lunes, 7 de julio de 2014

La felicidad

No depende de lo que pasa a nuestro alrededor, sino de lo que pasa dentro de nosotros.
Se mide por el espíritu con el cual nos enfrentamos a los problemas de la vida.

Es un asunto de valentía; es tan fácil sentirse deprimido y desesperado.
Es un estado de la mente, no somos felices en tanto no decidamos serlo.

No consiste en hacer siempre lo que queremos; pero sí en querer todo lo que hacemos.
Nace de poner nuestro corazón en el trabajo y de hacerlo con alegría y entusiasmo.

No tiene recetas; cada quien la cocina con el sazón de su propia meditación.
No es una posada en el camino; sino una forma de caminar por la vida.

Aprendamos a ser como la arena de la playa, que a pesar de las pisadas de los hombres, la hermosa ola del amor de Dios regenera la pureza de su origen.

Desconozco a su autor

Biografía de Marc Chagall

Marc Chagall

Pintor ruso-francés

Nació el 7 de julio de 1887 en el seno de una familia judía, en la ciudad rusa de Vitebsk (hoy Bielorrusia). Fue el mayor de nueve hermanos.

Cursó estudios de arte en la escuela de Leon Bakst en San Petesburgo. Llega a París en el verano de 1910 y queda profundamente impresionado por las galerías y salones que visita, en especial el Louvre, la galería de Durand-Ruel, donde encuentra con la obra de Pierre Auguste Renoir y otros impresionistas, y la galería Bernheim, donde contacta con Vincent Van Gogh, Paul Gauguin y Henri Matisse.

En los años siguientes expone en el Salón de Otoño y en el de los Independientes. En 1913 conoce, a través de Guillaume Apollinaire, al marchante berlinés Walden; participa en el primer Salón de Otoño en Berlín, y al año siguiente, realiza su primera exposición individual en la galería berlinesa "Der Sturm".

Contrae matrimonio con Bella Rosenfeld, el 25 de julio de 1915. Su hija Ida nace en mayo del año siguiente.

Entre 1915 y 1917 vivió en San Petersburgo; tras la Revolución Rusa, ejerció como director de la Academia de Arte de Vitebsk de 1918 a 1919 y como director del Teatro Judío Estatal de Moscú de 1919 a 1922. Viajó a Moscú en 1920 para trabajar en el Teatro Judío, haciendo algunos cuadros y colaborando en vestuario y escenografía.

En 1923 se radica en Francia, donde pasó el resto de su vida, menos un periodo entre 1941 a 1948, que vivió en Estados Unidos.

Sus obras representan escenas de la vida de la comunidad judía como en Yo y la aldea (1911, Museo de Arte Moderno de Nueva York) o La casa gris (1917, Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid), y episodios de su propia vida como la serie Mi vida (1922). En 1973 se inauguró el Museo Marc Chagall de Niza, en la Riviera Francesa, para dar cabida a cientos de sus obras bíblicas. Ilustró obras literarias como Las almas muertas de Nicolai Gogol y Las fábulas de La Fontaine. Terminó las pinturas que decoran uno de los techos de la Ópera de París en 1964 y en 1965 los dos grandes murales que cuelgan en el vestíbulo delMetropolitan Opera House de Nueva York.

Marc Chagall falleció el 28 de marzo de 1985 en Saint Paul de Vence, en el sur de Francia.


Biografía de Giuseppe Piazzi

(Ponte in Valtellina, 1746-Nápoles, 1826) Astrónomo italiano. Confeccionó un catálogo que incluía la posición de 7.646 estrellas y observó la estrella 61 de la constelación del Cisne. Su mayor descubrimiento fue la localización en 1801 de uno de los pequeños planetas (Ceres) que gravitan alrededor del Sol entre Marte y Júpiter.


Ingresado en la Orden Teatina y ordenado en 1769, Giuseppe Piazzi enseñó primero filosofía en los colegios de su orden, y sólo relativamente tarde comenzó a ocuparse de la astronomía, cuando el gobierno borbónico, después de haberle nombrado profesor de "cálculo sublime" en Palermo, lo envió al extranjero para preparar la creación de dos observatorios, uno en Nápoles y otro en Palermo.

Tras una estancia de tres años en los observatorios de París y Greenwich, y después de haber tenido ocasión de visitar a Herschel en Slough, donde se rompió un brazo al caer desde una de las escaleras que flanqueaban el gran reflector, regresó a Palermo, adquiriendo para el nuevo observatorio un círculo vertical de Ramsden, obra maestra de la mecánica de la época, y otros instrumentos que hizo montar en la torre de Santa Ninfa del Palacio Real.

