viernes, 30 de mayo de 2014

Biografía y obra de Pedro Pablo Rubens

Pedro Pablo Rubens es uno de los grandes pintores flamencos del barroco del siglo XVII.

Jan Rubens, su padre, era abogado y funcionario municipal en Amberes. Cuando se convirtió del catolicismo al calvinismo tuvo que abandonar Flandes para exiliarse en Siegen (Alemania), donde nació Pablo Rubens. A la muerte de su padre en 1587, su madre regresó con sus hijos a Amberes y volvieron a convertirse al catolicismo.


La escasez económica lo llevó a trabajar como paje para la corte hasta que decidió hacerse pintor. Su primer aprendizaje artístico fue hacía 1591, con Tobias Verhaecht, un pintor flamenco de paisajes. Después, se formó en el taller de Adam van Noort y en el de Otto van Veen. Todos ellos eran pintores flamencos menores, influidos por el manierismo del siglo XVI de la escuela florentino-romana.

En 1598, a los 21 años, concluye su formación superando el examen de maestro ante la Guilda de San Lucas de Amberes y viaja a Italia para ampliar su formación artística estudiando las obras del Renacimiento. En Venecia se sintió atraído por las obras de Tiziano, Veronés y Tintoretto, que tendrán gran influencia en su producción. Allí conoció a un noble que le recomendó para trabajar en la corte del duque de Mantua, Vincenzo Gonzaga, quien lo contrató durante un periodo de nueve años.

En 1608, el delicado estado de salud de su madre le obligó a regresar a Amberes. Allí se casó con Isabella Brant en 1609, fue considerado el pintor más importante de Flandes y requerido como pintor de corte del archiduque austriaco Alberto y de su esposa, la infanta española Isabel, que gobernaban los Países Bajos como virreyes al servicio del rey de España.

La fama de Rubens se extendió a todas las cortes europeas y recibió tantos encargos que tuvo que crear en su casa un gran taller, en el que él sólo realizaba el boceto inicial y los toques finales, mientras que sus aprendices se encargaban de las fases intermedias.


En 1628 los virreyes de Flandes lo envían a España. Estuvo al servicio de Felipe IV, quien le nombró secretario de su Consejo Privado y fue mentor del joven pintor español Diego Velázquez.

Finalmente, falleció el 30 de Mayo de 1640 en su casa de Amberes, a punto de cumplir los 63 años. Su pintura ha ejercido enorme influencia en otros artistas como Jean Antoine Watteau, Delacroix o Auguste Renoir.

Principales obras de Pedro Pablo Rubens

El estilo de Rubens se caracteriza por los contrastes de color, de gran riqueza cromática y los juegos de luces y sombras. Sus composiciones están llenas de dinamismo, sensualidad y sensibilidad emocional.

El rapto de las hijas de Leucipo (1616)

Se trata de un tema mitológico, el rapto de las hijas de Leucipo por Cástor y Pólux.


Rubens realizó este lienzo durante los primeros años de su trayectoria artística. Se sitúa en la transición entre el clasicismo y el barroco. Mientras la composición es clásica y equilibrada, el sentido de movimiento y dinamismo son característicos del barroco.

Las tres Gracias (1638)

Es su obra más conocida. Las Tres Gracias se inspiran en tres personajes de la mitología griega: Eufrosine, Talía y Anglae, hijas de Zeus y Eurymone. Son la representación de la afabilidad, la simpatía y la delicadeza.

El tema había sido representado por Rafael durante el Renacimiento y Rubens lo retomó, ofreciendo un planteamiento distinto. Mientras las Gracias de Rafael son el prototipo de belleza ideal, las de Rubens lo son de una belleza más sensual. Para ello cambia el canon de belleza, sus cuerpos femeninos son blandos y opulentos, caracterizados por la flacidez de sus carnes.


Aunque la obra mantiene la composición del artista italiano, Rubens cambia la relación entre las tres figuras conectándolas psicológicamente entre sí a través de los brazos, el velo y sus miradas. Sobre el paisaje de fondo se sitúan las tres mujeres, estando la de en medio de espaldas, con la cabeza vuelta y apoyada en sus compañeras.

En la actualidad el cuadro se conserva en el Museo del Prado de Madrid. Se piensa que una de las figuras es la representación de su segunda mujer, Elena Fourment.

El jardín del Amor (1630-1638)

Conocida también como El jardín de las Gracias, representa una fiesta en un parque. Las figuras, unas sentadas y otras de pie, aparecen en actitud relajada, próximas a una fuente dedicada a la diosa Juno, protectora del matrimonio. Alrededor de la escena revolotean los putti disparando flechas.

Se ha dicho que con este cuadro Rubens hace un homenaje a su esposa Elena Fourment, con la que se casó en 1630. Incluso algunos críticos opinan que el caballero de la izquierda es un autorretrato del autor y la dama que apoya su brazo sobre otra dama, en la parte central, es Elena Fourment.

