miércoles, 28 de mayo de 2014

Biografía de Luigi Boccherini

(Lucca, actual Italia, 1743 - Madrid, 1805) Compositor y violoncelista italiano. Dentro del período clásico, Luigi Boccherini es siempre el gran olvidado, a pesar de la estima que le profesaron músicos como Franz Joseph Haydn, quien reconocía su singular aportación al desarrollo de la música de cámara. Formado en su ciudad natal como violoncelista, instrumento poco considerado entonces, en 1768 se trasladó a París, donde recibió la oferta de entrar al servicio de la corte española como músico de cámara del infante don Luis. Establecido en Madrid, prosiguió su labor creadora, dando a la imprenta algunas de sus obras más célebres, como las basadas en motivos españoles, y en especial el Quintettino Op. 30 n.º 6 «La musica notturna di Madrid» (1780) o el Quinteto de cuerda Op. 50 n.º 2 «Del Fandango» (1788). Durante sus últimos años hubo de ver cómo su música y su persona caían en el olvido. Autor prolífico, se le deben un Stabat Mater (1781), veintiséis sinfonías, entre las que destaca la subtitulada La casa del diablo, ciento quince quintetos y ciento dos cuartetos.


Boccherini inició sus estudios con el abate Vanucci en el seminario de su ciudad natal y los continuó en Roma, dedicándose al mismo tiempo al violoncelo y a la composición. Habiendo regresado a Luces, estrechó amistad con el violinista Filippo Manfredi y emprendió con él una afortunadísima gira artística que duró varios años. En 1768 llegó a París, donde obtuvo calurosa acogida y donde publicó sus primeros tríos y cuartetos.

En 1769, siempre con Manfredi, se trasladó a Madrid, invitado por el embajador de España en París: allí obtuvo el calificativo de "compositor y virtuoso de cámara" del infante don Luis, hermano del rey, conservándolo hasta la muerte del infante, ocurrida en 1785. De 1787 a 1797 escribió música solamente para Federico Guillermo de Prusia, que le había conferido el título de compositor de cámara con una pensión anual.

Muerto Federico Guillermo en 1797, Boccherini perdió la pensión y su situación económica empeoró rápidamente. Durante un breve período, de 1799 a 1802, gozó de nuevo de una cierta prosperidad gracias a la generosa protección de Luciano Bonaparte, al que había dedicado algunas de sus obras; pero después que el embajador francés hubo de abandonar Madrid, perdió este último apoyo y pasó los últimos años de su vida en estado de indigencia. Sus restos fueron sepultados en la iglesia de San Justo de Madrid; transportados a Lucca en 1927, se conservan en la iglesia de San Francisco.

Luigi Boccherini es quizá el más importante compositor italiano de música instrumental del siglo XVIII, estabilizador del estilo de cámara basado en la concepción de cuartetos con sus numerosísimos tríos, cuartetos, quintetos y sextetos. Músico extraordinariamente fecundo, es autor de casi quinientas composiciones, entre las cuales figuran no menos de sesenta tríos, ciento dos cuartetos, ciento quince quintetos, dieciséis sextetos, dos octetos y veinte sinfonías.

En todos estos trabajos, el compositor sobresale por la riqueza de la invención melódica y por la fluidez del diálogo instrumental, llevado con gracia y equilibrio a través de una sucesión de sonrientes exquisiteces, entre las que se insinúan algunas veces acentos levemente patéticos: son famosos el Concierto para violoncelo y orquesta y el Minueto en la mayor. Escribió también la ópera La Clementina (1765), los oratorios juveniles Giuseppe riconosciuto y Gioas re di Giuda, unStabat Mater (1800), una misa (1800), algunas cantatas y diversas arias académicas.

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Biografía de Francisco de Icaza

(México, 1863 - Madrid, 1925) Poeta y crítico mexicano. Volcado desde su juventud hacia la carrera diplomática, desempeñó diversos cargos en representación del pueblo mexicano en Alemania y España, país este último en el que pasó la mayor parte de su vida, primero en calidad de diplomático y, tras el estallido de la Revolución en su lugar de origen, en condición de exiliado.


Hombre de vasta formación intelectual, recibió numerosos honores académicos tanto en México (donde fue elegido miembro de la Academia Mexicana) como en España (donde ocupó sendos sillones en la Academia Española de Historia y en la de Bellas Artes). En su país natal, seis años antes de su muerte, se convirtió en uno de los impulsores y fundadores de la Academia Mexicana de la Historia, que celebró su sesión inaugural en 1919, en su sede de la calle de San Ildefonso de la capital mexicana. En el acta de inauguración figuran como miembros fundadores, junto a Francisco A. de Icaza, otros eruditos aztecas tan notables como Luis García Pimentel, el padre Mariano Cuevas, el marqués de San Francisco, el padre Jesús García Gutiérrez, Jesús Galindo y Villa, Luis González Obregón y Juan B. Iguiniz.

En el Boletín de la Real Academia Española publicó numerosos artículos y ensayos críticos centrados en la literatura española del Siglo de Oro, parcela en la que se reveló como uno de los grandes especialistas de su tiempo, con estudios monográficos tan relevantes como Las «Novelas ejemplares» de Cervantes (1901) y El Quijote durante tres siglos(1915). En esta línea de trabajo, su obra más relevante es una investigación sobre la peripecia vital del "Fénix de los Ingenios" que, publicada en 1925 bajo el título de Lope de Vega. Sus amores y sus odios y otros estudios (1925), fue galardonada con el Premio Nacional de Literatura. Entre sus primeros ensayos cabe citar también el titulado Examen de críticos (1894).

Francisco de Asís de Icaza fue también un notable poeta que gozó del reconocimiento de sus contemporáneos, sobre todo por su perfecta asimilación de la poesía tradicional española. Entre sus poemarios impresos, cabe recordar aquí los titulados Lejanías (1892), La canción del camino (1906) -obra en la que alcanzó sus mayores logros a la hora de adaptar a la pluma de un autor culto como él las formas populares- y Cancionero de la vida honda y de la emoción fugitiva (1922).

Fue en España donde comenzó a frecuentar los foros y cenáculos literarios y donde entabló amistad, en plena juventud, con algunos poetas modernistas de la talla del cubano Julián del Casal y el malagueño Salvador Rueda. En Madrid también, cuando ocupaba ya el cargo de embajador de México, nació en 1899 su hija Carmen de Icaza, una de las figuras más representativas de la narrativa española del siglo XX escrita por mujeres.

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