lunes, 26 de mayo de 2014

Reflejos del ayer por Merlina Meiler

Me hace bien rememorar mis días de niña, ya que la niñez representa nuestra esencia en el estado más puro.

Me resulta positivo ver cómo he avanzado sin dejar de lado mis ideales. De hecho, hoy puedo plasmarlos de manera vívida y sentir cómo han tomado forma de distintas maneras, impensadas hace muchos años.

También me agrada encontrar dentro de mí, como adulta, lugares intactos, a los que el dolor o las dificultades de transformarme en persona adulta crecer no han llegado o no han hecho mella alguna.

Me siento una “versión mejorada” de quien era hace algunas décadas, ya que pude sobrepasar mis propios límites y vencer características de mi personalidad que no me hacían feliz o que, peor aún, me jalaban hacia atrás y no permitían que me desarrollara y alcanzara mi potencial.

Por esto, soy una firme convencida de que podemos modificar situaciones y aspectos negativos –tanto internos como externos- y acercarnos o lo que deseamos, sea lo que sea.

Es claro que no he cumplido con todas las expectativas que tenía mientras iba creciendo, pero entendí que no se puede alcanzar el ciento por ciento de los sueños (¡lograr unos cuantos está muy bien!) y que, además, muchos de ellos no respondían a mis propias necesidades sino a lo heredado o a lo que otros esperaban de mí.

Y puedo vivir feliz con ello, porque entiendo que forma parte de este hermoso proceso llamado VIDA.

Así es que me gusta ver reflejados en el presente retazos de la personita que alguna vez fui y que, dentro de mí, sigue existiendo.

Conectarme con ella es uno de mis grandes cables a tierra, ya que representa mi esencia más íntima.

Me centra en el presente y me ayuda a tomar decisiones, en caso de grandes dudas.

Me da la fuerza necesaria para sentirme bien centrada en mí misma, de cara al futuro.

Si alguna vez he permitido que alguien cuestionara mi esencia o se interpusiera entre ella y yo, he aprendido que dejarla aflorar y sostenerla a rajatablas es saludable y que no hay ninguna otra opción posible.

¿Estás conectad@ con tu esencia y con los deseos y las aspiraciones que tenías en tu niñez?

Fuente: Mejora Emocional

No hay comentarios: