martes, 6 de mayo de 2014

Biografía de Alexander von Humboldt

(Alexander o Alejandro Humboldt; Berlín, 1769-1859) Naturalista y explorador alemán. Recibió una excelente educación en el castillo de Tegel y se formó intelectualmente en Berlín, Frankfurt del Oder y en la Universidad de Gotinga. Apasionado por la botánica, la geología y la mineralogía, tras estudiar en la Escuela de Minas de Freiberg y trabajar en un departamento minero del gobierno prusiano, en 1799 recibió permiso para embarcarse rumbo a las colonias españolas de América del Sur y Centroamérica.


Acompañado por el botánico francés Aimé Bonpland, con quien ya había realizado un viaje a España, recorrió casi diez mil kilómetros en tres grandes etapas continentales. Las dos primeras en Sudamérica, desde Caracas hasta las fuentes del Orinoco y desde Bogotá a Quito por la región andina, y la tercera por las colonias españolas en México.

Como resultado de su esfuerzo, logró acopiar cantidades ingentes de datos sobre el clima, la flora y la fauna de la zona, así como determinar longitudes y latitudes, medidas del campo magnético terrestre y unas completas estadísticas de las condiciones sociales y económicas que se daban en las colonias mexicanas de España. Entre 1804 y 1827 se estableció en París, donde se dedicó a la recopilación, ordenación y publicación del material recogido en su expedición, contenido todo él en treinta volúmenes que llevan por título Viaje a las regiones equinocciales del Nuevo Continente.

De entre los hallazgos científicos derivados de sus expediciones cabe citar el estudio de la corriente oceánica de la costa oeste de Sudamérica que durante mucho tiempo llevó su nombre, un novedoso sistema de representación climatológica en forma de isobaras e isotermas, los estudios comparativos entre condiciones climáticas y ecológicas y, sobre todo, sus conclusiones sobre el vulcanismo y su relación con la evolución de la corteza terrestre.

En 1827 regresó a Berlín, donde desempeñó un destacado papel en la recuperación de la comunidad académica y científica alemana, maltratada tras décadas de conflicto bélico. Fue nombrado chambelán del rey y se convirtió en uno de sus principales consejeros, por lo que realizó numerosas misiones diplomáticas. En 1829, por encargo del zar, efectuó un viaje por la Rusia asiática, en el curso del cual visitó Dzhungaria y el Altai.

Durante los últimos veinticinco años de su vida, se concentró principalmente en la redacción de Cosmos, monumental visión global de la estructura del universo, de la que en vida vio publicados cuatro volúmenes. Humboldt está considerado como uno de los últimos grandes ilustrados, con una vasta cultura enciclopédica, cuya obra abarcaba campos tan dispares como los de las ciencias naturales, la geografía, la geología y la física.

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Biografía de Henry David Thoreau

(Concord, EE UU, 1817-id., 1862) Escritor y ensayista estadounidense. Nacido en el seno de una familia modesta, se graduó en Harvard en 1837 y volvió a Concord, donde inició una profunda amistad con el escritor Ralph Waldo Emerson y entró en contacto con otros pensadores trascendentalistas.


En 1845 se estableció en una pequeña cabaña que él mismo construyó cerca del pantano de Walden a fin de simplificar su vida y dedicar todo el tiempo a la escritura y la observación de la naturaleza. En este período surgieron Una semana en los ríos Concord y Merrimack (1849), descripción de una excursión que diez años antes había realizado con su hermano, y, finalmente, Walden (1854), que tuvo una notable acogida.

En 1846, concluida su vida en el pantano, Thoreau se negó a pagar los impuestos que el gobierno le imponía como protesta contra la esclavitud en América, motivo por el cual fue encarcelado; este episodio le llevó a escribir Desobediencia civil (1849), donde establecía la doctrina de la resistencia pasiva que habría de influir más tarde en Gandhi yMartin Luther King.

Cercano a los postulados del trascendentalismo, su reformismo partía del individuo antes que de la colectividad, y defendía una forma de vida que privilegiara el contacto con la naturaleza.


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Recuerdos borrables (con ejercicio) por Merlina Meiler

Se habla mucho de los recuerdos imborrables, ¿pero, no te gustaría que muchos de ellos desaparecieran?

Y si pudieras eliminarlos, ¿lo harías?

Los hechos dolorosos que te han sucedido dejaron su impronta en tu interior. En ciertos momentos puntuales o sin razón aparente alguna, vuelven a aparecer y a movilizar las mismas fibras de una manera similar a la que experimentaste anteriormente.

Retornan imágenes, sonidos, sensaciones, incluso sabores u olores, como una catarata impetuosa que no puedes frenar y que, obviamente, no es bien recibida.

A veces se suceden ininterrumpidamente y no sabes cómo frenarlos. Otras, solo te resta revivir lo pasado y hacer un esfuerzo mayúsculo para poder situarte en el presente, haciendo caso omiso a semejante lastre que te jala hacia atrás.

¿Cómo lidiar con esto?

El recuerdo que conservas perdería gran parte de su connotación aflictiva si pudieras separarlo o, por lo menos, alejarlo de tus emociones y de lo que genera en tus sentimientos.

Cuando estés en soledad y sin distracciones (por ejemplo, no en la oficina pero sí en el transporte público o en tu casa/jardín con el teléfono silenciado), te propongo que hagas este ejercicio, para lograr una diferencia importante en lo que te provoca tristeza o no te deja avanzar como desearías.


Ejercicio

En este lugar sereno en el que estás, te invito a que, por última vez, traigas a tu mente esos recuerdos de los que tanto te está costando despegarte.

Si estás de acuerdo, primero, cierra los ojos e imagina que estás detrás de un vidrio blindado, en un lugar que te brinda seguridad. El vidrio te permite escuchar y ver, pero no deja que se involucren tus emociones.

Ahora, del otro lado del vidrio blindado, comienza a suceder el hecho que tanto te ha abrumado hasta hoy, como si fuera una película. Puedes verte a ti mismo y a los demás actores de la situación, escuchas lo que dicen, pero estás protegido de tener cualquier sentimiento al respecto.

Mira a quienes formaron parte de la situación, desde tu lugar de espectador. Obsérvate a ti mismo y a los demás, y cambia el ángulo las veces que sea necesario, repetidamente, para tener una visión más acertada de todo el espectro, por última vez.
Estás aquí, protegido, a salvo.

Presta atención a las palabras, a lo que te dices a ti mismo, a otras voces que tal vez participaron y que no pudiste oír en esa circunstancia.

Observa tranquilamente la proyección del evento. Es probable que veas cómo se va alejando del vidrio blindado que los separa (también de ti). También que sus bordes se desdibujan y que los colores van desapareciendo, hasta quedar en blanco y negro (y algún gris).

Respira pausadamente y despídete de lo que sucedió: ya es hora de que vuelvas a caminar en libertad.

De ahora en adelante, cuando rememores ese recuerdo, la diferencia será sustancial.

¡Comparte conmigo cómo te ha ido!

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