domingo, 25 de mayo de 2014

Biografía de Gustav Holst

(Gustave Theodore von Holst; Cheltenham, 1874 - Londres, 1934) Compositor inglés de origen sueco. Discípulo de Charles Villiers Stanford en el Colegio Real de Música londinense, llegó a ser, como su maestro, un apasionado folklorista. Luego de haber sido músico de orquesta durante algún tiempo, a partir de 1903 se dedicó a la enseñanza, actividad que ejerció primero en Dulwich, más tarde en el "Morley College", y, finalmente, como maestro de composición, en el Colegio Real de Música.

Es el autor de una de las páginas más interpretadas y grabadas del repertorio: Los planetas, que en cierto sentido ha oscurecido, si no eclipsado totalmente, el resto de su producción. Mostró durante toda su vida un creciente interés por la filosofía y la cultura hindúes, que inspiraron algunas de sus composiciones más importantes, como la ópera de cámara Savitri, que llegaría a ejercer una profunda influencia en los compositores más jóvenes, con Benjamin Britten a la cabeza. Su hija Imogen Holst (Richmond, 1907-Aldeburgh, 1984) fue una conocida musicóloga.

Los planetas, pieza que ha inmortalizado el nombre de Gustav Holst, se abre con los violentos y apocalípticos acordes de Marte, el portador de la guerra, movimiento en forma de marcha que, en el momento del estreno (1918), fue considerado una alusión a la Primera Guerra Mundial. Otros seis más, dedicados a otros tantos planetas (Venus, Mercurio,Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno) completan esta suite en la que su autor expresó su pasión astrológica. Compuesta entre 1914 y 1918, Los planetas es una obra desarrollada en forma de poema sinfónico, con precisas referencias literarias: se interpreta el significado esotérico ritual de cada planeta, a menudo diverso de la imagen mitológica. Marte aparece como portador de la guerra y Mercurio como mensajero alado; pero Venus es portadora de la paz, y sobre todo Júpiter es portador de alegría, en un sentido casi dionisíaco; Neptuno es el místico que acompaña a Saturno, portador de la vejez, y a Urano el mago.

Se ha querido reconocer en Los Planetas el período oriental de la copiosa producción de Gustav Holst, interesado en el ocultismo místico del pensamiento filosófico indio. Se trata en cualquier caso de un período central, singularmente aislado entre el juvenil, vuelto hacia los descubrimientos del folklore inglés, y el ecléctico de la plena madurez, que desembocará más tarde en la devoción a Bach, de acuerdo con la afirmación de un gusto neoclásico.

La obra es, en el fondo, un producto del último romanticismo alemán; la naturaleza "inspirada" del músico, elocuente, en muchos puntos straussiana, y su gusto por el timbre como inmediato término expresivo de evidencia visual, una y otro estimulados por un tema rico en situaciones, son las características de esta partitura. Es una música descriptiva, o sea de aquella que "mira" a través de sonidos. De un logrado conjunto de imágenes brota y se afirma el gusto de Holst, en un encuentro continuo de motivos comunes, efectista y musicalmente centrado.

Fruto de la fascinación que ejerció el Oriente en Holst durante este mismo período de su producción es también la ópera de cámara en un acto Savitri, compuesta en 1908 y estrenada en 1916 en el Covent Garden de Londres. La protagonista, Savitri, es la joven hija de un rey que escoge por esposo a un príncipe al cual han asignado los dioses sólo un año de vida. La muchacha lo sabe y se propone acompañarlo en la muerte, de la cual, sin embargo, consigue rescatarlo en virtud de la oración.

Holst redujo la copiosa materia de una antigua leyenda hindú al núcleo temático del amor que vence a la muerte, subrayando el carácter místico-emotivo de la leyenda, y aplicó su criterio de simplificación a toda la redacción de la partitura: desde las proporciones del "conjunto instrumental" de la orquesta (la obra es, en efecto, presentada como "poema para tres voces y coro invisible con acompañamiento de un doble cuarteto de cuerda, siete flautas y corno inglés") hasta la sencillez de la interpretación musical, que dio a la obra una real eficacia poética. Además del color opalino del sonido minuciosamente modulado, es de observar la llamada de la muerte que recorre toda la obra en un ritmo angustioso de tres notas repetidas, y el etéreo coro invisible, de marco espectral, en algunos cuadros.

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Biografía de Raymond Carver

(Clatskanie, 1938 - Port Angels, 1988) Escritor estadounidense cuyos relatos breves impusieron en su país un modelo narrativo denominado por la crítica "realismo sucio", porque sólo trataba temas cotidianos (sin nada heroico o excepcional) con un estilo seco y sin concesiones metafóricas.

Para mantener a su esposa y a los dos hijos de ambos tuvo que aceptar trabajos de poca monta (asistente de una gasolinera, portero...) durante una etapa de su vida cuya inestabilidad económica lo marcaría para siempre. En 1958 empezó a interesarse seriamente por la narrativa después de haber asistido a un curso de escritura creativa en el Chico State College.

Publicó sus primeros cuentos cortos en revistas, mientras estudiaba en el Humboldt State College de California, en 1963. Carver declaraba que eran tantas sus preocupaciones con los niños que apenas tenía tiempo para escribir, lo que determinó la brevedad de sus cuentos y que descartase la novela como género. Empezó a beber descontroladamente a partir de 1967 y hasta 1977, y llegó a ser incluso hospitalizado por alcoholismo.

En 1976 alcanzó reputación con la colección de cuentos ¿Quieres hacer el favor de callarte, por favor?En 1983 obtuvo un importante premio monetario de la Academia Norteamericana y el Instituto de Arte y Literatura, que le permitió reservar tiempo para escribir. Sus cuentos pueden dividirse en dos grandes etapas: la primera hasta principios de la década de 1980, y la segunda desde allí hasta su muerte. La primera puede considerarse un período convulso, en el que la forma de sus cuentos estaba dictada directamente por los sinsabores de su vida, mientras que la segunda fue más reposada, ya que la escritura pasó a ser una actividad de madurez.

Los personajes de sus relatos son pequeños seres atrapados en situaciones sórdidas de la vida corriente: gente sin empleo, abúlicos, perdedores por naturaleza, trabajadores pobres, caracteres nerviosos y grises. Sus escenarios son hogares donde los matrimonios se aman y se odian, o bares donde la existencia de los marginales y alcohólicos transcurre sórdidamente, o vecinos cuyas vidas se relacionan aleatoriamente, al estilo de Chejov, su maestro preferido. Sin embargo, entre tanta oscuridad y falta de sentido, a veces brota una luz de esperanza, o un detalle de horror, rasgo que confiere al estilo de Carver una personalidad inconfundible.

Algunos cuentos están construidos dentro de la estética minimalista (pocos recursos en el menor espacio), como pequeños marcos para situaciones rápidas y apenas importantes a primera vista. Algunos críticos lo han considerado como "el mejor escritor de cuentos cortos desde Hemingway". En el marco de estos presupuestos vitales y estéticos escribió libros como Catedral (1984) o De qué hablamos cuando hablamos de amor (1981), y también interesantes volúmenes de poesía.

Sus poemas parecen una extensión de sus cuentos en el sentido del prosaísmo, pero se abren más a un mundo lírico de objetos, sensaciones y paisajes. Murió en plena madurez creativa, poco antes de cumplir los cincuenta años, a causa de un cáncer de pulmón.

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