domingo, 12 de mayo de 2013

Despertar a sí mismo

Solemos consideramos como seres simples, pero en realidad somos extraordinariamente ricos y complejos.

Nuestra memoria ha ido registrando todos los hechos de nuestra existencia, aun los inconscientes.
No hemos olvidado nada desde nuestro nacimiento, e incluso, según Jung, disponemos de una conciencia colectiva que nos dicta las aspiraciones de la humanidad entera. En cada uno de nosotros existe toda la experiencia humana.

“El hombre es una caracola donde resuenan todos los rumores del mundo” (Zundel).
El macrocosmos esta en el microcosmos.
¡Y todo ello ignorado, reprimido, inexplotado…!

Afortunadamente, disponemos de nuestras horas de sueño para beber en las fuentes primitivas, para hacer acopio de las energías fundamentales.
Conocerse a si mismo es, evidentemente, la primera condición para conocer a los demás, del mismo modo que la primera condición para amarlos es amarse uno mismo. “Ama a tu prójimo como a ti mismo”.

Únicamente conoceremos de los demás aquello que se ha hecho vivo en nosotros. . Solo haciéndonos “porosos”, sensibles, atentos a los “rumores del
mundo” y a nuestras riquezas interiores, lograremos entrar en consonancia, en convivencia con las riquezas de los demás.

Ahora bien, el resultado habitual de una “buena educación cristiana” es una prodigiosa ignorancia de si mismo:
“¡No te escuches! ¡Olvídate de ti mismo!
¡Renuncia él ti mismo! ¡El Yo es aborrecible!”

Pero estamos atravesados de deseos, pensamientos y reacciones, y generalmente no podemos discernir si somos nosotros los que pensamos, sentimos y deseamos, o si por el contrario, son nuestra educación, nuestro ambiente o nuestros acondicionamientos los que lo hacen.

Alguien decía ante un problema: “Me gustaría saber lo que yo pienso al respecto.” Hace falta mucho tiempo para distinguir entre lo que uno piensa y lo que le han sugerido que piense.
¿Hemos nacido de dentro o hemos sido construidos, formados. desde fuera?

Hay que recuperarse, estar al acecho de las propias sensaciones, analizar los propios sentimientos, reafirmar los propios hábitos, para discernir lo autentico de lo “fabricado”.

Cada una de nuestras ideas y de nuestras palabras no tienen mas contenido verdadero que la experiencia, la andadura que hayamos hecho a su encuentro.

Hay que despertar al propio cuerpo.
El cuerpo es humilde. En cambio, el espíritu se imagina invulnerable. El cuerpo es consciente de su dependencia con respecto a la realidad, de sus limitaciones, de su condición frágil, que envejece y que es mortal. La verdad del hombre es que únicamente es libre a través de una serie de dependencias aceptadas: dependencia de su tiempo, de su lugar, de su ambiente, de su familia, etc.

El espíritu es orgulloso, porque niega sus limitaciones y pretende ignorar los “avisos” que le transmite el cuerpo y refugiarse en lo imposible.

El cuerpo es el fiel guardián de nuestra historia, el depositario de nuestros archivos personales.
El cuerpo lo ha sentido todo y no ha olvidado nada, y a quien sepa mirar con sagacidad le desvela lo que somos. Todo cuanto hemos vivido ha marcado
nuestro cuerpo, se ha incrustado en el por así decirlo. Cada sufrimiento de nuestra vida ha provocado una crispación, un bloqueo, una barrera.

El cuerpo se ha curtido contra las agresiones, ha creado una serie de obstáculos nerviosos para defenderse. Toda emoción reprimida se traduce en una contracción muscular (W. Reich). De suerte que no hay progreso ni liberación espiritual sin que también el cuerpo se transforme:
“Estás irreconocible” (incluso físicamente), te dirán los que te conocen, después de una “conversión”, y tampoco hay liberación del cuerpo sin que se produzca (o, al menos, se nos proponga) una liberación espiritual.

A veces nos vuelve a la memoria, reanimado, un simple recuerdo del pasado: el malestar físico corregido o re-concienciado recuerda el hecho que lo originó.

Pero el cuerpo entrega lentamente sus secretos.
Una contradicción requiere tiempo para sanar.
Es imposible obligar al. cuerpo a hablar.
Hay que respetar su ritmo.
Necesita “bloquearse”.

Ante el anuncio de una alegría o de una desgracia, necesitamos tiempo para alegramos o para entristecemos de verdad: el tiempo que la noticia tarda en recorrer todas las provincias de nuestro cuerpo, Y no solo la “capital”. Y esto es algo que nadie puede hacer en nuestro lugar. Es nuestra sensación la que nos ilustra, no las explicaciones o interpretaciones que puedan damos.

Hemos sido educados para vivir del espíritu, para elevamos por encima de la materia, para domar y mortificar la carne. Y, sin embargo, la primera necesidad y la primera tarea del niño consiste en construirse una imagen de su propio Cuerpo, y únicamente toma conciencia de sí en la medida en que ha logrado habitar su cuerpo.

Nosotros tenemos conciencia de existir porque sentimos nuestro organismo, su peso, sus movimientos, sus operaciones, sus señales.
La existencia se conquista; consiste en una progresiva presencia a si mismo y al mundo, pero esta presencia solo podemos experimentarla a través de nuestro cuerpo.

¡Cuantas personas ignoran que lo que determina su buen o mal humor, su estado de satisfacción o su sordo descontento con la existencia, es su tono muscular o nervioso!

Sin duda alguna, la base de nuestro comportamiento lo constituye la percepción del estado satisfactorio o insatisfactorio de nuestro cuerpo.

