jueves, 31 de diciembre de 2015

Bendiciones por Merlina Meiler

Creo que lo mejor que puedo desearte para el año que se inicia son bendiciones.

Sólo tú sabes qué significa para ti una bendición durante el año venidero.

Tal vez se trate de estar cerca de una persona que amas.

Que encuentres a quien acompañe tus días, te contenga y te apoye incondicionalmente.

O que se afiancen tu familia y tu pareja.

Que tengas la entereza para lidiar con lo que la vida te presentará.

Que consigas este trabajo que tanto deseas.

Que puedas vivir en paz y armonía.

Que logres el cambio que estás dispuesto a realizar.

Que obtengas eso por lo que tanto has luchado.

Que ese sueño se transforme en realidad.

Que sientas que el dolor ha quedado atrás y que la vida te sonríe.

Por eso, te deseo de corazón, ¡bendiciones!



viernes, 18 de diciembre de 2015

Vida virtual

Entré apresurado y con mucha hambre en el restaurante. Escogí una mesa bien lejos del movimiento, porque quería aprovechar los pocos minutos que disponía en aquel día para comer y corregir algunos errores de programación en un sistema que estaba desarrollando, además de planear mi viaje de vacaciones, cosa que hace mucho tiempo no tengo.

Pedí un filete de salmón con alcaparras en mantequilla, una ensalada y un zumo de naranja, a fin de cuentas, hambre es hambre, pero régimen es régimen, no es verdad?

Abrí mi PC portátil y me asustó aquella voz bajita detrás de mí:

-¿Señor, no tiene unas moneditas?

-No tengo, muchacho.

-Sólo una monedita para comprar pan.

-Está bien, yo compro un pan para ti.

Para variar, mi casilla de entrada está llena de e-mail. Quedé distraído al ver poesías, lindas presentaciones, riendo con los chistes malos...

-Señor, pida margarina y queso para ponerle al pan...

Percibo en esos momentos que el niño se había quedado.

-Ok. Voy a pedir, pero después me dejas trabajar, estoy muy ocupado, ¿si?

Llega mi almuerzo y con él mi malestar. Hago el pedido, y el mozo me pregunta si quiero que saque al niño. Mi conciencia, me impide decir que sí. Digo que está todo bien. Que lo deje quedarse. Que traiga pan y un almuerzo decente para él. Entonces se sentó frente a mí y preguntó:

-Señor, ¿que está haciendo?

-Leo unos e-mail.

-¿Que son e-mail?

-Son mensajes electrónicos mandados por personas a través de Internet (sabía que él no iba a entender nada, pero quería liberarme de sus preguntas). -Es como si fuera una carta, sólo que por Internet.

-Señor, ¿Usted tiene Internet?

-Tengo, sí, es esencial en el mundo de hoy.

-Qué es Internet?

-Es un lugar en el ordenador, donde podemos ver y oír muchas cosas, noticias, música, conocer personas, leer, escribir, soñar, trabajar, aprender. Tiene de todo el mundo virtual

-¿Qué es virtual?

Resolví dar una explicación simplificada, sabiendo con certeza que él poco iba a entender y me dejaría comer, sin culpas.

-Virtual es algo que imaginamos, algo que no podemos tocar, apañar, pegar... ahí soñamos con un montón de cosas que nos gustaría hacer. Creamos nuestras fantasías, transformamos el mundo en casi como quisiéramos que fuera.

-¡Que bueno eso! ¡Me gusta!

-Niño, ¿entendiste el significado de la palabra virtual?

-Sí, Señor, también yo vivo en ese mundo virtual.

-¿Tienes computadora? -Exclamé yo.

-No, pero mi mundo también es vivido de esa manera... Virtual. Mi madre está todo el día fuera, llega muy tarde, casi no la veo, mientras yo cuido a mi hermano más pequeño que vive llorando, con hambre y entonces le doy agua para que crea que es sopa. Mi hermana más grande sale todo el día también, dice que va a vender el cuerpo, pero no entiendo, porque ella vuelve siempre con el cuerpo. Mi padre está en la cárcel hace mucho, pero yo imagino siempre a nuestra familia toda junta en casa, mucha comida, muchos juguetes en Navidad, y yo estudiando en la escuela para ser médico algún día. Eso es virtual ¿no señor?

Cerré mi PC... pero no a tiempo como para impedir que mis lágrimas cayeran sobre el teclado...
Esperé a que el niño terminase literalmente de "devorar" su plato, pagué, y le di el dinero excedente... me retribuyó con una de las más bellas y sinceras sonrisas que haya recibido en mi vida y con un:

-"Gracias señor, usted es muy simpático!".

Ahí... en ese instante, tuve la mayor prueba del virtualismo insensato en que vivimos todos los días, mientras la realidad cruel nos rodea de verdad y hacemos de cuenta que no percibimos!

Desconozco a su autor


jueves, 17 de diciembre de 2015

Suficiente amor por Merlina Meiler

¿Sientes que no estás recibiendo suficiente amor?

¿Que la persona que está a tu lado no te quiere tanto como necesitarías o desearías?

¿Qué ciertas actitudes que no tiene te hacen dudar acerca de sus verdaderos sentimientos?

Puede tratarse solo de un tema de percepción… y que te estés perdiendo lo mejor de lo que sí te está brindando.

Tal vez te comparas con una persona cerca de ti a la cual la llenan de atenciones (ya sean regalos, mensajes u otros “símbolos” de amor) y a ti no te toca nada (o apenas muy poco) de eso.

Cada uno de nosotros expresa su amor de distinta manera. Si tu caso es el que acabo de describir, es probable que solo se trate de una diferencia en los “mapas” mediante los cuales tú y tu pareja demuestran sus sentimientos.

Que no te envíe mensajes cargados de palabras que querrías oír o que solo te haga regalos en las fechas importantes (y a veces, si no se lo recuerdas puede pasar desapercibido), no significa que no te quiera o que no seas, incluso, la figura central de su vida.

Me atrevería a decir que hay tantas maneras de demostrar el amor como seres caminando por la Tierra. Y dos personas pueden ser perfectamente compatibles aunque una no manifieste con palabras, miradas o gestos lo mucho que ama a la otra.

Es que hay quienes añoran el amor romántico y una flor o una carta tienen un sentido supremo; para otros, se trata de algo más terrenal y “obvio” para el que no son necesarias las acciones extra.

DEMOSTRACIONES REALES

Estas son algunas de las maneras de demostrar cuánto se preocupa por ti la persona que tienes a tu lado, fíjate si tienes la suerte de gozar de alguna de ellas (aunque hasta ahora no les haya dado la importancia que realmente tienen):

– se preocupa por ti cuando llueve o hace frío

– le interesa genuinamente todo lo que te sucede

– te acompaña siempre que lo necesitas

– está pendiente de lo que tienes que hacer y te pregunta cómo te ha ido

– te dice que te cuides y sabes que pronuncia sus palabras desde lo más profundo de su corazón

– te tiene en cuenta

– te da tu lugar

– te respeta

– te considera su compañero/compañera de vida

Con solo un pequeño cambio en la percepción de lo que estás recibiendo, te darás cuenta de que sí hay amor suficiente en tu pareja.



Aprender

Debemos aprender...
Que siempre existen tres enfoques en cada historia:
mi verdad,
tu verdad y
la verdad.

Que toma mucho tiempo llegar a ser la persona que deseamos ser.
Que podemos hacer mucho mas cosas de las que creemos poder hacer.

Que no importan nuestras circunstancias,
lo importante es como interpretamos nuestras circunstancias.

Que no podemos forzar a una persona a amarnos,
únicamente podemos ser alguien que ama.
El resto depende de los demás.

Que requiere años desarrollar la confianza y un segundo destruirla.

Que dos personas pueden observar la misma cosa,
y ver algo totalmente diferente.

Que las personas honestas tienen más éxito al paso del tiempo.

Que podemos escribir o hablar de nuestros sentimientos, para aliviar mucho dolor.

Que no importa que tan lejos hemos estado de Dios, siempre nos vuelve a recibir.

Que todos somos responsables de nuestros actos.

Que existen personas que nos quieren mucho,
pero no saben expresarlo.

Que podemos hacer todo o nada con nuestro mejor amigo y siempre gozar el momento.
Que a veces las personas que menos esperamos,
son las primeras en apoyarnos en los momentos más difíciles.

Que la madurez tiene que ver más con la experiencia que hemos vivido,
y no tanto con los años que hemos cumplido.

Que hay dos días de cada semana por los que no debemos de preocuparnos:
ayer y mañana.
El único momento valioso es ahora.

Que aunque queramos mucho a la gente,
algunas personas no nos devolverán ese amor.

A no competir contra lo mejor de otros,
sino a competir con lo mejor de nosotros mismos.

Que podemos hacer algo por impulso y arrepentirnos el resto de nuestra vida.

Que la pasión de un sentimiento desaparece rápidamente.

Nunca decirle a un niño que sus sueños son ridículos,
que tal si nos cree?

Que la violencia atrae más violencia.

Que decir una verdad a medias es peor que una mentira.

Que las personas que critican a los demás,
también nos criticaran cuando tengan la oportunidad.

Que hay mucha diferencia entre la perfección y la excelencia.

Desconozco a su autor


Pregunté a la Madre Teresa en Calcuta: ¿cuándo descansa? y me dijo:

"Descanso en el amor"

Le pregunté: ¿Cuál es el lugar del hombre? y me dijo:

"Donde sus hermanos lo necesitan".

