martes, 21 de enero de 2014

Triple amor

Amor a la naturaleza.

Se refiere a la relación afectiva con los reinos no humanos del planeta. Esto implica la idea del respeto y el amor a todos los seres, no importando su nivel de evolución. La preocupación ecológica y ambiental no es sino el llamado a los seres humanos de la necesidad de reestructurar nuestros esquemas con relación a nuestro lugar dentro de la armonía del cosmos.

Amor a la humanidad.

Ya hemos visto como este amor debe ser manifestado en hechos, por medio del servicio consciente y no solamente por el sentimiento que podamos experimentar por nuestros semejantes. Este amor global se expresa en círculos concéntricos, empezando por nosotros mismos como punto central, luego la familia, las amistades y los diferentes grupos en donde nos movemos, y así hasta abarcar al mayor número de personas.

Amor místico.

Es el amor de los amores, la esencia de todo tipo de afectividad positiva. Es la manifestación más sublime que un ser humano puede experimentar a nivel emocional, cuando se llega a vivir este amor divino, el ser sufre una transformación que lo convierte en un canal de bendiciones superiores para todos los seres.

Del libro: EL SENDERO DE LA PAZ Y LA ARMONÍA INTERIOR
Autor: Rolando Leal 

El alma de la mujer,... de José Ramón Marcos Sánchez

Voy a partir la distancia que me separa de ti,…. voy a llegarte hasta donde ni siquiera tu llegaste,… y desgarraré a caricias tu cuerpo hasta hacerlo mío,…y haré míos tus jadeos,… y besaré cada uno de los suspiros que el amor te arrebató,…. cada latido que tienes pendiente en el deseo de ser amada,…. quiero que sientas lo bello de lo que ocultas,… y poseer esas partes censuradas que claman su libertad,… hasta extasiar la pasión siendo esclavo de tus ganas,…. voy a ser la salvaje realidad que mate tus fantasías,… el instinto de la carne que velará tu cariño,… para darte el respeto suficiente,…. la ternura necesaria,… el placer inagotable,… y consumar esos sueños imposibles que sueñas en soledad,…. y llenar tus deseos de recuerdos,… para que revivan en tu intimidad,… y lloverme en tus vacíos hasta llenarlos de mí,… hasta saciar de plenitud el total de la lujuria,… y rodearte con mis brazos para proteger tus miedos,… y que brote lo mas bello que la belleza engendró,… eso que te habita dentro,... eso que alguien llamó,… el alma de la mujer,….

PD: Dios no me quiere y el Diablo me tiene miedo.
José Ramón Marcos Sánchez