jueves, 10 de enero de 2013

Por qué fracasan las dietas: top 4 razones

“Perder peso es uno de los objetivos más comunes de comienzo de año. Sin embargo, solo el 20% de las personas que se lo proponen acaban consiguiéndolo, me refiero a bajar de peso y a mantenerlo”, Jessica Bartfield, médica especialista en nutrición y control de peso.

Crear una dieta y llevarla a cabo de manera constante es una habilidad, tanto como andar en bicicleta. Requiere de buena práctica y una buena instrucción. Puede que tengas días malos y no la cumplas como tu quisieras. Te sentirás frustrada/o pero si sigues siendo constante alcanzarás el éxito y lograrás crear un hábito alimenticio.


Top Cuatro Razones de por qué no pierden peso las personas a dieta.

Según la Dra. Bartfield, aquí están las cuatro razones de por qué muchas personas que siguen una dieta no logran bajar de peso:

1. Subestiman el número de calorías consumidas.

La mayoría de la gente (¡incluso los expertos!) subestiman el número de calorías consumidas diariamente. Anotar todo lo que comes, incluyendo bebidas, puede ayudar a aumentar la conciencia del número de calorías consumidas. Controla las cantidades de comida que ingieres y los vasos de bebidas que tomas. Las porciones de alimentos consumidos fuera del hogar tienden a ser mucho mayores y más altos en calorías.

2. Por lo general, es necesario quemar 500 calorías por día para perder 450 gramos por semana. Esto es muy difícil de lograr haciendo ejercicio únicamente (se requieren 60 minutos o más de actividad vigorosa cada día). Una meta más asequible sería tratar de aumentar la actividad durante todo el día y un total de 30 minutos de ejercicio moderado a vigoroso la mayoría de los días de la semana. Compra un podómetro y controla el número de pasos que das. 10.000 pasos por día sería un buen objetivo, pero ten cuidado: hacer ejercicio no es una excusa para comer más.2. Sobrestiman la actividad física realizada y las calorías quemadas.

3. Desajuste en los tiempos dedicados a las comidas.

Se necesita un flujo constante de glucosa a lo largo del día para mantener la energía óptima y para evitar que el metabolismo se ralentice. Desayuna todos los días a la misma hora y luego come saludablemente cada tres o cuatro horas. Trata de no pasar más de 5 horas sin ingerir una comida saludable para mantener tu metabolismo estable.

4. Sueño inadecuado.

Los estudios han demostrado que las personas que dedican menos de seis horas de sueño tienen mayores niveles de grelina, hormona que estimula el apetito, especialmente para los alimentos de calorías de alta. Además, menos horas de sueño supone un aumento de los niveles de cortisol, la hormona del estrés, lo que puede conllevar un aumento de peso.

Fuente: http://www.recursosdeautoayuda.com


Discriminación por Merlina Meiler


Todos conocemos gente que excluye a otros por causa de su color de piel, religión, peso, tendencias sexuales, edad, nivel social, ideología política, nacionalidad, etc.

Parecería que le temen a lo diferente, a lo que no entienden, a lo que no se ajusta a sus parámetros rígidos o a su forma de imaginar el mundo que los rodea. Por eso segregan, denigran, clasifican, menosprecian, agreden.

Considero que las personas seguras de sí mismas no temen encontrar a otros que propongan nuevas ideas o que nos muestren que lo distinto también puede ser muy bueno. Yo baso esta reacción en una profunda inseguridad o incluso en la no aceptación de que alguien, por haber nacido en una familia o en un sitio que se parece muy poco al nuestro, ha tenido otras posibilidades u otra educación y es más o menos exitoso, inteligente, rico o posee determinada característica física o cultural.

Ancestralmente, la mayor discriminación ha sido en contra de las mujeres, a quienes nos estaba vedado incluso estudiar, elegir con quién casarnos o salir de la casa solas.

Aún vivimos en un mundo con bastantes prejuicios y sesgos, en el cual lo que no se encuadra dentro de ciertos estereotipos arbitrarios no siempre es bienvenido y muchas veces recibe lenguaje despectivo.

La diversidad amplía nuestros horizontes, ya que nos permite ver ángulos variados o ponernos en contacto con información que desconocemos e incluso con percepciones a las que, de otro modo, jamás nos habríamos acercado.

En lo personal, me encanta estar en contacto con gente que tal vez no tenga demasiada similitud a mí por sus tradiciones, por sus modos de pensar y ver la vida o por lo que fuera. Siento que la comunicación con ellos me enriquece sobremanera y me da la posibilidad de mejorar mi capacidad de ponerme en lugar del otro y, desde esa posición, descubrirlo, entenderlo y aceptarlo, además de volverme más compasiva, empática y receptiva.

Por eso, rechazo cualquier forma de discriminación. Sostengo firmemente la igualdad de todos los seres humanos, creados (según mi creencia) por Dios. Cualquier actitud que atente contra esto es, simplemente, aberrante y no debe tener cabida en ningún ámbito ni bajo ninguna circunstancia.


Fuente: http://www.mejoraemocional.com