Le dije: nunca la escuché hablar de política, y me dijo:

"Yo no puedo darme el lujo de la política, una sola vez me detuve 5 minutos a escuchar un político, y en esos 5 minutos se me murió un viejecito en Calcuta".

Cada vez que yo entraba a la casa de la Madre Teresa, sentía que Dios recién había salido.

Una señora, impresionada por verla bañar a un leproso, le dijo:

"Yo no bañaría a un leproso ni por un millón de dólares", a lo que Teresa contestó:

"Yo tampoco porque a un leproso solo se lo puede bañar por amor"


miércoles, 16 de diciembre de 2015

Dicen que...

Dicen que a cierta edad las mujeres nos hacemos invisibles,
que nuestro protagonismo en la escena de la vida declina
y que nos volvemos inexistentes para un mundo
en el que sólo cabe el ímpetu de los años jóvenes.

Yo no sé si me habré vuelto invisible para el mundo, es muy probable,
pero nunca fui tan consciente de mi existencia como ahora,
nunca me sentí tan protagonista de mi vida,
y nunca disfruté tanto de cada momento de mi existencia.

Descubrí que no soy una princesa de cuentos de hadas,
descubrí al ser humano que sencillamente soy.
Con sus miserias y sus grandezas.

Descubrí que puedo permitirme el lujo de no ser perfecta,
de estar llena de defectos, de tener debilidades,
de equivocarme, de hacer cosas indebidas,
de no responder a las expectativas de los demás.

Y a pesar de ello...

¡quererme mucho!

Cuando me miro al espejo ya no busco a la que fui...
sonrío a la que soy...

Me alegro del camino andado, asumo mis contradicciones.
Siento que debo saludar a la joven que fui con cariño,
pero dejarla a un lado porque ahora me estorba.
Su mundo de ilusiones y fantasías, ya no me interesa.

¡Que bien vivir sin poner el listón tan alto!
¡Que bien no sentir ese desasosiego permanente
que produce correr tras los sueños!

“La vida es tan corta y el oficio de vivirla es tan difícil,
que cuando uno comienza a aprenderlo, ya hay que morirse”.

Desconozco a su autora


El verdadero amor

Un hombre de cierta edad vino a la clínica donde trabajo, para curarse una herida en la mano.

Tenía bastante prisa, y mientras se curaba, le pregunté qué era eso tan urgente que tenía que hacer.

Me dijo que tenía que ir a una residencia de ancianos para desayunar con su mujer que vivía allí. Me contó que llevaba algún tiempo en ese lugar y que tenía un Alzheimer muy avanzado.

Mientras terminaba de vendar la herida, le pregunté si ella se alarmaría en caso de que él llegara tarde esa mañana.

Me dijo, ella ya no sabe quién soy. Hace ya casi cinco años que no me reconoce.

Entonces le pregunté extrañado, ¿Y si ya no sabe quién es usted, por qué esa necesidad de estar con ella todas las mañanas?

Me sonrió, y dándome una palmadita en la mano, me dijo:

'Ella no sabe quién soy yo, pero yo todavía sé muy bien quién es ella'.

Tuve que contener las lágrimas, y mientras salía pensé:

'Esa es la clase de amor que quiero para mi vida;
el verdadero amor, no se reduce a lo físico ó romántico,
el verdadero amor es la aceptación de todo lo que el otro es,
de lo que ha sido, de lo que será, y de lo que ya nunca podrá ser'.

Desconozco a su autor


Compartir

En cierta ocasión un reportero le preguntó a un agricultor si podía divulgar el secreto de su maíz, que ganaba el concurso al mejor producto, año tras año.

El agricultor confesó que se debía a que compartía su semilla con los vecinos.

—"¿Por qué comparte su mejor semilla de maíz con sus vecinos, si usted también entra al mismo concurso año tras año?" preguntó el reportero.

—"Verá usted, señor," dijo el agricultor. "El viento lleva el polen del maíz maduro, de un sembradío a otro. Si mis vecinos cultivaran un maíz de calidad inferior, la polinización cruzada degradaría constantemente la calidad del mío. Si voy a sembrar buen maíz debo ayudar a que mi vecino también lo haga".

Lo mismo es con otras situaciones de nuestra vida.

Quienes quieran lograr el éxito deben ayudar a que sus vecinos también tengan éxito.

Quienes decidan vivir bien, deben ayudar a que los demás vivan bien, porque el valor de una vida se mide por las vidas que toca.

Y quienes optan por ser felices, deben ayudar a que otros encuentren la felicidad, porque el bienestar de cada uno se halla unido al bienestar de todos.

Que Dios les conceda la gracia del éxito en sus vidas compartiendo lo que Dios les da.

James Bender

martes, 15 de diciembre de 2015

No esperes

No esperes una sonrisa para ser gentil...
No esperes ser amado para amar...
No esperes estar solo para reconocer el inmenso valor de un amigo...
No esperes el luto del mañana para reconocer la importancia
de quienes están hoy en tu vida...
No esperes tener el mejor de los empleos para ponerte a trabajar...
No esperes la nostalgia del otoño para recordar un consejo...
No esperes la enfermedad para reconocer que tan frágil es la vida...
No esperes a la persona perfecta para entonces enamorarte...
No esperes el dolor para pedir perdón...
No esperes la separación para buscar la reconciliación...
No esperes elogios para creer en ti mismo...
No esperes que los demás tomen la iniciativa,
cuando sabes que tú mueres de ganas de un abrazo, una caricia, un beso...
No esperes el "te amo” para decir “yo también"
No esperes tener dinero por montones para entonces ayudar al pobre...
No esperes el día de tu muerte si aun no has amado la vida...

No podemos esperar,
el momento es hoy y hoy significa ahora, este día.

No vivamos esperando de los demás, empecemos a ser protagonistas.
Es nuestra vida, es nuestro presente:
Aquí y ahora.

Debemos aprender a amar, a dar desinteresadamente,
a sentir, a perdonar, a darle valor a nuestras pequeñas cosas,
a nuestros amigos, a nuestro trabajo, a nuestra vida de todos los días.

Si vivimos esperando...
en esa espera se nos va la vida...

No esperemos de los demás...
nunca sabremos que nos darán, que recibiremos...
muchas personas viven esperando y en esa espera
se olvidan que aquellos que dan sin esperar
son los que reciben a manos llenas...

Todo lo que damos regresa a nosotros...
Si queremos recibir aprendamos primero a dar...
tal vez nos quedemos con las manos vacías
pero nuestro corazón estará lleno de amor...

Y quienes aman la vida tienen el sello

de ese sentimiento en un lugar de su corazón...

Desconozco a su autor

Dejo que los demás sean ellos mismos

No corras desatinadamente intentando sanar a todos tus amigos.
Haz tu propio trabajo mental y sánate a ti mismo.
Eso será más benéfico que ninguna otra cosa para quienes te rodean.

No podemos hacer que los demás cambien.
Sólo podemos ofrecerles una atmósfera mental positiva donde tengan la posibilidad de cambiar si lo desean.

No es posible hacer el trabajo por otra persona, ni tampoco imponérselo.

Cada persona está aquí para aprender sus propias lecciones, y no les servirá de nada que se las demos resueltas, porque tiene que pasar personalmente por el proceso vital necesario para aprenderlas.

Lo único que podemos hacer por los demás es amarlos y dejar que sean quienes son, saber que su verdad está dentro de ellos, y que cambiarán cuando quieran hacerlo.

Louise L. Hay
de "Pensamientos del Corazón"

La fuerza del amor

Desarrollemos la fuerza del amor. Se encuentra en nuestro interior y es la base de todas las maravillas del planeta.

El núcleo del amor es la fuerza, el valor que mostramos para luchar por lo que amamos, la fortaleza para defender lo que más apreciamos, enfrentar desafíos, superar barreras, derribar obstáculos.

Cuando el amor es auténtico surge con la fuerza de la audacia, el atrevimiento, la osadía que nos lanza a correr riesgos para conquistar lo que amamos; es en esa entrega sin condiciones donde surgen fortalezas donde antes no las había.

El amor nos da el valor de:
-Luchar por nuestros sueños.
-Dar la vida por los que llevamos en el corazón.
-Modificar nuestra propia existencia.
-Cambiar nuestro ser.
-Rebasar el límite de nuestras potencialidades.

El amor nos da la fuerza:
-Para respetar a los seres que amamos.
-Para sonreír a pesar de las adversidades.
-De la humildad para pedir perdón.
-La grandeza de la comprensión.
-La nobleza de perdonar.

El amor nos da el poder:
-Para manifestar nuestras emociones.
-Para alcanzar estrellas.
-Para convertir nuestros sueños en realidades.
-Entregar nuestra vida por un ideal.

El amor nos transforma en seres superiores, nos despierta nuestra capacidad de asombro, nos da la sensibilidad de la contemplación, nos impulsa a niveles infinitos, nos da la fuerza para recorrer nuestra vida con un espíritu invencible y nos impulsa a alcanzar lo imposible.

El amor es la fuerza que Dios deposita en el corazón de todos los seres humanos, a cada uno corresponde decidir vivir como un paladín o un cobarde, como un conquistador o un conformista, como un ser excelente o un mediocre, como un ser lleno de luz o quien permanece por siempre en la oscuridad, el amor hace nacer la fuerza para atrevernos a ser auténticos colaboradores en la grandeza de la creación.

