miércoles, 11 de junio de 2014

Biografía de Karen Ann Quinlan

Karen Ann Quinlan (29 de marzo de 1954, Scranton, Pennsylvania, EEUU - 11 de junio de 1985, Nueva Jersey, EEUU) fue una joven estadounidense que cayó en coma por consecuencia de la ingestión de alcohol y barbitúricos, a los 21 años de edad, sufriendo un daño cerebral irreversible. Fue mantenida con vida en forma artificial hasta 1985, después de un largo proceso legal iniciado por sus padres para permitirle morir. Su caso abrió un debate sobre la eutanasia, y aportó preguntas importantes en cuestiones como bioética, y derechos civiles.

La tragedia

En abril de 1975, la joven Karen A. Quinlan comenzó una dieta estricta para poder usar un vestido que había comprado recientemente para lucir en una fiesta. El 15 de abril, no habiendo comido nada, excepto unas rebanadas de pan, en un período de 48 horas, asistió a una fiesta en casa de un amigo.

Durante el transcurso de la fiesta, tras consumir alcohol y Valium (un tranquilizante), Quinlan dijo a sus amigos que se sentía mareada, y fue a recostarse en la cama de su amigo. Más tarde fue encontrada por los que asistieron a la fiesta, inconsciente y sin respirar. Fue llevada de urgencia a un hospital, donde se le diagnosticó una anoxia prolongada por falla del sistema autónomo y carencia respiratoria; Le fue puesto un respirador artificial en el hospital. Sin embargo, el daño cerebral era tal que quedó en estado de coma vegetativo.

No se precisó la causa de la falla respiratoria, aunque su madre dijo que el diagnóstico médico fue que se quedó dormida o inconsciente, y que se ahogó con su propio vómito. Esto también pudo haber sucedido por la combinación de alcohol, barbitúricos y la privación de comida.

Después de algunos meses, sus padres solicitaron que fuera retirada del respirador que la mantenía viva, pero el personal hospitalario se negó argumentando que tal acto equivaldría a homicidio. acudieron a la Suprema Corte de Justicia de Nueva Jersey instancia que finalmente dispuso que se retirara dicho respirador.

Debido a que varias requisiciones ante la corte estatal fueron infructuosas, en 1976 los padres llevaron su caso a la Corte Suprema de Nueva Jersey, que autorizó la decisión de los padres. Cuando fue quitada del respirador, Quinlan sorprendió al mundo porque continuó respirando de forma no asistida, alimentando la posibilidad de recuperación, siendo alimentada artificialmente por nueve años más.

Vivió en estado vegetativo persistente hasta su muerte por neumonía en 1985.

Su caso es crítico, ya que abrió las puertas para establecer las directrices médico-legales para el cuidado de este tipo de enfermos; las discusiones de ahí emanadas sembraron las bases para la creación de los testamentos en vida.

La resonancia pública que adquirió el caso Quinlan llamó la atención sobre una figura prácticamente inexistente hasta entonces y la consolidó formalmente que fueron los comités éticos. Pero fue el informe de marzo de 1983 Deciding to Forego Life-Sustaining Treatment de la President's Commission for the Study of Ethical Problems in Medicine and Biomedical and Behavioral Research, el que dio un impulso decisivo a estos comités al proponer la formación y utilización de los mismos para asistir en la toma de decisiones acerca de pacientes terminales.

Este caso fue relevante debido a que, a raíz de la sentencia judicial, se constituyeron por primera vez en la historia los comités de ética hospitalaria.

Fuente: Bioetica Wiki

Biografía de John Constable

(East Bergholt, Gran Bretaña, 1776-Londres, 1837) Pintor británico. Sin duda uno de los mayores paisajistas británicos de la historia, manifestó un talento artístico precoz, pero no comenzó su formación hasta 1799, cuando ingresó en las escuelas de la Royal Academy. Contrajo matrimonio en 1816, año en que la muerte de su padre, un propietario de molinos, le proporcionó el desahogo económico necesario para formar una familia.

La década de 1820 fue la más brillante de su carrera. En 1821 ganó una medalla de oro en el Salón de París con El carro de heno, y a partir de entonces sus cuadros empezaron a venderse bien, aunque nunca fue demasiado admirado por sus coetáneos. Sus obras encontraron mejor aceptación en Francia, donde influyeron considerablemente en los pintores de la escuela de Barbizon, y más tarde en los impresionistas. La muerte de su esposa supuso un duro golpe para el artista y se tradujo en un sensible oscurecimiento de la paleta en las obras de sus últimos años.

El mérito de Constable reside en haber rechazado los paisajes idealizados típicos de la época para copiar del natural, lo cual no era nada corriente por entonces. Solía realizar, al aire libre, bocetos al óleo de sus paisajes preferidos, que luego remataba con un cuidado trabajo de taller. El copiar del natural le permitió captar los efectos cambiantes de la luz y la atmósfera de una forma totalmente innovadora.

Sus obras constituyen, en cierto modo, un reflejo del profundo amor que sentía por la naturaleza, adquirido en su tierra natal, protagonista principal de sus creaciones. Sus esbozos de tamaño natural, realizados con pinceladas de gran libertad y frescura, gozan en algunos casos de mayor aceptación que sus obras acabadas. En 1829 fue admitido, por mayoría de un solo voto, como miembro de la Royal Academy.

Biografía de Mariano Fortuny

(Reus, 1838 - Roma, 1874) Pintor español. Estudió en Barcelona y fue alumno de Claudio Lorenzale. En 1857 obtuvo una beca para estudiar en Roma, donde estableció un taller y se liberó de forma paulatina del lenguaje académico de su formación barcelonesa.

Detalle de un autorretrato de Fortuny (c. 1858)
En 1860 marchó a África, a instancias de la Diputación barcelonesa, para tomar apuntes de la campaña militar española. Su paleta se orientó hacia tonalidades más sonoras y luminosas; se interesó asimismo por el pintoresquismo árabe, que ocuparía desde entonces un lugar destacado en su obra (La odalisca). El cambio de rumbo de su pintura, que excluía los grandes formatos, y el aumento de su clientela le impidieron terminar el gran lienzo La batalla de Tetuán.

Fueron decisivos sus dos viajes a Madrid en 1866 y en 1867: se dedicó a copiar en el Prado a Tiziano, Tintoretto, Velázquez y Goya; se casó con Cecilia, hija de Federico Madrazo; conoció a Goupil, que sería su marchante hasta su muerte, y realizó obras como El coleccionista de estampas, Fantasía sobre el Fausto de Gounod y La vicaría, que supondrían el triunfo definitivo de su fulgurante carrera. Expuesta en París, su obra dio origen a la moda delfortunyismo. Tras diversos viajes, Fortuny se instaló en Portici, cerca de Nápoles (Desnudo en la playa de Portici; Niños en el jardín japonés).


La odalisca (1861)

La vicaría (1870)
Con Fortuny alcanza su más refinada expresión una corriente de la pintura romántica que respondía al gusto de una alta burguesía que rechazaba el realismo de Courbet y el impresionismo y que, por el contrario, apreciaba los temas exóticos y el preciosismo. Dentro de estas limitaciones conceptuales, su obra se distingue por la perfección de su factura y por la frescura del colorido. La prematura muerte del artista truncó desarrollos en sentido impresionista que ya parecen anunciarse en ciertas obras.