viernes, 18 de enero de 2013

No pierdas la esperanza.

No pierdas la esperanza.

Hay momentos en que resulta difícil creer en el futuro, en que temporalmente nos falta valor. Cuando esto ocurra...

Concéntrate en el presente.

Cultiva la pequeña dicha hasta que regrese el valor.

Aguarda con ilusión la belleza del siguiente instante, de la siguiente hora; la promesa de una buena comida, del sueño de un libro, de una película; la probabilidad de que esta noche brillen las estrellas y mañana resplandezca el sol.

Hunde tus raíces en el ahora hasta que crezca en ti la fuerza suficiente para pensar en el mañana.

No pierdas la esperanza.


Amar la vida.


Sólo uno sabe y sólo uno puede hacer, lo que es justo para sí mismo. 

Comienza ahora, tendrás que esforzarte mucho... Tendrás que sobrepasar muchos obstáculos. Tendrás que soslayar sus prejuicios.

Pero puedes lograr cuanto desees, si te esfuerzas de verdad lo suficiente.

Comienza ahora mismo y vivirás una experiencia diseñada por ti y para ti. Y así podrás amar tu vida.

No podemos vivir tratando de responder a los requerimientos de los demás.

No podemos estar pendientes de las necesidades de todos...

No podemos tratar de responder a lo que los demás esperan de nosotros.

No podemos hacer lo que los demás pretenden que hagamos.

Debemos ser auténticos, sinceros con nosotros mismos: Ser !

Sólo nosotros conocemos nuestras propias necesidades, y somos los verdaderos protagonistas de nuestra historia.

Amar la vida significa también amarnos y respetarnos, asumirnos, tratar de ser mejores personas cada día no porque así lo quieren los demás sino porque somos nosotros los que deseamos crecer, cambiar, evolucionar.

Amar la vida es diseñar nuestras propias experiencias y en el diseño poner lo mejor de nosotros... lo más auténtico... Sólo porque nosotros lo deseamos así y porque reconocemos que somos los artífices de nuestro propio destino, de nuestra propia vida.

¡Qué importante! ¿no?

Con sus obstáculos, con sus problemas, con sus días grises, negros y blancos. Siempre. En la alegría y en la tristeza, en el mejor momento y en el peor.

Estamos vivos. Tenemos vida. Aprendamos a amarla desde ahora y para siempre...

En tu reloj mira la hora y comienza ya... No pierdas tiempo...

Fuente: Oasis

Los Zapatos del otro

El sufrimiento forma parte de la experiencia humana.

Las personas se dañan unas a otras: dañamos a otros y otros nos dañan. Saber esto es comenzar a ver con claridad. No sólo somos víctimas. Muchas veces nos convertimos en verdugos empeñados en escarmentar a quienes nos han hecho sufrir. La única manera de solucionar esta adicción a culpabilizar al resto, y reaccionar en consecuencia, es hacernos amigos del dolor, de la soledad y del sufrimiento propio para entender el de los demás.

La compasión surge cuando uno reconoce que ha estado en el mismo punto. Enfadados, celosos, solitarios, rencorosos…tenemos comportamientos extraños y contrapuestos que los demás tampoco entienden. Si nos sentimos solos, decimos palabras crueles; si queremos que alguien nos quiera y no lo hace como deseamos, lo insultamos; si tenemos miedo a que nos abandone, lo ignoramos… reacciones que llevan la semilla de la incongruencia en sí mismas.
Comenzamos a ponernos en los zapatos del otro cuando reconocemos, no que somos superiores y desde ese pedestal perdonamos, sino que hemos estado en el mismo estado y reaccionado de idéntica forma. Cuánto más conocemos nuestros venenos, más entendemos los de los demás.

El ego nos juega malas pasadas. Lo intenta personalizar todo. Es una habitación que decoramos a nuestro gusto, disponemos a nuestra temperatura, rociamos con los aromas preferidos y completamos con la música que elegimos. Cuanto más queremos que la vida se adapte a nuestros gustos, más temes a los demás, y lo que está fuera de tu habitación se va haciendo cada vez más grande e imposible. En lugar de estar más relajados comenzamos a cerrar ventanas y puertas.