Pregúntate:
Si de verdad amas,
¿estás luchando con todas tus fuerzas para conquistar lo que deseas?

-El valor para luchar por tus hijos.
-Cuidar de tus padres.
-Hacer feliz a tu pareja.
-Conceder el perdón a tu enemigo.
-Pedir humildemente perdón a quien ofendiste.

Pregúntate:
¿Tienes la fuerza para amarte a ti mismo, de convertirte en el ser que estás llamado a ser?

¿Te atreverías a hacer de tu vida una obra magistral digna de las manos que te crearon?

¿Tendrás el valor de ser un auténtico hijo de Dios?

¿Tienes la fuerza del amor?

Vayamos a nuestro interior y conectemos con la mágica fuerza del corazón
y hagamos de nuestras vidas una Obra Maestra de incalculable valor.

Desconozco a su autor

lunes, 14 de diciembre de 2015

El día a día

Un amigo abrió el cajón de la cómoda de su esposa y levantó un paquete envuelto en papel de seda:

"Esto, dijo, no es un simple paquete, es lencería". Tiró el papel que lo envolvía y observó la exquisita seda y el encaje.

"Ella compró esto la primera vez que fuimos a Nueva York, hace 9 años. Nunca lo usó. Lo estaba guardando para una ocasión especial". Bueno... creo que esta es la ocasión".

Se acercó a la cama y colocó la prenda junto con las demás ropas que iba a llevar a la funeraria. Su esposa acababa de morir.

Volviéndose hacia mí, dijo: "No guardes nada para una ocasión especial, cada día que vives es una ocasión especial". Todavía estoy pensando en esas palabras... ya han cambiado mi vida.

Ahora estoy leyendo más y limpiando menos.
Me siento en la terraza y admiro la vista sin fijarme en las malas hierbas del jardín.
Paso más tiempo con mi familia y amigos y menos tiempo en el trabajo.

He comprendido que la vida debe ser un patrón de experiencias para disfrutar, no por sobrevivir.

Ya no guardo nada.
Uso mis copas de cristal todos los días.
Me pongo mi abrigo nuevo para ir al supermercado, si así lo decido y me da la gana.
Ya no guardo mi mejor perfume para las fiestas especiales, lo uso cada vez que me provoca hacerlo.

Las frases
"algún día..." y
"uno de estos días",
están desapareciendo de mi vocabulario.

Si vale la pena verlo, escucharlo o hacerlo, quiero verlo, escucharlo o hacerlo ahora.

No estoy seguro de lo que habría hecho la esposa de mi amigo si hubiera sabido que no estaría aquí para el mañana que todos tomamos tan a la ligera.

Creo que hubiera llamado a sus familiares y amigos cercanos.
A lo mejor, hubiera llamado a algunos antiguos amigos para disculparse y hacer las paces por posibles enojos del pasado.
Me gusta pensar que hubiera ido a comer comida china, su favorita.

Son esas cosas dejadas sin hacer, las que me harían enojar si supiera que mis horas están limitadas.

Enojado porque deje de ver a buenos amigos con quienes me iba a poner en contacto "algún día"...

Enojado porque no escribí ciertas cartas que pensaba escribir "uno de estos días".

Enojado y triste porque no les dije a mis hermanos y a mis hijos con suficiente frecuencia, cuanto los amo.

Ahora trato de no retardar, detener o guardar nada que agregara risa y alegría a nuestras vidas.

Y cada mañana me digo a mí mismo que éste día es especial,
cada hora,
cada minuto...
es especial...

piensa que ese "uno de estos días"... esta muy lejano... o puede no llegar nunca...

Desconozco a su autor


La vida es vivir

No es una cosa, es un proceso. No hay otra forma de conocer lo que es la vida más que viviendo, estando vivo, fluyendo, discurriendo con ella. Si buscas el significado de la vida en algún dogma, en una determinada filosofía, en una teología, da por seguro que te perderás lo que es la vida y su significado.

La vida no te está esperando en ninguna parte; te está sucediendo. No se encuentra en el futuro como una meta que has de alcanzar, está aquí y ahora, en este mismo momento, en tu respirar, en la circulación de tu sangre, en el latir de tu corazón.

Cualquier cosa que seas, es tu vida y si te pones a buscar significados en otra parte, te la perderás.

El hombre ha estado haciendo esto durante siglos. Los conceptos se han vuelto muy importantes, las explicaciones se han vuelto muy importantes y lo real ha sido olvidado por completo. No vemos lo que de hecho ya está aquí, queremos racionalizaciones.

Oí una hermosa historia. Hace unos años un americano de renombre tuvo una crisis de identidad. Buscó la ayuda de la psiquiatría, pero no resolvió nada porque no encontró a nadie que pudiera revelarle el significado de la vida, que era lo que él deseaba conocer.

Poco a poco se fue enterando de la existencia de un venerable e increíblemente sabio gurú que vivía en una misteriosa y casi inaccesible región de los Himalayas. Llegó a creer que solamente ese gurú le podría revelar lo que la vida significaba y cuál debía ser su destino. De modo que vendió todas sus posesiones y empezó su búsqueda del gurú que todo lo sabía.

Estuvo ocho años yendo de pueblo en pueblo por todos los Himalayas, buscándole. Y un día acertó a encontrarse con un pastor que le dijo dónde vivía el gurú y como debía llegar a ese lugar. Tardó casi un año en encontrarle, pero lo consiguió. Se presentó a ese gurú, que desde luego era venerable y tenía más de cien años de edad. El gurú accedió a ayudarle, especialmente cuando escuchó todos los sacrificios que el hombre había realizado buscándole.

«¿Qué es lo que puedo hacer por ti, hijo mío?», le preguntó el gurú.

«Necesito conocer el significado de la vida», le contestó el hombre. A lo que, sin dudar un instante, replicó el gurú,

«La vida», dijo, «es un río sin fin».

«¿Un río sin fin?», dijo el hombre con asombro.

«¿Después de recorrer todo este camino para encontrarte, todo lo que tienes que decirme es que la vida es un río sin fin?»

El gurú se quedó estupefacto, anonadado. Se enfadó mucho y le dijo, «¿Quieres decir que no lo es?»

Nadie puede darte el significado de tu vida. Es tu vida y el significado ha de ser también el tuyo. Los Himalayas no te servirán de ayuda. Nadie más que tú puede encontrarlo. Es tu vida y solamente es accesible a ti. Solamente con el vivir te será revelado el misterio. Lo primero que me gustaría decirte es: no lo busques en ninguna otra parte. No lo busques en mí, no lo busques en las escrituras, no lo busques en inteligentes explicaciones; son sólo justificaciones, no explican nada.

Simplemente atiborran tu mente vacía, no te hacen consciente de lo que es. Y cuanto más está la mente atiborrada de conocimiento muerto, más torpe y estúpido te vuelves. El conocimiento hace a la gente estúpida, adormece su sensibilidad. Se atiborran de él, cargan con él, refuerzan su ego con él, pero no les aporta luz y no les indica el camino. No puede hacerlo.

La vida ya está burbujeando en tu interior. Solamente puedes contactar con ella allí. El templo no está en el exterior; tú eres su santuario.

Por eso lo primero que has de recordar, si quieres saber lo que es la vida, es: nunca la busques en lo exterior, nunca trates de descubrirla en alguien. El significado no puede ser transferido de este modo. Los Maestros más grandes nunca han dicho nada sobre la vida, siempre te han devuelto a ti mismo.

Lo segundo que has de recordar es: una vez que sepas lo que es la vida, sabrás lo que es la muerte. La muerte es parte del mismo proceso. Por lo general creemos que la muerte llega al final, por lo general creemos que la muerte se opone a la vida, por lo general creemos que la muerte es el enemigo, pero la muerte no es el enemigo. Y si consideras a la muerte como el enemigo esto simplemente demuestra que no has sido capaz de saber lo que es la vida. La muerte y la vida son dos polaridades de una misma energía, del mismo fenómeno, el flujo y el reflujo, el día y la noche, el verano y el invierno. No están separados y no son opuestos ni contrarios. Son complementarios. La muerte no es el fin de la vida; de hecho es una culminación de una vida, la cresta de la vida, el clímax, el gran final. Y una vez conoces tu vida y su proceso, entonces comprendes lo que es la muerte.
La muerte es una parte orgánica, integral de la vida y es muy amistosa con ella. Sin ella la vida no puede existir. La vida existe debido a la muerte, la muerte le da un trasfondo. La muerte es, en efecto, un proceso de renovación. Y la muerte sucede a cada instante. En el instante en que inhalas y en el instante en que exhalas, ambas se dan. Al inspirar, la vida entra; al expirar, viene la muerte. Por eso al nacer un niño lo primero que hace es inspirar; entonces la vida empieza. Y cuando un viejo muere, lo último que hace es exhalar; entonces la vida se va. El exhalar es la muerte, el inspirar es la vida. Son como las dos ruedas de una carreta. Vives tanto debido a que inspiras como a que expiras. El exhalar es parte del inhalar. No puedes inhalar si dejas de exhalar. No puedes vivir si dejas de morir.

El hombre que ha comprendido lo que es su vida, permite que la muerte suceda, le da la bienvenida. Muere a cada instante y a cada instante resucita. Su cruz y su resurrección suceden continuamente como un proceso. Muere al pasado a cada momento y nace una y otra vez al futuro. Si observas lo que es la vida podrás saber lo que es la muerte. Si comprendes lo que es la muerte, solamente entonces serás capaz de comprender lo que es la vida. Forman un organismo. Por lo general, debido al miedo, hemos creado la división.

