jueves, 17 de enero de 2013

Y fuimos uno en el viento,... de José Ramón Marcos Sánchez

Y fuimos uno en dos cuerpos,… sin el resto,…sin mas sentir que sentirnos,…y abrumados de nosotros el después nunca existió,….y moldeamos las caricias hasta matar los rincones avergonzados,….hasta inhalarnos los secretos más íntimos,…y llegamos a las entrañas de los suspiros más bellos,…esos que mueren pensados en lo prohibido del hedonismo de un sueño,….esos que erizan la piel del placer hasta fundirla en amor,….y el deseo cobró vida en los jadeos de las horas que no pasan,…en los silencios entrecortados del gemir de los adentros,…y la mirada de la pasión verdadera no se agotó de mirarnos,….engendrada de ánimas púdicas que danzaban al compás de acordes impúdicos,…entregados al delirio del anhelo de entregarnos,…sin las censuras del sexo sin alma,…con el orgasmo perpetuo del amor que habita más allá de amarnos,…y fuimos uno en dos cuerpos,…y cuando deshabitamos lo terrenal de querernos,…acaeció del cariño el cariño verdadero,…y el espíritu del tiempo desnudo nuestro destino,…y fuimos uno en el viento,…

PD: Dios no me quiere y el Diablo me tiene miedo.
José Ramón Marcos Sánchez
E-MAIL y MSN:joseramonmarcos@live.com Twitter: @joseramonmarcos

Seis pasos hacia tu bienestar por Merlina Meiler

Hay una técnica de PNL (Programación Neurolingüística) que es muy útil para dejar atrás conductas que nos molestan o nos resultan contraproducentes. Se llama: Reencuadre en seis pasos. Si hay alguna área de tu vida en la que experimentas un bloqueo, te propongo que desde hoy, comiences a transitar el camino para dejarlo atrás, siguiendo estos seis pasos sencillos.

Nuestros comportamientos se van asentando con el correr del tiempo. Cuando adoptamos una conducta problemática de manera reiterada, y no nos permite acceder a lo que deseamos o nos produce un bloqueo, es porque buscamos un propósito positivo con esta conducta, del cual muchas veces no somos conscientes. Hay algo en ti que se opone a que logres tu objetivo, y es la satisfacción de este propósito. Por ejemplo, si tu problema es “no soy bueno para estudiar inglés”, el propósito positivo de esto puede ser “así no tengo que atender el teléfono en la oficina y mis compañeros de trabajo no me escuchan hablar el idioma porque soy tímido”. Si reemplazas este propósito con otras opciones, podrás liberarte del bloqueo y disfrutar más de tu vida.

Los pasos a seguir son los siguientes:

Primero: Identifica la conducta a cambiar (por ejemplo, “soy muy mala cocinera, lo que preparo se quema o me sale sin sabor)

Segundo: Establece el propósito positivo de esta conducta, lo que logras. Con este fin, responde esta pregunta: ¿Esto te aporta algo positivo? (Siguiendo nuestro ejemplo: “en realidad, mi marido sólo se encarga de cocinar, si no hiciera eso, no me ayudaría en nada con las tareas de la casa”).

Tercero: ¿De qué otra manera podrías lograr… (que tu marido comparta contigo más responsabilidades en la casa)? Quiero que propongas al menos tres opciones.

Cuarto: Y… podría pedirle que lleve a nuestros hijos a la escuela dos veces por semana, que me acompañe al súper cuando hago una compra grande, que pase a buscar la ropa de la tintorería. ¡Eso solo sería un gran alivio!

Quinto: ¿Existe algún inconveniente para llevar a cabo las respuestas del punto anterior?

Sexto: ¡Puedo realizarlas! Si hay objeciones, vuelve a buscar opciones en el cuarto punto. Si ves que algunas o todas de las posibilidades que nombraste en el paso cuarto son bien viables, pues ¡manos a la obra!

Concretarlas permitirá que el bloqueo vaya quedando en el pasado y accedas a un mejor futuro.