martes, 9 de septiembre de 2014

Amor...

Un amor es quien te acepta como eres, quien te ayuda a ser mejor. 
Es alguien que te levanta el ánimo cuando lo necesitas. 
Es alguien con quien se puede bromear sin que te enojes. 
Es alguien que se acuerda de ti cuando reza. 
Es alguien que te quiere por lo que eres y no por lo que tienes ni por lo que sabes. 
Es alguien que no se queda mirando, sino que te lleva a mirar juntos en la misma dirección. 
Es alguien que se interesa por tus cosas... aunque sean pequeñas.
Es alguien que se acuerda de ti cuando tu no estas y no te deja cuando fracasas. 
Es alguien que comparte tu soledad y tu tristeza, así como tus alegrías y tus sonrisas. 
Es alguien que trata de entenderte. 
Es alguien que sé lanza contigo a correr riesgos y que nunca te negará su ayuda cuando la necesites.

Desconozco a su autor

Biografía de Henri Toulouse-Lautrec


Pintor, grabador y dibujante francés

Nació el 24 de noviembre de 1864 en Albi, en el seno de una de las familias aristocráticas más importantes de Francia. Sus padres, Alphonse de Toulouse-Lautrec-Monfa y la Condesa Adèle Tapié de Celeyran, eran primos en primer grado. Su familia se instaló en París en 1873. Cuando sus padres se separan en 1868, Henri quedó al cuidado de su madre.

Como consecuencia de la consanguinidad de sus padres, padeció una enfermedad que afectaba al desarrollo de los huesos llamada picnodisostosis y que se le empezó a manifestar en 1874. En el año 1878 sufrió la rotura de su fémur izquierdo, al año siguiente la del derecho, razón por la que sus piernas sufrieron un desarrollo anormal a causa de una enfermedad congénita que le provocaba falta de calcio, conservó un torso normal pero las piernas no le crecieron.

Sus habilidades para el dibujo fueron estimuladas por su tío, el conde Charles de Toulouse-Lautrec. Comenzó a pintar en 1878 en el taller de René Princeteau, pintor de temas militares y ecuestres. Más adelante estudió pintura con Joseph Florentin Leon Bonnat y Fernand Cormon.

Frecuentó los cabarets del distrito parisiense de Montmartre, como el Moulin Rouge, y atrajo con su ingenio e hizo amistad con un grupo de artistas e intelectuales entre los que se encontraban el escritor irlandés Oscar Wilde, el pintor holandés Vincent van Gogh y el cantante francés Yvette Guilbert. Visitante asiduo de el teatro, el circo y los burdeles. Los recuerdos e impresiones de los lugares y de sus personajes los plasmó en retratos y bocetos. Ejemplos son La Goulue entrando en el Moulin Rouge(1892, Museo Toulouse-Lautrec, Albi), Jane Avril entrando en el Moulin Rouge (1892, Courtland Gallery, Londres) y En el salón de la calle des Moulins (1894, Museo Toulouse-Lautrec).

En 1890 ya había madurado su estilo, se apartó del Impresionismo y se acercó decididamente a Edgar Degas, tal como revela el rico cromatismo, la importancia dada a la línea en la formación de la figura, y el lugar preeminente ocupado por las dinámicas figuras tomadas de la sociedad contemporánea y plasmadas en posturas características y naturales. El artista pretende dar a sus trabajos el aspecto sencillo y espontáneo del esbozo y, en realidad, a menudo sus formas se reducen a lo esencial hasta tal punto que parecen casi estilizadas. Realizadas con amplias pinceladas, sus pinturas y grabados son, en esencia, dibujos lineales. En las figuras, la cabeza aparece más acabada que el resto del cuerpo como si el ojo del pintor fuese el de una máquina fotográfica enfocada hacia un punto concreto de tal modo que el resto quedase desenfocado. Rechazando el claroscuro y el sentido plástico de la forma, se sirvió de una perspectiva descendente, cortante que recuerda tanto las estampas japonesas como el arte fotográfico de su tiempo. Su cromatismo es teatral y fantasioso, hecho de rojos oscuros y verdes. No fue un artista del plain-air: la luz, en sus escenas al aire libre, es cambiante y poco natural. Destacó, sin embargo, en la representación de la vistosa atmósfera de la vida nocturna, artificial, sórdida y densa.