Creemos que la vida es buena y que la muerte es mala. Creemos que ha de desearse la vida y que ha de evitarse la muerte. Creemos que, de alguna forma, hemos de protegernos contra la muerte. Esta idea absurda crea interminables desgracias en nuestras vidas, porque una persona que se protege contra la muerte se vuelve incapaz de vivir. Es la persona que teme exhalar y entonces es incapaz de inhalar y se queda embarrancada. Entonces simplemente mal vive, su vida deja de ser un fluir, su vida deja de ser un río. Si realmente deseas vivir has de estar dispuesto a morir.

¿Quién en ti teme a la muerte? ¿Teme la vida a la muerte? No es posible. ¿Cómo puede la vida sentirse asustada por su proceso integral? En ti hay algo más que está asustado. El ego es el que teme en ti. La vida y la muerte no son opuestos. El ego y la muerte sí son opuestos. La vida y la muerte no son opuestos. El ego y la vida sí son opuestos. El ego está en contra de los dos, de la vida y de la muerte. El ego teme el vivir y el ego teme el morir. Teme vivir porque a cada paso, al esforzarse en pos de la vida, hace que la muerte se acerque. Si vives, te estás acercando a la muerte. El ego teme morir, de ahí que también tema vivir. El ego simplemente mal vive.

Hay mucha gente que ni está viva, ni está muerta. Esto es lo peor. Un hombre que está vivo plenamente también está lleno de muerte. Ese es el significado de Jesús en la cruz. Jesús acarreando con su propia cruz no ha sido plenamente comprendido. Y les dice a sus discípulos, «Tendréis que llevar vuestra propia cruz». El significado de Jesús llevando su cruz es muy simple, no es nada más que esto: todo el mundo a de acarrear continuamente con su muerte, todo el mundo ha de morir a cada momento, todo el mundo ha de estar en la cruz porque éste es el único modo de vivir plenamente, totalmente. Siempre que te encuentres con un momento de total vitalidad, de repente también verás ahí a la muerte. Sucede en el amor.

En el amor, la vida alcanza un clímax, de ahí que la gente tema al amor. Me siento asombrado continuamente por la gente que viene a mí y que me dice que teme al amor. ¿De dónde proviene este temor al amor? Se debe a que cuando realmente amas a alguien tu ego empieza a desaparecer y a fundirse. No puedes amar con el ego, el ego se convierte en la barrera. Y cuando quieres destruir la barrera, el ego te dice, «Esto se convertirá en una muerte, ¡cuidado!» La muerte del ego no es tu muerte. La muerte del ego es en realidad tu posibilidad de vida. El ego es simplemente una cáscara sin vida a tu alrededor. Tiene que ser hecha pedazos y tirada. Surge de forma natural, del mismo modo que cuando un transeúnte pasa, el polvo se deposita sobre sus ropas, sobre su cuerpo y ha de darse un baño para limpiarse de ese polvo.

Al movernos en el tiempo, el polvo de las experiencias, del conocimiento, de la vida vivida, del pasado, se acumula. Ese polvo se convierte en tu ego. Al acumularse, se convierte en una cáscara que ha de ser rota y tirada. Uno se ha de bañar continuamente, cada día, de hecho, a cada instante, de forma que esta cáscara nunca se convierta en una prisión. El ego teme al amor porque en el amor la vida alcanza una culminación. Pero siempre que hay una culminación de la vida también hay una culminación de la muerte. Van de la mano.

En el amor mueres y renaces. Lo mismo sucede cuando meditas o rezas o cuando acudes a un Maestro y te entregas. El ego crea toda suerte de dificultades, de justificaciones, para que no te entregues. «Piénsatelo, medítalo, sé inteligente». Cuando acudes a un Maestro, el ego sospecha, se llena de dudas, crea ansiedad porque de nuevo estás volviendo a la vida, estás volviendo a una llama donde la muerte va a estar tan viva como la vida. Recuerda que la muerte y la vida se alimentan mutuamente, nunca están separados. Si estás un poco, mínimamente vivo, en el mínimo, entonces verás a la vida y a la muerte como dos cosas separadas.

Cuanto más te acerques a la cima, más se irán aproximando. En el ápice, se encuentran y se funden en uno solo. En el amor, en la meditación, en la confianza, en la oración, siempre que la vida es algo total, la muerte está allí. Sin muerte, la vida no puede ser total. Pero el ego siempre está pensando en divisiones, en dualidades. Lo divide todo. L

a Existencia es indivisible, no puede ser dividida. Eras un niño, luego te hiciste mayor. ¿Puedes delimitar cuándo te hiciste mayor? ¿Puedes señalar el lugar en el tiempo cuándo de repente dejaste de ser un niño y te volviste un joven? Un día te vuelves viejo. ¿Puedes indicar cuándo te vuelves viejo?

Los procesos no pueden ser delimitados. Sucede exactamente lo mismo cuando naces. ¿Puedes señalar cuándo naciste? ¿Cuándo comienza realmente la vida? ¿Comienza cuando el niño empieza a respirar, cuando el doctor da unos azotes al niño y el niño empieza a respirar? ¿Es entonces cuando nace la vida? ¿O es cuando el niño entra en el útero, cuando la madre se queda embarazada, cuando el niño es concebido? ¿Empieza entonces la vida? ¿O incluso antes que esto? ¿Cuándo comienza exactamente la vida?

Es un proceso que no tiene ni fin ni comienzo. Nunca empieza. ¿Cuándo está muerta una persona? ¿Muere cuando deja de respirar? Muchos yoguis han demostrado científicamente que pueden dejar de respirar y seguir vivos y luego regresar. De modo que el dejar de respirar no puede ser el final. ¿Dónde acaba la vida? Nunca acaba en parte alguna, nunca empieza en ninguna parte.

Estamos sumergidos en la eternidad. Hemos estado aquí desde el mismo comienzo, si es que hubo alguna vez un comienzo, y vamos a seguir aquí hasta el final, si es que va a haber un final. De hecho no puede haber un principio ni puede haber un final.

Somos vida, aun cuando la forma cambie, los cuerpos cambien, la mente cambie.

Lo que llamamos vida es solamente la identificación con un determinado cuerpo, con una determinada mente, con una determinada actitud, y lo que llamamos muerte no es más que el salirse de esa forma, de ese cuerpo, de esa idea. Cambias de casa. Si te identificas demasiado con una casa entonces el cambiar de casa será algo muy doloroso. Creerás que te mueres porque la casa antigua era lo que tú eras; esa era tu identidad. Pero esto no sucede porque sabes que solamente estás cambiando de casa, que tú sigues siendo el mismo. Aquellos que han mirado en su propio interior, aquellos que han descubierto quién son, llegan a descubrir un proceso eterno, sin fin.

La vida es un proceso sin tiempo, más allá del tiempo. La muerte forma parte de él. La muerte es un revivir continuo, una ayuda para que la vida resucite una y otra vez, una ayuda para que la vida se libre de las viejas formas, para librarse de los edificios desvencijados, para librarse de las anticuadas estructuras de modo que seas capaz de fluir y puedas de nuevo volverte fresco y joven y seas otra vez virgen.

Desconozco a su autor

¿Cómo aprendo a cuidarme?

Un pajarito quería aprender a cuidarse y le preguntó a su mamá cómo hacerlo.

Su mamá, que siempre había visto por él, se sintió consternada, porque no pensó que algún día su pichoncito quisiera volar solo.

El pajarito quería saber cómo volar sin enredarse, cómo subir a las alturas, con quién volar, cómo regresar y cómo evitar que le hicieran daño.

Eran muchas las preguntas que su mamá debía responder, por lo que comenzó indicándole todos los cuidados a tener en cuenta.

Apesadumbrada por los peligros a que su pichón podría estar expuesto, comenzó a relatar una serie de posibilidades que podrían llegar a afectarle, desde las más riesgosas hasta la prevención de cuanta ave pudiera cruzársele en el vuelo.

El pajarito, ya asustado con las recomendaciones que le dio su mamá, buscó darle validez a los consejos recibidos, pero se dio cuenta que no todo era tan peligroso como su mamá le había alertado.

Entonces, el pichón dio rienda suelta a la exploración de su propia vida, y se encontró con muchas situaciones difíciles de las que su mamá le había prevenido, y comprendió que ella tenía razón, aunque no todo era tan atroz.

Para entonces, los miedos ya se habían establecido y le habían frenado y paralizado muchos aspectos de su vida.

Los miedos, sin embargo, no podían ser reemplazados por una conducta arriesgada y sin medida.

Los miedos debían ser reevaluados para que se convirtieran en fuente de información, en códigos que el pajarito pudiera descifrar sin paralizarse, pero también sin exponerse al peligro. Fue difícil para el pajarito entender el trabajo tan arduo que la vida le exigía.

¿Cómo escuchar las recomendaciones de su mamá y estar prevenido sin paralizarse? ¿Cómo permitirse volar sabiendo que al final del recorrido no se haría daño? Tuvo que otorgarle más tiempo al proceso.

La respuesta sólo llegaba con el tiempo, pero, más que quedarse contemplando o esperando otros consejos, tuvo que mirar hacia adentro y darse cuenta que no se trataba sólo de la sabiduría de quien había ya recorrido la vida, sino también de una sabiduría interna que comenzaba a guiarlo desde su propia experiencia.

