miércoles, 24 de septiembre de 2014

Amarse a uno mismo

Si no te amas a ti mismo nunca podrás amar a alguien más. Si no eres amable contigo no puedes ser amable con alguien más. Es psicológicamente imposible. Si no puedes ser amable contigo, ¿cómo puedes ser amable con otros?

Cualquiera que sea la manera en que estás contigo, estás con los otros. Permite que ello sea una sentencia básica. Si te odias a ti mismo odiarás a otros; y te han enseñado a odiarte. Nunca alguien te ha dicho, “¡Ámate a ti mismo!”. La misma idea parece absurda: ¿amarse uno mismo? La misma idea no tiene sentido; ¿amarse uno mismo? Siempre pensamos que para amar uno necesita a alguien más. Pero si no lo aprendes contigo no podrás practicarlo con otros.

Te han dicho, condicionado constantemente, que tú no tienes ningún valor. Por todas direcciones te han demostrado, te han dicho, que eres indigno, que no eres lo que deberías ser, que no eres aceptado así como eres. Hay muchos ‘deberías’ que cuelgan sobre tu cabeza, y esos ‘deberías’ son casi imposibles de satisfacer. Y cuando no puedes satisfacerlos, cuando te quedas corto, te sientes condenado. Un odio profundo surge hacia ti.

¿Cómo puedes amar a otros? Tan lleno de odio, ¿adónde vas a encontrar amor? Entonces sólo finges, sólo demuestras que estás enamorado. En lo profundo tú no estás enamorado de nadie; no puedes estarlo. Esas pretensiones son buenas durante algunos días, luego el color desaparece, entonces la realidad se impone.

Cada enamoramiento está en las rocas. Tarde o temprano, cada enamoramiento se vuelve muy venenoso. ¿Y cómo se vuelve tan venenoso? Ambos fingen que están amando, ambos continúan diciendo que aman. El padre dice que ama al niño; el niño dice que ama al padre. La madre dice que ama a su hija, y la hija sigue diciendo la misma cosa. Los hermanos dicen que se aman. El mundo entero habla de amor, canta sobre el amor… ¿y puedes encontrar algún otro lugar tan carente de amor? No existe ni una pizca de amor; y hay montañas de palabrerías, Himalayas de poesía sobre el amor.

Parece que todas estas poesías son sólo compensaciones. Porque no podemos amar, tenemos de alguna manera que creer por medio de la poesía, el canto, que amamos. Lo que hace falta en la vida lo ponemos en poesía. Lo que seguimos perdiéndonos en la vida, lo ponemos en la película, en la novela. El amor está absolutamente ausente, porque el primer paso no se ha dado aún.

El primer paso es: Acéptate como eres; suelta todos los ‘deberías’. ¡No lleves ningún ‘debería’ en tu corazón! Tú no debes ser alguien diferente; no se espera que hagas algo que no te pertenece. Sólo has de ser tú mismo. Relájate y sólo sé tú mismo. Sé respetuoso con tu individualidad, y ten el valor de plasmar tu propia firma. No sigas copiando las firmas de otros.

Cuando no estás intentando convertirte en alguien más, entonces simplemente te relajas; entonces surge una gracia. Entonces te llenas de grandeza, esplendor, armonía… ¡porque entonces no hay conflicto! ningún lugar a dónde ir, nada por qué luchar; nada que forzar, que imponer sobre ti violentamente. Te vuelves inocente.

En esa inocencia sentirás compasión y amor por ti. Te sentirás tan feliz contigo mismo que incluso si Dios viene y golpea a tu puerta y dice: “¿Te gustaría convertirte en alguien diferente?”, tú dirás: “¿Te has vuelto loco? ¡Soy perfecto! Gracias, pero nunca intentes algo similar; soy perfecto como soy”.

Cuando puedes decir a Dios: “Soy perfecto como soy, soy feliz como soy”, a esto le llamamos en Oriente, confianza; entonces te has aceptado a ti mismo y al aceptarte a ti mismo has aceptado a tu creador. Negándote a ti mismo niegas a tu creador.