Cuando salimos, la experiencia de vivir con el resto se va haciendo más desagradable e imposible. Estamos más irritables, más temerosos, más sensibles que nunca. Cuánto más tratas de hacer las cosas a tu manera, menos cómodo te sientes. Comenzar a entender a los demás equivale a abrir la puerta para ser honesto contigo mismo y abrazar la sensación de comprenderles.

Muchas veces son las expectativas no cumplidas por los demás, las que nos dañan, no ellos mismos. No establezcamos objetivos con lo que el resto debe darnos de sí mismo porque en realidad lo que queremos con ello es ganar nosotros, tener éxito en lo que proyectamos para los otros sin contar con ellos, con sus reacciones, con su peculiar punto de partida.

Sintámonos libres de exigencias con ellos. Andemos en sus zapatos algún tramo y si definitivamente concluimos que estamos frente a una persona que nos causa un dolor gratuito, alegrémonos de algún modo porque estamos enfrente de un profesor. Si con ello estamos aprendiendo a comunicar, no a ganar,ese será el verdadero camino hacia nuestra evolución.

http://mirarloquenoseve.blogspot.com/

Gracias por tu Amistad


Gracias por todos los momentos
que hemos compartido
momentos llenos de sentimientos
y pensamientos compartidos,
sueños y anhelos,
secretos, risas y lágrimas,
y sobre todo, amistad.

Cada preciado segundo quedará atesorado
eternamente en mi corazón.

Gracias por dedicarme tiempo
tiempo para demostrar tu preocupación por mí,
tiempo para escuchar mis problemas
y ayudarme a buscarles solución,
y sobre todo,
tiempo para sonreir y mostrarme tu afecto.

Gracias por ser lo que eres
una persona maravillosa.

Pude contar contigo
cuando necesitaba en quien confiar
y pedir consejo.

Gracias a ti comencé
a conocerme
e incluso a apreciar lo que soy.

Factor Apego. (De apegar)

Apego es tener una visión real y constructiva en los casos donde está involucrado el amor personal y la identificación con los seres queridos, y la preocupación por ellos. El Apego es la afición de la personalidad hacia los lugares, condiciones o cosas, los cuales se convierten en una profunda atracción hacia las cosas que animan a las formas fisicas. Apego es: “Disfrutar de las cosas no esenciales de la vida que fueron, pero ya no serán”. Apego es la inclinación a ataduras que se mantienen firmes debido al contacto de muchos años, y que en el plano físico no pueden ser desatadas, pero deben ser cortadas totalmente en lo interno, es decir con un “apego desapegado”.

El estar apegado no significa que se tenga que buscar ansiosamente la realización personal con los seres queridos. Estar apegado significa estar “ligado” a algo y sobre todo, a alguien que impide el desenvolvimiento evolutivo natural y libremente. Los humanos tenemos tremendos apegos y roles desde que la raza fue instaurada en el Planeta, son vicios apegados difíciles de soltar y de liberarnos, ante todo lo que nos toca vivir. A veces cuesta ver cuán afectadas son nuestras decisiones y actitudes a causa de los vicios y sentimientos de apego que moran en de nuestro rol-personalidad, que ejercen influencias en las vivencias de nuestro entorno y en el de los demás.
A menudo la demanda, el clamor, el vocerío y el apego es más poderoso e impide percibir el hilo que vincula con el alma. Es algo que está limitada por un sentimiento que se frena cuando se cumple un rol-personalidad, lo cual impide la búsqueda. Eso produce limitaciones en el actuar y se sufre, porque el ser humano se apega a las cosas y se identifica con demasiada rapidez con cosas no esenciales de la vida. Es de notar cómo nuestra vida está marcada por ese sentimiento de apego con la familia, los seres de nuestro entorno y asociados, lo cual es una deficiencia y debilidad.

¿…Entonces, ¿Por qué se tiene avidez de vivir…?…¿Por qué se tiene tanto apego a la vida.?..

¡¡¡..Si yo tuviera que referirme a un apego en la vida, mi apego sería a la felicidad y al amor…!!!

¿Entonces el apego es Samsára?

