martes, 26 de marzo de 2013

Sueños de la niñez por Merlina Meiler

El domingo pasado fui a la Feria del libro infantil de la ciudad de Buenos Aires, invitada para una entrevista en el Taller de radio.

Las preguntas de los niños me hicieron retrotraer a cómo empezó a gestarse este blog. En realidad, no fue hace casi tres años…

Desde chica me gustó escribir. Mi sueño en la escuela primaria era que la gente lea lo que escribo. Incluso tenía cuadernos con historias y poemas… los que, al crecer, quedaron arrumbados en el cajón de los recuerdos por distintas razones, hasta que de grande, decidí volver a conectarme con lo que había deseado hacer desde pequeña. Esta decisión se transformó en una bendición.

Muchos de nosotros olvidamos los sueños de nuestra niñez, porque pensamos que nunca se van a concretar o porque tenemos que estudiar o trabajar y suponemos que no vamos a tener tiempo para dedicarle. Pero ellos son los deseos que conllevan nuestra esencia, nos muestran para qué tenemos talento y qué emana de nosotros naturalmente, sin necesidad de forzar nada. Nos señalan un camino de bienestar personal, ya que en esa etapa de la vida nuestros instintos están a flor de piel y nos conectamos con ellos fácilmente.

Por consiguiente, podemos transformar este olvido en una postergación. Todos queríamos algo cuando éramos chiquitos, que aún no hemos concretado. Tal vez no vayas a ser un gran actor, a cantar en un teatro o a obtener reconocimiento alguno por aquello que tanto te gustaba y aún está latente en ti, tal vez sí: de todos modos, bien vale la pena intentarlo. No puedo prometerte que vayas a vivir de tu sueño, pero sí que podrás disfrutar de él, por lo menos como un hobby o como una sana conexión con el niño o la niña que fuiste. Si lo dejas fluir, lo podrás lograr. De esto estoy bien segura.

Me despedí de los niños que me entrevistaron con una frase que siempre tengo presente: “No abandones un sueño por el tiempo que llevará, ¡el tiempo pasará igual!”

¿Cuál fue tu sueño de la niñez?

Fuente: http://www.mejoraemocional.com

Reuniones de la primaria por Merlina Meiler

Quienes tenemos perfiles en redes sociales (o, simplemente, correo electrónico), no estamos exentos de recibir invitaciones a reuniones con ex compañeros de la escuela – incluso después de décadas de haber terminado nuestros estudios.

Me han preguntado en varias ocasiones si vale la pena asistir (o promoverlas) y mi respuesta categórica siempre ha sido: SÍ.

Lo que me sucedió en la reunión que tuve con ex compañeros de la primaria hace pocos días fue, sencillamente, hermoso.

Al recibir la invitación (por Facebook, hace algunos meses), se agolparon en mí muchas emociones diferentes y también afloraron un sinfín de preguntas: ¿Quién irá? ¿Serán los mismos o me parecerán extraños? ¿Qué recordarán de mí, o mejor dicho, me recordarán? ¿Por qué dejé de verme con gente a la que adoraba y con la que pasamos tantos momentos únicos?

Creo que muchas de mis inquietudes tenían que ver con ideas mías de lo que significó esa etapa y del miedo de que quienes formaron parte de mis recuerdos ya no los tuvieran en cuenta o no les dieran importancia. Desde la adultez, vemos la infancia como un periodo lleno de valor “que ya no existen”, de sueños inocentes, de esperanzas (algunas concretadas, otras no), de sentir que todo es posible a futuro.

En lo personal, no me preocupa el paso del tiempo ni me importaba cómo me iban a ver físicamente después de tantos años; mi ansiedad iba por otro lado: el impacto interior de volvernos a encontrar y la extraña felicidad que eso me provocaba.

