martes, 26 de febrero de 2013

¿Quién soy, a dónde voy y con quién? por Jorge Bucay

Estas tres preguntas fundamentales para definir tu camino, planteadas por Jorge Bucay, han aportado una clara definición en cuanto al trabajo indispensable como humanos que buscamos vivir en plenitud.

Si estas preguntas, no se responden en el riguroso orden planteado, es muy probable que tu vida sea una dependencia, sostenida en la necesidad y aplacando la plenitud de amor que puedes alcanzar, en sí, que deposites en terceros tu propia responsabilidad, lo que se define como una personalidad de víctima.

Si respondieras a donde voy, sin saber quién eres, es probable que el camino sea el que defina quien eres. o incluso hacia donde vas.

El primer desafío es el de descubrir quién soy. El encuentro definitivo con uno mismo. El trabajo de aprender a no depender.

El segundo es el desafío de decidir a dónde voy. La búsqueda de plenitud y de sentido. Encontrar el propósito fundamental de nuestra vida.

Y, el tercero, el desafío de elegir con quién. El encuentro con el otro y el coraje de dejar atrás lo que no está. El proceso de abrirse al amor y de hallar nuestros verdaderos compañeros de ruta.


Cómo vencer la soledad no deseada.

Los psicólogos consideran que alguien está solo cuando no mantiene comunicación con otras personas o cuando percibe que sus relaciones sociales no son satisfactorias. Tres características definen la soledad: es el resultado de relaciones sociales deficientes, constituye una experiencia subjetiva ya que uno puede estar solo sin sentirse solo o sentirse solo cuando se halla en grupo; y, por último, resulta desagradable y puede llegar a generar angustia. 

La soledad, salvo excepciones, es una experiencia indeseada similar a la depresión y la ansiedad. Es distinta del aislamiento social, y refleja una percepción del individuo respecto a su red de relaciones sociales, bien porque esta red es escasa o porque la relación es insatisfactoria o demasiado superficial. Se distingue dos tipos de soledad: la emocional, o ausencia de una relación intensa con otra persona que nos produzca satisfacción y seguridad, y la social, que supone la no pertenencia a un grupo que ayude al individuo a compartir intereses y preocupaciones. Parece, por otro lado, que la soledad está relacionada con la capacidad de las personas para manifestar sus sentimientos y opiniones.

Cuando nuestra habilidad para relacionarnos es deficiente, aumenta la probabilidad de que nos quedemos solos ya que las relaciones que mantenemos son menos entusiastas y empáticas. En general, las personas con problemas de neurosis se muestran convencidas de que no resultan amables ni dignas de ser apreciadas, y rechazan cualquier tipo de amigos potenciales con el objetivo de protegerse a sí mismos del posible rechazo. La soledad esta muy relacionada con la pérdida de relaciones con ese conjunto de personas significativas en la vida del individuo y con las que se interactúa de forma regular. La definición más común de soledad es la de carencia de compañía y que se tiende a vincularla con estados de tristeza, desamor y negatividad, obviando los beneficios que una soledad ocasional y deseada puede reportar.

La ausencia de un ser querido

Cuando (por separación en la pareja, fallecimiento de un ser querido u otra causa) desaparece de nuestra vida alguien a quien hemos amado o que ocupaba un espacio estelar en nuestra cotidianeidad, nos invade una particular sensación de soledad, un vacío, una nada enmudecida que nos sume en la tristeza y la desesperanza. Hemos de sobrellevar la dolorosa percepción de horfandad, de ausencia de una persona insustituible. Nos vemos perdidos y sin referencias en las que antes nos apoyábamos para afrontar la vida.

Somos seres sociales que necesitamos de los demás para hacernos a nosotros mismos. Y no sólo para cubrir nuestras necesidades de afecto y desarrollo personal, sino también para afianzar y revalidar nuestra autoestima, ya que ésta se genera cada día en la interrelación con las personas que nos rodean.

