viernes, 14 de febrero de 2014

Venimos a aprender

Mientras son jóvenes y están sanos, los humanos no piensan nunca en este principio de disgregación que trabaja insidiosamente en ellos y que un día acabará triunfando. Tienen tendencia a creer que el mundo les pertenece y que el futuro se abrirá sin cesar ante ellos. ¡Qué frustración cuando empiezan a sentir que el mundo físico se les está escapando! Y he aquí que, en esta lucha sin cuartel que se está librando en ellos entre el principio de vida y el principio de muerte, algunos quieren retener la vida a toda costa: ponen en la batalla todos los recursos que deberían utilizar para interiorizarse, para profundizar en sí mismos, y lo pierden todo.

No hemos venido a la tierra para quedarnos eternamente jóvenes y gozando de buena salud, sino para hacer un aprendizaje, para adquirir una experiencia. El sabio es aquél que es consciente del declive de su camino y se esfuerza por utilizarlo todo. En el mundo espiritual, la ascensión es ininterrumpida. Aquí abajo, hagamos lo que hagamos, veremos que, poco a poco, nuestra frente y nuestras mejillas empiezan a arrugarse, nuestro cabello a blanquear, nuestros dientes a caerse, etc. Pero debemos comprender que esto no tiene mayor importancia si, detrás del cabello blanco y de las arrugas, se manifiesta la irradiación de la vida espiritual.

Omraam Mikhaël Aïvanhov

Esta noche,... de José Ramón Marcos Sánchez

Esta noche escóndeme entre tus brazos,….hazme sentir que no siento,…haz que me olvide de todo,…déjame ser solamente un pedazo de tu cuerpo,…envuélveme entre tu piel y aléjame de mi mismo,…llévame donde no existo y dame un beso en el daño,…hoy necesito llorarme tantas lagrimas calladas,….hasta partirme y partir en busca de llantos nuevos,…hasta encontrar el lugar donde habitan los motivos,….que te arrancan el alma de aquel motivo que aún gastado consume la vida herida,….esta noche hazme tiniebla en tu sombra,….que no me vea ni el aire,…cubre mi fragilidad con un manto de cariño,…para al menos un instante no ser nada más que ausencia,…esta noche no me olvides,….búscame entre los pliegues de tus sueños,….acaricia mi abandono,….pon consuelo en la derrota que siente el que ya no lucha,….el que asume que un adiós es el inicio buscado,…el que implora que el final sea el punto de partida,…esta noche dame vida entre tus brazos,…o déjame irme sintiendo que siempre viví en tus brazos,…que quiero morir en ellos,…..
PD: Dios no me quiere y el Diablo me tiene miedo.
José Ramón Marcos Sánchez