A diferencia de los Impresionistas, Toulouse-Lautrec, insistió mucho en las expresiones de las caras para revelar un carácter o un estado emotivo, y exageró los rasgos hasta caricaturizar los rostros, fascinado por temas muy peculiares como prostitutas o criaturas marginadas por la sociedad, grotescas y, al mismo tiempo, profundamente humana. En 1891 dibujó su primer cartel por encargo del Moulin Rouge para anunciar a los bailarines La Goulue y Valentín le Désosse.

Su afición al alcohol deterioró su salud, y desde 1897 padeció manías, depresiones y ataques de parálisis en las piernas y en un costado. En ese año, sufriendo delírium trémens disparó a las paredes de su casa tratando de matar arañas imaginarias. Todo esto no le impidió seguir pintando hasta que en 1899 fue internado en un sanatorio mental, donde realizó una colección de pinturas sobre el circo.

Abandonó su estudio para refugiarse con su madre en el castillo de Malromé, propiedad de la familia, donde el 9 de septiembre de 1901 falleció.

En 1922 se inauguró el Museo Toulouse-Lautrec en el Palacio de la Berbie.


Obras seleccionadas

El Conde Alphonse de Toulouse-Lautrec conduce su coche de cuatro caballos (1881)
El joven Routy en Céleyran (1882)
La gorda Marie Martín (1884)
La lavandera (1884)
Retrato de Vincent van Gogh (1887)
Amazona en el circo Fernando (1888)
A la mie (1891)
Mademoiselle Marie Dihau al piano (1890)
En el Moulin de la Galette (1889)
Baile en el Moulin Rouge (1890)
Moulin Rouge: la Goulue (1891)
El inglés en el Moulin Rouge (1892)
En el Moulin Rouge: dos mujeres bailando (1892)
Divan de Carmenchu (1892-1893)
Yvette Guilbert (1894)
Jardín de París: Jane Avril (1893)
La payasa Cha-U-Kao (1895)
La pasajera de la cabina (1896)
La bañera (1896)
La toilette (1896)
Paseo por el campo (1897)



Biografía de Luigi Galvani

Fisiólogo italiano

Nació el 9 de septiembre de 1737 en Bolonia, donde estudió teología.

Posteriormente cursó estudios de medicina, especializándose en anatomía. Como profesor en su asignatura logró una serie de importantes hallazgos, entre ellos, el haber sido el primero en describir con precisión los órganos olfativos y auditivos de las aves.

En 1773, presenta a la Academia de Bolonia una monografía de su trabajo de investigación sobre lasranas que había realizado durante largo tiempo. En 1780 construyó una máquina electrostática formada por dos metales diferentes y los fluidos naturales extraídos desde una rana disecada. En otras experimentaciones aplicó corriente a los nervios de ranas y observó y estudió las contracciones musculares en las patas. Esto último, fue lo que condujo a la especulación generalizada sobre una supuesta relación de biología, química y electricidad, dando cabida a considerar a la corriente eléctrica como una cuestión inserta dentro del campo de la medicina.

Su nombre sigue asociándose con la electricidad en los términos galvanismo y galvanización.

Luigi Galvani falleció el 4 de diciembre de 1798 en Bolonia.


Biografía de León Tolstoi

Escritor ruso

"El secreto de la felicidad no es hacer siempre lo que se quiere sino querer siempre lo que se hace". León Tolstoi

Nació el 9 de septiembre de 1828 en la propiedad familiar de Yásnaia Poliana (sur de Moscú).