La pérdida es irreemplazable pero no debe ser irreparable. Ese hueco o, mejor, su silueta, quedará ahí pero si nos permitimos sentir la tristeza y nos proponemos superarla a base de confianza en nosotros mismos, podremos reunir fuerzas para establecer nuevas relaciones que cubran al menos parcialmente ese déficit de amor que la ausencia del ser querido ha causado. Hemos de intentar que la carencia de esa persona no se convierta en una carencia general de relaciones. Esta soledad es dolorosa, pero puede convertirse en positiva si la interpretamos como oportunidad para aprender a vivir el dolor sin quedarnos bloqueados. Y para generar recursos y habilidades para continuar transitando satisfactoriamente por la vida. Debemos interiorizar y controlar el dolor, sabiéndolo parte inherente a la vida, aprendiendo a no temerlo y a no mantenernos al margen del sufrimiento como si de una debilidad o incapacidad se tratara. Quien sabe salir del dolor está preparado para disfrutarla la plenitud en momentos venideros.

La soledad social


La de quien apenas habla más que con su familia, sus compañeros de trabajo y sus vecinos es una soledad muy común en este mundo nuestro. Nos sentimos incapaces de contactar con un mínimo de confianza con quienes nos rodean, tememos miedo que nos hagan o nos rechacen. Plantamos un muro a nuestro alrededor, nos encerramos en nuestra pequeña célula (en ocasiones, incluso unipersonal) y vivimos el vacío que nosotros mismos creamos y que justificamos con planteamientos como "no me entienden", "la gente sólo quiere hacerte daño", "para lo único que les interesas es para sacarte algo", "cada vez que confías en alguien, te llevas una puñalada". Si la soledad es deseada nada hay que objetar, aunque la situación entraña peligro: el ser humano es social por naturaleza y una red de amigos con la que compartir aficiones, preocupaciones y anhelos es un cimiento difícilmente sustituible para asentar una vida feliz. Es una meta difícil y las estructuras y hábitos sociales de nuestra civilización frenan este empeño de hacer y mantener amistades, pero merece la pena empeñar lo mejor de nosotros en el intento.

Esa soledad no deseada puede convertirse en angustia, si bien algunos se acostumbran a vivir solos. Se revestirá esta actitud de una apariencia de fortaleza, autosuficiencia, agresividad o timidez. Y todo, para esconder la inseguridad y el miedo a que no se nos quiera o no se nos respete.

Hay también otras soledades indeseadas, como esas a las que se ven abocadas personas mayores, amas de casa, o quienes muestran una orientación sexual no convencional, o quienes sufren ciertas enfermedades, incapacidades físicas o psicológicas o imperfecciones estéticas.

Un estado transitorio, nada más
La soledad es una situación que hemos de aspirar a convertir en transitoria y que conviene percibir como no forzosamente traumática. Podemos mutarla en momento de reflexión, de conocernos a fondo y de encontrarnos sinceramente con nuestra propia identidad. Hay un tiempo para comunicarnos con los demás y otro (que necesita de la soledad) para establecer contacto con lo más profundo de nosotros mismos. Hemos de "hablar" con nuestros miedos, no podemos ignorarlos ni quedarnos bloqueados por ellos. Es conveniente que, en ocasiones, optemos por la soledad. En suma, equilibremos los momentos en que nos expresamos y atendemos a otros, y los que dedicamos a pensar, en soledad, en nuestras propias cosas.

Vencer la soledad no deseada: unos pasos útiles


1) Diagnóstico: qué tipo de soledad es la que estamos sufriendo y a qué circunstancias se debe.

2) Conocernos bien. Dejemos a un lado el miedo a mirar dentro de nosotros, y afrontemos la necesidad de saber cómo somos: nuestras ilusiones y ambiciones, limitaciones y miedos, quién quiero ser, cómo me ven, cómo me veo...

3) Fuera la timidez. Tomemos la iniciativa para conseguir nuevas relaciones. Establezcamos qué personas nos interesan, y elaboremos una estrategia para contactar con ellas.

4) No hay nada que perder. El miedo al rechazo es un freno para entablar nuevas amistades o amores. El objetivo es importante, no nos andemos con remilgos.

5) Sin victimismos. El mundo resulta en ocasiones cruel, vulgar y materialista, de acuerdo. Pero seguro que hay otras personas que pueden estar deseando conocer a alguien como nosotros.