La reconciliación con nuestro cuerpo es una condición previa a nuestra reconciliación con la naturaleza, con los demás y con Dios.

Padecemos un “handicap” inicial, y es que todos nuestros ulteriores pasos estarán en peligro mientras no nos hayamos aliado con nuestro prójimo mas cercano: nuestro cuerpo.

Habitar el propio cuerpo, conocerlo por dentro, descubrir su presencia amistosa y servicial, coincidir con uno mismo: he ahí toda una promesa de equilibrio y de alegrías.

Louis Evely

Fortaleciendo la autoestima

Una saludable autoestima significa que no nos sentimos obligados a justificar, ante nosotros mismos o ante nadie, el hecho de salir de vacaciones, acostarnos tarde, comprar zapatos nuevos o permitirnos algún capricho de cuando en cuando. Andrew Matthews

Ser adulto no implica estar seguro de sí mismo. Al contrario, durante la adultez suelen agudizarse los problemas vinculados a la baja autoestima.

Si de niños no nos sentimos valorados, eso afectará nuestra autoestima de adultos.
“Muchos adultos tienen baja autoestima. Es algo que se ve a diario en las consultas”, cuenta Gabriela Cossi, jefa de la especialidad de Psicología de la Clínica Internacional.

La experta considera que las causas de una baja autoestima se encuentran en la niñez. “Todo empieza cuando el niño no es valorado. Muchos se sienten menos por razones intelectuales, físicas y hasta económicas”, señala.

Durante la adolescencia, hechos como una ruptura amorosa o tener pocos amigos –por citar solo dos situaciones– son bolas de nieve que se acumulan y afectan el bienestar. “Esta mirada distorsionada de uno mismo forja las actitudes hacia uno mismo y, también, hacia los demás”, sostiene Cossi.

INTERACCIÓN AFECTADA
En el ámbito laboral, por ejemplo, una persona con baja autoestima será poco productiva, no sabrá comunicar sus quejas y será objeto de maltratos.
En el campo amoroso, la inseguridad se convierte en el combustible de los celos. La persona cree que no es tan atractiva, inteligente o divertida como otras y, por lo tanto, puede ser abandonada.
“Si lo dejo, ¿quién me va a querer? se preguntan. Creen, erróneamente, que nadie podrá aceptarlas tal como son”, precisa la psicóloga. Por otro lado, un padre inseguro tiende a buscar que los hijos sean lo que ellos no fueron. “Es como si quisieran enmendar su propia vida”, dice.

MANOS A LA OBRA
Le presentamos algunas pautas para empezar a fortalecer la autoestima.

ACEPTACIÓN. Detecte sus virtudes y explótelas. Encuentre defectos y trate de mejorar. Siéntase como un ser en constante cambio, no un objeto estático. Usted es único.

EVITAR LA COMPARACIÓN. Para qué torturarse con los logros de los demás. Trace su propio camino, establezca sus plazos, consiga lo que busca según su ritmo.

VISIÓN POSITIVA. No se ponga trabas antes de hacer las cosas. Piense que todo es posible e intente lograr las metas cuantas veces sea necesario. Eso le enseñará a tolerar las frustraciones.

NO ESPERE APLAUSOS. No es sano construir la personalidad con tal de agradarles a los demás. Primero agrádese a usted mismo.

Desconozco a su autor

Hace tiempo, tal día como hoy ocurría

Año: Efeméride:

1497 El Papa Alejandro VI excomulga al dominico Savoranola.
1551 Una real cédula de Carlos I establece la Universidad de San Marcos, de Lima, considerada la más antigua de Sudamérica.
1539 Hernando de Soto, gobernador de Cuba, sale de La Habana para emprender la conquista de La Florida.
1803 Nace el químico Justus Freiherr von Liebig.
1872 Nace Bertrand Rusell, filósofo y matemático inglés.
1921 Fallece la escritora Emilia Pardo Bazán.
1951 Estados Unidos ensaya la primera explosión de la bomba-H en las islas Marshall
1972 Chile: Salvador Allende nacionaliza la compañía norteamericana ITT.
1976 España: se estrena el filme de Kubrick La naranja mecánica, rodado en 1971.
1981 Comienza la beatificación de monseñor Escrivá de Balaguer, fundador del Opus Dei.
1990 Los presidentes de Letonia, Lituania y Estonia restablecen el Consejo del Báltico
1992 El pleno del Congreso español aprueba el Plan de Convergencia con Europa
1993 La ONU encarga a los cascos azules españoles vigilar el alto el fuego en Mostar.
1998 El ex ministro de Defensa colombiano Fernando Landazábal, ideólogo en la lucha antiguerrilla, es asesinado.
2002 Siete ciudadanos paquistaníes, entre ellos cinco niñas de corta edad, mueren en un incendio intencionado en Huddersfield (Reino Unido).
2002: en Cuba, el ex presidente de Estados Unidos Jimmy Carter visita durante cinco días a Fidel Castro, siendo el primer presidente estadounidense, dentro o fuera de su mandato, que visita la isla desde la Revolución cubana (1959).
2008: en Sichuan (China) sucede un terremoto de 7,8 grados en la escala de Richter.
2008: En Las Vegas, Estados Unidos se lleva a cabo el evento de elección Mister Universe de 2008, llevándose el título Puerto Rico
2010: Accidente aéreo en Trípoli en la que pierden la vida 103 personas siendo el único superviviente un niño de 9 años.
2010: en Hamburgo (Alemania) el Atlético de Madrid se proclama campeón de la UEFA Europa League tras derrotar al Fulham por 2 goles a 1.
2011 Pánico en Murcia tras un seísmo de 5,2 grados que deja ocho muertos.

Fuente: Almanaque de las efemérides