jueves, 17 de enero de 2013

Nunca dejes de soñar

No dejes que nadie robe tus sueños o que juegue con ellos a su antojo, nunca abandones tus sueños porque nunca sabes cuando vas a ser capaz de hacerlos realidad.

Dicen que cuando un sueño se cumple deja de ser un sueño, pero también es cierto que cuando un sueño termina otro empieza. Soñar es imprescindible para vivir, sin sueños no hay metas, sin sueños no hay un lugar donde pueda residir la esperanza. Cierto es que no podemos basar la vida en sueños y encerrarnos en un mundo irreal mantenido por la esperanza de algo que puede no llegar nunca, pero no podemos dejar de tener sueños.


Simplemente debemos luchar, luchar por lo que queremos, por aquello que hace que cada día tengamos el valor de levantarnos de la cama para hacer cara al mundo, porque no es nada fácil vivir el día a día… El mundo está lleno de dificultades, miedos e incertidumbre… pero está lleno de miles de cosas que merecen la pena y que se consiguen mediante sueños.

Nadie puede soñar por ti, así que coge el timón y lucha por tus sueños, nada llega por si sólo, siempre hay una razón y puede que la razón seamos nosotros mismo.


Y fuimos uno en el viento,... de José Ramón Marcos Sánchez

Y fuimos uno en dos cuerpos,… sin el resto,…sin mas sentir que sentirnos,…y abrumados de nosotros el después nunca existió,….y moldeamos las caricias hasta matar los rincones avergonzados,….hasta inhalarnos los secretos más íntimos,…y llegamos a las entrañas de los suspiros más bellos,…esos que mueren pensados en lo prohibido del hedonismo de un sueño,….esos que erizan la piel del placer hasta fundirla en amor,….y el deseo cobró vida en los jadeos de las horas que no pasan,…en los silencios entrecortados del gemir de los adentros,…y la mirada de la pasión verdadera no se agotó de mirarnos,….engendrada de ánimas púdicas que danzaban al compás de acordes impúdicos,…entregados al delirio del anhelo de entregarnos,…sin las censuras del sexo sin alma,…con el orgasmo perpetuo del amor que habita más allá de amarnos,…y fuimos uno en dos cuerpos,…y cuando deshabitamos lo terrenal de querernos,…acaeció del cariño el cariño verdadero,…y el espíritu del tiempo desnudo nuestro destino,…y fuimos uno en el viento,…

PD: Dios no me quiere y el Diablo me tiene miedo.
José Ramón Marcos Sánchez
E-MAIL y MSN:joseramonmarcos@live.com Twitter: @joseramonmarcos

Delimitar los espacios en la pareja


Uno de los elementos primordiales en las relaciones de pareja es saber distinguir los espacios, compartidos y personales. Por este tema surgen muchas peleas en las parejas. Si ponemos en práctica los tres consejos que os voy a dar, estoy segura de que cada uno dispondrá de más espacio y la vida de pareja mejorará.

Hoy he aprendido una cosa que sospechaba, al final mi intuición no me ha fallado. La pareja la forman tres. En verdad era algo que sospechaba y no estaba segura, por fin lo he confirmado. Sí, sí la pareja la forman tres. Tres factores definidos: el espacio personal de uno, el espacio personal del otro y el espacio compartido, el que forma la pareja. Esto es en la teoría; en la práctica se interpreta como momentos, ocupaciones y asuntos para cada uno. Bien,lo que pasa es que en general esta forma no es la que habitualmente practicamos, lo que sucede es que se desvía en dos direcciones opuestas y cada cual más perjudicial.

Frecuentemente en las parejas los espacios personales se reducen mucho. Esto es por la creencia social que tenemos de que cuando se forma una pareja “dejan de existir” como seres separados y pasan a “ser uno solo”. Por suerte es imposible de conseguir aunque puede servir como perspectiva para que los espacios personales disminuyan. Esas parejas tienen buenas pretensiones, estar de acuerdo con el otro. Creen que el amor consiste en eso aunque terminan ahogándose, porque no hay suficiente espacio entre ellos.