6) Encerrarnos en nosotros mismos es reconocer la derrota. A la mayorìa la soledad nos hace daño, y nos sienta mejor tener con quién hablar, intimar y a quién querer.

7) No somos tan raros como a veces pensamos. No hay más que hablar en profundidad y confianza con cualquier persona para comprobarlo. Podemos "llenar" a más gente de la que creemos y nos pueden resultar atractivas muchas personas que tenemos muy cerca.

Fuente:  www.revista.consumer.es

¿Qué es la dependencia emocional?

Si bien el amor es nuestra mejor emoción positiva y en ella sustentamos todo lo que nos rodea, deja de ser amor en el momento que pasa a ser dependiente: “dependemos de cómo el otro actúe o sienta en función de cómo queremos que lo haga, por lo que ambos salen perjudicados emocionalmente”.

¿Cómo saber si somos dependientes emocionales?


Hay toda una serie de características que se dan en un dependiente emocional, no tienen porque darse todas pero al menos si cinco de las expuestas:

Da más que el otro. Tiene la sensación de que él/ella da más que la otra persona. Siente que no recibe lo que da.

Entiende el amor como un sufrimiento. Lloran constantemente por entender que los demás sólo miran por si mismos sin tener en cuenta las emociones y sentimientos de ellos que tanta capacidad de amor tienen.

Tendencia a infravalorarse. Entienden que no valen lo suficiente y que no están preparados para cambiar, ellos siempre se ven como lo peor y a eso achacan el que no los quieran como ellos quieren que los quieran.

Los conflictos son continuos. Dado el malestar que viven provocan constantes conflictos por miedo al abandono o el rechazo, obteniendo el efecto totalmente contrario a lo que esperaban.

Viven en una discusión perpetua con los demás y consigo mismos. El miedo provoca discusión y tras la discusión el sentimiento de culpa por decir lo que dijimos, lo que provoca en la persona agotamiento y desesperanza. Tienen tendencia a imaginar situaciones no reales donde ellos siempre son la víctima del desamor.

Idealización sobre la persona objeto de la dependencia. Tienden a crear una imagen de la persona, sobre la que recae su dependencia, distorsionada. Idealizan lo que son, como actúan y lo que se espera de ellos. Posteriormente cuando la persona no cumple con esta idealización empiezan las frustraciones.

Se rodean de personas con problemas. Con el fin de sentirse algo querido/a tienden a ayudar a personas que lo necesitan y esto hace que se sientan merecedores de que le den confianza. Lejos de sentirse bien con el tiempo ven esta ayuda como una obligación por lo que se convierte en un malestar más.

Pretenden cambiar a los demás. Como se perciben a si mismos como merecedores de otro trato pretenden cambiar la forma de actuar y pensar de la otra persona. Dicen a los demás como tienen que ser para ser felices, desde su punto de vista.

Se sienten solos. Aunque estén rodeados de gente ellos se sientes solos e incomprendidos.
Necesitan tener pareja. En búsqueda de ese amor correspondido tal cual lo esperan, no se imaginan su vida sin una pareja y eso los hace infelices. No son capaces de reorganizar su vida sin nadie.

Como se puede apreciar son personas que viven constantemente en un malestar emocional. Sienten miedo, tristeza, desamparo, desconfianza, etc. La única manera de revertir esta situación es trabajando la autoestima, es decir, aprendiendo a valorarnos por lo que somos independientemente de lo que los demás piensen o digan de nosotros.

Fuente: www.psicologaemocional.com

¿Es sana tu relación?

Cuando estás con tu pareja, te sientes constantemente:

- Criticado(a),
- tenso(a),
- angustiado(a),
- triste,
- temeroso(a),
- ignorado(a),
- rechazado(a),
- inservible, poco importante o sin ningún valor,
- confundido(a),
- aislado(a),
- sin control de tu propia vida,
- culpable de todo lo que sucede,
- obligado(a) a mantenerlo(a) contento(a) a toda costa,
- que tienes que darle gusto, aun a costa de tus propias necesidades y deseos.

Todos tenemos momentos en que vivimos cualquiera de estos sentimientos.
Pero si los tienes con frecuencia, cuando estás con tu pareja o cuando piensas en ella y no cuando estás sola o con otras personas, es necesario que analices tu relación.
Algo está sucediendo y es momento de actuar.

