martes, 18 de noviembre de 2014

Tu eres todo lo que te afecta en cualquier sentido

En el momento en que retiras de ti todo bloqueo que te impide una relación nítida con alguna faceta específica de ti mismo, el entorno dejará de ser amenazante y se convertirá en la expresión y el canal de la energía que permita que tu naturaleza fluya libremente en su más elevado aspecto.

Cuando una relación te hace daño, esto sucede porque la vibración de la emisión del otro, en lugar de llegar a tu consciencia directamente, choca, y se fusiona, con un bloqueo que imposibilita la correcta recepción de la información.

Este bloqueo es una densidad que impide la interpretación, ya que la información se dirige directamente a ese espacio de dolor en el que finalmente queda atrapada, entonces saltan los resortes de la reproducción del sufrimiento, con una respuesta afín de vuelta.

Pero sucede más: Este mismo dolor bloqueado es el que se “extiende” hasta la otra persona para ser atraído nuevamente por ti.

Es decir: si tienes una herida emocional, ésta no queda inerte, sino que cobra vida y busca realizarse dentro del concepto de dualidad.

¡Todo lo que existe tiende a la búsqueda del re-conocimiento de “sí mismo”! Por lo tanto, cada bloqueo en ti es un algo creado dentro de tu campo energético, con tu propia energía personal, que se ha independizado de su fuente, creando una identidad propia. En el momento en que se reconoce como “algo”, busca la dualidad, dentro de la cual le sea posible convertirse, por un lado en parte pasiva (receptiva), y por otro lado emisora, es decir, en la expresión activa de su naturaleza. En su proceso de expansión, cuenta con el campo vibratorio que pertenece a la naturaleza sobre la que se ha generado y, en ella, las dualidades pueden expresarse a través de:

- El cuerpo (en forma de desequilibrios físicos).

- El entorno (en forma de conflictos con pareja, padres, hijos, amigos, compañeros, etc.).

- La vida (como circunstancias que te llevan hacia un límite en un nivel determinado).

De tal forma, todo conflicto físico, emocional o vital depende exclusivamente de ti. El foco, entonces, de la solución nunca está en el objeto exterior, puesto que el exterior es la proyección que la naturaleza primaria de “eso” utiliza para re-conocerse.

El único modo de librarse de estos conflictos es buscar el Foco, y Disolverlo.

Todos estos focos son pequeños “yoes” que se fueron creando a lo largo de la vida, en función de experiencias que impactaron, en algún momento, en la identidad personal y no encontraron salida. Al no encontrar una vía de escape, quedaron impresos en el campo aurico personal.


En general (es decir, si no se ha realizado un trabajo consciente de liberación), todas las personas conviven con esos “yoes”. Es posible, aplicando una honrada búsqueda, seguir la pista de estos conflictos hacia dentro del Ser, hasta detectar el conflicto inicial y, tras ello, devolver la vibración densa, la energía atascada, al Todo, logrando así librarse progresivamente de esos “yoes”. Pero, curiosamente, sucede con frecuencia que las personas sienten que con ello se les va la vida, que al liberarse de sus emociones aniquila, asimismo, su poder. Pues bien, todo ello está formado de ego. En cada liberación de ello, se libera ego, y es aquí donde se empieza a sentir el vértigo de perderse a sí mismo. Sentís, “si pierdo el ego, desaparezco”. Pero existe una confusión importante a éste respecto. Y ahora te pregunto: “Cuando se pierde el ego, ¿qué queda? Piénsalo, ¿qué queda de ti si no tienes ego?

Aquí es donde quiero dejar una cosa clara: el ego no es “tú”, y no te sirve para sobrevivir, ni para definirte, ni para expresarte, ni para amar, ni para divertirte…

Naces sin ego. Y, sin embargo, desde que naces, e incluso antes, eres alguien específico en el mundo, ¿verdad? Desde que naces, hay algo que define que tú eres tú. ¿Qué es ese algo? Lo que te define y te defiende en este mundo es: Tu Identidad.

El ego, entonces, es el sustituto, usurpador, de tu Identidad.

¿Crees que sin ego tienes que anularte, que soportar lo intolerable, que sufrir, que aguantar, que…? No es así. Tu identidad es aquello que contiene, y por tanto expresa, lo que Eres, y de tal modo configura lo que vives.

