viernes, 14 de marzo de 2014

Aprendiendo a ser felices

La vida es como tú la quieras hacer, nada es fácil, siempre nos encontramos con nuevos retos, y cada día es una aventura.

La vida muchas veces nos golpea tan fuertemente que hasta nos cuesta abrir los ojos por la mañana, pero en nosotros mismos está el poder hacer de nuestra vida algo bonito u optar por no revertir las cosas que nos salen mal. Siempre hay cosas por las que vale la pena seguir soñando, porque eso nos hará felices.

Si por el motivo que sea la persona con la que habías soñado y hecho planes se ha marchado de tu lado, ser feliz no será fácil para ti. En una situación así lo único que se desea es llorar y no volver a ver la luz del día.

Pero detente un momento y piensa: lo has conocido, no naciste justo a esa persona, si se fue no era tal el amor que pretendía tener. Debes pensar con la mente fría que hay que saber cerrar ciclos y dejar atrás lo que te hace daño, y debemos por nuestro bien seguir adelante, porque nadie está obligado a querernos para siempre.

La vida es y será siempre bella, no te dejes angustiar por las cosas cotidianas, siempre habrá razones para querer vivir, una persona no puede ser todo lo que esperas. Mira a tu alrededor, hay mucha gente buena que siempre estará dispuesta a darte una mano cuando las tuyas no te alcancen, alguien siempre está contigo, sólo que no te das cuenta porque te has encerrado en su mundo y te olvidaste de que tienes uno propio.

Te conoces ya sabes como eres, date la oportunidad de volver a querer y seguro que con esa felicidad que irradias acercarás a muchas personas que tendrán ganas de compartir tus sueños, y porque no, quizás hasta tu amor. Disfruta cada momento de tu vida, porque son únicos, nunca habrá un día igual que el otro, disfruta de las maravillas que hay en la creación. Muchas personas se quedan tristes y amargadas por no mirar más allá de sus frustraciones, no seas de esas personas, aprovecha tu vida, vívela plenamente pues sólo se vive una vez.

Tu pareja jamás debiera ser el centro de tu universo, debemos aprender a vivir nuestras propias vidas, sin necesitar de esas "muletillas". Piensa en positivo, piensa que eres grande, que todos los planes con los que un día soñaste podrías llegar a realizarlos. Eres una persona única, no te aferres a cosas que no son para ti, no dejes que se te vaya la vida pensando y tratando de recuperar lo que has perdido, piensa mejor en lo que has ganado.

Date permiso para dar rienda suelta a tu vida, para sonreír, vivir y reír… Concédete permiso para llorar, amar, perdonar, recordar y olvidar… nunca dejes de soñar. Sonreirás, eso es algo que está al alcance de tus manos, nadie puede vivir la vida por ti, sólo tú tienes poder real sobre el camino que deseas tomar.

La vida es una sola, si alguien no sabe darte amor, olvídale, tú puedes tener todo lo que desees. Si eres y has sido una buena persona, la vida sabrá premiarte. Un día mirarás el amanecer con nuevos ojos, tu vida será de muchos colores y te darás cuenta de que has aprendido a amarte y valorarte a ti misma. Eso hará la gran diferencia y hará de ti una mujer independiente y segura.

Vive un día a la vez, se feliz, que eso es lo más importante, lo demás viene por añadidura.

Autor: Shoshan.

Fuente: Oasis

Lo que escuchamos

"Somos lo que escuchamos" rezaba un programa de radio que pasa música muy variada

Hoy lo escuche y realmente la música me transportaba mientras conducía mi automóvil.

Somos lo que escuchamos, somos lo que pensamos, somos lo que sentimos.

Lo que sentimos en nuestro corazón, todas esas intenciones de amor que aunque no nos damos cuenta le dan orientación a nuestra vida.

Ya que nuestro destino, nuestro recorrido por este planeta esta signado por una cadena de intenciones.

De como orientamos nuestra intención es que el exterior se nos manifiesta.