Negar los problemas, por evitar el dolor que nos causa su aceptación, nunca soluciona una situación.

Tu pareja, con frecuencia:

- Te ridiculiza frente a los demás,
- te critica o se burla constantemente de ti,
- te insulta,
- te manipula con mentiras, amenazas, frases sin terminar y/o a través del silencio,
- no reconoce tus cualidades,
- usa expresiones faciales o corporales para asustarte,
- no te permite hacer lo que deseas, cuando lo deseas,
- se opone a que veas a tu familia o amigos,
- utiliza las demostraciones de afecto para premiarte o castigarte.

Si contestaste "sí", a dos o más de las afirmaciones anteriores, estás viviendo una situación de abuso y debes poner un remedio, porque cada vez va a ser peor.

Si tienes dudas, consulta con una persona especializada.

El abuso tiende a incrementarse, cuando no se hace nada al respecto. Nunca se elimina, sólo con promesas del abusador o con el paso del tiempo. El abusador disfruta de su conducta y de los resultados de la misma, pero no acepta, ni siquiera ante sí mismo, que su conducta es violenta. Siempre encuentra una justificación y está convencido que la otra persona se lo buscó.

¿Qué es el abuso emocional?

Casi todos sabemos algo sobre abuso físico. Lo hemos visto en alguna película, en las noticias o hemos escuchado sobre algún caso: Mujeres u hombres golpeados por su pareja o padres que con frecuencia lastiman, físicamente, a sus hijos.

¿Pero qué sabes del abuso emocional?

Mucha de la gente que conoces, puede estar abusando o siendo abusada emocionalmente por su pareja, padres u otras personas, sin darse cuenta. Quizás, incluso, te ha pasado a ti.
El abuso emocional puede ser difícil de detectar, pero el daño que causa es enorme y en ocasiones, permanente. En una relación de pareja, se reúnen dos personas con características, costumbres, pensamientos, sentimientos, deseos y necesidades diferentes.

Para poder convivir y crecer como personas y como pareja, tienen que aprender a negociar.
Cada una de ellas necesita ceder en ciertos aspectos y respetar y pedir respeto en otros. Inevitablemente existen situaciones, en donde no se pueden poden de acuerdo por lo que surgen conflictos.
Generalmente, conflictos de poder, basados en la necesidad o deseo de ganarle al otro e imponer su voluntad. Pueden surgir por motivos poco importantes, como qué película ver o a donde ir o por situaciones más problemáticas, como la administración del dinero o en donde vivir.

Estos conflictos pueden ser enfrentados de diferentes maneras.

La pareja puede:

- Analizar la situación, los pros y contras de cada una de las partes y buscar una solución en donde ambos estén satisfechos.
- Distribuirse de antemano las obligaciones y responsabilidades.
- Decidir qué es lo que uno decidirá y el otro aceptará.

Si ambos están satisfechos con esta decisión, no hay problema.

Discutir y pelear constantemente, sin que ninguno quiera ceder ante el otro.

Establecer, aun sin darse cuenta, una relación de víctima-victimario, en donde la primera siempre se somete, pero por temor y por una baja autoestima y el segundo se impone a través del abuso psicológico. Hablamos de abuso emocional o psicológico, cuando una persona utiliza palabras, silencio, gestos o comportamientos, que afectan negativamente el bienestar psicológico o emocional de otra persona. El objetivo del abusador, es controlar a través de atemorizar, humillar, insultar, anular, etc. Esta conducta busca lo mismo que el abuso físico, pero utilizando otros medios. Y causa el mismo daño.

Indicadores de abuso emocional.

Detectar el abuso emocional puede ser difícil. Algunas señales son:

- Baja autoestima,
- depresión,
- aislamiento de personas cercanas,
- angustia constante y en ocasiones, sin motivo aparente,
- temor
- sentimientos de vergüenza y autodesprecio,
- inseguridad,
- sentimientos de culpa, en relación a los demás y por su propia actuación,
- actitud pasiva y complaciente u obediente, en exceso,
- negar el problema y posponer o negar la necesidad de ayuda médica y psicológica,
- mentir, para evitar que los demás se den cuenta de lo que le sucede,
- recurrir al alcohol u otra adicción, para sentirse mejor.

