viernes, 20 de junio de 2014

Biografía de Willem Barents


Willem Barents. Navegante y explorador holandés, uno de los pioneros en las primeras expediciones a las tierras del norte, estos viajes se sitúan entre los más importantes de la exploración del océano Ártico del siglo XVI, y el primero en el que un grupo de exploradores afrontaron con éxito el invierno polar. Sus experiencias servirían a los posteriores navegantes.

El mar de Barents, la isla de Barents en el archipiélago de las Svalbard, el enclave ruso de Barentsburg y la región de Barents fueron designados así en su honor.

Willem Barents nace alrededor del año 1550 en la isla Terschelling, islas Frisias, en las Diecisiete Provincias, hoy Holanda. Barents, como cartógrafo comercial, navegó por España y el mar Mediterráneo para completar un atlas de la región, el cual publicó junto con el cartógrafo neerlandés Petrus Plancius.

Su carrera como explorador se dedicó a la búsqueda del paso del nordeste, que él razonaba debía de existir por la existencia de aguas abiertas al norte de Siberia, motivadas por que al brillar el sol las 24 horas del día en esas regiones debería de derretir cualquier hielo potencial. Es una de las primeras explicaciones de la conocida hipótesis del mar polar abierto.

Expediciones

Primer viaje
Hacia finales del siglo XVI, los Países Bajos, estaban sumidos en la guerra de los ochenta años contra España,y por ello necesitaban una ruta marítima entre el mar del Norte y Extremo Oriente que rodeando la costa norte de Rusia les permitiera alcanzar las Indias Orientales, donde tenían intereses comerciales, sin utilizar la ruta tradicional rodeando Europa y África, controlada por España.

En 1594, se organizó una flota de barcos al mando de Cornelis Cornelisz Nay, siendo Barents el capitán de uno de los barcos: el Mercury. Partieron el 5 de junio de 1594 de la isla de Texel y bordeando la costa noruega, tomaron rumbo hacia el este, con el objetivo de llegar a Nueva Zembla y cruzar el mar de Kara con la esperanza de hallar el paso del nordeste en las costas de Siberia, Rusia.

Al arribar a Nueva Zembla, Rusia, la expedición se dividió y tomaron rumbos en distintas direcciones para intentar ingresar en el mar de Kara. Barents, al frente de dos barcos, intentó bordear la isla por el norte y descubrieron el grupo de pequeñas islas Orange, justo al norte de Nueva Zembla. En dichas islas la tripulación halló un rebaño de morsas y trataron de cazarlas con hachas y picas, encontrando la tarea más difícil de lo que imaginaban, abandonaron las islas con solo unos colmillos de marfil.

Barents probó bordear la costa oeste de Nueva Zembla y seguir hacia el norte, encontrándose con el hielo y los grandes icebergs que le obligaron a dar la vuelta. Los otros dos barcos lograron entrar en el mar de Kara a través del estrecho de Vaygach, ahora estrecho de Kara, entre la costa siberiana y la isla Vaygach, que encontraron libre de hielo. Al regreso, y a pesar de que no lograron el objetivo final, la expedición se considerada un éxito.

Segundo viaje
El príncipe de Orange, Mauricio de Nassau, tras los informes de los expedicionarios, albergó las más exageradas esperanzas, y los Estados Generales de los Países Bajos financiaron una expedición con 7 naves, al mando de Cornelis Cornelisz Nay. Barents dirigió la misma nave de la expedición anterior. Acompañando a la expedición salieron seis barcos mercantes cargados con mercancías que los holandeses aspiraban a comerciar con China.

Zarparon el 2 de junio de 1595, una vez mas desde la isla frisia de Texel y se concentraron totalmente en atravesar el estrecho Vaygach. El 30 de agosto la expedición se topó con un grupo de unos 20 hombres, unos samoyedos con quienes pudieron conversar gracias a un tripulante que hablaba su lengua. El 4 de septiembre se envió una pequeña partida a la isla Estados para buscar un tipo de cristal del que tenían noticias, pero laa partida fue agredida por un oso polar y dos marineros murieron.