Saturno devorando a sus hijos (1636-37)

Es uno de sus temas más dramáticos. Saturno era uno de los titanes más poderosos y pensaba que la mejor manera de evitar que uno de sus hijos le destronase, era devorándolo al nacer. Será Zeus, su sexto hijo, el que consiga derrocarlo al ser salvado por su madre.

Saturno aparece aquí desgarrando el pecho de uno de sus pequeños. La escena es de gran dramatismo, conseguida gracias al uso de la luz y al color, que se inspira en la escuela veneciana.

El Juicio de Paris (1638)

La rivalidad existente entre las diosas Minerva, Venus y Juno por ser la más bella, tenía que ser resuelta por Paris, que entregaría una manzana de oro con la inscripción "a la más bella", a la diosa más bella.

Rubens plasma el momento en el que Paris, hijo de Príamo, rey de Troya, toma la manzana que le da Mercurio, mientras que las tres diosas intentan convencerle con diferentes ofrecimientos.


La elegida fue Venus, que consiguió convencerle entregándole la mujer más hermosa del mundo, Helena (la esposa de Menéalo), provocando así la Guerra de Troya.

Otras obras famosas son El Descendimiento de la cruz, Los cuatro filósofos, el Triunfo de la Iglesia, Danza de aldeanos o El desembarco de María de Médicis en el puerto de Marsella.

Fuente: Arte España

Biografía de Juana de Arco

(Domrémy, Francia, 1412 - Ruán, id., 1431) Santa y heroína francesa. Nacida en el seno de una familia campesina acomodada, la infancia de Juana de Arco transcurrió durante el sangriento conflicto enmarcado en la guerra de los Cien Años que enfrentó al delfín Carlos, primogénito de Carlos VI de Francia, con Enrique VI de Inglaterra por el trono francés, y que provocó la ocupación de buena parte del norte de Francia por las tropas inglesas y borgoñonas.

A los trece años, Juana de Arco confesó haber visto a san Miguel, a santa Catalina y a santa Margarita y declaró que sus voces la exhortaban a llevar una vida devota y piadosa. Unos años más tarde, se sintió llamada por Dios a una misión que no parecía al alcance de una campesina analfabeta: dirigir el ejército francés, coronar como rey al delfín en Reims y expulsar a los ingleses del país.

En 1428 viajó hasta Vaucouleurs con la intención de unirse a las tropas del príncipe Carlos, pero fue rechazada. A los pocos meses, el asedio de Orleans por los ingleses agravó la delicada situación francesa y obligó al delfín a refugiarse en Chinon, localidad a la que acudió Juana, con una escolta facilitada por Roberto de Baudricourt, para informar a Carlos acerca del carácter de su misión.


Éste, no sin haberla hecho examinar por varios teólogos, accedió al fin a confiarle el mando de un ejército de cinco mil hombres, con el que Juana de Arco consiguió derrotar a los ingleses y levantar el cerco de Orleans, el 8 de mayo de 1429. A continuación, realizó una serie de campañas victoriosas que franquearon al delfín el camino hacia Reims y permitieron su coronación como Carlos VII de Francia (17 de julio de 1429).

Acabado su cometido, Juana de Arco dejó de oír sus voces interiores y pidió permiso para volver a casa, pero ante la insistencia de quienes le pedían que se quedara, continuó combatiendo, primero en el infructuoso ataque contra París de septiembre de 1429, y luego en el asedio de Compiègne, donde fue capturada por los borgoñones el 24 de mayo de 1430.

Entregada a los ingleses, Juana de Arco fue trasladada a Ruán y juzgada por un tribunal eclesiástico acusada de brujería, con el argumento de que las voces que le hablaban procedían del diablo, con lo cual se pretendía presentar a Carlos VII como seguidor de una bruja para desprestigiarlo. Tras un proceso inquisitorial de tres meses, fue declarada culpable de herejía y hechicería; pese a que ella había defendido siempre su inocencia, acabó por retractarse de sus afirmaciones, y ello permitió conmutar la sentencia de muerte inicial por la de cadena perpetua.

Días más tarde, sin embargo, recusó la abjuración y reafirmó el origen divino de las voces que oía, por lo que, condenada a la hoguera, fue ejecutada el 30 de mayo de 1431 en la plaza del mercado viejo de Ruán. Durante unos años, corrió el rumor de que no había muerto quemada en la hoguera, ya que habría sido sustituida por otra muchacha, para casarse posteriormente con Roberto des Armoises. En 1456, Juana de Arco fue rehabilitada solemnemente por el papa Calixto III, a instancias de Carlos VII, quien promovió la revisión del proceso. Considerada una mártir y convertida en el símbolo de la unidad francesa, fue beatificada en 1909 y canonizada en 1920, año en que Francia la proclamó su patrona.