¿Qué hacer?

Tú sabes que la información es importante, pero la acción es determinante. Por eso es tan importante trabajar en las conductas, hábitos, pensamientos, etc., que necesitas modificar o en las situaciones que quieres eliminar de tu vida. Recuerda que el abuso emocional, puede ser difícil de reconocer cuando es parte "normal" de una relación y más difícil de aceptar, porque es muy doloroso hacerlo. Además, una persona que es víctima del abuso, se siente "poca cosa", insegura e incapaz de enfrentarse a la situación y/o alejarse de su pareja.

Pero reconocer el abuso, es el primer paso para detenerlo.

- Si crees que estás ante una situación de abuso, busca ayuda de un profesional.
- No aceptes culpas o responsabilidades que no son reales o no son tuyas.
- Nadie es responsable de las emociones de los demás y nadie se merece ser maltratado de ninguna forma.
- No te dejes manipular, ni caigas en chantajes emocionales.
- No te culpes o sientas mal por haber llegado a esta situación.

Generalmente, la víctima no se da cuenta cuando empiezan a abusar de ella y se va acostumbrando, hasta pensar que es normal o que es algo que ella provocó. Recuerda que nuestras emociones son nuestras y nadie tiene derecho a cuestionarlas, aunque otras personas pueden no estar de acuerdo con el manejo que les damos.

Habla con tu familia o con algún amigo de confianza, no para que te dé una solución, sino para poder reconocer y aceptar el problema y tu fuerza interna. No esperes que el abusador cambie, a menos que entre en una terapia y veas que realmente está haciendo un esfuerzo para solucionas su problema.
Aun así, pon un tiempo límite para esa espera.

Enfócate en tú propio cambio, sabiendo que puede ser un proceso largo y lento, pero que es necesario y vale la pena. Recuerda que tú no tienes la culpa. Nadie se merece ser maltratado o que se abuse de él.

No esperes más. Empieza a actuar en este momento. Se trata de tú bienestar y felicidad. Reconócete y apláudete por cada logro, por pequeño que sea, por que te lo mereces por tu esfuerzo. Date el tiempo que necesites. Busca mayor información, apoyo, etc. cuando te haga falta. Como resultado, obtendrás el éxito.

Fuente: www.crecimiento-y-bienestar-emocional.com

La piedra

El distraído tropezó con ella.
El violento la utilizó como proyectil.
El emprendedor, construyó con ella.
El campesino, cansado, la utilizó de asiento.
Para los niños, fue un juguete.
Drummond la poetizó.
David, mató a Goliat.
Y Miguel Angel le sacó la más bella escultura.

En todos estos casos, la diferencia no estuvo en la piedra ¡sino en el hombre!.

No existe "piedra" en tu camino que no puedas aprovechar para tu propio crecimiento.

Autor desconocido.

Al otro lado de la ventana.

Dos hombres, ambos muy enfermos, ocupaban la misma habitación de un hospital. A uno se le permitía sentarse en su cama cada tarde, durante una hora, para ayudarle a drenar el líquido de sus pulmones. Su cama daba a la única ventana de la habitación. El otro hombre tenia que estar todo el tiempo boca arriba. Los dos charlaban durante horas.

Hablaban de sus mujeres y sus familias, sus hogares, sus trabajos, su estancia en el servicio militar, donde habían estado de vacaciones. Y cada tarde, cuando el hombre de la cama junto a la ventana podía sentarse, pasaba el tiempo describiendo a su vecino todas las cosas que podía ver desde la ventana.

El hombre de la otra cama empezó a desear que llegaran esas horas, en que su mundo se ensanchaba y cobraba vida con todas; las actividades y colores del mundo exterior.

La ventana daba a un parque con un precioso lago. Patos y cisnes jugaban en el agua, mientras los niños lo hacían con sus cometas. Los jóvenes enamorados paseaban de la mano, entre flores de todos los colores del arco iris. Grandes árboles adornaban el paisaje, y se podía ver en la distancia una bella vista de la línea de la ciudad.

Según el hombre de la ventana describía todo esto con detalle exquisito, el del otro lado de la habitación cerraba los ojos imaginaba; la idílica escena.