En esta ocasión se encontraron el mar de Kara totalmente congelado, lo cual hacía imposible la navegación y regresaron, tras muchas dificultades y la muerte de varios tripulantes, el 18 de noviembre de 1595. Esta expedición fue considerada como un rotundo fracaso.

Tercer viaje
El gobierno decepcionado por el fracaso de las dos expediciones anteriores, anunciaron en 1596, que ya no subvencionarían expediciones similares, por el contrario: ofrecerían una alta recompensa para el que navegase con éxito el pasaje del nordeste. El consejo comunal de la ciudad de Ámsterdam acordó enviar nuevamente sus dos barcos, para un tercer intento, al mando de Barents.

Zarparon del puerto de Ámsterdam el 10 de mayo de 1596, los barcos eran capitaneados por Jacob van Heemskerk y Jan Cornelisz Rijp. Barents los acompañaba como piloto y asesor científico de la expedición.

En esta tercera ocasión el paso se intentó a través de latitudes mas altas. Los desacuerdos entre Barents y Cornelisz Rijp surgieron enseguida, cuando Barents deseaba dirigirse en un rumbo más oriental, el fuerte carácter de Rijp insistió en el curso norte, y el 10 de junio de 1596 descubrieron isla del Oso en el mar de Barents al norte de Noruega.

Continuando hacia el norte, el 17 de junio, descubren la isla de Spitsbergen, cerca de la latitud 80º N, avistando su costa noroeste. Erróneamente consideraron la isla como parte de Groenlandia y la bautizaron como: Het Nieuwe Land, en holandés Tierra Nueva.

El 20 de junio de 1596 divisaron la entrada de una gran bahía, llamada más tarde Raudfjorden. El 21 de junio fondearon anclas entre Cloven Cliff y Vogelsang, donde se instalaron un puesto con las banderas holandesas. El 25 de junio arribaron a Magdalenefjorden, al que llamaron bahía de Tusk, por los colmillos de morsa que encontraron allí. Al día siguiente, 26 de junio, se embarcaron en la entrada norte de Forlandsundet, que llamaron Keerwyck, pero regresaron a causa de un banco de arena. El 28 de junio doblaron la punta norte de Prins Karls Forland, lo nombraron: Vogelhoek, debido a la gran cantidad de aves que habitan allí. Navegaron hacia el sur, pasando Isfjorden y Bellsund, que fueron rotuladas en la carta de Barents como Grooten Inwyck e Inwyck.

Los 16 tripulantes, incluido un joven grumete, fueron obligados a pasar el invierno sobre el hielo. Luego de un fallido intento de fundir el permafrost, la tripulación utilizó restos de madera encontrados en la isla y parte de la madera de su propia nave para construir un pequeño refugio de 7,8 x 5,5 metros. El frío era extremo y la tripulación se dio cuenta de que sus calcetines se quemaban antes de que sus pies pudieran incluso sentir el calor del fuego, y se iban a dormir calentándose con piedras y balas de cañón. Tambien utilizaron los tejidos de los comerciantes que llevaban a bordo para confeccionar nuevas mantas y prendas de vestir.Luego de avistar las Svalbard, los barcos se encontraron en la isla del Oso el 1 de julio una vez más, lo que produjo un nuevo desacuerdo entre Barents y Van Heemskerk, de un lado, y Rijp por el otro. Acordaron dividir la expedición, continuando Barents hacia el noreste mientras que Rijp se dirigiría hacia el norte. Barents llegó a Nueva Zembla el 17 de julio y para evitar quedar atrapado en el hielo, puso proa hacia el estrecho de Vaigatch, quedando atascado entre los numerosos icebergs y témpanos e intentó otra vez rodear el extremo norte de la isla de Nueva Zembla, donde su barco quedó atrapado en el hielo el 11 de septiembre de 1596.

