lunes, 15 de diciembre de 2014

Si yo pudiera

Si yo pudiera dejarles algún regalo, dejaría acceso al sentimiento de amar la vida de los seres humanos.

La conciencia de aprender todo lo que fue enseñado por los tiempos idos... para recordar los errores que fueron cometidos y que no se repitieran jamás.

La capacidad de escoger nuevos rumbos.

Les dejaría, si pudiera, el respeto por aquello que es indispensable: Además del pan, el trabajo.

Además del trabajo, la acción.

Y, si todo faltara, un secreto: El de buscar en el interior de si mismo la respuesta y la fuerza para encontrar la salida.

Mahatma Gandhi

Solo puedes hacer hasta cierto punto por Merlina Meiler

Últimamente me encontré diciendo varias veces esta frase, cuyo original proviene del inglés (you can only do so much).

Es que me vi con una catarata de inconvenientes y con tantas trabas que, al recordar estas palabras, me ayudaron a bajar los decibeles y a respirar un poco más tranquila.

Ya sé, pensarás que de cierta manera esto podría contraponerse a lo que habitualmente escribo, que no hay límites para lo que puedes aspirar y alcanzar.

La idea no es, en absoluto, poner un coto a tus anhelos ni a tus deseos, sino darnos cuenta de que el alcance de nuestras acciones puede verse limitado por circunstancias ajenas a nosotros o por otras personas involucradas.

Lo importante es tener sueños o intentar solucionar los problemas que se nos presenten, pero entender y, sobre todo, aceptar que hay un punto en el cual no tenemos injerencia.

Con la mayor buena voluntad, lo más saludable para nuestro bienestar es hacer lo que nuestra conciencia nos dicta o los pasos que otros nos indican, y luego soltar.

Desprendernos en la medida de lo posible del resultado final.

Intentar relajarnos y concentrarnos en el resto de nuestras actividades.

Permitir que pase el tiempo necesario para que los cambios se produzcan (monitoreando de cerca, si queremos, que quienes están involucrados muevan los hilos que les corresponde para llegar a buen puerto).

A mí, la frase me resultó útil para cambiar la perspectiva y poder concentrarme en otros asuntos, mientras los que me ocupaban se iban resolviendo o mientras llegaba mi momento para actuar.

Biografía de Antoine Henri Becquerel

Físico y Premio Nobel francés

Nació el 15 de diciembre de 1852 en París, hijo de Alexandre Becquerel (que estudió la luz y la fosforescencia e inventó la fosforoscopia) y nieto de Antoine César Becquerel, uno de los fundadores de la electroquímica.

Estudió y se doctoró en Ciencias en la Escuela Politécnica de la capital francesa. Fue profesor del Museo de Historia Natural en 1892 y de la École Polytechnique en 1895.

En el año 1896 descubrió accidentalmente el fenómeno de la radiactividad durante su investigación sobre la fluorescencia. Las sales de uranio emitían una radiación capaz de atravesar papeles negros y otras sustancias opacas a la luz ordinaria. Estos rayos se denominaron en un principio rayos B en honor de su descubridor. Además realizó investigaciones sobre la fosforescencia, espectroscopia y la absorción de la luz.

En el año 1903, compartió el Premio Nobel de Física con los franceses Pierre y Marie Curie.

Entre sus obras destacan Investigación sobre la fosforescencia (1882-1897) y Descubrimiento de la radiación invisible emitida por el uranio (1896-1897).

Henri Becquerel falleció en Le Croisic el 25 de agosto de 1908.

Biografía de Jan Vermeer

Pintor holandés

Nació el 31 de octubre de 1632 en Delft.

Fue aprendiz durante 6 años, casi todos con el pintor Carel Fabritius. Admitido en el año 1653 en la cofradía de San Lucas como maestro pintor, aunque se ganó la vida como marchante.

