sábado, 14 de diciembre de 2013

Para tener en cuenta...



SÉ TÚ MISMO

Sé una persona de esas que tienen un claro conocimiento de quiénes son, que tienen criterios e ideas propias, que saben defender sus posturas con asertividad pero sin fanatismo ni testarudez, que son capaces de darse cuenta de sus errores, si los tienen, y no cambian de personalidad dependiendo de con quién estén.

ADÁPTATE

Practica la empatía; renuévate, no te niegues la posibilidad de crecer y aprende a sobrevivir en cualquier circunstancia; cambia lo que veas que tienes que cambiar sin miedo. Lo nuevo puede ser enriquecedor. No te opongas frontalmente, sé astuto y adáptate sin renunciar a ti.

TEN UNA BUENA AUTOESTIMA

Siéntete bien contigo, alégrate de los momentos en que puedes estar contigo a solas; valórate con justicia, revisa el concepto que tienes de ti y actualízalo; confía en tus capacidades, y aprende cuanto sea necesario para mejorar como persona; procura desarrollar tu inteligencia; valórate por lo que eres más que por lo que tienes.

SÉ RESPONSABLE

Responsabilízate de todos tus actos, de todos tus pensamientos, de tu vida. Ten una vida responsable que te pertenezca y que vaya por el camino que tú deseas que vaya. Sé responsable de tus estados de ánimo, de tu humor, de tu serenidad, de tus palabras y de tus silencios.

BÚSCATE

Nunca termina el encuentro con la totalidad de uno mismo… hay tantos matices… Pero el Proceso es una delicia; cada descubrimiento aporta una sensación de paz y de acercamiento a lo que se intuye como el conjunto perfecto, que anima a seguir a pesar de las dificultades que van apareciendo y de los momentos difíciles.

APRENDE A DECIR “NO”

No permitas que te roben tu tiempo ni tu energía los sinvergüenzas, los iracundos, los encolerizados, los negativos, los crueles, los agresivos, los inhumanos, los tiranos, los aprovechados, los falsos, los que te menosprecian… todos aquellos que te dejan una desagradable sensación cuando están a tu lado.

SÉ TU MEJOR AMIGO

Si consigues ser tu amigo, serás un buen amigo para los otros. Si tú te aceptas como eres, los otros te aceptarán. Sé comprensivo contigo, y empático, y perdónate todo aquello que tengas que perdonarte. Busca tu equilibrio, tu sinceridad, eso tan bello que guardas dentro de ti. Apréciate por cómo eres. Elimina esos pensamientos por los que te encuentras despreciable o poco interesante: eres un ser humano en proceso de perfeccionamiento. Y este es un buen motivo para amarte sin condiciones.

CUÍDATE

Nadie ha estado a tu lado desde que naciste, ni estará contigo en el momento de tu muerte, salvo tú. La responsabilidad de ti es tuya. Y de nadie más. No es que no tengas que encargarle a otro esta tarea, sino que es una maravilla que puedas ser tú, precisamente, quien te cuide, quien te mime, quien te aporte caricias y buenos deseos. Cárgate de optimismo y vitalidad, por si llegan momentos duros. No permitas que los otros te agredan, verbal o moralmente; ten la suficiente fortaleza para no depender de ellos. Sólo tú seguirás contigo, pase lo que pase.

VIVE EL INSTANTE

Disfruta cada instante, cada momento, cada respiración, cada amanecer, cada música, cada emoción… la vida está llena de instantes, y los instantes cargados de sensaciones. No pierdas ni uno sólo de ellos. Estás aquí para vivir, y no para otra cosa. Disfruta. Sé alegre. Sé consciente. Encuentra la alegría en la vida y en lo cotidiano. Los instantes menos buenos, vívelos también con plenitud: son tuyos, te pertenecen, aprende de ellos, o haz con ellos lo que creas conveniente: pero sé consciente de ellos. Los instantes son irrepetibles e irrecuperables, no lo olvides.