Igualmente existen otro tipo de parejas, las que incrementan el espacio personal menguando el de la pareja. Comparten poco espacio juntos, pero esos momentos pueden ser muy preciados y valiosos. Pero corren riesgo, no tienen la oportunidad de planear el futuro y carecen del apoyo y compañía del otro.

No hay un límite de cantidad ni calidad con respecto al espacio requerido, cada pareja debe encontrarlo, no se tienen que sentir asfixiados ni alejados. Hay que tener claro lo que incumbe a la pareja y lo que no. Para ello les doy estos tres consejos:

  • ¿Equilibrio semejante a igualdad? Hay que tener en cuenta que los dos no necesitan el mismo espacio, a veces uno necesita más espacio personal que el otro, esto no quiere decir que quiera menos a su pareja, de lo que se trata es de respetar el espacio del otro.
  • Conformidad en el espacio común. El espacio compartido es algo de dos, si queremos que algo pertenezca a ese espacio ambos debemos estar de acuerdo en ello. Si uno no quiere no debe obligar o forzar al otro a hacer algo que no quiere. Un ejemplo muy común: “Nos vemos sólo cuando él (o ella) quiere”. Y eso no es verdad, pues dos no se ven si uno no quiere aunque uno “quiera siempre”, cosa incierta, porque no se puede estar todo el día libre para el otro. Si se diera el caso, el otro no tiene por qué querer lo mismo, y no pasa nada.
  • Independencia en el espacio personal. Es distinto que en el espacio común. Es suficiente con que uno quiera algo y lo encaje en su vida, siendo admitido. No se puede obligar al otro a que haga algo sólo porque nos guste, o al contrario, “no dejarle” hacer algo que le guste por el simple hecho de que a nosotros no nos agrade. Cierto es que hay cosas que no se pueden quedar en el espacio personal sin que ello influya en la pareja. Lo más importante de la pareja es el respeto hacia el otro y la independencia.
A veces puede resultar complicado ejercer estos pasos, pero son muy necesarios para la vida en pareja.

El amor verdadero es aquel donde dejas que tu pareja tenga libertad, que no se sienta con las cadenas de la esclavitud, y veras que como la paloma mensajera, regresara a ti.

Vanessa Arjona

Cómo dejar atrás el pasado y seguir adelante.


¡Seamos realistas!

Muchos de nosotros elegimos a aferrarnos a las cosas que nos han herido, nos han enojado, nos hicieron sentir tristes o deprimidos.

Desafortunadamente, esto sucede en nuestras vidas y en nuestro crecimiento personal.Si optamos por aferrarnos a estos pensamientos,nunca vamos a salir adelante.De hecho, podríamos experimentar un daño físico o mental.

Para evitar que esto suceda, tenemos que dejar ir de una vez por todas las cosas pasadas.

El problema es que nadie jamás nos ha dicho claramente cómo dejar atrás el pasado y seguir adelante.

Sin duda, es fácil decir: “Deja todo esto atrás, sigue adelante y olvídate de ello!”

Pero en realidad, esto no ha funcionado nunca con nadie. Por eso hoy quiero decirte con toda claridad cómo puedes avanzar.

Pero primero vamos a dar un paso atrás: ¿por qué quieres seguir?

A lo largo de nuestra vida tenemos diferentes experiencias: algunas son positivas, otros las ven como algo negativo y desagradable.

Cuando tienes una experimenta negativa o desagradable no paras de darle vueltas.

Y es precisamente este pensamiento continuo lo que impide la curación, igual que lo hace a una enfermedad.

Cuanto más tengas estos pensamientos, más difícil se hará tu vida , porque llenas tu mente con experiencias negativas y estásaferrado a algo que no se permite seguir adelante.

En definitiva, estás llevando a cuestas un equipaje inútil que te frena y debilita.

Ahora bien, ¿qué se puede hacer para dejar de lado estos pensamientos?

Hazte estas preguntas primero:¿las cosas negativas de las que estoy tirando, tienen un propósito? ¿Puedo ayudarme a mejorar? ¿Puedo trabajar para mi beneficio de alguna manera?

Si respondes “no” a alguna de estas preguntas, entonces dices a ti mismo: “Esta emoción / sentimiento no me ayuda, porque me estoy aferrando a un pensamiento inútil y negativo, y me voy a centrar en lo que es realmente importante . “

Luego concéntrate en lo que quieres, en lo que es importante y puede mejorar tu vida.