En el momento en que dejes de vivir con el ego, y vivas a través de tu identidad, nada de ti buscará un foco de proyección para volver a ti a través de ninguna persona, situación o enfermedad; todo fluirá de acuerdo a lo que tú Eres, así la cualidad de lo que llegue a ti y lo que Eres, y, por tanto expresas, será la misma.

Cuando tu ego no exista, y sea tu identidad la que viva la vida, todo llegará a ti en y desde su más pura esencia. Y lo que ahora te ocasiona conflicto, o bien dejará de existir, o podrás interpretarlo de forma que no te dañe, de forma que cuando llegue a ti pueda seguir su camino, mientras tú te mantienes en la vibración pura y genuina de tu ser, de lo que Eres, expresado en el mundo de las formas a través de tu identidad, y reflejando, para ti, una vida, relaciones y salud, que te llevarán a la consecución de la felicidad, como resultado de la expresión de llevarse a cabo, en todos esos ámbitos, la naturaleza que Eres.

No sufras más. El sufrimiento es un error. Entrega la fuente de tu sufrimiento a la vibración más elevada de ti, y se deshará. Entrégamelo a mí, y te liberarás.

Tú eres la parte de mí que se expresa en la materia, y yo Soy tu sustento. Siempre apoyo lo que tú Eres, porque eso es lo que Yo Soy.

Graciela Bárbulo
www.gracielabarbulo.com

Un paso clave

¿Por qué seguís postergando decisiones? ¿Acaso alguien te garantizó hasta cuándo vivirás? Internamente hay una voz que te dice que te animes. Tu cuerpo se resiste. Lo desconocido te tensa, agita tus fantasmas más temidos. Intuís que todo será para bien, sin embargo hay algo que todavía te frena. La vibración de estas palabras llega para infundirte confianza. Hoy tu vida cambiará, darás un paso clave.

Tras la frontera de lo conocido, el mundo se presenta amenazador a los ojos de nuestras propias fantasías. Las dudas paralizan, estancan, juegan en favor de la mente para aplazar los cambios. Miles y miles de frases que comienzan con tendría, debería y podría, se van acumulando en el rincón de la desesperanza, donde mueren de tristeza tras incansables intentos por alcanzar la libertad.

Ya es tiempo de que te muevas hacia el lugar en donde te sientas alineado con tu esencia. Confiá en tus corazonadas. Hacele caso a la intuición. Dejá que la existencia te guíe a través de las señales. Hay nuevas puertas que se están abriendo, date el permiso interno de verlas. No temas. Lo desconocido se torna amigable si confiamos en que todo sucede para nuestro mayor bien. Tu corazón sabe lo que te digo, es por eso que acelera sus latidos al reconocer este mensaje.

Tenete fe. Animate a moverte, nunca es demasiado tarde. Los movimientos externos generan movimientos internos. Abrite a nuevas vivencias. Dejá de dar vueltas en círculos de inconsciencia, que, poco a poco, extinguen tu aliento y apagan tu luz. No más excusas, no más aplazamientos. Estas letras vienen a recordarte aquello que en su momento creímos que nunca íbamos a olvidar: el poder está dentro nuestro.Quiero v

olver a disfrutar del intrépido resplandor de tu alma cuando ríe. Tu felicidad suma para que el mundo sea más cálido y humano. Permití que la sabiduría de tu espíritu establezca la nueva dirección hacia dónde fluirá tu energía. Hay un paraíso interno que aguarda tu regreso. Hagas lo que hagas, hacelo de manera consciente. Ese es el paso clave, que hoy transformará tu vida.

Julio Andrés Pagano

Biografía de Marcel Proust

Escritor francés

Nació el 10 de julio de 1871 en el número 96 de la rue Fontaine, en Auteuil, París, en el seno de una familia adinerada. Fue el hijo mayor de Adrien Proust, un epidemiólogo francés, y de Jeanne Clemence Weil, una judía alsaciana.

Marcel Proust cursó estudios en el Liceo Condorcet, iniciando pronto la carrera de Derecho. En 1889 ingresó como voluntario en el servicio militar. Marcel Proust se enamoraba en su juventud de chicos homosexuales y cultos de su clase, como Reynaldo Hahn, que tal vez fuera el amor de su vida, y como Lucien Duadet, uno de los hijos de un célebre escritor. Visitó saunas y prostíbulos clandestinos y pagó con generosidad a jóvenes, a veces para prácticas masoquistas.