Hijo del conde Nokolai Ilich terrateniente, y de María Nikolaievna, princesa Volkonskaia. Su primera infancia transcurrió en Yásnaia Poliana. En 1830 fallece su padre y cuando tenía nueve años, murió su madre. Los hermanos Tolstoi fueron confiados a la tutela de dos tías paternas y en 1841 pasó a vivir con una de ellas en la ciudad de Kazán.

Recibió educación de tutores franceses y alemanes y a los 16 años entra en la Universidad Kazán, donde cursó estudios de lenguas y leyes. En el año 1851 se incorpora al ejército y entra en contacto con los cosacos, que se convertirían en los protagonistas de una de sus mejores novelas cortas, Los cosacos(1863). Como militar, participó contra los guerrilleros tártaros en los límites del Cáucaso y en la guerra de Crimea, en 1853.

Desde su juventud se esforzó por contribuir de manera práctica a la instrucción pública. la idea que inspiró su primer libro "Las cuatro épocas del desarrollo" es profundamente simbólica. En dicha obra se propuso describir el proceso de formación del carácter del hombre, desde los primeros años, cuando comienza la vida espiritual, hasta la juventud, cuando esa vida ha adquirido su forma definitiva. Concluyó una obra autobiográfica, Infancia en 1852, a la que siguieron otras dos, Adolescencia (1854) y Juventud (1856).

Después aparece Sebastopol (1855-1856), tres historias basadas en la guerra de Crimea. Se traslada a San Petersgburgo en 1856. Realiza viajes por el extranjero (en 1857 y 1861), visitando escuelas alemanas y francesas y, más adelante, en Yásnaia Poliana crea para sus campesinos escuelas y centros de trabajo.

En 1862, se casó con Sofía Andréievna Bers, miembro de una culta familia de Moscú. Durante los siguientes quince años formó una extensa familia (tuvo quince hijos).

Escribió sus dos novelas principales, Guerra y Paz (1865-1869) y Ana Karenina (1875-1877). Guerra y paz es un retablo de la vida rusa durante las guerras de Napoleón, siendo su obra maestra. Ana Karenina es una novela de costumbres de la sociedad rusa cuyo propósito moralizador no prevalece sobre su valor artístico.

Alrededor de 1877 se convirtió al cristianismo. En Confesión (1882), se culpa de llevar una existencia vacía y autocomplaciente y emprende una larga búsqueda de valores morales y sociales. Escribe los ensayos Amo y criado (1894). En ¿Qué es el arte? (1898), realiza una condena de casi todas las formas de arte, y abogó por un arte inspirado en la moral, en el que el artista comunicara los sentimientos y la conciencia religiosa del pueblo. Escribe cuentos de carácter edificante, reunidos en el volumen Historias para el pueblo (1884-1885) y obras destinadas a lectores cultos, en las que se permite un mayor espacio para desarrollar su poderosa inventiva. La más conocida de estas obras es "La muerte de Iván Ilich" (1886).

El cuento La sonata a Kreutzer (1889) trata de la educación sexual y el matrimonio; la obra teatral El poder y las tinieblas (1888) es una tragedia, y su última novela Resurrección (1899), es la historia de la regeneración moral de un noble hasta entonces falto de escrúpulos. Sus obras han dejado una huella imborrable en la historia de la literatura universal: la profundidad de sus intuiciones humanas y la precisión psicológica en la descripción de sus personajes lo erigen en uno de los pensadores morales más fecundos y más fascinantes de la literatura de todos los tiempos.

Con 82 años, atormentado por la disparidad entre sus criterios morales y su riqueza material, y por las disputas con su mujer, que se oponía a deshacerse de sus posesiones, Tolstói, acompañado por su médico y la menor de sus hijas, se marchó de casa a escondidas en medio de la noche. Tres días más tarde, cayó enfermo de neumonía y, el 20 de noviembre de 1910, falleció en una estación de ferrocarril en Astápovo(hoy Lev Tolstói), provincia de Lípetsk. Fue enterrado sin ninguna ceremonia religiosa en una pequeña loma cercana a Yásnaia Poliana, el día 22 de noviembre de 1910. En el año 2001, un biznieto de Tolstói solicitó a la iglesia ortodoxa rusa la revocación de la excomunión pronunciada contra el escritor ruso. Fue excomulgado en 1901 por la visión del cristianismo que daba en sus obras.


