martes, 29 de enero de 2013

El cambio empieza en uno mismo



“Cuando era joven, quería cambiar el mundo.
Descubrí que era difícil cambiar el mundo, por lo que intenté cambiar mi país.
Cuando me di cuenta que no podía cambiar mi país, empecé a concentrarme en mi pueblo.
No pude cambiar mi pueblo y ya de adulto, intenté cambiar mi familia. 
Ahora, de viejo, me doy cuenta que lo único que puedo cambiar es a mi mismo.
Y de pronto me di cuenta que si hace mucho tiempo me hubiera cambiado a mi mismo, podría haber tenido un impacto en mi familia. 
Mi familia y yo podríamos haber tenido un impacto en nuestro pueblo. 
Su impacto podría haber cambiado nuestro país y así podría haber cambiado el mundo”.

Monje desconocido, 1100 DC

Vive

En la vida, conforme van pasando los años, voy teniendo mis dudas y sospechas. En este caso te diré que no es lo mismo estar vivo que vivir. Vivir es un hecho biológico y estar vivos es pasar por la vida. Vivir es respirar y estar vivo es sentir el aire entrando por los pulmones, haciendo travesuras en nuestro interior.

Quizá vivir no es más que estar en el momento en que sucede “el milagro de la vida”. Estar vivo es sostener ese privilegio.
Muchas veces vivimos, pero pocas estamos vivos, porque el motor de nuestros impulsos es el miedo. Vivimos para no tener miedo, evitamos estar vivos para sufrir.

  • Miedo de reír y que los demás se burlen.
  • Miedo a la pérdida.
  • Miedo al éxito y a mantenerlo.
  • Miedo a amar y ser amado.
  • Miedo al silencio.
  • Miedo a convivir.
  • Miedo al miedo.
  • Ante todo, miedo a no ser feliz.
La felicidad es quien marca la diferencia entre vivir y estar vivo. Para muchos es una idea a cerca de la posesión.

Poseer es lo que nos permite ser felices o no. Es una mentira socialmente aceptada.



De todas las alternativas, estar vivo es la única para ser feliz. Pero hay muchos infelices en el mundo, aunque la razón científica dice que ser feliz es mucho más sencillo de lo que se cree.

Te ofrezco este decálogo de la infelicidad:
  1. Para ser infeliz debes renunciar al derecho natural de “estar vivo” incluyendo la autodeclaración de designarte VIVO.
  2. La infelicidad necesita de la renuncia total a todo acto de alegría.
  3. Dejar de hablar en presente y pasar a pensar en pasado.
  4. Negarse a cualquier oportunidad y no dejar de pensar que es mejor malo conocido que bueno por conocer.
  5. Olvidarse completamente de todos tus sueños, por maravillosos que sean y continuar con la idea del “tener razón” y la tristeza.
  6. Ver siempre el vaso medio vacío, seguir viviendo en la escasez.
  7. Encerrarse en pensamientos pesimistas.
  8. Consumirse por los acontecimientos naturales de la vida.
  9. Fingir ser fuerte apretando la mandíbula y tragándose el sufrimiento.
  10. Morir cada día.
Ahora te ofrezco otro, en este caso es para ser feliz….
  1. Brotar y fluir con el universo, aceptar lo que nos da la vida; si la vida te da limones…. pide sal y tequila! 
  2. Reír a carcajadas, si de verdad lo sientes.
  3. Disfrutar, tomar los mejores frutos del árbol de la vida.
  4. Agradecer.
  5. Abrirse al amor.
  6. Dejarnos sentir.
  7. Transformarse en agentes del amor.
  8. Estar vivo.
  9. Equivocarse.
  10. Brindar perdón.
TÚ ELIGES!

Vanessa Arjona

Viviendo en el pasado

Es sorprendente la cantidad de personas que continúan reaccionando a situaciones en el presente, de la misma manera como lo hicieron en el pasado.

Aun, cuando sus condiciones cambiaron, las dificultades se superaron y las circunstancias son otras, sus reacciones siguen siendo las mismas, sufriendo por ende, el desgaste y la afectación que vivieron.

