martes, 2 de diciembre de 2014

Cerrando ciclos por Merlina Meiler

Comienza diciembre.

Aunque aún no lo hayas internalizado del todo y te parezca que los días y las semanas han pasado volando, llegó el último mes del año.

Es el momento ideal para cerras etapas y situaciones inconclusas.

La mejor decisión que puedes tomar en estos días es comenzar el nuevo año sin cargas innecesarias.

Liviano.

Más saludable.

De mejor humor.

Habiendo dejado de arrastrar penosas situaciones solucionables.

Y por sobre todo, con la satisfacción de haber concluido asuntos pendientes y de disponer de toda tu energía para concretar muchas metas y muchos sueños durante el nuevo periodo de 12 meses que está por comenzar.

Para lograr esto, te propongo que elijas uno o, como máximo, dos temas que sabes que están minando tus fuerzas y tu capacidad de vivir tranquilo y de disfrutar de todo lo que te rodea.

Aquello que no te permite alcanzar la paz que desearías y que sabes que has estado postergando por la razón que fuera.

Que se interpone entre tú y la necesidad de un punto final real.

Resuelve tomar el toro por las astas y sentarte a hablar con esa persona en tus propios términos.

Ten en cuenta que puede ser una reunión “unilateral” en la que él o ella sigan con su rollo, sin tener en cuenta tu punto de vista y sin escucharte (como probablemente lo hayan hecho en múltiples ocasiones), y no entren en razones.

Aunque eso es secundario, porque aquí lo primordial es que tú puedas finalizar un ciclo. Conque le pongas un tope al drenaje de tu energía, sentirás el alivio de haber hecho lo correcto.

No es necesario que les aclares nada ni que hables de más. Tampoco que busques excusas para explicarte ni que disfraces lo que sientes: lo fundamental es que te mantengas firme en tus convicciones y en tus palabras, y que no vuelvas a caer en el juego de los demás, sino que bailes al son de tu propia música.

Como siempre, la reacción de la otra persona ya no depende de ti. Puede ser similar a la que ha tenido hasta ahora (igual, aminorada o potenciada) o diferente, con un nuevo intento de “más de lo mismo”.

Pero si tienes en claro que los pasos que estás dando están dirigidos a soltar aquello del pasado que te viene reteniendo y fastidiando, sin permitirte avanzar, estarás en el camino adecuado.

Ten el convencimiento de que ya has hecho todo lo posible en su momento y que ha llegado la hora de liberar espacio para lo nuevo (y bueno) por venir en 2015.

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