Biografía de Peter Carl Fabergé

Peter Carl Fabergé fue el joyero ruso que fabricó los famosos huevos de Pascua que llevan su nombre familiar. El primero de ellos se lo encargó en 1885 el zar Alejandro III para regalar a su mujer, la emperatriz Maria Fyodorevna. Después, entre él mismo y sus artesanos fabricaron otros 68 que adquirieron siempre la Familia Real rusa, la nobleza o la alta burguesía hasta la llegada de la revolución de 1917, que acabó con la empresa. Del total de 69 huevos sólo se conservan 61.

Considerado uno de los orfebres más importantes del mundo, sus huevos de pascua representan la cumbre de su obra. Para ellos utilizó materiales preciosos como oro, plata, platino o paladio. Estas obras contaban en su interior con otros elementos, tallados en metales nobles y decorados con piedras preciosas. El primero de todos era un huevo de platino que contenía otro de oro que a su vez contenía una gallina. A la emperatriz María le encantó. La celebración rusa de la Pascua ortodoxa ya se celebraba entonces con el intercambio de huevos.

Fabergé falleció tres años después del comienzo de la revolución rusa, en 1920. Sus huevos de pascua, símbolo de ostentación y esplendor en todo el mundo, han alcanzado precios increibles en las subastas realizadas a lo largo de la historia, que no llegan a la decena. En 2007 se subastó un huevo fabricado para la familia de banqueros Rothschild por 18 millones de dólares —alrededor de 15 millones de euros—. Unos años antes se había subastado el Huevo de Invierno por más de 5 millones de dólares.


Fuente: ABC



Biografía de Cullen, Countee Porter

Poeta estadounidense nacido el 30 de mayo de 1903, en Louisville (Kentucky), y fallecido el 9 de enero de 1946, Nueva York. Se le considera uno de los mejores autores del Renacimiento de Harlem. Criado por una mujer que probablemente era su abuela paterna, Countee, a la edad de 15 años, fue adoptado extraoficialmente por el reverendo F.A. Cullen, ministro de la iglesia de Salem M.E, una de las congregaciones más pujantes de Harlem. Ganó un concurso de poesía cívica cuando era un colegial y sus versos premiados tuvieron varias reimpresiones. En la Universidad de Nueva York (donde se licenció en Filosofía y Letras en 1925) ganó el premio de poesía Witter Bynner y fue elegido miembro de la hermandad Phi Beta Kappa. Las principales revistas literarias americanas publicaron sus poesías regularmente, y su primera colección de poemas, Color (1925), fue publicada con la aclamación de la crítica antes de que él hubiera terminado sus estudios en la universidad. Atardecer cantado (1927) fue una obra profundamente influida por el blues y los ritmos del jazz.

Cullen se licenció en la Universidad de Harvard en 1926 y trabajó como editor auxiliar para la revista Oportunidad. En 1928, antes de dejar los Estados Unidos para ir a Francia (donde él quería estudiar en el pensionado Guggenheim), Cullen se casó con Yolande Du Bois, hija de W.E.B. Du Bois (de quien se divorciaría en 1930). Después de la publicación de El Cristo Negro y Otros Poemas (1929), la reputación de Cullen como poeta decayó. Desde 1934 hasta el fin de su vida fue profesor en las escuelas públicas de la ciudad de Nueva York. Del resto de su producción destacan Sol Cobrizo (1927), La Balada de la Muchacha Morena (1928), y Medea y Algunos Poemas (1935). Su novela Un camino al Cielo (1932) retrata la vida en Harlem, y su argumento muestra la manipulación de un personaje naïf por un cínico timador; un oportunista inteligente convierte la religión en una proposición con la que hacer dinero; pero el amor, la otra intrusión en el convencionalismo, socava sus timos y les da momentos de autenticidad que resultan subversivos ante su cinismo. El hecho irónico de que una situación mine otra sitúa realismo y romance en un empate precario.

El empleo de los temas raciales en su poesía estaba en auge en aquellos tiempos, y su materia poética siempre estuvo tratada con frescura y sensibilidad. Sin embargo, también esbozó alguna crítica, pues estaba fuertemente influido por el Romanticismo de John Keats y prefirió usar las estrofas clásicas en lugar de confiar en los ritmos y modismos de su herencia afro-americana. Aunque es obvio que fue un observador serio y con frecuencia angustiado por los convencionalismos "sociales", también fue un practicante incuestionable y en general poco inventivo en cuanto a los convencionalismos “poéticos” establecidos. En otras palabras, aunque su pugna con la sociedad produjo expresiones conmovedoras de ira e ironía, éstas no instigaron un escepticismo comparable e idiosincrásico acerca del aspecto que podría adoptar un poema. Aparecieron nuevos temas, pero no nuevas formas.

Bibliografía

BAKER, Houston A. Jr.: Una Chaqueta Multicolor de Sueños (1974)
SHUCARD, R.: Countee Cullen (1984).

Autor
csc.


Texto extraído de: 
http://www.mcnbiografias.com/