Una tarde calurosa, el hombre de la ventana describió un desfile que; estaba pasando. Aunque el otro hombre no podía oír a la banda, podía verlo, con los ojos de su mente, exactamente como lo describía el hombre de la ventana con sus mágicas palabras.

Pasaron días y semanas. Una mañana, la enfermera de día entró con el agua para bañarles, encontrándose el cuerpo sin vida del hombre de la ventana, que había muerto plácidamente mientras dormía.

Se lleno de pesar y llamo a los ayudantes del hospital, para llevarse el cuerpo.. Tan pronto como lo considero apropiado, el otro hombre pidió ser trasladado a la cama al lado de la ventana. La enfermera le cambia encantada y, tras asegurarse de que estaba cómodo, salió de la habitación.

Lentamente, y con dificultad, el hombre se irguió sobre el codo, para alzar su primera mirada al mundo exterior; por fin tendría la alegría de verlo el mismo. Se esforzó para girarse despacio y mirar por la ventana al lado de la cama… y se encontró con una pared blanca.

El hombre pregunta a la enfermera que podría haber motivado a su compañero muerto para describir cosas tan maravillosas a través de la ventana. La enfermera le dijo:

“Quizás solo quería animarle a usted”.

MORALEJA

Es una tremenda felicidad el hacer felices a los demás, sea cual sea la propia situación. El dolor compartido es la mitad de la pena, pero la felicidad, cuando se comparte, es doble.


Tres son multitud por Merlina Meiler

Para que una pareja funcione, los integrantes tienen que ser solamente dos.

Esto puede sonar a una verdad indiscutible o a una premisa muy obvia, pero en muchas ocasiones, las relaciones amorosas se malogran y viven incertidumbres o falta de consolidación o de entendimiento constantes por esta causa.

Más allá de la situación obvia que se plantea en caso de una infidelidad, aquí expongo algunos ejemplos en los que una tercera persona puede estar involucrada en un vínculo sentimental y boicotearla de manera consciente, inconsciente o sin siquiera saber que se la está haciendo partícipe de esa situación:

- Cualquier familiar o amistad a quien no se le establecen los límites apropiados: si la pareja no delimita los ámbitos a los que los demás pueden ingresar, se desdibujará y otros individuos podrán tener opiniones que sean más valoradas que las de ellos mismos –esta insatisfacción y falta de seguridad en qué representa el vínculo no conduce a nada bueno.

- Un miembro de la pareja que cumple el rol de esposo (o de esposa) con otro ser: supongamos que un hijo tiene una relación con su madre (viuda o divorciada, generalmente) en la que le resuelve todos los problemas, sale de paseo o de compras con ella permanentemente, la incluye en todos los planes –muchas veces también en las vacaciones-e incluso tal vez ha propuesto vivir en su casa (o ya lo están haciendo): la imagen de su madre está ocupando un lugar diferente y puede llegar a interponerse en la comunicación profunda de la pareja, ya que el rol de la mujer ha sido ocupado por la madre de él, que ocupa el rol de pareja en cierta medida. En caso de que estés relacionada o por relacionarte con un hombre de estas características, para formar una pareja estable y satisfactoria contigo, primero es necesario que él revea el papel que está cumpliendo, ya que por ley física dos personas no pueden ocupar el mismo espacio.

- Un ex que está “rondando” permanentemente: las comparaciones o lo que vivimos o dejamos de vivir con nuestras relaciones anteriores son, exclusivamente, asunto nuestro. De nada sirve traer al presente o dejar latente la imagen de alguien que ya no está en la vida de uno de los miembros, ¡es imposible competir con un recuerdo, además de ser sumamente desgastante e inconducente! No dejes que tu compañero(a) hable de su ex bien ni mal, ¡ni de ningún modo! Tampoco hagas preguntas cuyas respuestas te incomodarán o te molestarán. Luego de las primeras salidas en las que uno hace algunos comentarios sobre la vida sentimental anterior (trata que sean mínimos y medidos), ponle un candado a esa etapa de tu historia y dedícate a vivir lo que la vida te presenta sin ataduras y sin fantasmas.

