sábado, 4 de enero de 2014

Qué hacer cuando estamos heridos

Cuando estamos heridos, es frecuente que cerremos nuestro Espíritu. El duelo tal vez también forme parte de ello y a veces tenemos que penar esa herida para poder soltarla. Hay una forma muy simple de abrirte: cuando sientas esa herida o dolor, haz que alguien quien te ame, te toque. Cuando recuerdes cualquiera de esos momentos dolorosos, puedes estirarte hasta tu esposo y tomar su mano por un momento, permitiendo que eso abra tu Espíritu. Sabrás que se ha abierto porque empiezas a sentirte calidez y plena. Tal vez aparezcan la tristeza y las lágrimas y eso podría continuar durante algún tiempo hasta que se haya despejado de ti. Es casi como un cáncer que se despoja. Después de que hayas despejado dicha experiencia, puedes pedirle a Dios que coloque Luz en todos los aspectos de ti donde la herida y el dolor se han liberado. Eventualmente el dolor se irá y solo habrá Luz.

- John-Roger De: Cumplir con Tu Promesa Espiritual

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