martes, 18 de febrero de 2014

Malos impulsos por Merlina Meiler

Sí, a veces me veo batallando contra mis malos impulsos.

Y no solo mientras estoy manejando y otro conductor realiza una mala maniobra…

Cuando alguien trata de dañarme a mí o a algún ser querido o realiza un acto imprudente que implica peligro, no respondo de la mejor manera. Puedo proferir alguna mala palabra o insulto o incluso, desear que se vaya a algún lugar muy feo.

De inmediato, me arrepiento de mi reacción y la cuestiono sin tapujos.

¿Por qué si hago un trabajo interno desde hace años por ser mejor persona y por ayudar a quien lo requiera, siempre que puedo, tengo algunos malos impulsos?

Entiendo que permitir un exabrupto o una ofensa dirigida hacia otra persona (aunque sea con razón) es moneda corriente o que todos lo hacen y, en ciertos casos, puede parecer justificado. Pero me gustaría contar con alguna herramienta que me permita evadirlos o interceptarlos antes de que afloren y se me hagan evidentes.

A pesar de esto y pensándolo bien, siempre llego a la misma conclusión:

Soy humana.

Tengo partes de mi personalidad que me agradan y otras de las que no me enorgullezco.

La clave es aceptarse, tratarse con delicadeza y comprenderse, para no incurrir en un daño mayor que el de las palabras o el de los impulsos poco felices.

Todos estamos compuestos por luz y oscuridad, por flaquezas y fortalezas, por dudas y certidumbres.

Lo importante es qué hacemos con ellos.

En mi caso, intento que esos malos impulsos pasen de largo con la mayor rapidez posible.

Los observo con detenimiento, ya que suelen ser la clave para dilucidar carencias, causas de infelicidad/ofuscación o debilidades. También me presentan situaciones en las que hay algo que necesito aprender o descubrir, por lo general, sobre mí misma.

De alguna manera, mi reacción refleja un tema irresuelto que es imperioso atender y subsanar.

Llegar al fondo de qué genera semejante actitud permite que uno se conozca más y hacer los cambios que resulten oportunos para tener una vida más plena – y con impulsos más suaves.

¿Hay algo que te provoca malos impulsos?

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