El pajarito tuvo que entender que los riesgos eran personales, que lo que podía ser peligroso para otro a lo mejor no lo era para él y que el camino seguro posiblemente no fuera el que quisiera atravesar.

Así fue como de a poco, sin olvidarse de los consejos que su mamá le había ofrecido con tanto amor y con la mejor de las intenciones, comenzó a elaborar su propio recorrido, entendiendo que la vida no tiene una sola dirección, sino la que uno quiera darle, y que los riesgos y la forma distinta de vivir pueden traer sorpresas inesperadas, algunas difíciles o peligrosas, pero otras de logros personales que sólo uno sabe si valen la pena.

Ni los vientos ni las lluvias, animales o aves que pudieran haberle hecho daño podían interferir en el camino que el pajarito trazó para hacer su propio recorrido.

El refrán dice: “El miedo no es tonto, pero sí cobarde”.

Sin embargo, el pajarito entendió que el miedo es además una herramienta de cuidado personal que bien entendida permite vivir la vida con sabiduría y a plenitud.

Desconozco a su autor


viernes, 11 de diciembre de 2015

Palabras y poesías

No dejes de creer que las palabras
y las poesías sí pueden cambiar el mundo.
Pase lo que pase nuestra esencia está intacta.
Somos seres llenos de pasión.
La vida es desierto y oasis.
Nos derriba, nos lastima, nos enseña,
nos convierte en protagonistas de nuestra propia historia.
Aunque el viento sople en contra,
la poderosa obra continúa:
tú puedes aportar una estrofa.

No dejes de soñar, porque en sueños es libre el hombre.

Walt Whitman

jueves, 10 de diciembre de 2015

Las dos caras de la moneda

Tú vales más de lo que tu mismo crees...

Hay ciertos momentos y circunstancias en las cuales debemos valorar que cara debemos poner, situaciones en las cuales debemos reconsiderar nuestra capacidad de adaptación y en donde debemos valorarnos a nosotros mismos, sin importar el que dirán sino mas bien el:

¿Qué deseo yo?...

Empecemos por detenernos un momento para amarnos a nosotros mismos.

¡Abracémonos y felicitémonos por lo lejos que hemos llegado!

Tal vez lo hayas hecho bien hoy, o tal vez hiciste bien algo hace poco. Ahora es buen momento para que reconozcas las cosas buenas que hayas hecho por ti mismo.

Siempre es buen momento para que te felicites por haber sentido amor y haber hechos cosas por ti mismo y por los que te rodean.

Aprendemos que, cuanto más amor demos del que tenemos, más amor por uno mismo requeriremos, fuertes cimientos de amor sobre los cuales dar.

Podría decirse que un amor sin fin sería el que se extrae a través de la conexión constante con la fuente. ¡Y así es!

El amor está esperando a la vuelta de cualquier esquina si te das la vuelta y lo buscas. Pero a menudo todo se estanca con las cargas que suelen provenir de esas partes tuyas que no sientes que sean lo suficientemente buenas.

¡Pero esas cosas son las que te mantienen desconectado!

En realidad siempre estás conectado, pero no siempre sientes que sea así. Y entonces, todas esas cosas que normalmente haces no te parecen tan bien como de costumbre debido al modo en el que te sientes. Te preguntas:

'¿dónde está mi alegría?'.

¡Nunca te abandona!
Sigue estando ahí.

Lo único que pasa es que estás mirando la otra cara de la moneda.

La moneda que tiene y que resiste las imperfecciones debidas a su uso y deterioro.

Por consiguiente, la moneda tiene dos caras, pero se tiende a ver una y no ambas al mismo tiempo.

Tal vez seas capaz de hacerlo. Pero puede que necesites una pequeña visualización. ¿Puedes estar en dos lugares a la vez?

Tal vez puedas hacer que la moneda gire muy deprisa y ver sus dos caras al mismo tiempo. Pero, en realidad, estás viendo una de las caras o la otra.

Puedes acortar la cantidad de tiempo que estés mirando cada una de las caras si la haces girar muy rápido, pero todavía estarás teniendo dos caras.

¿A qué cara estás mirando?

Siempre hay dos maneras de ver las cosas.

Positiva o negativa.

¿Puedes cambiar de un comentario del tipo 'no puedo' a otro del tipo 'puedo' para decir la misma cosa? ¡Seguro que puedes! Es fácil.

Avancemos. Hablemos de lo que pasa cuando se empieza a ver el lado positivo de la moneda.

Empiezas a ver esa cara de la moneda y te das cuenta de que, si te centras en ella, ¡te llegas a olvidar hasta de que la otra cara sigue estando ahí! Pero ahí está. Sólo que ahora mismo no la estás mirando.

¿Y qué pasa con el canto de la moneda en el que ambas caras se encuentran?

Estamos hablando de una parte muy delgada que se ve a duras penas cuando agarras la moneda por el borde y la pones de canto.

Es bueno mirar también esa parte. Pero, en realidad, tampoco puedes tener la experiencia completa de ver ambas caras cuando miras el canto.

Por lo tanto, ¿conviene elegir una de las caras?
¡Seguro que sí!

Especialmente si se elige el lado positivo.

Puede hacerse con facilidad dándole la vuelta a la moneda en cualquier situación.

Cuando no te guste lo que veas, dale la vuelta.

Míralo por el otro lado, a ver qué te parece, cómo lo sientes y lo diferentes que son las cosas.
Es la misma situación –la misma moneda- aunque sea tan diferente de la que contemplamos previamente.

¿Es la moneda lo que ha cambiado?
¿O has cambiado tú?
¿Le diste la vuelta a la moneda?
¿Te vi yo hacerlo?
¿O le diste la vuelta tú solo? Hmm.

Muy interesante, date la oportunidad de cambiar en el momento exacto y de que otros vean que no solo tienes una cara, que vales mucho más por tener la capacidad de cambiar de acuerdo a las circunstancias y de decir…

'Si puedo hacerlo porque merezco ganarlo'…

Juan Luis Hdez. Lara


miércoles, 9 de diciembre de 2015

Prismas por Merlina Meiler

Valoro muchísimo las opiniones contrarias a la mía.

Es que pensar diferente no nos convierte en enemigos, nos enriquece.

Los puntos de vista que disienten de los nuestros nos permiten ampliar nuestros horizontes de entendimiento, ver detalles y hechos que tal vez no habíamos imaginado y lograr una nueva perspectiva, más abarcadora. Además, en muchas ocasiones, refuerza lo que percibimos como verdadero o lo que hemos decidido.

Para mí las opiniones son como un prisma. Los prismas, al refractar y reflejar la luz, pueden dar lugar a diversas tonalidades.

Nosotros tenemos la capacidad de recibir información y de descodificarla y procesarla conforme a lo que consideremos más afín a nuestras creencias y a nuestros pensamientos.

Esta es una de las características fundamentales que nos hace ser únicos. Valorar la capacidad del otro de pensar o de sentir de otro modo, sin imposiciones ni descalificaciones, es una manera de hacer que nuestra voz también sea respetada.

Por eso, le doy la bienvenida a los dichos que difieren de los míos e incluso a las críticas.

Es que para mí, el límite es lo que va más allá de las palabras y de los gestos: la intención.

Si el propósito es bueno, significa que vibramos en la misma frecuencia y podemos entendernos aunque nos comuniquemos a partir de bases completamente diferentes. Es que siempre habrá un denominador común: el bienestar de ambos y el buen trato.

En el caso de intenciones poco claras o directamente negativas, lo mejor es mantenerlas a distancia (sin importar de quién se trate o de dónde provenga) y seguir nuestros caminos pisando fuerte en dirección hacia la armonía y hacia la tranquilidad de vivir en paz con nuestra conciencia.


martes, 8 de diciembre de 2015

Amarse con los ojos abiertos

Quizás la expectativa de felicidad instantánea que solemos endilgarle al vínculo de pareja, este deseo de exultancia, se deba a un estiramiento ilusorio del instante de enamoramiento.

Cuando uno se enamora en realidad no ve al otro en su totalidad, sino que el otro funciona como una pantalla donde el enamorado proyecta sus aspectos idealizados.

Los sentimientos, a diferencia de las pasiones, son más duraderos y están anclados a la percepción de la realidad externa.

La construcción del amor empieza cuando puedo ver al que tengo enfrente, cuando descubro al otro.

Es allí cuando el amor reemplaza al enamoramiento.

Pasado ese momento inicial comienzan a salir a la luz las peores partes mías que también proyecto en él.

Amar a alguien es el desafío de deshacer aquellas proyecciones para relacionarse verdaderamente con el otro.

Este proceso no es fácil, pero es una de las cosas más hermosas que ocurren o que ayudamos a que ocurran.

Hablamos del amor en el sentido de "que nos importa el bienestar del otro". Nada más y nada menos.

El amor como el bienestar que invade cuerpo y alma y que se afianza cuando puedo ver al otro sin querer cambiarlo.

Más importante que la manera de ser del otro, importa el bienestar que siento a su lado y su bienestar al lado mío.

El placer de estar con alguien que se ocupa de que uno esté bien, que percibe lo que necesitamos y disfruta al dárnoslo, eso hace al amor.

Una pareja es más que una decisión, es algo que ocurre cuando nos sentimos unidos a otro de una manera diferente.

Podría decir que desde el placer de estar con otro tomamos la decisión de compartir gran parte de nuestra vida con esa persona y descubrimos el gusto de estar juntos.