SÉ AMABLE

“Amable”, quiere decir “digno de ser amado”. Es una bellísima expresión. Sé amable. Pórtate de tal modo que puedas ser digno de ser amado.

También es muy importante ser afable, educado, entrañable, próximo, cordial, empático, y muy humano. Trata bien a la gente con la que tengas que tratar, sé buena persona, y sé sociable con las personas y cariñoso con los seres queridos.

ACEPTA LO QUE ES Y LO QUE HAY

El mundo no va a cambiar para ti, pero tú puedes cambiar la visión que tienes del mundo, y puedes aceptar las cosas que son y lo que hay. Son la realidad, aunque no te guste. Luchar contra ello es una batalla perdida de antemano. La utopía no pasa de ser utopía. Céntrate en las soluciones y no en lo que te parezcan problemas. Si no aceptas que estás despeinado, no te peinarás. Si no aceptas lo que es y lo que hay, no podrás cambiarlo.

SÉ BUENO

Que tu máxima aspiración sea ser una buena persona y una persona buena. El resto de cualidades quedan enmascaradas tras estas. Practica la bondad, potencia lo mejor de ti, sé correcto en tus acciones y justo en tus opiniones, estudia tu espiritualidad, interésate por los otros y por sus problemas. Haz el bien.

Estos diez mandamientos se resumen en uno: “Amarás al prójimo como a ti mismo” (no sé por qué me parece que esto lo he copiado de alguna parte…), y esto ya sabes lo que quiere decir, que amarás a los otros en la misma cantidad y con la misma intensidad que te ames a ti. Y viceversa.

(Francisco de Sales, es el creador de la web www.buscandome.es, para personas interesadas en la psicología, la espiritualidad, la vida mejorable, el Autoconocimiento y el Crecimiento Personal)

La impermanencia


“Lo que ha nacido morirá,
lo que se ha recogido se dispersará,
lo que se ha acumulado se agotará,
lo que se ha construido se derrumbará
y lo que ha estado en alto descenderá.” 

Buda
Presentes en nuestra realidad desde y hasta siempre, los ciclos son fenómenos experimentados en un período determinado que se repiten en forma ordenada y que siempre regresan a su origen para que una vez finalizado, comience de nuevo.

Estamos rodeados de ciclos como la noche y el día, ciclos económicos, las estaciones del año, las fases lunares, el ciclo del agua y para los que creemos en la reencarnación, la vida misma.

Como seres dinámicos, siempre estamos en movimiento; en un instante nuestros pensamientos, estados de ánimo, células; nacen y mueren para dejar paso a renacimientos. Piensa en ti hace un par de años… ¿Cómo era tu cuerpo? ¿Qué te motivaba? ¿Cuál era tu pasión? Ahora vuelve a tu “Yo” de hoy… has cambiado, ¿cierto?

La impermanencia es una Ley universal. Todo se encuentra en un estado de cambio permanente. Paradójicamente la impermanencia es lo único que permanece. De acuerdo a la doctrina budista Para el budismo, la impermanencia hace que no nos sea posible encontrar seguridad ni certidumbre absoluta, incluso en el más próximo futuro.

Desde el momento en que nacemos, somos conscientes que algún día nuestra vida en este plano se transmutará para dar apertura a nuevos ciclos. Aún así, nos impone miedo el cambio.

Así que la invitación es a que te liberes del sufrimiento que te puede generar el que algo cambie, cuando reconoces que así será y así es, puedes disfrutar en el presente lo que vas siendo momento a momento y experimentarlo profundamente.

¿Cómo fluir con nuestra propia impermanencia?

1. Reconociendo tu ansiedad y miedo al cambio. Cuando lo observas, lo transformas.
2. Fluyendo con la guía divina, reconociendo el Plan Maestro: Todo es como debe ser.
3. Desapegándote. Cuando sabes que el amor siempre prevalece, le das cabida a la paz interior.

NAMASTÉ
Andrea de la Mora
terapia.tsa@gmail.com
www.coachingangelical.com
twitter: @bebabuluba