domingo, 27 de enero de 2013

Consejos para superar el divorcio

Todos sabemos que la ruptura de pareja causa un profundo dolor, incluso hay quien piensa que no puede seguir viviendo sin la persona que han perdido. En este tipo de situaciones sentimos que no somos nadie, nos sentimos vacíos,tristes, ansiosos por lo que se nos presentará en el futuro, a todo esto le tenemos que sumar que sentimos que todo ha sido un teatro. Esto pasa porque por costumbre, creemos que nuestro bienestar depende del apoyo de esa persona. Es normal observar que en las separaciones siempre uno queda más dolido que el otro, tiene más problemas para rehacer su vida, tienen la impresión que la otra persona se llevó todo lo bueno y les invade la rabia y los celos cuando saben que su ex-pareja ya está con otra persona. Para esta gente les propongo algo:

  • Investigar y, si es posible, cambiar la forma en que nos relacionamos, muchas veces perdiendo nuestra individualidad y a consecuencia de ello quedando destrozados al alejarnos de ella.
  • Mejorar nuestra autoestima.
  • Ser capaces de ver buenas para nosotros a otras personas y optar por distintas opciones.
Si estás en esta situación, recuerda que: por muy fuerte que te parezca el dolor que tienes, por muy inseguro que veas tu futuro, aunque no tengas la más mínima confianza de en ti para conseguir que te vaya bien, PUEDES SALIR ADELANTE!!, y la mayoría de las veces la salida está mucho más cerca de lo que te imaginas

Todo llega, todo pasa… esto también pasará.

“Si nunca te arriesgas a cruzar el río, nunca sabrás lo que te espera en la otra orilla”.

Vanessa Arjona

Siempre a la defensiva

Si eres de las personas que mantiene una actitud defensiva ante los comentarios que puedan hacerte los demás porque piensas que te quieren hacer daño, ofenderte y hacerte culpable de lo que pasa... mis reflexiones hoy son para ti.

La mayoría de las veces, esta actitud se mantiene cuando la persona tiene una baja autoestima.

Cuando nos mantenemos a la defensiva es muy fácil malinterpretar el comentario o la actitud de otras personas, tomarlo como si fuese una ofensa personal para reaccionar en un tono exagerado que en lugar de ayudarnos a afrontar y manejar la situación, nos lleve a agravarla, al responder agresivamente.

Es importante encontrar las raíces de nuestra actitud, para evitar convertirnos en una persona susceptible, a la que no se le puede decir nada, porque con gran facilidad se siente ofendida, juzgada y atacada.

Son varias las razones por las que te sientes así: Porque te es difícil admitir tus faltas; porque no quieres sentirte incapaz, por temor a perder el respeto o a ser rechazado. Es posible que cuando fuiste pequeño tuvieras unos padres fuertes, dominantes, que constantemente te criticaban, te repetían que no servías para nada, que eras un incapaz, que te juzgaban o te castigaban sin darte la oportunidad de expresar tus razones o tus excusas, y que por estas razones te hayas convertido en una persona muy sensible.

Cuando te colocas en una posición defensiva, te cierras y no puedes ver la oportunidad que tienes de revisar tu comportamiento o tus razones para reconocer si cometiste un error a tiempo de corregirlo.

Claves para defenderse saludablemente
• Evita tomar los comentarios de otras personas como si fuesen una ofensa personal. Tómate el tiempo para escuchar con atención sin suponer cuál es la intención oculta detrás de sus palabras.

• Antes de responder sin pensar, pregúntale a la persona qué quiso decir con su comentario, aclara cualquier duda y entonces responde conscientemente. Evita juzgar.

• No te dejes llevar por la ansiedad que te produce sentirte juzgado o criticado. Respira profundo un par de veces y recupera la calma.

• Evita contraatacar o justificar insistentemente tu comportamiento o posición. Es preferible guardar silencio por unos minutos antes de agredir a la otra persona creyendo que de esa manera te proteges o solventas la situación.

• Es indispensable sentir confianza en nosotros mismos para afrontar la vida, con sus retos y las situaciones que se nos presentan cada día. Atrévete a hacer tus propias elecciones, a establecer límites y a expresar tus ideas y sentimientos sin temor a quedarte solo.

• Cuando te conviertes en el juez más duro e implacable contigo mismo, te cuesta superar la culpa, aprender de tus errores. Date otra oportunidad y vuelve a comenzar cuantas veces sea necesario.


Maytte Sepúlveda

Cambia de color ¡y mejora tu vida! por Merlina Meiler

Suele decirse que para modificar una situación problemática, hay que mirarla desde otro punto de vista. Esto es real, pero, ¿qué se puede hacer cuando estamos tan metidos dentro del problema, que nos cuesta mucho salirnos de nuestra posición subjetiva para observar lo que sucede, desde afuera? Te propongo algo bien simple, que da un resultado espectacular: un cambio de color.

Te explico brevemente de qué se trata: las submodalidades son los matices que tienen las cosas que vivimos. Pueden ser visuales (colores, formas), auditivos (sonidos) o sensoriales (sentimientos). Al modificar estos matices, cambia la representación interna de las cosas. Esto quiere decir que, por ejemplo, si un recuerdo te perturba, al cambiar tu representación interna, modificarás tu relación con ese recuerdo, ¡y dejará de molestarte!

¡Manos a la obra! Quiero que, en este momento, pienses en eso que tanto te molesta o te duele. Esa situación que se abre paso solita en tu mente, y no sabes qué hacer ni cómo comportarte. Quiero que, por última vez, la rememores tal cual es, con todos los detalles que puedas, durante un par de minutos. Fíjate si tiene sonidos asociados, voces, perfumes, sensaciones. Todo lo que aparezca, estará bien.

Ahora, mientras respiras tranquilamente en este lugar seguro donde estás leyendo este artículo, quiero que veas cómo esta situación empieza a perder color. Los bordes se van desdibujando, paulatinamente, el brillo se va apagando más y más, las formas se entremezclan, todo se va tornando blanco y negro, predomina el gris, y además, el sonido se va apagando hasta quedar totalmente callado.

Tómate el tiempo que necesites para hacer esto: es una inversión en tu calidad de vida.

Cuando visualices la escena en gris, ve sacándole el color hasta que quede en blanco, lo más posible. Con serenidad. Ahora, sobre lo poco que quede de la imagen anterior, imagina algo lindo que deseas que pase, con colores hermosos, formas nítidas, sonidos bellos, una sensación de felicidad interna, mientras respiras pausadamente. Quédate disfrutando de esta nueva imagen, ampliada, todo el tiempo que desees.

Espero que me escribas y me cuentes cómo te va hoy, mañana y en los días siguientes, con respecto a la situación modificada. ¡Este ejercicio da resultados maravillosos!



Fuente: http://www.mejoraemocional.com