Las rosas florecen tan maravillosamente porque no están intentando convertirse en lotos. Y los lotos florecen tan maravillosamente porque no han oído historias de otras flores. Todo en la naturaleza marcha tan maravillosamente en armonía, porque nadie está intentando competir con alguien más, nadie está intentando convertirse en algún otro. Todo es como debe ser.

¡Sólo ve el punto! Sólo sé tú mismo y recuerda que no puedes ser nada más, cualquier cosa que hagas. Todo esfuerzo es vano. Sólo tienes que ser tú mismo.

Existen solamente dos caminos. Uno es: rechazando, tú puedes seguir siendo el mismo; condenando, tú puedes seguir siendo el mismo; o: aceptando, entregándote, gozando, deleitándote, tú puedes ser el mismo. Tu actitud puede ser diferente, pero tú vas a seguir siendo como eres, la persona que eres. Una vez que aceptas, surge la compasión. ¡Y entonces comienzas a aceptar a otros!

Osho


Reinvéntate por Merlina Meiler

En el momento que decidas que lo que has venido haciendo hasta ahora no te está dando los frutos que querrías, puedes elegir reinventarte.

También, si te enfrentas a una situación nueva y sientes que te estás adentrando en terreno inhóspito.

¿Qué es?

La reinvención implica una transformación.

Suele generarse por inconformismo con cómo nos vemos o nos sentimos, o con lo que hemos estado obteniendo.

O porque se ha producido un cambio profundo en nuestra vida (por ejemplo, nos quedamos sin trabajo o nos separamos) y las piezas de ajedrez que componen nuestra vida se han movido hacia lugares desconocidos o que no hemos visitado durante un largo tiempo.

El profesor y psiquiatra Luis Rojas Marcos opina que “reinventarse es muy diferente de la adaptación. Si hace frío y nos protegemos buscando calor, nos adaptamos a las distintas situaciones del medio o a los cambios físicos. La reinvención es otra cosa y tiene lugar cuando una persona ha de enfrentarse a un cambio importante en su vida o en su entorno, negativo o positivo, que suele ocurrir de forma inesperada.

La reinvención es una revelación que me hace pensar que tengo que transformarme, crear una personalidad nueva, o tener nuevos intereses o una profesión diferente. Y eso implica transformaciones en los valores. Hay gente que se jubila y tiene que cambiar, otros se quedan sin trabajo, y eso les obliga a modificar sus gustos, aficiones e incluso sus relaciones”.

Un cambio que también se traduce en la creación de un nuevo yo o en el redescubrimiento de facetas de nuestra vida que creíamos olvidadas. “Las personas que se divorcian tienen que regresar al papel de soltero o soltera y eso requiere un esfuerzo. En las crisis también hay ejemplos de personas que descubren que pueden tener otra profesión y que han puesto toda su energía y su esperanza en conseguirlo. Y han tenido éxito”.

¿Cómo lograrlo?

Primero, hay que tener la voluntad de hacerlo.

Así como decirle a otro que tiene que modificar conductas arraigadas cuando no está dispuesto no brindará los frutos deseados, lo mismo aplica para nosotros.

Tomar la decisión es el puntapié inicial.

El segundo paso: confía en ti.

Puedes hacerlo, aunque en el transcurso de años o de décadas hayas vivido de otro modo o hayas sostenido otros pensamientos.

Ten en cuenta que, anteriormente, has sorteado diversas dificultades y has salido airoso.

Entonces, la capacidad de tener éxito está dentro de ti y, gradualmente, irás desplegándola hasta ajustarla a tu nueva realidad.

Busca ayuda, lee, consulta Internet para leer sobre historias de gente que ha pasado por lo mismo que tú (ya sea que tu resolución de reinventarte esté motivada por una necesidad interna de cambio o por circunstancias externas).

Para contar con más herramientas, imagínate cómo actuaría en una situación similar alguien que admires, ya sea que lo conozcas en persona o no (esta es una adaptación de la técnica de modelado de PNL) y copia sus actitudes, ideas, formas de actuar, frases o lo que te venga a la mente, durante un tiempo, para obtener excelentes resultados.

¿Qué harás para reinventarte?

