos la posibilidad de ser quienes somos y de hacer lo que deseemos. También, podemos estudiar y trabajar de lo que decidamos.

Con todas estas interesantes oportunidades con las que contamos en la actualidad, las excusas se vuelven cada vez más endebles, ya que tenemos acceso a montones de herramientas que nos permiten llegar a nuestros objetivos.

Pero, ¿disfrutamos de todo lo que estas épocas nos brindan?

A aggiornarse
Hay gente que aún está peleada con algunos adelantos tecnológicos, mas solamente por el simple hecho de que no entienden cómo funcionan (y tal vez tengan miedo de demostrarlo o de pedir ayuda para iniciarse).

Preferir no usar las redes sociales por alguna convicción personal es comprensible, pero dejar de hacer uso de ese formidable medio de comunicación para, por ejemplo, estar conectado con familiares y con amigos que viven lejos es no entender que las cartas que antaño entregaba el cartero se han modernizado y transformado en correos electrónicos y en “estados” para compartir con los seres queridos.

A esta altura, tener miedo al cambio ya ha dejado de ser una opción posible – ¡las cosas se han modificado, y mucho!

El modo de pensar
Venimos con una serie de premisas grabadas en nuestra mente; algunas, se transmiten de generación en generación, otras, las adquirimos en nuestro entorno a medida que vamos creciendo.

Afortunadamente, ya no existe la rigidez de los tiempos de Oscar Wilde, pero la gente mayor (y, en menor medida, algunos jóvenes) también arrastran pensamientos arcaicos, mayormente heredados, no propios.

Cuando criticas o juzgas a alguien, ¿te has puesto a cavilar si estás repitiendo palabras ajenas o si realmente coincides con lo que estás expresando?

¿Te gustaría que comentaran lo mismo sobre ti?

La salud
También ha habido importantes avances con respecto a los conocimientos sobre lo que es bueno o nocivo para nosotros.

Ya sabes qué conlleva comer saludablemente, que no debes excederte con el alcohol y que lo mejor para ti es disminuir o abandonar el consumo del cigarrillo, hacer ejercicio físico, controlar los niveles de estrés, descansar lo suficiente.

Todas los beneficios y las oportunidades a las que tienes acceso por vivir en esta época pueden aparejarte un beneficio mucho mayor que el que veas o incluso puedas estar imaginando en este momento.

Es que ser feliz es, también, tu responsabilidad (sí, ya que uno decide ver si el vaso está medio lleno o medio vacío, y cómo hacer para llenarlo aún más).

Como diría el genial Oscar Wilde: “A veces podemos pasarnos años sin vivir en absoluto y, de pronto, toda nuestra vida se concentra en un solo instante”.

¿Quién es tu escritor favorito?


Fuente: Mejora Emocional

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