Este es un proceso simple, que se asegura que la mente se está moviendo en una nueva dirección.

Cuando empiezas a centrarte en las cosas positivas, empiezas a atraer situaciones positivas.

El siguiente paso es crear un plan de acción: “El pasado es el pasado”.¿A dónde vas ahora y cómo se llega allí? Puede que no tenga las respuestas, pero las opciones ayudarán a tu mente a ir en una dirección nueva y soltar las emociones y sentimientos no deseados.

La clave para tu éxito es entrenar la mente para avanzar en una nueva dirección y enviar nuevos mensajes a tu subconsciente. Y meditación ayuda realmente a este proceso.

El paso final es vivir en el momento presente.Vivir en el momento que te hace disfrutar de todo lo que te está pasando, te hace comprender la belleza incluso de las situaciones que parecen simples y obvias. Mira a tu alrededor y aprecia las cosas que alguna vez pensaste que eran triviales.

Es cierto, algunos podrían argumentar: “el lugar donde estoy ahora es una mierda, ¿cómo puedo disfrutar de este momento?”

Es una mierda sólo porque estás viendo las cosas negativas. Céntrate en todas las cosas maravillosas que tiene y lo que puedes obtener.

Esto obliga a la mente a mirar las cosas de manera diferente y “dice” a tu subconsciente que está listo para nuevas oportunidades.

Entonces comenzarás realmente a dejar atrás el pasado y a avanzar.

Dedicado a tu felicidad y plenitud.

Vanessa Arjona

Seis pasos hacia tu bienestar por Merlina Meiler

Hay una técnica de PNL (Programación Neurolingüística) que es muy útil para dejar atrás conductas que nos molestan o nos resultan contraproducentes. Se llama: Reencuadre en seis pasos. Si hay alguna área de tu vida en la que experimentas un bloqueo, te propongo que desde hoy, comiences a transitar el camino para dejarlo atrás, siguiendo estos seis pasos sencillos.

Nuestros comportamientos se van asentando con el correr del tiempo. Cuando adoptamos una conducta problemática de manera reiterada, y no nos permite acceder a lo que deseamos o nos produce un bloqueo, es porque buscamos un propósito positivo con esta conducta, del cual muchas veces no somos conscientes. Hay algo en ti que se opone a que logres tu objetivo, y es la satisfacción de este propósito. Por ejemplo, si tu problema es “no soy bueno para estudiar inglés”, el propósito positivo de esto puede ser “así no tengo que atender el teléfono en la oficina y mis compañeros de trabajo no me escuchan hablar el idioma porque soy tímido”. Si reemplazas este propósito con otras opciones, podrás liberarte del bloqueo y disfrutar más de tu vida.

Los pasos a seguir son los siguientes:

Primero: Identifica la conducta a cambiar (por ejemplo, “soy muy mala cocinera, lo que preparo se quema o me sale sin sabor)

Segundo: Establece el propósito positivo de esta conducta, lo que logras. Con este fin, responde esta pregunta: ¿Esto te aporta algo positivo? (Siguiendo nuestro ejemplo: “en realidad, mi marido sólo se encarga de cocinar, si no hiciera eso, no me ayudaría en nada con las tareas de la casa”).

Tercero: ¿De qué otra manera podrías lograr… (que tu marido comparta contigo más responsabilidades en la casa)? Quiero que propongas al menos tres opciones.

Cuarto: Y… podría pedirle que lleve a nuestros hijos a la escuela dos veces por semana, que me acompañe al súper cuando hago una compra grande, que pase a buscar la ropa de la tintorería. ¡Eso solo sería un gran alivio!

Quinto: ¿Existe algún inconveniente para llevar a cabo las respuestas del punto anterior?

Sexto: ¡Puedo realizarlas! Si hay objeciones, vuelve a buscar opciones en el cuarto punto. Si ves que algunas o todas de las posibilidades que nombraste en el paso cuarto son bien viables, pues ¡manos a la obra!

Concretarlas permitirá que el bloqueo vaya quedando en el pasado y accedas a un mejor futuro.