Aunque es necesario saber que encontrar un compañero de ruta no es suficiente; también hace falta que esa persona sea capaz de nutrirnos, como ya dijimos, que de hecho sea una eficaz ayuda en nuestro crecimiento personal.

Welwood dice que el verdadero amor existe cuando amamos por lo que sabemos que esa persona puede llegar a ser, no solo por lo que es.

"El enamoramiento es más bien una relación en la cual la otra persona no es en realidad reconocida como verdaderamente otra, sino más bien sentida e interpretada como si fuera un doble de uno mismo, quizás en la versión masculina y eventualmente dotada de rasgos que corresponden a la imagen idealizada de lo que uno quisiera ser. En el enamoramiento hay un yo me amo al verme reflejado en vos." Mauricio Abadi.

Enamorarse es amar las coincidencias, y amar es enamorarse de las diferencias.

Jorge Bucay
libro: "Amarse con los ojos abiertos"


lunes, 7 de diciembre de 2015

Algunos consejos

No hagas todo lo que puedas,
no gastes todo lo que tengas,
no comentes todo lo que oigas,
no digas todo lo que sepas.

Por que el que hace todo lo que puede,
el que gasta todo lo que tiene,
el que comenta todo lo que oye
y el que dice todo lo que sabe.

Muchas veces...
hace lo que puede,
gasta lo que no tiene,
comenta lo que no oye
y dice lo que no sabe.

Ve plácidamente entre el ruido y la prisa;
recuerda que la paz puede hallarse en el silencio.

Escucha atentamente tanto al sabio como al necio;
ambos tienen una vida que contar.

Ama tu trabajo: es el tesoro del alma.
No juzgues jamás al hombre por sus respuestas,
prueba a hacerlo por sus preguntas.

Vive en paz con Dios,
no importa como te lo imagines.

Alégrate tanto de tus éxitos como de tus fracasos,
de ambos siempre aprenderás una gran lección.

Fíjate atentamente en cuantos te rodean,
seguro que descubrirás a un ser humano
en el interior de cada uno de ellos.

Mira siempre a los ojos de la gente,
de seguro no eres ni más ni menos que ninguno.

Vive y deja vivir.

Lo más importante no es aprender a subir al cielo,
es saber caminar sobre él.

Desconozco a su autor

viernes, 4 de diciembre de 2015

Afortunados por Merlina Meiler

Si estás leyendo estas líneas es porque eres una persona afortunada.

Significa tanto que tal vez no lo estás valorando en su justa medida.

Es que a veces nos dejamos llevar por lo secundario y nos perdemos lo que realmente es importante: todo lo bueno que nos rodea.

Porque si estás siguiendo este post que escribí desde tu PC o tu teléfono y te enteraste de su existencia por correo electrónico, Twitter o Facebook…

¿Te das cuenta de todo lo que eso implica?

Desde que puedes leer y comprender textos, y eres inteligente, hasta que cuentas con buen acceso a las tecnologías del siglo XXI y sabes utilizarlas.

Así es todo.

Cuando te levantas a la mañana, ¿te centras en que si sonó el despertador temprano es porque tienes trabajo o estudias y eso es espectacular por todo lo que te posibilita y por el futuro que te estás forjando?

¿Valoras el tener ropa para elegir, comida en el refrigerador, amigos, familiares?

Porque si te lamentas porque tal miembro de tu familia requiere que se vean más de lo que desearías, te despertó un pajarito, te quedaste sin tu bebida favorita o “no sabes qué ponerte” para salir mañana, te estás perdiendo lo mejor.

El sentirse afortunado es una actitud de vida.


Para cierta gente parte de la comparación con otros (¡qué suerte que tengo de haber nacido en este lugar/con esta familia!) o con cuando era más joven (¿recuerdas la época en la que el dinero era escaso o tenías que tomar dos transportes públicos para ir a estudiar?)

Para otros, porque minimizan lo que no les sirve y se enfocan en el vaso medio lleno, siempre – y acá me incluyo. Cuando tengo que esperar por la razón que fuera (un trámite, un médico, tránsito atascado), no me quejo y uso ese tiempo de alguna manera interesante o productiva (como leer el periódico en mi teléfono, mandar mensajes pendientes o hacer una lista mental del día siguiente, para poner en orden mis tareas).

También están quienes recuerdan momentos en los que tuvieron más brillo y saben que se trata de un revés y que en cualquier momento y gracias a su determinación las cosas se invertirán, podrán emerger y volver a experimentar una sensación de plenitud. El darse cuenta de esto, definitivamente, atrae la buena fortuna.

Todos los días de mi vida, siento que soy una persona afortunada. ¡Es tanto lo que tengo para agradecer!

Es que de nada sirve que me enfoque en mis carencias o en las cosas que me han salido mal: están ahí para que aprenda y para que entienda que si hay negro es porque existe el blanco, si hay oscuridad es porque existe la luz y, así como hay tristeza, también se presenta y se reproduce la alegría.



jueves, 3 de diciembre de 2015

Diciembre 2015 por Merlina Meiler

Nuevamente llegamos al último mes del año.

La mayoría de la gente con la que hablo tiene sentimientos encontrados a esta altura. El denominador común es la falta de fuerzas, el sentir que el año ha sido bastante pesado, las ganas de descansar.

Para mí, es el mes más brillante.

Por este motivo, te propongo que no dejes que nada de lo que haya sucedido ni el cansancio empañen lo que realmente trae aparejado diciembre.

Es el mes de la preparación
No hay quien quede al margen de todos los preparativos para las fiestas que se avecinan.
Si en tu familia se acostumbra hacer regalos, trata de confeccionar una lista y de comenzar a comprarlos cuanto antes, eso aliviará muchísimo los días previos a la navidad y te permitirá hacer mejores elecciones.
También, mucha gente está preparando unas merecidas vacaciones o un viaje corto para visitar parientes. Si este es tu caso, los planes y las reservas también forman parte de tu futuro receso, ¡disfrutarlos depende de tu actitud!

Es el mes del festejo
Reuniones con familiares, amigos, compañeros de trabajo y otros seres queridos se suceden unas a otras.
Estás a tiempo de decidir a cuáles irás y de planificar tus días de la manera más conveniente para ti. Así, podrás pasarlo muy bien.
Claro que al levantar la copa uno piensa en quien ya no está, pues siempre hay alguien que falta, pero su esencia y lo importante que ha sido también se sentirán más que nunca en ese momento.
Céntrate en quienes te rodean. Es hermoso recibir buenos deseos y también augurar lo mejor a los demás; sin duda, es la mejor manera de iniciar una nueva etapa.

Es el mes de la esperanza
Diciembre precede al comienzo de otro año, en el que todo es nuevo: las hojas del calendario estarán vacías, listas para que las llenes de logros, experiencias, éxitos y todo lo que anheles.
De ti y de tus decisiones dependerá que en 2016 seas mucho más feliz y tengas mayor prosperidad que en el año que está finalizando.

¡Feliz diciembre! ¡Que lo disfrutes!



martes, 1 de diciembre de 2015

Desapego es independencia

Un adolescente que había decidido “desprenderse amando“, le envió una carta a su novia contándole la noticia, la cual ella devolvió, en una pequeña bolsa de basura, hecha añicos.

Cito a continuación un trozo de la misma:
“… Si estás a mi lado, me encanta, lo disfruto, me alegra, me exalta el espíritu; pero si no estás, aunque lo resienta y me hagas falta, puedo seguir adelante. Igual puedo disfrutar de una mañana de sol, mi plato preferido sigue siendo apetecible (aunque como menos), no dejo de estudiar, mi vocación sigue en pie, y mis amigos me siguen atrayendo. Es verdad que algo me falta, que hay algo de intranquilidad en mí, que te extraño, pero sigo, sigo y sigo. Me entristece, pero no me deprimo. Puedo continuar haciéndome cargo de mí mismo, pese a tu ausencia. Te amo, sabes que no te miento, pero esto no implica que no sea capaz de sobrevivir sin ti. He aprendido que el desapego es independencia y ésa es mi propuesta… No más actitudes posesivas y dominantes… Sin faltar a nuestros principios, amémonos en libertad y sin miedo a ser lo que somos…”

¿Por qué nos ofendemos si el otro no se angustia con nuestra ausencia? ¿Por qué nos desconcierta tanto que nuestra pareja no sienta celos?…

Walter Riso


lunes, 30 de noviembre de 2015

Amar sin palabras

En muchas parejas sucede que al principio el amor es una llama que puede calentar un edificio, pero con el tiempo se van perdiendo los detalles y el romance, entonces esa llama se vuelve cada vez más pequeña y otras veces hasta se apaga.

Decir “te amo“, sintiéndolo de verdad, es lo mejor que se puede hacer para mantenervivo el amor en la pareja. Pero con los cambios a los que nos sometemos al formar una pareja, muchas veces olvidamos lo importante que es sentirnos amados y hacer que nuestra pareja se sienta amada.

Luego, ocurre que se pierde el contacto entre la pareja y empieza la ruptura, que puede en muchos casos terminar en divorcio. Es muy importante demostrar el amor para que esa llama siga encendida:

1. Tomarse de la mano.
Eso demuestra que nos agrada estar cerca y en contacto. Si has dejado de hacerlo prueba a hacerlo desde hoy. El contacto de las manos nos habla de calor y unidad.

2. Abraza a tu pareja cada vez que desees.
Un abrazo dice mucho, ese calor que se transmite mediante un abrazo habla de protección y es una dulce sensación. Abrázalo/a y que te abrace.

