lunes, 30 de junio de 2014

El corazón

"Las cosas mejores y más bellas del mundo no pueden verse ni tocarse... pero se sienten en el corazón" Helen Keller

Mi mujer y yo nos separamos a fines de diciembre y, como ustedes supondrán, tuve un enero muy difícil. Durante la sesión de la terapia que empecé para poder manejar la confusión emocional desatada por la separación, le pedí a mi terapeuta que me diera algo que me ayudara en mi nueva vida. No sabía si estaría de acuerdo y, si lo estaba, no tenía idea de qué podía proponerme. Me alegró que accediera enseguida y, como esperaba, me dio algo totalmente inesperado. Me entregó un corazón, un corazoncito muy simpático, hecho a mano, pintado de colores brillantes.


Se lo había dado un paciente anterior que también había pasado por un divorcio y que, como yo, tenía problemas para acceder a sus sentimientos. Agregó que no era para que lo guardara, sino para que lo tuviera hasta conseguir mi propio corazón. Entonces, debía devolvérselo.

Comprendí que lo que me daba era un corazón material como objetivo visual, o como una especie de representación material de mi búsqueda de una vida emocional más rica.


Lo acepté con la expectativa de futuras conexiones emocionales más profundas. En ese momento no me di cuenta de lo rápido que empezaría a trabajar ese maravilloso regalo. Después de la sesión, coloqué el corazón con cuidado en el tablero de mi auto y conduje excitado todo el trayecto para ir a buscar a mi hija Juli-Ann, pues era la primera noche que iba a dormir en mi nueva casa.

Al subir al auto, inmediatamente se sintió atraída por el corazón, lo tomó, lo examinó y me preguntó qué era. No sabía muy bien si debía explicarle todo el fondo psicológico porque después de todo, todavía era una niña. Pero decidí que se lo diría.

-Es un regalo de mi terapeuta para ayudarme a pasar este momento difícil; y no es para que lo conserve, sino para tenerlo hasta encontrar mi propio corazón -le expliqué.

Juli-Ann no hizo ningún comentario. Volví a preguntarme si debí decírselo. A los once años, ¿podía comprender? ¿Qué idea podía tener del enorme abismo que trataba de franquear para romper mis viejos esquemas y desarrollar vínculos más profundos, ricos y afectivos con la gente?

Unas semanas más tarde, mi hija estaba nuevamente en casa y me entregó mi regalo del Día de San Valentín temprano: una cajita que ella misma había pintado de rojo, delicadamente atada con una cinta roja y coronada con un bombón que compartimos.

Abrí la cajita, lleno de expectativa. Para mi gran sorpresa, extraje un corazoncito similar al mío, que ella había hecho y pintado para mí. La miré con suspicacia, tratando de averiguar qué quería decirme.

¿Por qué me regalaba una réplica de lo que mi terapeuta me había dado?

A continuación me entregó lentamente una tarjeta que había hecho. Le daba vergüenza lo que había puesto en ella, pero al fin me permitió abrirla y leerla. Era una poesía muy por encima de su edad.

Había comprendido totalmente el significado del regalo de mi terapeuta. Juli-Ann me había escrito la poesía más conmovedora y afectuosa que había leído en mi vida. Me brotaban lágrimas de los ojos y mi corazón se abrió:

Para Papá

Aquí tienes un corazón
Para que lo guardes
Para el gran salto
Que estás tratando de dar.

Diviértete en tu viaje,
Puede no ser claro.

Pero cuando llegues allá,
Aprende a querer.

Feliz Día de San Valentín,

Te quiere, tu hija, Juli-Ann

Por encima de toda mi riqueza material, 
considero que esta poesía es mi tesoro más sagrado.

Del libro "Una Taza de Chocolate caliente para el Alma - RAYMOND L. AARON

Biografía de Moctezuma II

(Moctezuma Xocoyotzin; ?, 1466 - Tenochtitlán, hoy Ciudad de México, actual México, 1520) Noveno emperador azteca (1503-1520). Hijo del emperador Axayácatl, fue elegido gran sacerdote y, en 1502, sucedió a su tío Ahuitzotl en el gobierno de un vasto imperio, que se extendía desde el límite meridional del actual Michoacán hasta más allá del istmo de Tehuantepec y cuya capital era Tenochtitlán (actual Ciudad de México). Esta gran urbe, fundada hacia 1325 por los aztecas sobre un lago, en 1519 contaba con una población de unos 100.000 habitantes.


A fin de estructurar sus dominios, Moctezuma II organizó el imperio en diversas provincias, creó una sólida administración central y reguló el sistema tributario. Al mismo tiempo, prosiguió la expansión militar iniciada por sus predecesores, aunque no pudo someter a los pueblos enemigos de Tlaxcala y Texcoco y fracasó en sus expediciones a Guatemala y Nicaragua, territorios asiduamente frecuentados por los mercaderes aztecas.