Muerte
Al llegar el mes junio, el hielo aún no había liberado el barco, el 13 de junio de 1597, los supervivientes al escorbuto se lanzaron a la mar en dos pequeños botes abiertos. Barents falleció mientras estudiaba las cartas, sólo siete días después de partir del refugio, el 20 de junio de 1597. No se conoce si Barents fue sepultado en el norte de la isla de Nueva Zembla o fue arrojado al mar.

Les tomó siete semanas más llegar a la península de Kola, donde tuvieron la sorpresa de que Rijp, estaba buscándolos. Sobrevivieron sólo 12 de los miembros de la tripulación. Llegaron a Ámsterdam el 1 de noviembre de 1597.

Dos de los miembros de la tripulación de Barents publicaron tiempo después sus diarios, Jan Huygen van Linschoten, que lo había acompañado a Barents en los dos primeros viajes, y Gerrit de Veer, que participó como carpintero del barco en los dos últimos viajes.

Honores
  • El antiguo mar de Murmansk pasó a llamarse mar de Barents en su honor, en 1853.
  • A finales del siglo XIX, fue inaugurado el Instituto Marítimo Willem Barents en Terschelling.
  • En 1946, el buque ballenero Pan Gothia fue rebautizado como Willem Barentsz.
  • En 1953, se construyó un segundo buque ballenero Willem Barentsz.
  • Los Países Bajos bautizaron en 1878 un buque de exploración ártica como Willem Barentsz.
  • Se acuñó una moneda de 10 euros por los Países bajos dedicada a Willem Barents, en 1996.
  • Una proteína en la estructura molecular de la mosca de la fruta fue nombrada Barents, en honor del explorador.

Fuentes
Enciclopedia General del Mar, Primer vol., pg. 578, Ediciones Garriga S. A., Madrid-Barcelona, 1957.
Ecured

Biografía de Manuel Belgrano

Abogado, político y militar argentino (Buenos Aires, 1770-1820). Criollo de origen italiano, estudió Derecho en la Universidad de Salamanca, dedicando especial atención a la economía política (1786-93); desde allí siguió los acontecimientos de la Revolución Francesa de 1789, que le influyeron hasta el punto de hacerle adoptar el ideario liberal. Regresó al Río de la Plata al ser nombrado secretario del Consulado de Buenos Aires (1794-1810).


Desde este cargo abogó por la libertad de comercio, el desarrollo de la agricultura y la creación de escuelas comerciales y de náutica. En 1806 participó como capitán de las milicias urbanas durante la invasión inglesa, fue designado sargento mayor del regimiento de Patricios y sirvió como ayudante de Liniers. Sin descuidar su tarea en el Consulado colaboró en el Semanario de agricultura, industria y comercio, fundó una Sociedad Patriótica, Literaria y Económica y el periódico Correo de Comercio.

Ganado para las ideas independentistas, Belgrano empezó a conspirar contra la dominación española desde que en 1809 llegaron noticias de haber sido ocupada la metrópoli por el ejército francés. Fue uno de los dirigentes de la insurrección que estalló en 1810, formando parte de la Junta que se formó en Buenos Aires, embrión de un gobierno argentino. Aunque no era militar profesional, fue nombrado general al mando del ejército del Paraguay, pero resultó derrotado por los paraguayos y fracasó en el intento de mantener a Paraguay unido a Argentina (1811).

Venció, en cambio, en la batallas de Tucumán (1812) y Salta (1813), que salvaguardaron la independencia argentina al contener la contraofensiva realista lanzada desde el norte; pero volvió a ser derrotado cuando intentó proseguir su avance invadiendo el Alto Perú (1813), fracaso determinante de la posterior separación entre Argentina y Bolivia.