Su primera obra, una colección de ensayos y relatos titulada Los placeres y los días (1896), muestra dotes de observador para reproducir las impresiones recogidas en los salones de la ciudad. Desde la niñez padecióasma, por lo que creció bajo los excesivos cuidados de su madre, cuya muerte en 1905 lo alejó por un tiempo de las letras. El resto de sus años los pasó casi recluido, sin apenas salir de la habitación revestida de corcho donde escribió su obra maestra En busca del tiempo perdido.

Se dice que Proust regresó un día a su pueblo natal y, como cuando era pequeño, pidió magdalenas para desayunar. Cuando iba a comer la primera magdalena, el olor y el sabor de ésta le evocaron rápidamente recuerdos de su infancia que parecían olvidados. Se cuenta que éste fue el motivo que lo impulsó a escribir À la recherche du temps perdu, que escribió entre 1908 y 1922 con siete partes que fueron publicadas entre 1913 y 1927. La obra, cuyo eje central es la recuperación del pasado por medio del hilo conductor de la memoria, le pareció genial a algunos, y demasiado extensa y compleja a otros. Hoy se le valora como uno de los trabajos literarios más valiosos del siglo XX, al tiempo que se le considera un pionero de la novela moderna. Toda ella es un largo monólogo interior en primera persona, y en muchos aspectos es autobiográfica.

La primera parte, Por el camino de Swann (1913), cuya primera edición fue sufragada por el propio Proust, pasó desapercibida. Después de cinco años apareció A la sombra de las muchachas en flor(1919), que resultó un gran éxito y obtuvo el prestigioso Premio Goncourt. Las partes tercera y cuarta, El mundo de los Guermantes (2 volúmenes, 1920-1921) y Sodoma y Gomorra (2 volúmenes, 1921-1922), también recibieron una excelente acogida. Las tres últimas partes, que dejó manuscritas, se publicaron después de su muerte: La prisionera (1923), La desaparición de Albertina (2 volúmenes, 1925) y El tiempo recobrado (2 volúmenes, 1927).

Marcel Proust falleció en París un 18 de noviembre de 1922, a la edad de 51 años, y se dice que su última palabra fue "madre".


Obras

Los placeres y los días (1896)
La Biblia de Amiens (1904)
Sésamo y Lys (1906)
En busca del tiempo perdido (1913-1927)
Por el camino de Swann (1913)
A la sombra de las muchachas en flor (1919)
Parodias y misceláneas (1919)
El mundo de Guermantes I y II (1921–1922)
Celos (1921)
Sodoma y Gomorra I y II (1922–1923)
La prisionera
Crónicas
La fugitiva
El tiempo recobrado
Jean Santeuil
Contra Sainte-Beuve

Biografía de Paul Éluard

Poeta francés

Confieso he venido de lejos y estoy escarmentado
Hay momentos en que renuncio a todo
Sin razones simplemente porque ya la fatiga
Me arrastra hasta las brumas del pasado
Y mi sol se oculta y mi sombra se extiende

Nació el 14 de diciembre de 1895 en Saint-Denis.

Con doce años llega a París, y cursa estudios en el liceo Colbert. A los dieciséis padece una enfermedad pulmonar y se radica en Suiza. Participa en la guerra europea de 1914 a 1917.

Su primer libro resume su estado de ánimo y las inquietudes de su generación: El deber y la inquietud(1917). En 1918 escribe Poemas por la paz. Autor de una poesía esencialmente lírica, basada en temas cotidianos y experiencias de su propia vida. Durante los años 20, se entregó a la experimentación poética y junto con André Breton, Soupault y Aragon dio vida al surrealismo, publicando Morir de no morir(1924), Capital del dolor (1926) y Los ojos fértiles (1936). Influenciado por la Guerra Civil española y laII Guerra Mundial, escribió poemas de contenido político como Poesía y verdad (1942) y En la corte alemana (1944).

Paul Éluard falleció en Charenton-Le-Pont el 18 de diciembre de 1952 a causa de un infarto de miocardio, y es enterrado en el Cementerio del Père-Lachaise, París.