Su primer propósito fue intentar una nueva y más cuidadosa determinación de las posiciones de numerosas estrellas fijas, estimando que el catálogo de estrellas constituía la base y fundamento de la ciencia astronómica. Tras veinte años de trabajos y vigilias pudo publicar en 1803 su monumental obraPosiciones medias de las principales estrellas fijas. Con este catálogo, premiado por el Instituto de Francia, Giuseppe Piazzi pudo demostrar que los movimientos propios de las estrellas constituyen no una excepción, sino una regla, abriendo el camino a este nuevo campo de investigación.

En la segunda edición del catálogo, publicada también en Palermo en 1814, añadió las observaciones corregidas y completadas desde 1792 a 1813. El catálogo de Piazzi daba las posiciones estelares con precisión notablemente mayor que los observadores anteriores y contemporáneos, ofreciendo de esta manera bases más seguras para establecer la situación de las principales estrellas y sus movimientos propios. Los prólogos para las dos ediciones son una norma para la ejecución y reducción de las observaciones; en la segunda las estrellas suman siete mil seiscientas cuarenta y seis.

Piazzi repetía cada día las observaciones de la noche anterior, y de este modo se dio cuenta de que una de las estrellas observadas en la noche del 1 de enero de 1801 no tenía una posición fija respecto a las otras. Estando ya el pequeño astro demasiado cerca del sol, y no pudiéndolo seguir fuera del meridiano por la insuficiencia de los otros instrumentos, lo perdió de vista y no fue encontrado nuevamente hasta el 7 de diciembre de aquel mismo año por Zach, que lo halló en la posición calculada por Gauss con su nuevo método de determinación de las órbitas. Se trataba del primero de los muchos pequeños planetas que serían descubiertos entre Marte y Júpiter, y al que Piazzi puso el nombre de Ceres en honor a la diosa tutelar de Sicilia.

Fuente: Biografías y Vidas

Albores por Merlina Meiler

Cuando te sientes solo suele resultar un poco difícil discernir con claridad cómo es la gente que se te acerca.

Es que la soledad, cuando pesa, es mala consejera. Además, la magia de los albores de las relaciones no solo agudiza tus sensaciones y tus emociones, sino que también obnubila tu buen raciocinio y las reservas que, de otro modo, probablemente tendrías.

La felicidad y el deseo de entablar una pareja (o una amistad) son tan intensos que hacen surgir velos que nublan nuestra visión y que nos impiden darnos cuenta de cómo son o de cuáles son las verdaderas intenciones de quienes se acercan a nuestra vida para acompañarnos.

Seguramente, si acabas de conocer a alguien especial, estas no son las palabras que quieres escuchar.

Pero alguien tiene que decirlas, por tu bien.

Para que puedas disfrutar de tu nuevo vínculo a pleno, sin resquemores ni recelos.

O para que decidas no seguir adelante a la brevedad, antes de que salgas lastimado.

Porque por más que alguien quiera ser tu pareja (o iniciar una amistad) y esto sea lo que más anhelas en el mundo, también puedes decir que NO, en cualquier momento, si percibes algún signo que te desagrada (o te recuerda de algún modo a malas experiencias pasadas).

A continuación, unos tips para que te ayuden a ver con mayor claridad al conocer a alguien:

- Fíjate si él/ella muestra coherencia entre lo que dice y lo que hace.

- Observa si lo que él/ella te cuenta es congruente o comete errores – por ejemplo, si te dijo que trabaja de noche y luego comenta que su horario es de mañana, ¡alerta roja!

- No descreas de las historias que escuchas sobre él/ella: por ejemplo, si tiene historial de ser infiel o maltratador, no intentes adoptar el rol de salvador, protege tu integridad ¡y vete inmediatamente!

- Tampoco hagas oídos sordos a lo que los demás comenten, si son reiterativos: por ejemplo, si distintos miembros de tu familia o varias de tus amistades notan algo que tú no ves, haz el esfuerzo de entender en qué se basan para emitir sus opiniones, ¡es posible que tengan razón!

- Un ser que (casi) nunca está disponible los fines de semana o por las noches, es bastante probable que tenga una vida armada en la que solo hay un pequeño lugar para un segundo puesto o para una diversión. ¡No aceptes menos de lo que te mereces!

Siempre es mejor una decepción pequeña en los albores de una posible relación en lugar de perder energía, tiempo y salud (y muchas veces, dinero) en tratar de sostener lo insostenible.