Según la “Moyejúa Mah?y?na”, —la rama principal del budismo—, el Samsára es un tipo de apego que tiene que ver con la comprensión total o la Percepción unitaria, es decir con la comprensión todo.

Siddharta Buddha en su “Ahrams” tenía muchos “lightworkers”, y en una determinada reunión con el Maestro, le dice a uno de sus seguidores:

“Hermano lightworkers”, Samsára es todo lo que tienes.
El “lightworkers” responde:…¡Pero todo lo que tengo es lo que me da vida!

¡No Hermano dice el Maestro: ¡Lo que tu tienes es justamente lo que no te da vida!

El “lightworkers” quedó perplejo y le dice:
Maestro, lo quise decir fue: Mi familia, las amistades, la ropa, el gozar del agua en el arroyo en pleno junio, con 35º de temperatura, el gozar del frío en pleno enero, abrigada con pieles, es lo que me da vida.

¡El Maestro le dice: No hermano, no tener el correcto ajuste de la vida es el Samsára.

A lo cual responde el “lightworkers”.

¡Significa entonces que desear las cosas que me da la vida es un lastre, es Samsára, un apego?

Maestro le dice: “Samsára es no tener un objetivo básico de servir a lo esencial”.
¿Se entiende el concepto de lo que quiso decir?

El Sansara se considera el opuesto de Nirvana. Es el estado de no-iluminación en el cual vivimos. También se califica como un estado de “auto-engaño”o ignorancia de la realidad de las cosas.
El apego como obstáculo

Puede ser un obstáculo para aquellos que desean disfrutar de las cosas no esenciales, de la vida fáscil, para los que no ponen en práctica el “Sansara Desapegado”. También estimar demasiado a otros, puede ser un verdadero obstáculo, las cadenas deben romperse y no permitir que tal actitud se acreciente, es un obstáculo que se erige entre el apegado y los demás seres humanos, sólo debe existir un hilo entre un alma y la personalidad –Un hilo que nunca se rompe–.Se puede percibir con claridad que muchos apegos tienen un vínculo kármicos con seres, con los cuales se ha convivido en otras vidas. Los apegos producen situaciones que involucran sentimientos que pueden haber “tenido raíces” en vidas anteriores. Es un sentimiento con condicionamientos que ata y peor aún frena, tanto a nivel personal como espiritual que atrae hacia el núcleo familiar, el cual permite vincularse y encarnar en ese núcleo por empatía.

Existen persona con apegos, temores, odios, rencores, vanidad, soberbia y un montón de otras cosas, son personas que no tiene una comprensión total de la cosas y se quejan. Podrían tener una percepción unitaria más amplia si fuera menos apegado a las cosas materiales y de ese modo desarrollar la comprensión, porque la comprensión está por encima de todo eso, están por encima de las cosas físicas.

Otros son apegos relativos al mundo conceptual. Por Ej: Los EPC’s —Léase Unidades Conceptuales Pensantes, llamados espíritus por los humanos—, que guardan mucho apego material, es una aflicción que los mantiene prisioneros de los deseos humanos, es la agonía para quienes han pasado “más allá de velo” y sienten un cuerpo que ya no tienen. Los roles de ego le hacen sentirse así y no le permite darse cuenta que han desencarnado.

También existen los apegos sexuales, se habla de mujeres que aparentemente son violadas por un EPC’s, lo cual es absurdo porque los EPC’s no son físicos. El apego por licor, el ego permite al EPC querer tomar un vaso con licor, pero no lo puede hacer, no tienen cuerpo. Eliminar las causas que originan los apegos conceptuales de deseos y sentimientos es imposible, porque son cosas que realizan su trabajo y energizan los pensamientos-forma dirigidos al interior de la conciencia de los EPC’s no evolucionados.
Existen otros apegos relativos al mundo objetivo. Ej: Aquellos que pierden una extremidad, un brazo, una pierna, etc., durante algún tiempo siguen teniendo la sensación de que aún conservan la parte que le falta.

Willy Chaparro.