¿Has tenido la sensación alguna vez de que había tres personas en tu pareja?

Fuente: http://www.mejoraemocional.com

Hace tiempo, tal día como hoy ocurría

Año: Efeméride:

277 Muere el reformador religioso Manes.
1154 Muere Roger II, primer rey de Sicilia.
1802 Nace Victor Hugo.
1844 Independencia de la República Dominicana de Haití.
1885 Finaliza la Conferencia de Berlín en la que las potencias occidentales se reparten África.
1901 España en estado de guerra en varias provincias a causa de los levantamientos populares.
1903 Nace el escritor Agustín de Foxá.
1908 Inaugurado en Barcelona el Palau de la Música Catalana.
1969 Desaparece el filósofo Karl Jaspers.
1971 Desaparece el actor Fernandel.
1982 Muere el actor Paco Martínez Soria.
1990 Violeta Chamorro es elegida presidenta de Nicaragua en las primeras elecciones libres
1991 El Partido Nacionalista de Bangladesh gana las primeras elecciones libres tras 14 años de Gobierno militar.
1993 EEUU: atentado en el World Trade Center de Nueva York, con cinco víctimas mortales.
1995 El G-7 acuerda en Bruselas los principios comunes de "la sociedad de la información" a escala mundial.
1998 El Tribunal Supremo condena a Mario Conde, a 4 años y 6 meses de prisión por un delito de apropiación indebida.
1998 La Audiencia Nacional de Madrid, condena al ex director de la Guardia Civil, Luis Roldán, a 28 años de cárcel por malversación de caudales públicos, estafa, cohecho y cinco delitos contra la Hacienda Pública.
2001: los ministros de Exteriores de los quince países miembros de la Unión Europea suscriben el Tratado de Niza, acordado en diciembre de 2000, para permitir la adaptación de las instituciones comunitarias a la ampliación prevista de la organización.
2001: el ministro de Interior español, Jaime Mayor Oreja, abandona el ministerio de Interior para presentar su candidatura a lehendakari.
2002: ACNUR y la ONG Save the Children denuncian que al menos sesenta cooperantes abusaron sexualmente de menores mientras desarrollaban presuntas labores humanitarias en Liberia, Guinea y Sierra Leona.
2003: en las montañas colombianas se estrella un avión militar con 26 ocupantes.
2004: Estados Unidos, el gobierno elimina una prohibición de viajes a Libia que duró 23 años.
2004: Europa y Rusia llegan a un acuerdo para lanzar cohetes Soyuz desde la base espacial de la Agencia Espacial Europea situada en Kourou (Guayana Francesa).
2004: se inaugura en Valladolid una exposición para conmemorar el quinto centenario de la muerte de Isabel la Católica.
2004: todos los partidos democráticos, salvo el PP, respaldan una manifestación contra ETA en Barcelona.
2005: los Mossos d'Esquadra detienen en Barcelona a Rafaelle Amato, jefe de uno de los clanes de la Camorra.
2005: en Taiwán se incendia un rascacielos; mueren cuatro personas.
2006: en Caquetá (Colombia) las FARC atacan un autobús de civiles; mueren nueve pasajeros.
2006: en un penal de alta seguridad en Afganistán se amotinan 1500 presos talibanes y de Al Qaeda.
2006: en Bilbao, la policía española detiene a un miembro de los GRAPO buscado por el asesinato de una empresaria en Zaragoza el 6 de febrero.
2006: junto a una sucursal bancaria en Vitoria (España) estalla una bomba casera y causa heridas leves a dos personas.
2006: en un mercadillo a las afueras de El Cairo —situado sobre la antigua Heliópolis— se descubre un templo solar con varias estatuas monumentales, una de las cuales podría pertenecer a Ramsés II.
2009: tras una serie de polémicas con sus habitantes, el gobierno de Chile decide reconstruir Chaitén, ciudad devastada por una erupción volcánica, en Santa Bárbara, 12 km al norte.
2010: La Corte Constitucional de Colombia declaró inexequible la ley de referendo reeleccionista, la cual pretendía habilitar al entonces presidente Álvaro Uribe Vélez a un eventual tercer mandato consecutivo.

Fuente: Almanaque de las efemérides