miércoles, 23 de julio de 2014

¡Miremos dentro de nosotros mismos!

Del mismo modo como la mayoría de nosotros proyecta lo que lleva por dentro, de ese mismo modo muchas veces juzga a los demás y entiende al mundo, uno mira con sus ojos, con sus miedos, con sus prejuicios, con sus traumas.

Por eso es importante cultivar nuestra vida interior para limpiar nuestra mirada, para ver el mundo de una manera más sana, más transparente, sin dolor ni desconfianza, sin penas.


Un maestro espiritual errante había obtenido un gran progreso interior. Se sentó a la orilla de un camino y, de manera natural, entró en profunda meditación.

Estaba en tan elevado estado de consciencia que se encontraba ausente de todo lo circundante. Poco después pasó por el lugar un ladrón y, al verlo, se dijo:
“Este hombre, no me cabe duda, debe ser un ladrón que, tras haber pasado toda la noche robando, ahora se ha quedado dormido. Voy a irme a toda velocidad no vaya a ser que venga un policía a prenderle a él y también me coja a mí”.


Y huyó corriendo. No mucho después, fue un borracho el que pasó por el lugar.

Iba dando tumbos y apenas podía tenerse en pie. Miró al hombre sentado al borde del camino y pensó:
“Éste está realmente como una cuba. Ha bebido tanto que no puede ni moverse”.
Y, tambaleándose, se alejó.

Por último, pasó un genuino buscador espiritual y, al contemplar al yogui, se sentó a su lado, se inclinó y besó sus pies.

Hay que aprender a mirar, a reconocer lo bello, a ver en los demás sus virtudes, a mirar en nuestro entorno las cosas positivas, a evaluar bien la situación y no ver solo el lado desventajoso.

Limpiar nuestras miradas implica limpiar nuestras almas, superar nuestros miedos y tristezas. Es un tema muy importante porque según qué tan limpios estemos por dentro, veremos un mundo exterior, una vida mejor, veremos con mejor claridad nuestro camino a la felicidad.

Fuente: Motivalia

Biografía de Domenico Scarlatti

Compositor e intérprete de clave italiano

Nació el 26 de octubre de 1685 en Nápoles. Sexto hijo del compositor Alessandro Scarlatti, con quien inició su formación, y más adelante con el compositor Francesco Gasparini.

Residió en Roma, Nápoles y Lisboa, además viajó ofreciendo conciertos como solista por casi toda Europa.

En 1728 contrae matrimonio con María Caterina Gentili en Roma el mismo año en que la infanta portuguesa María Bárbara se casa con el futuro rey de España Fernando VI, la acompañó y se instaló en la corte de Madrid, ciudad donde permaneció hasta su muerte.

Fue el primer compositor que utilizó recursos como los arpegios, la repetición rápida de una misma nota y el cruce de las manos. Sus composiciones para teclado, denominadas sonatas, son todas piezas breves. Sus 555 sonatas conocidas de clavicordio, las cuales más de la mitad fueron escritas durante los últimos seis años de su vida, lo mostraron como el innovador más original de armonía del siglo XVIII. Compuso óperas, música religiosa y obras instrumentales.

Domenico Scarlatti falleció el 23 de julio de 1757 en Madrid.

Biografía de Alberto Santos Dumont

Aeronauta brasileño y constructor de dirigibles

Nació el 20 de julio de 1873 en Palmira (hoy Santos Dumont), estado de Minas Gerais (Brasil).

Hijo de un rico plantador de café, se inclinó desde pequeño por la mecánica.

Viaja a París en 1891 y quedó tan cautivado, que a la muerte de su padre en 1892 allí se radica y decide dedicarse a la Aerostación.

Fue en el año 1897 cuando realizó su primer intento de ascenso en un globo en París. Un año después lanzó con éxito un 'globo cilíndrico'. En 1901 le otorgaron un premio por hacer volar su dirigible de 20,1 m de largo y 3,5 de diámetro con un propulsor accionado por un motor de gasolina de 4,5 caballos de vapor, entre Saint-Cloud y la Torre Eiffel. En 1902 trató de cruzar el Mediterráneo en este dirigible pero cayó al mar. En 1909 construyó un monoplano al que puso el nombre de Demoiselle.

Alberto Santos Dumont se ahorcó en Guarujá, São Paulo, el 23 de julio de 1932.