viernes, 3 de enero de 2014

Virtudes para ser Feliz

Adaptabilidad
Comprende la naturaleza de las personas con quienes has de estar en contacto.
Ajusta tu modo de ser y tu conducta hacia ellos de tal manera que puedas agradarles.
Soporta alegremente las excentricidades de otros.
Reacciona siempre de modo armonioso.
Sirve a todos.
Ama a todos.

Humildad
Respeta a todos.
No eleves el tono de voz delante de personas mayores o venerables.
Ve al Señor en todos y siente que eres Su servidor y por lo tanto el servidor de todos.
No consideres a nadie inferior a ti.

Integridad
Desarrolla una personalidad integral.
Recoge todos los cabos sueltos de tu carácter.
Hazte persona de elevados principios morales.
Lleva una vida recta.
Deja que emane de ti la dulce fragancia de rectitud.
Todos confiarán en ti.

Nobleza
Huye de las bajezas de la mente como del veneno.
Nunca consideres los defectos de otros.
Aprecia sus buenas cualidades.
Nunca condesciendas a los malos pensamientos, palabras y acciones.

Magnanimidad
Considera a todas las cosas con mente abierta.
Ignora los defectos de otros.
Sé noble y abierto en cuanto hagas.
Evita las charlas inútiles y el chisme.
No dejes que tu mente permanezca en cosas pequeñas.

Caridad
Da, da y da. Irradia tus pensamientos de amor y de buena voluntad.
Perdona a tu prójimo.
Bendice al hombre que te injuria.
Comparte lo que tienes con todos.
Disemina el conocimiento espiritual.
Utiliza los bienes materiales, el conocimiento y la sabiduría espiritual que poseas como un don divino que se te ha confiado

Generosidad
Sé liberal cuando des.
Ten un corazón amplio.
No seas miserable.
Deléitate con las alegrías de otros y en hacer felices a otros.
La generosidad es una virtud hermana de la caridad.
Es la culminación de la caridad, la magnanimidad y la nobleza.

Pureza
Sé puro de corazón.
Elimina la lujuria, la cólera, la avaricia y otras malas cualidades.
Sé puro en tus pensamientos.
No dejes que entren en tu mente malos pensamientos.
Piensa siempre en Dios.
Piensa en el bienestar de todos.
Sé puro en tus palabras.
Nunca pronuncies palabras vulgares o groseras.
Sé puro también con tu cuerpo.
Mantenlo limpio.
Mantén tus ropas y tus alrededores limpios.
Observa las normas de higiene física, mental, moral y espiritual.

Fuente: Sendero espiritual 


Si tienes que marcharte,… de José Ramón Marcos Sánchez

A veces respiro tan sólo silencio,… y a veces silencio el dolor de estar solo,… y llueve en mis sueños aunque no esté lloviendo,… y cuando despierto la lluvia no cesa,… y amanece tan sólo en tu recuerdo,… y me quedo en tu piel,… y mi rostro sonríe de nuevo embriagado de ti,… abrázame que el tiempo en tus brazos se olvida de mí,… y el daño se duerme agotado entre besos,…. y vuelve a mentirme diciendo que me amas,… que nada podrá separar nuestra eternidad,… que no habrá lágrima capaz de nacer de nosotros,… y luego hazme el amor hasta llenarme de ti,… y déjame dormido si tienes que marcharte,… cobijado en recuerdos esperando tu vuelta,… y cuando regreses no me digas nada,… recuerda que el tiempo se quedo parado,… y que yo tan sólo te he estado esperando,… sigo siendo el mismo,… el alma enamorada que nació de ti,..

PD: Dios no me quiere y el Diablo me tiene miedo.
José Ramón Marcos Sánchez
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