3. Míralo/a siempre a los ojos cuando hables con tu pareja.
Cuando mantenemos contacto visual la comunicación se hace más fluida y más clara. Además habla de sinceridad y confianza.

4. Muchos besos no están de más.
Besa a tu pareja en todo momento; no dejes de hacerlo. Bésala por la mañana, por la tarde y por la noche. Conviértelo en un hábito. No se trata sólo de besos eróticos, sino también de besos tiernos, en la mejilla, la frente, las manos, etc…

5. Sorpréndelo/a con pequeños detalles.
Hazlo con notas amorosas, detalles, flores, salidas inesperadas, cenas románticas,apoyándole tanto en momentos difíciles como en momentos felices. Este tipo de acciones le hace saber a nuestra pareja que estamos allí en todo momento y que cuenta con nosotros siempre. Le demuestra que nos importa y que la amamos.

Recuerda siempre que un gesto de amor dice más que mil palabras, pero nunca esta de mas decir: te amo.

Fuente: FEMINIS

viernes, 27 de noviembre de 2015

Conocer nuestros opuestos

La naturaleza esencial del Universo es la coexistencia de valores opuestos.

No puedes ser valeroso si no tienes a un cobarde en tu interior; no puedes ser generoso si no tienes a un tacaño; no puedes ser virtuoso si no tienes la capacidad para actuar con maldad.

Gastamos gran parte de nuestras vidas negando este lado oscuro y terminamos proyectando esas características oscuras en quienes nos rodean.

¿Has conocido personas que atraigan sistemáticamente a su vida a los sujetos equivocados?

Normalmente, aquéllas no comprenden por qué les sucede esto una y otra vez, año tras año. No es que atraigan esa oscuridad; es que no están dispuestas a aprobarlas en sus propias vidas.

Un encuentro con una persona que no te agrada es una oportunidad para aceptar la paradoja de la coexistencia de los opuestos; de descubrir una nueva faceta de ti.

Deepak Chopra

jueves, 26 de noviembre de 2015

¿Cuánto cuesta un helado?

En los días en que un helado costaba mucho menos, un niño de pocos años entró en un establecimiento y se sentó a una mesa. La camarera puso un vaso de agua en frente de él.
"¿Cuánto cuesta un helado de chocolate con almendras?", preguntó el niño
"1 euro", respondió la camarera.
El niño sacó su mano de su bolsillo y examinó un número de monedas.
"¿Cuánto cuesta un helado solo?", volvió a preguntar.
Algunas personas estaban esperando por una mesa y la camarera ya estaba un poco impaciente.
"Setenta y cinco céntimos", dijo ella bruscamente.
El niño volvió a contar las monedas.
"Quiero el helado solo", dijo el niño.
La camarera le trajo el helado, y puso la cuenta en la mesa y se fue. El niño terminó el helado, pagó en la caja y se fue. Cuando la camarera volvió, empezó a limpiar la mesa y entonces le costó tragar saliva con lo que vio:
Allí, puesto ordenadamente junto al plato vacío, había veinticinco céntimos, ¡su propina!

Desconozco a su autor


miércoles, 25 de noviembre de 2015

El momento de la Aurora

Un rabino reunió a sus alumnos y les preguntó:

* Cómo sabemos el momento exacto en que la noche termina y comienza la aurora?

+ Cuando, en la distancia, somos capaces de distinguir una oveja de un cachorro, dijo un chico.

+ La verdad – dijo otro alumno – sabemos que ya el día cuando podemos distinguir, en la distancia un olivo de una higuera.

* No es una buena definición.

+ entonces, cuál es la respuesta – preguntaron los chicos.

El Rabino dijo:

* Cuando un extranjero se aproxima a nosotros y nos confunde con su hermano y los conflictos desaparecen. En ese momento es cuando la noche acaba y el día comienza.

Traducción Elvia Alejaldre, del libro ” Ser como el río que fluye “, Paulo Coelho..p. 102, Ed. Agir.


martes, 24 de noviembre de 2015

El sexo una vez por semana, ¿es suficiente para el bienestar de la pareja?

Según un estudio reciente, parecería que sí.

Este es un artículo de Daniel Mediavilla publicado en el diario El País.

En nuestra cultura, viendo la publicidad o algunos programas de televisión, daría la sensación de que cuanto más sexo o más dinero, mayor felicidad. Los psicólogos han tratado de comprobar si esa hipótesis es correcta y han encontrado limitaciones.

En el caso del sexo, esta semana, un grupo de investigadores de la Universidad de Toronto ha presentado un estudio en el que calculan los límites del sexo para mejorar el bienestar de una pareja.

Según los autores del trabajo, basado en encuestas a 30.000 personas, la práctica sexual incrementa sus beneficios hasta que se llega a una sesión por semana. A partir de ahí la felicidad deja de crecer. Esta asociación funcionaba en personas dentro de una relación romántica.

En el trabajo, publicado en la revista Social Psychological and Personality Science, se recuerdan amplios estudios que relacionan practicar sexo con mayor frecuencia y un mayor bienestar. Sin embargo, “para parejas con muchas ocupaciones, responsabilidades laborales y niños que cuidar, la presión para tener relaciones sexuales con tanta frecuencia como sea posible puede ser estresante”, afirman.

En este punto, los responsables del estudio también reconocen las dificultades para medir los efectos del sexo sobre el bienestar personal. En un experimento de la Universidad Carnegie Mellon en 2015 se observó que un grupo de parejas a las que se pidió que doblasen su frecuencia sexual no mejoraban su bienestar si se les comparaba con otro grupo de amantes que siguieron con su ritmo sexual habitual. Es difícil de calcular si la presión de sentirse obligado a tener más sexo no echa a perder los beneficios de una práctica placentera.

Como se ha observado con el aumento de ingresos, que un trabajo del Nobel Daniel Kahneman y su equipo estimó que solo incrementa la felicidad hasta que se alcanzaban unos 60.000 euros anuales, el sexo parece tener un límite. De hecho, según un llamativo estudio de la investigadora de la Universidad de Yale June Gruber, aunque la felicidad se relaciona con una mejor salud o mejores relaciones sociales, perseguir experiencias felices con demasiado ahínco puede tener consecuencias negativas.

Los autores, que lidera la investigadora Amy Muise, reconocen su incapacidad para dar una explicación causal a la observación de que con practicarlo una vez a la semana se logran los máximos beneficios del sexo, y finalizan con una conclusión: “el sexo puede ser como el dinero, solo demasiado poco es malo”.

¿Crees que hay una frecuencia sexual ideal?


Wadie.es Primera web de contactos que conecta a sus usuarios basándose en la carta astral

Wadie.com Primera web de contactos que conecta a sus usuarios basándose en la carta astral Ha aparecido en el segmento de las Webs de contactos o dating un nuevo portal llamado www.wadie.com . 

Esta web ofrece la conexión entre sus miembros basándose en la comparación de las respectivas cartas astrales. Sobre Wadie Aún quedan nichos de mercado, dentro del mundo del dating y webs de contactos, a la espera de su expansión. Destaca entre ellas la web www.wadie.com .

Esta nueva web de contactos, y su APP disponible en Google Play, tiene la particularidad de enlazar a los perfiles registrados según los grados de afinidad o atracción basándose en el estudio de las cartas astrales de los usuarios. Wadie se basa en la Ciencia Astrológica. La Astrología es una ciencia milenaria que no obstante cayó en desuso a partir de que la iglesia Católica condenara su práctica en 1586. 

Es muy relevante el hecho de que en civilizaciones donde no llegó la influencia de la Iglesia, aún siguen respetando y valiéndose de esta herramienta de investigación. Según su desarrollador, detrás de www.wadie.com hay un sofisticado software que calcula y analiza en segundos las posiciones planetarias de cualquier nuevo perfil en el momento de su nacimiento y las enlaza con otros perfiles cuya configuración personal sea afín, o cuyas atracciones sean bien latentes en ámbitos como la atracción sexual, la afinidad para ser amigos, la atracción como pareja, la afinidad intelectual o la compatibilidad socio-laboral. 

El registro a la web es fácil, sólo con añadir un correo electrónico y una fecha de nacimiento para detectar la carta astral pertinente es válido. Una vez creado el perfil de forma completamente gratuita, se pueden añadir fotografías, buscar gente cercana en la zona o chatear con multitud de usuarios a la vez. 

Wadie.es pone a disposición de sus usuarios una sofisticada ingeniería que calcula en milésimas de segundo su Carta Astral y la compara con otros miles de perfiles. Como resultado Wadie presenta solo a personas que realmente tengan energías similares, con caracteres recíprocos y que tengan sinergias en los 5 ámbitos más importantes para un Ser Humano: la atracción sexual, la atracción como pareja, la afinidad intelectual, la afinidad para ser grandes amigos y la compatibilidad laboral y profesional. Estos grados de compatibilidad van desde el más bajo hasta lo que en la web de www.wadie.com denominan “El Jardín Del Edén”, asegurando además que si la web te presenta a otro perfil con ese grado de atracción lo más probable es que pueda ser tu pareja de por vida.


lunes, 23 de noviembre de 2015

Una hora de tu tiempo

-Papá ¿Cuánto ganas por hora?
El padre dirigió un gesto muy severo al niño y repuso:
-No me molestes, que estoy cansado.

-Pero ... papá –insistía- dime, por favor, ¿Cuánto ganas por hora?
La reacción del padre fue menos severa. Solo contestó:
Ocho pesos por hora.