Destituido del mando militar, siguió prestando servicios a la causa argentina en el plano diplomático, pues en 1814-15 fue enviado a Europa para negociar el reconocimiento de la independencia (sin resultado). Los últimos años de su vida los pasó combatiendo al frente del ejército del Perú, antes de morir de hidropesía y en la pobreza.

Biografía de Jacques Offenbach

(Jakob Eberscht; Colonia, Alemania, 1819 - París, 1880) Compositor y violoncelista francés de origen alemán. La opereta francesa tiene en Offenbach a su representante más universal.

Hijo de un cantor de la sinagoga de Colonia, se llamaba en realidad Jakob Eberscht (según otros, Jakob Lévy: el seudónimo Offenbach derivaría, según algunos, del lugar de nacimiento, que sería la pequeña ciudad de Offenbach, y no Colonia). Habiendo marchado muy joven a París, siguió durante un año el curso de violoncelo en el Conservatorio y entró después (1834) en la orquesta de la ópera Cómica.


Su primera opereta, Pascal et Chambord, fue representada el 2 de marzo de 1839 en el Théâtre del Palais-Royal, pero no dejó ninguna huella de su nombre. Alcanzó el éxito en 1849, cuando, habiendo obtenido la dirección de la orquesta del Théâtre Français, escribió la Chanson de Fortunio para la representación de El Candelero de A. de Musset.

Offenbach comenzó con Pepito su afortunada carrera de compositor de operetas. En 1855 abrió un teatro propio, que llamó "des Bouffes-Parisiens". Debutó allí el 5 de julio con Les deux aveugles y Une nuit blanche, primeras de una serie de 87 operetas (sin contar los arreglos y los trabajos póstumos), la mayor parte de las cuales se estrenaron en su teatro. Pero hasta 1858 no conoció Offenbach un triunfo auténtico: entre las producciones de aquellos años sólo cuatro merecen citarse: Madame Papillon (1855), que marca el comienzo de su afortunadísima colaboración con Ludovic Halévy, Ba-ta-clan (1855), Tromb-al-Cazar(1856) y Le mariage aux lanternes (1857).

El 21 de octubre de 1858 los "Bouffes-Parisiens" presencian el estreno de Orfeo en los infiernos; irónico y audaz, Offenbach dibuja en esta obra un retrato despreocupado y realista, aunque parcial, de la sociedad del Segundo Imperio, sazonado con una música irresistible y pegadiza, por su ritmo, por su color y por su gracia melódica.

Siguieron, entre otras, Geneviève de Brabant (1859),Chanson de Fortunio (1861, desarrollo autónomo de El Candelero), Bavard et Bavarde (1862), Lieschen et Fritzchen (1863), hasta el 17 de diciembre de 1864 en que se representó, en el Théâtre des Varietés, la que se ha considerado su obra maestra, La bella Elena.

A ella le siguieron Barba Azul (1866), La vida parisiense(1866), La Gran Duquesa de Gérolstein (1867), todas con libreto de Meilhac y Halévy. Con La Périchole(1868), comienza Offenbach a buscar un mayor refinamiento, una sensibilidad más variada y delicada, un ambiente armónico más cuidado.

Vertvert (1869), La princesse de Trébizonde (1869), Les brigands (1869), Le roi Carotte (1872, con texto de Sardou), Les braconniers (1873); La jolie parfumeuse(1873), los arreglos de Orphée aux Enfers y deGeneviève de Brabant (1874 y 1875) y La boulangère(1875) marcan un continuo progreso en tal sentido, hasta Madame Favart (1878) y La fille du tambour-majeur (1879), que se resienten ya de una atmósfera massenetiana y se encuentran en el límite que separa espiritualmente, aunque no formalmente, la ópera de la opereta. Límite que Offenbach se había propuesto franquear definitivamente con Los cuentos de Hoffmann; esta obra le ocupó los últimos años de su vida y le abrió las puertas de la Opéra Comique, aunque después de su muerte, ya que fueron representados el 10 de febrero de 1881.