Y es que en muchos casos, continuamos amarrados al pasado, especialmente a las vivencias difíciles, y si a eso le sumamos el hecho de que solemos escoger personas para compartir la vida, con actitudes o características similares a las de nuestros padres, luce como que estamos condenados a repetir la historia, sin posibilidad de soltarnos de ella.

¡¡Quienes tenemos que cambiar, somos nosotros!!

Hagamos el compromiso y el trabajo personal necesario, para soltarnos del pasado, de lo que vivimos con dolor y limitación, quedándonos solo con la madurez y el conocimiento que adquirimos a través de esas experiencias.

Para lograrlo, necesitamos identificar las actitudes, los comentarios o las situaciones que disparan nuestras reacciones y que nos traen esos recuerdos negativos.

Darnos cuenta en ese momento, que no es la persona y su comportamiento, ni siquiera la situación que estamos viviendo los que causan nuestro descontrol, estrés y afectación, sino la conexión directa con alguna experiencia anterior que tenemos guardada y sin resolver, nos ayudara a responder de una mejor manera.

Bien vale la pena, recordar, que solo a través de la resolución de algunos de esos recuerdos, es como podemos liberarnos de esa carga emocional negativa que seguimos guardando, y que lograrlo, nos hará libre del habito de responder exageradamente a ciertas situaciones que estimulan nuestras reacciones mas negativas.

Somos el producto de todo lo que hemos vivido, lo hayamos aprendido o no.

Hagamos el esfuerzo de observarnos a nosotros, sin juicio y sin critica, solo con el ánimo de conocer la conexión que existe entre nuestras reacciones, actitudes y comentarios, y los pensamientos, las ideas, los prejuicios y las creencias que los alimentan.

La próxima vez que una persona o una situación te haga sentir fuera de control, maneja tus reacciones y piensa en que representa una oportunidad para revisarte, trasformarte y cerrar esa puerta que te conecta con tu pasado.


Vas a superarlas

Sean cuales fueren las condiciones en que te encuentras, sin importar cuán difíciles y dolorosas puedan parecer y sin importar cuán obscuras o aprensivas parezcan ser, vas a superarlas.

Elimina el concepto de “allá”. Descarta la idea de que algo necesita estar presente físicamente para manifestarse aquí y ahora.

Abre tu conciencia a la realidad no manifestada, en la cual todas las cosas se hacen inmediatamente presentes y se renuevan eternamente.

En la acción total de estar juntos y vivir aquí en este planeta Tierra, el matrimonio se ha tornado un concepto muy importante y el concepto de familia aún más. En el patrón matrimonial, el marido y la esposa se unen para aprender uno del otro, para crecer juntos a su expresión más elevada.

John-Roger y John Morton


Caer y levantarse

Quizás han habido ocasiones en nuestras vidas que de alguna forma hemos fallado, no hemos sido coherentes con alguno de los principios que conforman los valores éticos tan esenciales para la vida, caer es parte del proceso de aprender, Lo importante no es caer lo que si cuenta es levantarse, no fuimos creados para permanecer en el suelo, para dejarnos abatir por el error, por los actos incorrectos que a veces han sido producto de un estado de conciencia inferior a nuestra capacidad y potencial.

Hemos estado expuesto a un esquema egocentrista, la tendencia es pensar en que cada cual se centre en si mismo y lo habitual ha sido estar demasiado ocupados y preocupados por buscar aquello que nos satisfaga sin pensar en los demás, obtener bienes materiales, comprar desmedidamente, inmersos en el mundo de apariencias, si alguna vez pensamos que que ese estilo de vida aportaría felicidad ya habremos confrontado que solo trae un gran vacío ya que ningún tesoro material provee felicidad perdurable, quedarnos en ese plano tan superficial es subestimar nuestra naturaleza humana, Si caemos en la avaricia, si caemos en la prepotencia, si caemos en el prejuicio, si caemos en el rencor, si esas caídas nos mantienen en un estilo de vida que nos aparta de encontrar nuestro ser espiritual hay que reaccionar y levantarnos.