En 1518, informado de la presencia de las naves del explorador español Juan de Grijalva en la costa de Yucatán, el soberano azteca envió emisarios y regalos a los extranjeros, a quienes tomó por enviados del dios de la sabiduría Quetzalcóatl, «la serpiente emplumada», para anunciar su retorno.

En efecto, según una creencia muy extendida entre los pueblos mesoamericanos (aztecas, mayas, toltecas, etc.), tras haberse enfrentado a Huitzilopochtli, dios de la guerra, Quetzalcóatl había partido hacia oriente atravesando el mar, no sin antes prometer que volvería en el año azteca de Ce Acatl, fecha que correspondería al año 1519. Cuando la expedición de Hernán Cortés desembarcó en sus costas, Moctezuma no dudó en identificar al conquistador con Quetzalcóatl y, en noviembre de 1519, lo recibió solemnemente en Tenochtitlán y lo colmó de valiosos presentes.

Hernán Cortes y Moctezuma Xocoyotzin

Sin embargo, a los pocos días, Cortés, preocupado por la idea de que su vida y la de sus hombres dependiera tan sólo de la voluntad del emperador, decidió llevar a cabo una audaz maniobra y hacer prisionero a Moctezuma, con la intención de someterlo y mantenerlo en el poder de un modo simbólico. El ardid de Cortés tuvo éxito, pero la humillante retención del emperador provocó un creciente malestar entre los aztecas, acentuado por el comportamiento sacrílego de los españoles hacia Huitzilopochtli, que con sus ofensas herían en lo más vivo las creencias indígenas.

La tensión estalló en junio de 1520, durante la celebración de la fiesta de Toxcatl, día en que millares de aztecas, desarmados y vestidos únicamente con ricas plumas y joyas preciosas, se reunieron en la plaza principal de la ciudad para iniciar una danza ritual y fueron masacrados por los hombres de Pedro de Alvarado, lugarteniente de Cortés. A raíz de este suceso, la aristocracia azteca depuso a Moctezuma y nombró como sucesor a su hermano Cuitláhuac, quien encabezó la revuelta contra los extranjeros.

Tras cinco días de violentos combates, Cortés intentó utilizar al destronado emperador para negociar la obtención de un salvoconducto que permitiera a sus tropas salir de la capital, pero cuando Moctezuma se dirigió a la multitud enfurecida fue apedreado; murió tres días más tarde a consecuencia de las heridas sufridas. En cuanto a los españoles, poco antes de la medianoche del 30 de junio de 1520 iniciaron una desastrosa retirada de Tenochtitlán, en el transcurso de la cual sufrieron numerosas bajas, episodio que ha pasado a la historia con el nombre de La Noche Triste.

Biografía de Federico Mompou

(Frederic Mompou i Dencausse; Barcelona, 1893 - 1987) Compositor español. Inició sus estudios de Música en el Conservatorio del Liceo de la Ciudad Condal, a cargo del maestro Pere Serra. En 1911 se trasladó a París, donde amplió sus conocimientos con los profesores Ferdinand Motte-Lacroix y Marcel Samuel-Rousseau. Permaneció en la capital francesa hasta los comienzos de la Primera Guerra Mundial, en que regresó a Barcelona. Al finalizar la contienda bélica, decidió regresar a París, donde residió durante más de veinte años.


Mompou, que era conocido por su carácter esquivo, abandonó la carrera de concertista a temprana edad, y concentró toda su actividad profesional en la composición. El músico catalán escribió, básicamente, obras para piano. Se dejó influenciar por las ideas de Debussy y Satie, que se basaban en la fusión de los conceptos de expresividad y simplicidad, y a menudo también incluyó temas propios del cancionero popular catalán, que él distorsionó y adaptó a su particular estética musical.

Parte de las concepciones del compositor barcelonés quedaron reflejadas en los ciclos de piezas para piano Impressions íntimes (escritas entre 1911 y 1951), Canciones (Cançons i danses, 1918-1962),Paysages (Paisajes), de 1942 a 1960; así como las composiciones para canto y piano Quatre melodies(1926-1928), Comptines (1943) y Combat del somni(1941-1951), con textos de Josep Janés.

En 1963 publicó la que sería su partitura orquestal más famosa. Titulada Improperios (Improperia), se trataba de un oratorio de temática religiosa que contó con la colaboración del arreglista I. Markevich. Mompou, que está considerado como uno de los compositores más importantes de la música española del siglo XX, fue nombrado miembro de las academias de Sant Jordi de Barcelona, en 1951, y de la de San Fernando de Madrid, en 1959. En 1997 varios de los mejores músicos catalanes realizaron una reinterpretación jazzística de la obra de Mompou, con motivo del décimo aniversario de su fallecimiento.