martes, 18 de marzo de 2014

Atracciones ¿erróneas? por Merlina Meiler

¿Por qué nos sentimos atraídos hacia personas que, de antemano, vislumbramos que no nos harán nada bien?

No se trata de un error.

Ni de masoquismo inevitable.

Tampoco (como he escuchado) que quizá nos guste que nos maltraten.

Cuando nos sentimos atraídos en más de una ocasión hacia gente que intuimos –o estamos casi seguros- que no nos tratarán como nos merecemos o que nos aportarán un sinfín de conflictos y de sinsabores, simplemente, hay algo de nosotros mismos que no estamos viendo.

La elección del mismo tipo de parejas a repetición, con claras muestras de que no lograremos un vínculo duradero, saludable y gratificante, puede darnos la pauta de qué tenemos que enfrentar si queremos realmente verlo.

Algo dentro de nosotros está esperando salir a la luz.

Y refleja el afuera.

Es necesario que permitamos que aflore cierta característica de nuestras personalidades a la que aún no le hemos dado el lugar que debería tener. En general, nos falta apoderarnos de algo que nos pertenece a nosotros, pero hasta ahora no lo hemos hecho o peor aún, hemos dejado que otros decidan qué hacer.

Oscurecer o negar una parte de nuestra personalidad o quién realmente somos (para que nos acepten, para no desentonar con nuestro entorno o por la razón que fuera) significa otorgarle poder a otros y esto, tarde o temprano, se nos vuelve en contra de algún modo. Además, implica un gasto de energía desequilibrante y poco saludable.

Déjame brindarte algunos ejemplos de qué pueden indicar ciertas atracciones “erróneas”.

- Una persona que, permanentemente, busca parejas que la maltratan y lo permite,
¿no será que tiene que aprender a hablar y a darse su lugar? En este caso, HACERSE VALER o PONER LÍMITES serían las frases clave.

- Alguien que se engancha con la primera persona que se le acerca, no realiza un acto de elección, sino que cuando lo eligen acepta sin titubear,
¿tal vez podría hacer elecciones mucho mejores, si lidiara con su soledad y entendiera que es mejor no tener a nadie como parche y dejar el lugar vacío para que aparezca quien realmente vale la pena? Aquí, APRENDER A ESTAR SOLO Y FELIZ sería la lección a aprender.

- Un ser que intenta salvar un vínculo enfermo o que ha naufragado en desmedro de su integridad y salud personales o que se queda atascado en la relación con su ex,
¿no se sentiría mejor aceptando poner el punto final internamente, soltar y abrirse a un futuro mucho mejor (léase: estar al lado de quien lo quiera fluidamente)? A las claras, ACEPTAR es el primer paso hacia la paz interior.

Por eso, si te sientes atraído hacia quien sabes que te traerá más dolores de cabeza que alegrías, descubre qué es lo que necesitas cambiar para llenar tu vida de colores vibrantes y de emociones placenteras. ¡Depende de ti! Y verás que esta clase de atracciones “erróneas” desaparecen por arte de magia, dando lugar a tu propio final feliz.

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