Cuerpo versus auto por Merlina Meiler

El otro día me puse a pensar en las personas que tratan excelentemente bien a su auto (o vehículo).

Hay quienes incluso se desvelan o dedican una gran cantidad de tiempo a mantenerlo en las mejores condiciones posibles, sin escatimar dinero ni esfuerzos.

Se ocupan en extremo, de diferentes maneras:

– Lo mantienen bien equipado

– Averiguan lo último que hay en plaza para colocárselo

– Le cargan buena gasolina

– Comprueban el aceite y el agua con frecuenciaLo limpian o lo mandan a lavar seguido

– Le hacen los chequeos necesarios cuando corresponde

– Están orgullosos de él

Entonces, ¿por qué hay tanta gente que trata de este modo tan especial a su carro, pero no aplica los mismos cuidados cuando se trata de su cuerpo?

Lo equivalente sería:

– No fumar

– No excederse con el alcohol

– No tener sobrepeso

– Evitar la comida chatarra

– Elegir alimentos frescos y nutritivos

– Dormir lo necesario

– Trabajar una cantidad de horas razonable

– Descansar los fines de semana

– Realizar algún ejercicio físico

– Buscar contención emocional/afectiva cuando se requiera

– Salir y disfrutar de actividades interesantes durante el tiempo libre

– Mantener una vida social acorde a los gustos

– Poner límites

Pues bien, si notas que tratas mejor a tu auto (o a cualquier otro objeto externo) que a ti mismo, ¡es hora de que reflexiones sobre ello y tomes medidas! No en desmedro de tu pasatiempo (u obsesión), sino a favor de tu organismo y de todo tu ser.

¡Puedes comenzar hoy mismo, adoptando una sola actitud positiva que sabes que mejorará tu calidad de vida!

Biografía de Jim Henson

Diseñador de marionetas estadounidense

Nació el 24 de septiembre de 1936 en Greenville, Mississippi (Estados Unidos). Pasó sus primeros años de vida en Leland dónde su padre trabajaba en el Departamento de Agricultura.

Durante su niñez Henson demostró su interés tanto por el arte como por la televisión.

Creó un tipo de marionetas de tela dotadas de gran movilidad, conocidos popularmente como los muppets (teleñecos), que aparecieron por vez primera en la televisión estadounidense en 1954. Habiendo establecido un buen grupo de colaboradores Jim desarrolló un fuerte interés por hacer películas. Entre 1964 y 1969 produjo varias películas experimentales como Timepiece, Youth '68, y The Cube.

Estas películas le dieron experiencia para realizar nuevas técnicas con los Muppets. En 1969 constituyeron el centro básico del programa infantil Sesame Street (Barrio Sésamo) y con los años Bert y Ernie (Epi y Blas en España; Beto y Enrique en América Latina), Óscar el gruñón (en España; el monstruo de la basura en América), Big Bird (equivalente a Caponata y a Espinete en España y a Abelardo en México), la rana Kermit (Gustavo en España; rana René en Latinoamérica), pasaron a ser rostros familiares en todos los hogares.

El show de los teleñecos (The muppet show, 1976-1981) protagonizado por la rana Gustavo (René) y lacerdita Peggy (Miss Piggy) junto a personas reales, se ha visto en más de cien países. Además fue creador del programa Fraggle Rock y dirigió y produjo varias películas protagonizadas por sus marionetas, como The muppet movie (La película de los muppets, 1979), Cristal oscuro (1982) y Las tortugas Ninja (1990).

Jim Henson falleció el 16 de Mayo de 1990 a causa de neumonía, en Nueva York.


Biografía de Paracelso

Médico y químico suizo

Nació el 10 de noviembre de 1493 en Einsiedeln. Hijo de un médico que le enseñó las primeras letras y le hizo conocer y admirar la naturaleza. Desde niño acompañó a su padre en las visitas a enfermos.

Estudió las artes liberales (trivium: gramática, retórica, dialéctica, cuadrivium: geometría, aritmética, música y astronomía) probablemente en Viena y en Ferrara, Italia, donde se tituló de doctor, y siguiendo la costumbre de la época, latinizó su nombre y eligió el de Paracelsus.

Inició un largo viaje por Europa, llegó hasta Moscú y descendiendo a través de Kiev por los Balcanes, llegó al Asia Menor y a Egipto, desde donde regresó a Villach pasando por Italia. Su peregrinación duró 12 años. Muchos jóvenes lo siguieron en estas andanzas. Dijo entonces: "Comadronas, curanderos, nigromantes, barberos, pastores y campesinos saben muchas cosas que aparentemente no han sido tomadas en consideración por los doctores eruditos. Los barberos, los médicos del pueblo, saben el arte de curar, no a merced de los libros sino a través de la luz de la naturaleza o por la tradición procedente de los antiguos magos".

Gran crítico con la creencia de los escolásticos, de que las enfermedades se debían a un desequilibrio de los humores o fluidos corporales, y de que sanaban mediante sangrías y purgas. Paracelso creía que la enfermedad procede del exterior, por lo que creó diversos remedios minerales con los que, en su opinión, el cuerpo podría defenderse.

Identificó las características de numerosas enfermedades, como el bocio y la sífilis, y usó ingredientes como el azufre y el mercurio para combatirlas. Fue un precursor de la homeopatía. Sus escritos contenían elementos de magia. La rebelión de Paracelso contra los antiguos preceptos de la medicina liberaron el pensamiento médico, abriendo paso a un camino más científico.

Aceptó el ofrecimiento del príncipe Ernesto de Baviera para radicarse en Salzburgo, donde murió el 24 de septiembre de 1541.


Las siete reglas de Paracelso

1º Lo primero es mejorar la salud. Para ello hay que respirar con la mayor frecuencia posible, honda y rítmica, llenando bien los pulmones, al aire libre o asomado a una ventana. Beber diariamente en pequeños sorbos, dos litros de agua, comer muchas frutas, masticar los alimentos del modo más perfecto posible, evitar el alcohol, el tabaco y las medicinas, a menos que estuvieras por alguna causa grave sometido a un tratamiento. Bañarte diariamente, es un habito que debes a tu propia dignidad.

2º Desterrar absolutamente de tu ánimo, por mas motivos que existan, toda idea de pesimismo, rencor, odio, tedio, tristeza, venganza y pobreza. Huir como de la peste de toda ocasión de tratar a personas maldicientes, viciosas, ruines, murmuradoras, indolentes, chismosas, vanidosas o vulgares e inferiores por natural bajeza de entendimiento o por tópicos sensualistas que forman la base de sus discursos u ocupaciones. La observancia de esta regla es de importancia decisiva: se trata de cambiar la espiritual contextura de tu alma. Es el único medio de cambiar tu destino, pues este depende de nuestros actos y pensamientos. El azar no existe.

3º Haz todo el bien posible. Auxilia a todo desgraciado siempre que puedas, pero jamás tengas debilidades por ninguna persona. Debes cuidar tus propias energías y huir de todo sentimentalismo.

4º Hay que olvidar toda ofensa, más aun: esfuérzate por pensar bien del mayor enemigo. Tu alma es un templo que no debe ser jamás profanado por el odio. Todos los grandes seres se han dejado guiar por esa suave voz interior, pero no te hablara así de pronto, tienes que prepararte por un tiempo; destruir las superpuestas capas de viejos hábitos, pensamientos y errores que pesan sobre tu espíritu, que es divino y perfecto en si, pero impotente por lo imperfecto del vehículo que le ofreces hoy para manifestarse, la carne flaca.

5º Debes recogerte todos los días en donde nadie pueda turbarte, siquiera por media hora, sentarte lo más cómodamente posible con los ojos medio entornados y no pensar en nada. Esto fortifica enérgicamente el cerebro y el Espíritu y te pondrá en contacto con las buenas influencias. En este estado de recogimiento y silencio, suelen ocurrírsenos a veces luminosas ideas, susceptibles de cambiar toda una existencia. Con el tiempo todos los problemas que se presentan serán resueltos victoriosamente por una voz interior que te guiara en tales instantes de silencio, a solas con tu conciencia. Ese es el daimon de que habla Sócrates.