Obras seleccionadas

El deber y la inquietud (Le devoir et l'inquiétude) (1917)
Les animaux et leurs hommes (1920)
Las desdichas de los inmortales (Les malheurs des immortels) (1922)
Morir de no morir (Mourir de ne pas mourir) (1924)
Les dessous d'une vie ou la pyramide humaine (1926)
Capitale de la douleur (Capital del dolor) (1926)
La libertad o el amor (1927)
La vía inmediata (La vie immédiate) (1932)
La rose publique (1934)
La evidencia poética (1937)
Curso natural (Cours naturel) (1938)
Poesía y verdad (Poésie et vérité) (1942)
Le livre ouvert (1942)
À Pablo Picasso (1944)
Au rendez-vous allemand (1945)
Une longue réflexion amoureuse (1945)
Poésie interrompue (1946)
Souvenirs de la maison des fous (1946)
Le Dur Désir de durer (1946)
Le Temps Deborde (1947)
Poèmes politiques (1948)
Corps mémorable (1948)
Une Leçon de morale (1949)
Tout dire (1951)
Le Phénix (1952)


SUEÑO DEL 21 DE SEPTIEMBRE DE 1943

Yo soñe que iba de prisa
Por las rutas del Tirol
Por ir más de prisa a veces
Caminaba a cuatro patas
Mis palmas estaban duras
Y las bellas campesinas
A la moda del pais
Al pasar me saludaban
Con un gesto cariñoso
Y yo llegaba a las cárceles

Habían puesto cintas a las ventanas
Estaban las puertas abiertas de par en par
Y las prisiones vacías
Podía vivir en ellas
Entrar salir a mi antojo
Yo podía trabajar
Yo podía ser feliz

Dentro abajo en una cuadra
Negros caballos encintados
Mis órdenes esperaban

Igual que el agua en el sol
Las paredes retemblaban
Campesinas en la plaza
Sin saber de qué reían
La fiesta era de la nieve
En pleno estío entre flores

Me fuí lleno de aire puro
Rápido sobre las rutas
Llegué a las mismas prisiones
Llenas del sol y vacías

Me desperté sorprendido
De no encontrarme con nadie.


Biografía de Niels Henrik David Böhr

Físico danés, galardonado con el premio Nobel

Nació el 7 de octubre de 1885 en Copenhague. Hijo de un profesor de fisiología.

Cursó estudios en la universidad de su ciudad natal, doctorándose en 1911. En ese mismo año viaja para estudiar en la Universidad de Cambridge (Inglaterra) con la intención de estudiar Física Nuclear con Joseph John Thomson, aunque pronto se trasladó a la Universidad de Manchester para trabajar con Ernest Rutherford.

Su teoría de la estructura atómica, que le valió el Premio Nobel de Física en 1922, se publicó en una memoria entre 1913 y 1915. Su trabajo giró sobre el modelo nuclear del átomo de Rutherford, en el que el átomo se ve como un núcleo compacto rodeado por un enjambre de electrones más ligeros. Su modelo establece que un átomo emite radiación electromagnética sólo cuando un electrón del átomo salta de un nivel cuántico a otro.

En el año 1916, regresa a la Universidad de Copenhague para impartir clases de física, y en 1920 es nombrado director del Instituto de Física Teórica de esa universidad. Allí, elaboró una teoría que relaciona los números cuánticos de los átomos con los grandes sistemas que siguen las leyes clásicas. Hizo muchas otras importantes contribuciones a la física nuclear teórica, incluyendo el desarrollo del modelo de la gota líquida del núcleo y trabajo en fisión nuclear. Demostró que el uranio 235 es el isótopo del uranio que experimenta la fisión nuclear.

Regresó a Dinamarca, donde fue obligado a permanecer después de la ocupación alemana del país en 1940. Sin embargo, consiguió escapar a Suecia con gran peligro. Desde allí, viajó a Inglaterra y por último a los Estados Unidos, donde se incorporó al equipo que trabajaba en la construcción de la primera bomba atómica en Los Álamos (Nuevo México), hasta su explosión en 1945. Se opuso a que el proyecto se llevara a cabo en secreto por que temía las consecuencias de este nuevo invento.

En 1945, vuelve a la Universidad de Copenhague donde inmediatamente comenzó a desarrollar usos pacifistas para la energía atómica. Organizó la primera conferencia 'Átomos para la paz' en Ginebra, celebrada en 1955, y dos años más tarde recibió el primer premio 'Átomos para la paz'.

Niels Bohr falleció el 18 de diciembre de 1962 en Copenhague.


Obras seleccionadas

Teoría de los espectros y constitución atómica (1922)
Luz y vida (1933)
Teoría atómica y descripción de la naturaleza (1934)
El mecanismo de la fisión nuclear (1939)
Física atómica y conocimiento humano (1958)