-Papá ¿Me podrías prestar cuatro pesos?
El padre montó en cólera y le dijo:
-Vete a dormir y no me molestes.

Había caído la noche.
El padre había meditado lo sucedido y se sentía culpable y, queriendo descargar su conciencia dolida, se asomó al cuarto de su hijo. En voz baja preguntó al pequeño:
- ¿ Duermes hijo mío ?
- Dime Papá.... (contestó entre sueños).
- Aquí tienes el dinero que me pediste (respondió el Padre).

El pequeño le dio las gracias y metiendo su manito bajo la almohada sacó unos billetes.
-Ahora ya completé el dinero.... tengo ocho pesos. ¿ Me podrías vender una hora de tu tiempo? ...

Desconozco a su autor



Los dos pájaros

Dos pájaros estaban muy felices sobre un mismo sauce. Uno de ellos se apoyaba en una rama en la punta más alta del sauce; el otro estaba más abajo, en unas ramas bajas.

Después de un rato, el pájaro que estaba en la rama más alta, por romper el hielo dijo:
- OH, que bonitas son estas hojas tan verdes!
El pájaro que estaba debajo se lo tomó como una provocación y le contestó de mala manera:
- ¿Pero que estás ciego o qué? ¿No ves que son blancas?
Y el de arriba, muy molesto, contestó:

- ¡Tú si que eres ciego! ¡Son verdes!

Y el otro, desde debajo, con el pico hacia arriba, respondió:

- Te apuesto las plumas de la cola a que son blancas. Tú no entiendes nada, trozo de asno.

El pájaro de arriba notaba que se le encendía la sangre, y sin pensárselo dos veces se precipitó sobre su adversario para darle una lección.

El otro no se movió. Cuando estuvieron cerca el uno del otro, con las plumas erizadas por la ira, tuvieron la lealtad de mirar los dos hacia arriba, en la misma dirección, antes de empezar la pelea. El pájaro que había venido de arriba se sorprendió:

- ¡OH, que extraño! Fíjate que las hojas son blancas!

E invitó a su amigo:

- Ven hasta arriba dónde estaba yo antes.Volaron hasta la rama más alta del sauce y esta vez dijeron los dos a la vez:

- ¡Fíjate que las hojas son verdes!

Desconozco a su autor

viernes, 20 de noviembre de 2015

Libertad interior por Merlina Meiler

En tu interior eres libre y eso nada ni nadie te lo pueden quitar.

Es común en cierto momento pasar por una situación o por una circunstancia en la que no puedes expresar libremente lo que albergas dentro de ti.

Una pareja posesiva o celosa, un jefe exigente, padres anticuados, un entorno que consideras poco amigable o propicio, sentirte diferente a los demás, tener que cumplir con lo que esperan de ti o te imponen. Estas son algunas de las razones por las cuales no te puedes manifestar como quisieras, a plena luz del día y con el beneplácito o la comprensión de quienes te rodean.

A veces, los temores a expresar tu verdadera identidad o tus pensamientos son infundados y están basados en miedos que tenías cuando eras más joven, o en considerar que si dices lo que piensas no te querrán, no te aceptarán o, peor aún, te excluirán del resto.

Pero hay un lugar en el que la sinceridad, la honestidad y la verdad tienen cabida: tu interior.

En libertad
Tú puedes:

– pensar y sentir lo que quieras.

– tomar decisiones, aunque no veas la manera de llevarlas a cabo todavía: si tu voluntad es férrea, a su debido momento habrá una manera de que parte o todo salga a la luz.

– estar o no de acuerdo con tu entorno (por ejemplo, tu familia o grupo de amistades), y aun así, seguir perteneciendo a él con los mismos derechos que los demás integrantes

-realizar tus propias elecciones, en función de lo que consideras más beneficioso

Es cierto que en muchas ocasiones es necesario esperar un tiempo prudencial o que llegue la oportunidad de dejar salir nuestro verdadero “yo”. Pero mientras tanto, lo principal es que no te avergüences ni presumas que hay ojos inquisidores posados en ti por tener convicciones o emociones distintas a las de tu ambiente o a lo que suponen que deberías hacer – de todos modos, es imposible agradar a todos en el ciento por ciento de los casos.

¡Eres un ser único! Esos matices de diferencia con los demás dan origen a tu individualidad.

¡En tu interior eres un ser libre! Ejercita esta libertad en todas las situaciones que te parezca adecuado. Al fin y al cabo, tú eres quien sabe cabalmente cuál es el pasaporte hacia tu felicidad.

Fuente: Mejora Emocional

jueves, 19 de noviembre de 2015

¿Querer o necesitar?

Algunas personas se enamoran siempre de quienes necesitan ayuda, con el único fin de sentirse útiles y queridas. En estos casos se produce un problema en que la pareja no importa, pues no se trata de una relación armónica y madura, que es el ideal que la mayoría busca.

Se trata de una codependencia en la que uno de sus miembros sufre una enfermedad, necesidad o adicción; por lo que el otro dedica su vida a cuidarlo y ayudarlo, pero sin dejar que se cure completamente, pues lo que le da sentido a su vida es sentirse útil y necesitado.

En estas relaciones se produce una lucha en la que cada uno ejerce su poder de control sobre el otro ejerciendo papeles de salvador o víctima. Ninguno se da cuenta de lo que ocurre, correspondiendo a un tercero la responsabilidad de hacerlo evidente.

Esta codependencia también puede provocar una serie de síntomas psicosomáticosinespecíficos, dolores de cabeza, desarreglos digestivos menstruales, insomnio o trastornos psicológicos o enfermedades como la depresión, la obesidad, la bulimia.

Los primeros síntomas serían no estar a gusto, no sentirse feliz, no querer llegar a casa, no sentir deseo. Ante esto siempre cabe preguntarse a uno mismo si está conforme con la relación y que se espera para el futuro.

Fuente: Feminis

miércoles, 18 de noviembre de 2015

Nuevas familias por Merlina Meiler

Hoy en día el concepto global de familia ha cambiado.

Los míos, los tuyos y los nuestros es cada vez más frecuente, después de divorcios, separaciones y nuevas apuestas al amor y a la descendencia en común.

Nadie se asombra por ver familias uniparentales o con dos papás o mamás. Ni porque alguien tenga varios hijos con distintas personas. Tampoco si los hijos unidos por nuevas relaciones son de distintas razas o religiones, o si la diferencia de edades entre hermanos o tíos y sobrinos se cuenta en décadas.

Lo que no ha cambiado es el sentido primigenio de la familia: un grupo de personas que viven juntas, se apoyan y contienen los unos a los otros, unidas no solo por estar emparentadas sino también por lazos de amor, respeto y cariño.

Que luchan todos los días para ser felices y se ayudan para que la vida de todos quienes comparten a esos padres (incluidos quienes se han ido por ser mayores o para tener su propia familia) sea más placentera, fácil y confortable.

Me han consultado varias veces sobre las mejores maneras de ensamblar una nueva familia, y aquí hay algunos tips que pueden ayudar:

Respetar las individualidades
Darle a cada uno su propio lugar sin intentar imponer las costumbres que traen uno u otro lado es una buena manera de fomentar la integración.
Por supuesto que habrá reglas en común, pero las diferencias aportarán un color único a esa familia.

Tareas para cada uno
En un hogar con varios integrantes hay muchas cosas por hacer.
Asignar a cada uno tareas fijas es excelente para ordenar lo que es necesario cubrir, teniendo en cuenta, por supuesto, la edad y las obligaciones habituales de cada uno (trabajo, estudio, deportes, etc.)
Los niños pequeños también pueden ayudar y sentirse parte del entorno familiar en este aspecto (por ejemplo, podrían sacar de la mesa o colocar la ropa húmeda en una canasta una vez que el lavarropas se detuvo para que otro la tienda).
Algunas o todas asignaciones pueden cambiar cada semana o cada mes, salvo que alguien tenga una especial predilección o talento para una de ellas (por ejemplo, cocinar).

Tiempo a solas con los adultos
Los niños necesitan pasar tiempo de calidad con sus padres.
Más aún, en el caso de una familia ampliada donde llegaron otras personas para ocupar el tiempo y la dedicación de su mamá o papá.
Es esencial planificar que cada niño tenga un tiempo a solas con los adultos, en la mayor medida posible.
Desde llevar al niño a un lugar que tenga que ir (la escuela, una actividad extracurricular) a algo planificado de a dos, como un partido de fútbol o ir a comprar un regalo para un cumpleaños, cualquier ocasión es favorable. Lo que vale verdaderamente es que durante ese lapso el niño concentre todo el interés del adulto (o sea, minimizar el uso del teléfono, interactuar y prestarle la mayor atención están al tope de la lista de comportamientos a tener en ese rato juntos y solos).

Actividades de todos en conjunto, aunque haya diferencias de edades pronunciadas
Por ejemplo, reunirse a comer un día de la semana prestablecido suele propiciar un encuentro muy favorable entre todos los integrantes. Es mejor que el día sea fijo (por ejemplo, domingo al mediodía) para que no haya equivocaciones, siempre lo tengan destinado a ese fin y lo esperen desde antes con entusiasmo y alegría.

El resto de los consejos que se me viene a la mente son los mismos que daría para una familia “tradicional”:
Respeto
Paciencia
Atención
Cuidado
Elevar la autoestima (una buena manera es no menospreciar ni comparar)

Y, por sobre todo, ¡Mucho amor! El máximo que seas capaz de brindar.