sábado, 25 de enero de 2014

Trabaja sin tensionarte

Acéptate tal cual eres y trabaja por ser mejor, pero sin  recriminarte. Valora tu cuerpo y atiende por tu salud. Reconócete el  mérito de poseer los dones que tienes. ¡Bendícete y felicítate por  tus aciertos!. Declárate el mejor amigo de ti mismo. Dale gracias a Dios por todos los beneficios que has recibido y agradécele las oportunidades de superarte y crecer como persona y en tu profesión. Incluso aquellas que no entiendes o que te parecen dolorosas o  difíciles.

El estrés dificulta tu paz interior, afecta tu salud, tu felicidad y tu vida. Para evitarlo, renuncia a querer lograr objetivos de manera  acelerada y forzosa. Aprende a utilizar el tiempo en forma adecuada.  Evita tensionarte por querer hacer varias cosas a la vez. No empujes  el río, déjalo correr a su ritmo. No te amargues imaginando futuros llenos de dificultades. Mira tus problemas con objetividad y hasta con buen humor y saca provecho de tus errores. 

El cansancio mental que provocan las situaciones conflictivas te hace flaquear la atención y debilita tu capacidad mental. Para solucionarlo, siéntate cómodamente en un sofá, olvida las causas de tal tensión, quédate en silencio durante diez minutos sin pensar en nada y sin proponerte nada. ¡Sólo relájate!. Comienza así a recuperar tu estabilidad y tu paz internas, para que puedas atender de la mejor manera las decisiones que debes tomar.

Desconozco a su autor

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