6º Debes guardar absoluto silencio de todos tus asuntos personales. Abstenerse, como si hubieras hecho juramento solemne, de referir a los demás, aun de tus más íntimos todo cuanto pienses, oigas, sepas, aprendas, sospeches o descubras. por un largo tiempo al menos debes ser como casa tapiada o jardín sellado. Es regla de suma importancia.

7º Jamás temas a los hombres ni te inspire sobresalto el DIA mañana. Ten tu alma fuerte y limpia y todo te saldrá bien. Jamás te creas solo ni débil, porque hay detrás de ti ejércitos poderosos, que no concibes ni en sueños. Si elevas tu espíritu no habrá mal que pueda tocarte. El único enemigo a quien debes temer es a ti mismo. El miedo y desconfianza en el futuro son madres funestas de todos los fracasos, atraen las malas influencias y con ellas el desastre. Si estudias atentamente a las personas de buena suerte, veras que intuitivamente, observan gran parte de las reglas que anteceden. Muchas de las que allegan gran riqueza, muy cierto es que no son del todo buenas personas, en el sentido recto, pero poseen muchas virtudes que arriba se mencionan. Por otra parte, la riqueza no es sinónimo de dicha; Puede ser uno de los factores que a ella conduce, por el poder que nos da para ejercer grandes y nobles obras; pero la dicha más duradera solo se consigue por otros caminos; allí donde nunca impera el antiguo Satán de la leyenda, cuyo verdadero nombre es el egoísmo. Jamás te quejes de nada, domina tus sentidos; huye tanto de la humildad como de la vanidad. La humildad te sustraerá fuerzas y la vanidad es tan nociva, que es como si dijéramos: pecado mortal contra el Espíritu Santo.



Biografía de Gerolamo Cardano

Médico, matemático y astrólogo italiano

Nació el 24 de septiembre de 1501 en Pavía (Italia). Hijo ilegítimo de Fazio Cardano, un abogado de Milán, y profesor de Geometría en la Universidad de Pavia.

Cardano, para pagar sus gastos se dedicó al juego (especialmente dados y ajedrez). Los conocimientos que tenía de matemáticas le daban ventaja sobre sus oponentes. Fue un adicto al juego durante toda su vida.

Catedrático de Medicina en su ciudad natal en 1543 y en Bolonia en 1562. Sus trabajos en astrología incluyeron un horóscopo de Cristo. En el año 1570 fue detenido por la Inquisición acusado de herejía, aunque pronto se retractó y recibió una pensión del papa Pío V.

Autor de más de 200 tratados, los más famosos fueron su Ars Magna, (1545) con las primeras soluciones publicadas de ecuaciones de tercer y cuarto grado y el Liber de ludo aleae, que contiene algunos de los primeros trabajos sobre probabilidad. Cardano llamaba a los números negativos "falsos", pero en su "Ars Magna" los estudió exhaustivamente.

Unas semanas antes de su muerte ocurrida en Roma el 21 de septiembre de 1501, finalizó su autobiografía  propria vita.

No aceptaba de buen talante el reconocimiento de sus propios errores. En cierta ocasión trazó su propio horóscopo pronosticando su muerte antes de cumplir los 75 años. Faltándole poco para llegar a esa edad, y viendo que su salud no se resentía lo más mínimo, tomó la decisión de privarse de alimentos y bebidas, consiguiendo así acertar el pronóstico de su muerte por el pequeño margen de sólo cuatro días.


Obras

De malo recentiorum medicorum usu libellus, 1536
Practica arithmetice et mensurandi singularis, 1539
De consolatione, 1542
De sapientia, 1544
Artis magnae, sive de regulis algebraicis, 1545
De immortalitate animorum, 1545
Liber somniorum, 1562
Contradicentium medicorum, 1536
In Cl. Ptolemaei... Quadripartitae Constructionis libros Commentaria, 1554
De subtilitate rerum, 1550
Liber de libris propriis, 1557
De varietate rerum, 1557
Opus novum de proportionibus numerorum, motuum, ponderum, sonorum, aliarumque rerum mensurandarum. Item de alia regula, 1570
De propia vita, 1643
Metoposcopia, 1658
Theonoston, 1663
Prosseneta
Liber de ludo aleae