Sembramos pensamientos-intenciones y cosechamos un destino, una vida.

Y lo mas valioso que podemos cosechar en la vida son afectos, afectos en todos lados donde nos manifestemos, y esos afectos con intenciones de luz y de amor regocijan nuestro corazón de manera que nuestro corazón funciona a full, de diez tanto en lo espiritual como en lo físico. Lleno de salud.

Además con caminatas al aire libre le damos otra ayudita al corazón, purificamos el aire que entra por nuestros pulmones.

Les deseo que puedan realizar caminatas; que den y reciban mucho amor que es el zumun de la realización como ser humano.

Esperando sus visitas a mi pagina web www.poderosomiguel.com.ar y sus consultas las cuales responderé con suma pasión por el servicio.

Con amor desde Argentina.
SUSANA
Terapeuta

Lo que dicen de ti los demás, ¿te importa?

¿Cómo te tomas que la gente hable mal de ti a tus espaldas? ¿Sientes impotencia? ¿Te da rabia? ¿O no te afecta lo más mínimo?

Hay personas que se jactan de que las opiniones de los demás les importan un bledo. Si critican, que critiquen.

Insisten e insisten en que pasan olímpicamente de las murmuraciones de los cotillas.

Mala cosa es ésa. Si tanto insisten, es que pretenden convencer a alguien. Quizás a ellos mismos.

La persona que tiene confianza en sí misma no te lo tiene que decir. Actúa con confianza.

Y lo mismo pasa con esa gente que dice que no les importa lo que otros piensen o digan de ellos. Que tanto lo recuerden, tiene más que ver con el deseo de adoptar una pose fuerte que con la realidad.

Lo admito. Yo soy una de ellos. De “boquilla” digo que los cotilleos de los demás me resbalan. Pero luego… no me resbalan tanto. Cada vez menos, eso sí. Estoy progresando, sobre todo desde que escribo sobre estos temas y me cuestiono tantas cosas.

Porque, pensemos… ¿En qué nos puede afectar que hable mal de nosotros gente que ni nos va ni nos viene?
Si lo que dicen es totalmente cierto…

Bueno va. Todos cometemos errores, hacemos cosas mal y tenemos nuestras peculiaridades que, sin ser malas o buenas, no son del agrado de alguien.

Con que uno busque estar en paz consigo mismo es suficiente, ¿no?
Si lo que dicen es mitad verdad, mitad ficción…

Lo mismo. Pues anda que no se distorsiona “la verdad” cuando va de boca en boca… Y, como caiga en la boca de alguien que no te puede ver ni en pintura, más distorsionada y horrenda quedará la historia que cuenten sobre ti.

¿Qué haces en ese caso? La gente piensa lo que quiere pensar y ni tú ni yo tenemos control sobre eso.

Es una utopía pretender que todos vean la realidad desde tu punto de vista. Y, cuando a la gente le gusta más “su verdad” que la tuya, es muy difícil que cambien de versión. No vale la pena perder el tiempo en eso.
Si lo que dicen es totalmente falso…

En ese caso, si el chisme que esparcen no va a derrumbar tu vida,déjalos.

La gente que te aprecia no va a tragarse el bulo o, en todo caso, te preguntaría a ti qué hay de cierto en ello. Se lo aclaras y asunto zanjado.

¿Y qué pasa con quienes se creen la mentira? ¿Te gustaría tener una relación cercana con alguien que da crédito a lo malo que dicen de ti, sin molestarse en preguntarte si es verdad? A mí, desde luego que no.

Así es como, poquito a poco, con el paso del tiempo, tú vas quedándote con las opiniones de la gente que sí es importante en tu vida y, por supuesto, con las tuyas. Ésas son las que realmente cuentan.

A la par que, por supuesto, vas ignorando las majaderías que puedan esparcir por ahí quienes no desean dirigir el foco hacia su propia vida y por eso se dedican a criticar y especular sobre la vida de otros.

Cada día te vas soltando más cadenas.

Fuente: Tus buenos momentos