La vida vale la pena

En los momentos más difíciles de mi vida me he preguntado si esto que vivimos en verdad vale la pena. En los momentos donde sólo he escuchado mi propio llanto me he preguntado si es bueno desnudar el alma. En los momentos de crisis me he preguntado si vale la pena traer más niñ@s al mundo. En los momentos de mayor incertidumbre me he preguntado si hay alguien del otro lado que pueda ayudarme. En los momentos de mayor oscuridad me he preguntado, si mi voluntad bastaría para llevarme lejos de este mundo. Y al final una pregunta más ha saltado: Si estuviera a punto de irme de este mundo… ¿Desearía quedarme? ¿Desearía volver?

Pese a que no traigo “heridas” y a que no cargo grandes dolores en el alma (porque por alguna razón siempre he estado acompañada, cuidada y protegida), me he hecho muchas preguntas, me he cuestionado y he dudado. Y un día de golpe llegaron todas las respuestas de una sola vez.

Casi que en un segundo comprendí que esta vida vale la pena porque la felicidad de los breves instantes y la mágica fusión entre los seres humanos que nos relacionamos, nace precisamente en la tristeza, en el dolor y en la angustia de jugar y perder. La felicidad es el opuesto de la tristeza y por eso van juntas donde quiera, e intentar separarlas es perder el tiempo. Así entendí que por esos breves episodios de felicidad es que pedimos nacer aquí.

Y entonces imagino que hay una larga fila de seres de luz, totalmente puros de corazón, llenando algunos formularios para entrar en un sorteo que les permitirá ganarse un boleto para nacer en la Tierra. Poco a poco una voz celestial va mencionando a los seres ganadores del privilegio y se abrazarán unos con otros antes del viaje. Algún tiempo después nacerán. Su misión será compleja y necesitarán grandes dosis de amor por sí mismos (más que nada) para vivir aquí. Algunos de ellos representarán personajes oscuros, siniestros, extraños, lejanos, tristes. Algunos otros representarán personajes luminosos, plenos, amigables, cercanos, alegres. Ambos grupos representarán la unidad y pase lo que pase jamás se separarán porque son parte de lo mismo. La consigna del grupo luminoso será: observar al mundo adentro de sí, sea como éste sea y esta prevalecerá.

Cuando el ser de luz envuelto en un cuerpo físico, toca esta dimensión, experimenta el dolor en el alma y comienza a vivir (en ocasiones) olvidando por completo quién es y quiénes son los otros seres que hay a su alrededor. Y así en medio de sus propias batallas inicia su trabajo de luz, el cual tendrá siempre como eje, su vida, su alma, su corazón, que es el espacio virtual donde se da toda la experiencia humana. Punto.
Después de que toda esta explicación surge desde algún lugar para mí, entiendo que estamos aquí para aprender a desnudar el alma, que cada nacimiento es una oportunidad más para la especie humana, que la ayuda viene integrada en el cuerpo espiritual, que la voluntad de la mente pensante no es suficiente para dejar atrás todo esto y que si la mente que en ocasiones lo controla todo, tuviera el poder de decidir mi regreso a la luz, de seguro yo querría volver aquí (hablo por mí).

Así comprendí que esta vida vale la pena, que las lágrimas también son siembra y que la risa es cosecha, que reconocer la propia fragilidad es una muestra de lealtad, que la vida va tomando valor a partes iguales por los aciertos y por los errores, así como por las caídas que nos permiten observar la tierra desde otro ángulo, por los estancamientos y los retrocesos que sólo son otro modo de avanzar. Así comprendí que estamos aquí porque una mujer en un acto único de amor consciente (o inconsciente) nos regaló la posibilidad de vivir y de conocernos, que la vida es bella aunque algunos sueños parezcan romperse y digo que parecen romperse porque jamás se rompen, sólo se transforman en polvo de estrellas, mismo que usarás una y otra vez para re crearte y para fabricar más sueños, más momentos, más fantasías y más realidades.

Tú eres esa realidad para mí y aunque estoy lejos de ser perfecta, amo mi ritmo, mi cadencia, mi prisa y mi calma, mi duda y mi certeza, amo el haber descubierto que nada sé y que en medio de todo esto, me amo en ti.
Finalmente he dejado de hacerme preguntas e incluso he dejado de preguntarme el por qué me pregunto por qué. Ahora reconozco la perfección en lo que es.
Gracias a ti por leerme.

Vivi Cervera 
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