miércoles, 24 de septiembre de 2014

Cuerpo versus auto por Merlina Meiler

El otro día me puse a pensar en las personas que tratan excelentemente bien a su auto (o vehículo).

Hay quienes incluso se desvelan o dedican una gran cantidad de tiempo a mantenerlo en las mejores condiciones posibles, sin escatimar dinero ni esfuerzos.

Se ocupan en extremo, de diferentes maneras:

– Lo mantienen bien equipado

– Averiguan lo último que hay en plaza para colocárselo

– Le cargan buena gasolina

– Comprueban el aceite y el agua con frecuenciaLo limpian o lo mandan a lavar seguido

– Le hacen los chequeos necesarios cuando corresponde

– Están orgullosos de él

Entonces, ¿por qué hay tanta gente que trata de este modo tan especial a su carro, pero no aplica los mismos cuidados cuando se trata de su cuerpo?

Lo equivalente sería:

– No fumar

– No excederse con el alcohol

– No tener sobrepeso

– Evitar la comida chatarra

– Elegir alimentos frescos y nutritivos

– Dormir lo necesario

– Trabajar una cantidad de horas razonable

– Descansar los fines de semana

– Realizar algún ejercicio físico

– Buscar contención emocional/afectiva cuando se requiera

– Salir y disfrutar de actividades interesantes durante el tiempo libre

– Mantener una vida social acorde a los gustos

– Poner límites

Pues bien, si notas que tratas mejor a tu auto (o a cualquier otro objeto externo) que a ti mismo, ¡es hora de que reflexiones sobre ello y tomes medidas! No en desmedro de tu pasatiempo (u obsesión), sino a favor de tu organismo y de todo tu ser.

¡Puedes comenzar hoy mismo, adoptando una sola actitud positiva que sabes que mejorará tu calidad de vida!

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