viernes, 21 de marzo de 2014

Quiéreme y no digas nada,...

Quiéreme como se quiere en el hechizo de la vez primera,… como se quiere cuando nunca se ha querido,… en la esencia entregada que se esconde en los suspiros censurados,… inconfesables,… en las quimeras de sentires soñados,…. esas que habitan en los pulsos de las ganas de ser de otro,… y te atrapan en el deseo de nunca ser rescatado,… y mueres en lo perpetuo de la espera de momentos esperados,… en la distancia de la presencia recordada,… cuando el tiempo mata al tiempo porque no estás a su lado,… cuando haces de dos uno en el hueco de tu alma,… cuando haces de uno nada en lo yermo del después,… del antes,… y sólo existes en su ahora,… cuando el olvido se para,… cuando la vida te vive,… y el silencio es la belleza de su callada mirada,… y el sonido es la caricia del aire tatuado en la piel del amor,.. quiéreme y no digas nada,… hazme sentir que me amas,… hazme a momentos ser todo,… haz que sin ti no sea nada,…

PD: Dios no me quiere y el Diablo me tiene miedo.
José Ramón Marcos Sánchez

Clases de amores por Merlina Meiler

Cuando se trata del vínculo romántico entre dos personas, hay distintas clases de amor, ya que no todos buscamos lo mismo al involucrarnos con otro ser.

Aquí suelen radicar las grandes diferencias a la hora de seguir o no adelante con el vínculo: tal vez la persona que has elegido está buscando una manera de relacionarse distinta a la que tenías en mente (o en el corazón)

El diario La Hora de Ecuador ha publicado un artículo interesante sobre este tema.

El cantante Julio Jaramillo dice en una de sus canciones: “En nuestro gran amor no hay pena ni dolor que puedan separarnos, si la felicidad es fácil de alcanzar queriéndonos así” y es que cuando una persona siente que está enamorada su vida cambia porque comparte su felicidad con su media naranja, pero ¿sabía que no todos aman igual?

Según el psicólogo Robert Sternberg, presidente de la Universidad de Wyoming, EE.UU., el amor es una relación interpersonal que se caracteriza por tres componentes: intimidad (abarca sentimientos de apego, cercanía y conexión emocional), pasión (refleja un estado de intenso deseo sexual y de unión entre las partes) y compromiso (es la intención de las partes de mantener el amor y continuar con la relación).

Además, Sternberg menciona que las relaciones amorosas evolucionan desde la pasión al compromiso, desarrollando la intimidad en el camino y manteniendo o no la pasión. Estos tres pilares del amor forman un triángulo y la combinación de estos resulta en siete tipos de amor. Toda pareja se encuentra en uno de los siete estadios y puede evolucionar de uno a otro.

Encaprichamiento
° Son los ‘flechazos’ en el que la persona siente intenso deseo de tener relaciones, pero sin que medie, por el momento, la intimidad ni el compromiso. Es característico de la primera fase de algunas parejas, pero no funciona con el tiempo si no se desarrolla alguno de los otros pilares.

Amor vacío
° Es característico de las uniones por conveniencia o de los matrimonios que, a la larga, perdieron la pasión y la intimidad. Aunque existe el interés por mantener la relación ya no sienten nada el uno por el otro.

Amor romántico
° Existe un intenso deseo sexual y ha aparecido la intimidad propia de una pareja, pero aún no se ha adquirido ningún compromiso ni se ha discutido sobre planes de futuro.

Amor sociable
° Es característico de numerosos matrimonios que logran estar varios años. La pasión sexual desaparece, pero sigue hay cariño, confianza y compromiso. Se trata de un tipo de amor que puede durar mucho en el tiempo, pero corren el peligro de perder la intimidad.

Amor fatuo
° Ambas partes muestran compromiso y hacen el amor consecutivamente, pero no han desarrollado una intimidad emocional sólida. La intención de permanecer unidos es por la fuerte pasión que sienten, pero en cuanto ésta falle es probable que el amor desaparezca.

Amor consumado

° Es la forma completa de amor, el estado ideal al que todas las parejas aspiran. Sterbeng asegura que llegar a esta forma no es tan difícil como mantenerla en el tiempo, algo que logran muy pocas parejas.

Cariño
° Se trata del amor propio de las amistades. Existe un vínculo y una cercanía con la otra persona, pero no hay pasión física ni existe un compromiso a largo plazo. Es característico de las relaciones de pareja recién ‘estrenadas’, normalmente a partir de una amistad previa, que no encuentran el camino para profundizar más allá de la mera amistad. Si no avanzan a otra etapa no suelen durar más de dos meses.

¿Con qué clase de amor te sientes más identificado?