sábado, 4 de enero de 2014

Qué hacer cuando estamos heridos

Cuando estamos heridos, es frecuente que cerremos nuestro Espíritu. El duelo tal vez también forme parte de ello y a veces tenemos que penar esa herida para poder soltarla. Hay una forma muy simple de abrirte: cuando sientas esa herida o dolor, haz que alguien quien te ame, te toque. Cuando recuerdes cualquiera de esos momentos dolorosos, puedes estirarte hasta tu esposo y tomar su mano por un momento, permitiendo que eso abra tu Espíritu. Sabrás que se ha abierto porque empiezas a sentirte calidez y plena. Tal vez aparezcan la tristeza y las lágrimas y eso podría continuar durante algún tiempo hasta que se haya despejado de ti. Es casi como un cáncer que se despoja. Después de que hayas despejado dicha experiencia, puedes pedirle a Dios que coloque Luz en todos los aspectos de ti donde la herida y el dolor se han liberado. Eventualmente el dolor se irá y solo habrá Luz.

- John-Roger De: Cumplir con Tu Promesa Espiritual

Los momentos libres,... de José Ramón Marcos Sánchez


Permito entregado la afluencia de la nada,…. y evado lo buscado para encontrar lo tenido,… sentires indiferentes repletos de diferencias,… abrazo la paz embriagada que poseen los momentos libres,… libero las condenas imaginarias que habitan en la saciedad de los sueños,… y sueño que soy la mirada de los ojos de un detalle,… imperceptible,… del aire de ahora,…. como un sentimiento perdido y perfecto del tiempo sin tiempo,…. que dura efímero siendo,… que perdura ensimismado en la memoria del viento,… y eterniza la belleza,… y llega a llenarse tanto de tan poco,… que el vacío es vaciado hasta morir de destierro ,… permito entregado sentir que la nada,… puede llenarme de todo,…. que si mañana sonrío,… es porque hoy quise hacerlo,…. y que la vida me duele cuando olvido que vivir,… me impide seguir “viviendo”,…

PD: Dios no me quiere y el Diablo me tiene miedo.
José Ramón Marcos Sánchez