Sólo se conservan 35 obras suyas debido a su metódica forma de trabajo y también a su corta vida y la desaparición de muchas de sus pinturas. Con algunas excepciones, como paisajes, escenas de calle y algunos retratos, su producción consistió en interiores domésticos llenos de luz en los que alguna figura esta leyendo, escribiendo, tocando un instrumento musical, o realizando alguna tarea doméstica.

En La lechera (1660, Rijksmuseum, Amsterdam), Mujer con jarra de agua (1663, Museo Metropolitano de Arte), Vista de Delft (c. 1660, Mauritshuis, La Haya) y otras obras, se recogen los efectos de la luz con una sutileza y pureza de color que son únicas. Es notable su capacidad magistral para usar y atrapar la luz en la tela, conseguida gracias a un sutilísimo punteado blanco, dulcifica los contornos pero conserva la impresión de solidez y firmeza. Otras de sus obras son Soldado y mujer riendo (1657, Frick Collection, Nueva York) yJoven con sombrero rojo (1667, National Gallery of Art, ciudad de Washington).

Jan Vermeer falleció en Delft el 15 de diciembre de 1675.

Fue redescubierto en el siglo XIX y hoy esta considerado como uno de los más grandes pintores holandeses.

Poco antes del inicio de la segunda guerra mundial, aparecieron en el mercado varias telas con la firma de Vermeer (entre ellas La cena de Emaús inspirada en la homónima obra de Caravaggio). Un museo de Rotterdam la adquirió por 270.000 dólares. El supuesto descubridor fue Hans van Meergeren, un mediocre pintor que se consideraba subestimado. Durante la guerra, la fama de las nuevas obras se expandió por toda Europa. El nazi Hermann Goering compró una tela por 850.000 dólares y la envió a Berlín. Acabada la guerra, el cuadro que seguía considerado "auténtico" es devuelto a Holanda y Meergeren encarcelado por vender un Vermeer a los alemanes. El falsificador confesó que el cuadro, junto a otros, eran falsificaciones. Los expertos, llamados a declarar en el juicio, seguían afirmando que eran verdaderos. Para probar qué fue el autor, tuvo que pintar delante de testigos un Vermeer. Declaró que las obras anteriores (con las que había recaudado cerca de 4 millones de dólares) fueron una venganza contra los críticos. Condenado a un año de prisión, falleció antes de cumplir condena.


Obras

Cristo en casa de Marta y María — 1654/1655
Santa Práxedes — 1655
Diana y sus compañeras — 1655/1656
La alcahueta — 1656
Muchacha dormida — 1657
Muchacha leyendo una carta — 1657
La callejuela — 1657/1658
Militar y muchacha riendo — 1658
Dama bebiendo con un caballero — 1658–1660
La lechera — 1658–1660
Dama con dos caballeros (Muchacha con copa de vino) — 1659/1660
Vista de Delft — 1660/1661
La lección de música interrumpida — 1660/1661
Lectora en azul — 1662–1664
Dama al virginal y caballero — 1662–1665
Mujer con balanza — 1662–1664
Mujer con una jarra de agua — 1662
Mujer con laúd — 1664
La muchacha del collar de perlas — 1664
La joven de la perla — 1665
El concierto — 1665/1666
Dama en amarillo escribiendo — 1665–1670
Retrato de una mujer joven — 1666/1667
Muchacha con flauta — 1666/1667
Mujer joven con sombrero rojo — 1666/1667
Mujer joven con una sirvienta que entrega una carta — 1667/1668
El astrónomo — 1668
El geógrafo — 1668/1669
La carta — 1669/1670
La encajera — 1669/1670
Una dama que escribe una carta y su sirvienta — 1670
Mujer joven sentada al virginal — 1670
Alegoría de la fe — 1671–1674
Mujer tocando la guitarra — 1672
El arte de la pintura (Alegoría de la pintura) — 1673
Dama al virginal — 1673–1675
Mujer sentada tocando la espineta — 1673–1675