Obras

Infancia — (1852)
Adolescencia — (1854)
Juventud — (1856)
Relatos de Sebastópol — (1855-56)
De las memorias del príncipe D. Nejliúdov — (1857)
Felicidad conyugal — (1858)
Tres muertes — (1858)
Albert — (1858)
Los Cosacos 1863)
Polikushka — (1863)
Dos húsares — (1866)
Guerra y Paz — (1865-1869)
Nuevo abecedario — (1872-1875)
Anna Karénina — (1875-1877)
Confesión — (1882)
La Muerte de Iván Ilich — (1886)
La Sonata a Kreutzer — (1889)
Iglesia y Estado — (1891)
El Reino de Dios está en Vosotros — (1894)
El Padre Sergio — (1898)
Resurrección — (1899)
El diablo — (1911)
Hadji Murat — (1912)
No Puedo Callarme
Cuentos Populares
¿Qué es el Arte?
Cantando por mi vida
La escuela de Yásnaia Poliana
El origen del mal


Desencantamiento por Merlina Meiler

El desencantamiento es una situación por la que pasan todas las parejas en algún momento y es bien posible salir airosos de ella.

Las relaciones amorosas atraviesan distintas fases: interés en el otro, atracción, inicio del romance, enamoramiento, afianzamiento, conocimiento, incluso ceguera, ya que al principio no vemos los defectos del otro o los puntos en los que no concordamos.

Luego, en algún momento, sobreviene el desencantamiento.

Comenzamos a ver a nuestro compañero como realmente es, sin los velos que tapaban o enmascaraban ciertas actitudes o creencias que no nos agradan o que no concuerdan con las nuestras.

¿Es inevitable? Sí, absolutamente.

No hay manera de eludir las diferencias (salvo que intentes “cambiar” la mayor parte de tu personalidad para ajustarte a las expectativas de tu pareja, hacer oídos sordos a todo lo que no te gusta y omitir ver lo evidente: las consecuencias son terribles).
Indefectiblemente, comienzan a surgir roces, intercambios de ideas en tonos diferentes al utilizado hasta ahora y, también, distancias.

Lo que parecía perfecto ya no lo es.

Ten en cuenta que nunca lo fue: lo perfecto no existe, sí lo real y cotidiano.

Distintos puntos de vista significan, tan solo, que hay dos seres involucrados, cada uno con su crianza, su historia, su educación y sus vivencias a cuestas.

También, con su esquema de prioridades y de valores.

Ponerse de acuerdo en ciertos asuntos lleva tiempo y esfuerzo y en otros, una de las dos partes debe ceder o dejar de lado parte de lo que buscaba para poder arribar a un consenso conciliador.

Hay que evitar (en momentos de fricción y siempre) las ofensas, los agravios, los insultos, los menosprecios.

Por supuesto que, si estás en un vínculo estable hace largo tiempo, ya te habrás dado cuenta que es mucho más lo que los une que las disparidades y has superado más de un desencantamiento.

Es que desencantarse no significa desenamorarse en todas las circunstancias: depende de la madurez de los integrantes, de las ganas y las motivaciones para seguir en pareja y de la importancia que reviste para nosotros el comportamiento o el hecho que provocaron que algunas ilusiones se resquebrajen o se rompan.

Implica un crecimiento de la relación, ya que se cristaliza el compromiso de estar juntos “en las buenas y en las malas”.

¡Un periodo así puede renovar la relación! Ya que permite redescubrir los sentimientos y el vínculo, y también ampliar nuestro espectro de aceptación.

El resultado final depende de tu inteligencia y de lo que desees de aquí al futuro.