Pero hubo gente que al enterarse de la convocatoria decidió no ir, de plano. Me hubiese gustado saber la razón que los motivó a tomar esa determinación. ¿Qué tendrían miedo de enfrentar? ¿La mirada ajena? ¿No haber cumplido los sueños de niño? ¿Algún fantasma al que su “niño interior” aún no ha podido hacer frente o permitir que descanse en paz? Ponerse cara a cara con ciertas situaciones representa una buena oportunidad para dilucidar qué asignatura nos ha quedado pendiente y resolverla, para poder seguir adelante con un pie más firme y con la carga alivianada.

En lo personal, en todo momento pensé en asistir y, con el transcurso de las semanas, la expectativa iba creciendo, junto con la movilización interna.

Creo que mi preocupación principal era saber si los sentiría lejanos o si los reconocería desde el alma. De hecho, una de mis mejores amigas de la primaria me llamó para ir juntas. La ocasión comenzaba aun mejor de lo esperado.

Si tengo que describir en pocas palabras el encuentro, diría que fue un “mimo para el alma”.

Tantas anécdotas.

Tanta emoción.

Tanta buena onda.

Tantos recuerdos imborrables que, por lo que felizmente constaté, siguen siendo compartidos (¡además me hicieron rememorar situaciones que tenía olvidadas!).

Tantos mensajes sin palabras, expresados con sonrisas, con miradas, con cariño incondicional.

En un punto del corazón, el tiempo no ha pasado.

Me gustó ver que muchos de mis ex compañeros y compañeras forman parte de matrimonios largos (desde sus veintipico) y se los ve felices.

Es toda gente de bien con un denominador común: la esencia, los ideales y los valores que tuvimos en la primaria permanecen inalterables. Y esta fue una excelente manera de reconectarnos con ellos y de saber que forman parte de nuestro ADN y, aunque en alguna circunstancia flaqueemos o dudemos, están dentro de nosotros guiando e iluminando todos nuestros pasos.

En mi caso, la experiencia fue sublime y superó mis ya altas expectativas. Hay vínculos permanentes que trascienden los llamados, los mails y los encuentros en persona y es lindísimo reconectarse con ellos.

Como dijo otra de mis grandes amigas de esos años: “Las vivencias de chicos quedan en el corazón y, aunque tenemos cara de gente grande, el alma sigue siendo jovencita”.

¿Te gusta reencontrarte con gente que hace mucho no ves?

Fuente: http://www.mejoraemocional.com

Hace tiempo, tal día como hoy ocurría

Año: Efeméride:

1713 España y Gran Bretaña acuerdan que sólo la segunda puede negociar con esclavos en América.
1723 Se ejecuta por vez primera la Pasión según San Juan de Johann Sebastian Bach.
1827 Muere el compositor Ludwig von Beethoven.
1892 Fallece el poeta Walt Whitman.
1911 Nace el dramaturgo Tennesse Williams.
1918 Fallece el compositor Claude Debussy.
1957 Fallece el cineasta Max Ophuls.
1959 Muere el novelista Raymond Chandler.
1979 Egipto e Israel firman un tratado de paz en Washington.
1980 Muere el psicoanalista Erich Fromm.
1984 Expertos de la ONU confirman que Irak emplea armas químicas en su guerra contra Irán.
1989 URSS: Boris Yeltsin vence en las primeras elecciones democráticas.
1995 Nace la Europa sin fronteras para siete países comunitarios: España, Portugal, Alemania, Francia, Bélgica, Luxemburgo y Holanda.
1997 Treinta y nueve jóvenes pertenecientes a la secta "Heavens Gate" se suicidan con alcohol y barbitúricos en California
1999 Yugoslavia tras los ataques de la OTAN incrementa las masacres sobre la población de Kosovo.
2002 Una madre da a luz en California (EE.UU.) cuatrillizas genéticamente idénticas
2005: en la isla colombiana de Providencia se estrella un avión de West Caribbean.
2007: en Irlanda del Norte, Ian Paisley forma gobierno con Martin McGuinness (del Sinn Féin, antiguo brazo político del IRA).
2008: Primer Día Mundial por los Documentos Libres y los Estándares Abiertos.
2011: Costa Rica inaugura su nuevo Estadio Nacional, con una capacidad para 35 000 espectadores, donado por la República Popular de China.

Fuente: Almanaque de las efemérides