Somos espíritus divinos viviendo experiencias humanas, fuimos creados a imagen y semejanza del Padre, y pasamos por alto esta condición superior que nos permite conectarnos con el Universo y ser coparticipes de la creación. Cuanto mas nos apeguemos a todo lo que frena nuestro crecimiento espiritual, mas propensos estamos a caer, y dejarnos sucumbir por las tentaciones que aun nos merodean en este mundo que esta en pleno proceso de trascender a otras dimensiones mas compatibles a nuestra auténtica naturaleza .

El corazón humano tiene la capacidad de expandir y reestructurar nuestra vieja conciencia para convertirnos en criaturas nuevas, tenemos el potencial para desarrollar intuición, para conectarnos con nuestra alma y desarrollar una espiritualidad que aporte esa paz interior maravillosa que nos permita sentir una felicidad nunca antes experimentado, a través del amor incondicional, del desapego de todo lo que nos ata a una existencia mediocre, llena de tensiones, de sufrimientos, de temores y propensa a caer en diversos tipos de tentaciones como refugio o compensación a una vida incompleta y vacía.

Lo importante no es que hayamos caído, aún no estamos exentos a equivocarnos alguna vez, pero lo que si es fundamental es que, luego al levantarnos seamos mas sabios al haber aprendido lecciones necesarias para realmente despertar a una conciencia superior, y darle paso a nuestro potencial espiritual.

Nuestro Ángel nos puede ayudar a levantarnos, solo habría que invocarle, recordemos que nunca se aparta de nuestro lado y siempre esta ahí cuando estamos dispuestos a acudir a el y pedirle su socorro y su apoyo. Llama a tu ángel, dile que le necesitas que quieres fortaleza para cada vez tropezar menos y comenzar genuinamente a transitar por los caminos maravillosos de la espiritualidad, donde el amor incondicional sea protagonista y la paz se instale en nuestra alma y entonces copiosas bendiciones serán el resultado de esa nueva forma de vivir.

Namasté

por Jossie Del Valle Conty


La anti-rutina por Merlina Meiler

¿Te has cansado de que todo se vea siempre igual? ¿De no obtener el resultado que deseas? ¡Es un buen síntoma! Con solo un pequeño cambio podrás lograr que las cosas sean diferentes en tu vida.

Una de mis frases preferidas es esta, de Albert Einstein: “Locura es hacer siempre lo mismo y esperar un resultado distinto”. Si día tras día haces las mismas cosas, contestas del mismo modo, reaccionas de manera semejante ante el mismo estímulo, es lógico que las consecuencias de estos actos sean similares, constantemente.

Lo que sucede se puede modificar, ¡con un simple cambio de actitud!

Primero, decide que, realmente, quieres lograr cambios en tu vida, renovarte, lograr objetivos, hacer que renazca la pasión en tu pareja, que mejore tu relación con alguna persona en especial… en fin, el abanico de posibilidades está abierto ¡tú decides!

En segundo término, planifica hacer algo de forma completamente diferente a como lo venías realizando hasta ahora.

Por ejemplo, espera a tu marido vestida de una manera provocativa si hace tiempo que no lo haces, o con una comida que nunca hayas preparado. Cambia el tono de voz cuando le hablas, por uno más sugestivo, aunque estés cansada o con muchos temas pendientes en la cabeza… ¡estas pequeñas actitudes logran maravillas!

También, la próxima vez que esa persona que te irrita intente sacarte de las casillas, en vez de entrar en su juego y terminar discutiendo, no hables. Simplemente, cállate y piensa en algo bonito. O dale la razón. Sólo como estrategia para lograr que se modifiquen ciertos parámetros y puedas acceder a un mayor bienestar interior.

Si tu jefe, tus hijos o algún familiar tienen conductas que no sabes cómo encarar, o producen en ti efectos indeseados, pues intenta algo totalmente nuevo. Cuanto más creativo y distinto a lo que viniste haciendo hasta ahora, mejor. ¡Los resultados serán sorprendentes!

Fuente: http://www.mejoraemocional.com