lunes, 20 de enero de 2014

Abrázame,... de José Ramón Marcos Sánchez

Cuando menos te merezco es cuando más te necesito,… cuando quiero cobijarme hasta del aire inhalado,…. cuando siento como duele,… cuando no sé cómo hacer para acallar el dolor,… y no doy nada porque tengo nada… quiero escapar en tu cuerpo,… en lo confortable del silencio comprendido,… quiero olvidarme que existo,… para volver a existir… no poseo ni las fuerzas para dejarme poseer…. me siento tan vulnerable,… que vencerme es un demérito,… quiero soñar que es un sueño,… despertar cuando era antes,.. cuando la sonrisa no era una mueca imposible,… y las lágrimas todavía eran capaces de consolar sufrimientos… no pretendo comprensión,.. pero preciso cariño,.. no quiero perdón si va implícito el olvido… no suplico compasión,… porque ni yo me la tengo,… pero quiero ser rescatado de aquello que te importó,… para que vuelva a importarte,… al menos hasta tener el valor de no querer defenderme… hoy que no merezco nada es cuando te pido más, por favor,.. hoy no me juzgues,,.. por favor,.. abrázame…

PD: Dios no me quiere y el Diablo me tiene miedo.
José Ramón Marcos Sánchez

Que no te detengan las dificultades

“Cualesquiera que sean las condiciones materiales en las que debéis vivir, decíos que no son determinantes. O más exactamente, sólo son determinantes en el sentido de que os obligan a trabajar sobre vosotros mismos.

Cuando no podéis avanzar y no queréis retroceder, sólo os queda descender a vuestro interior, como el pescador de perlas que se sumerge en las profundidades del océano, o bien, proyectaros muy lejos, muy alto, hasta alcanzar las estrellas. Sí, estas condiciones tan desfavorables en apariencia, son en realidad las mejores. No debéis resignaros con la pobreza y las privaciones, no debéis dejaros paralizar por las dificultades, simplemente sentirlas como aguijones para ir en busca de las verdaderas riquezas. “

Omraam Mikhaël Aïvanhov